viernes, 9 de diciembre de 2011
LEER O NO LEER
Cicerón escribió: “Si tienes un jardín y una biblioteca, tienes todo lo que necesitas”, aunque Borges dijo: “El Paraíso es una biblioteca, no un jardín”. Ray Bradbury, el autor de Fahrenheit 451, afirmó: “No hace falta quemar libros para destruir una cultura. Basta con hacer que dejen de leerlos”. Es indudable que todos los escritores somos lectores compulsivos. Dicen que Cervantes leía “hasta los pedacitos de papeles rotos en las calles”. Dos de los escritores más grandes del siglo XX creían que leer era la forma ideal de descubrirnos a nosotros mismos. Marcel Proust sostuvo: “Todo lector se encuentra a sí mismo. El trabajo del escritor se reduce simplemente a una suerte de instrumento óptico que permite al lector discernir aquello que, sin ese libro, quizá nunca habría visto en sí mismo”. Franz Kafka escribió que: “Un libro debe ser el hacha que rompe el mar helado dentro de nosotros”. Homero Aridjis. Que te muerda algún libro. Focus 2011, foro internacional sobre consumos culturales organizado por Unesco, acerca del libro del futuro y el futuro de la palabra escrita.
Las pifias de dos de los precandidatos a la presidencia de la república han puesto de moda, otra vez, a los libros, a la lectura. Temas que han sido recurrentes en esta página de este semanario.
Parecería que no hay nada nuevo qué agregar. No es así. Como lo muestra la cita del mexicano Homero Aridjis, comprender lo que se lee implica el saber descifrar un muy amplio y riquísimo mundo construido por símbolos. Según una teoría del aprendizaje, los humanos no solo heredamos de nuestros antepasados ciertas características físicas: la estatura, el color de los ojos, el tono de la piel, ciertas alergias, la propensión a algunas enfermedades y un innumerable etcétera; también heredamos ciertas estructuras mentales que nos facilitan el aprendizaje del lenguaje, el manejo de símbolos que nos remiten a cosas concretas y que al mismo tiempo las rebasan. Creamos la imaginación, la capacidad de vivir otras vidas y de entender lo que nos rodea con el manejo simbólico que, después, se confrontará con esa realidad que resultará transformada, reinventada, porque nuestros sentidos son apenas pequeñas puertas, muy limitadas, para entrar en contacto con nuestro mundo exterior.
La memoria nos ahorra tiempo, reduce el número de pasos para no tener que empezar siempre de cero. No hay que volver a vivir lo ya vivido, lo recordamos y partimos de allí para construir cosas nuevas de las viejas. Aunque no siempre lo nuevo, por serlo, es mejor.
Si bien todos tenemos la capacidad para aprender a leer y comprender lo que leemos, no es algo automático, se necesita de la voluntad para hacerlo, porque es difícil, porque cuesta trabajo, porque requiere esfuerzo. El asombro, el poder maravillarnos por lo que podemos hacer, el saber compartir sentimientos y emociones, el construir todo un sistema para ponernos en contacto unos con otros y gozarlo, y padecerlo, facilita la tarea. En eso debiera estar empeñada nuestra educación, las miles de escuelas de todos los niveles, los maestros.
Convertir ese esfuerzo para aprender a leer, en placer, no es algo que se pueda desdeñar, está en juego nuestra sobrevivencia como especie. Cuando renunciemos al anhelo de ser cada vez más humanos nuestra permanencia perderá mucho de su sentido. Por eso es importante saber que nuestros políticos, los que aspiran a dirigir este país tan necesitado de ideas, carecen de ellas, que su imaginación está limitada y que apenas alcanzan a balbucear lo mismo de siempre redactado por un ejército de asesores que se rompen la cabeza para mantener a flote una imagen plana, sin más dimensiones que le den profundidad.
Nuestra tragedia compartida es que nuestras familias, las escuelas, los medios de comunicación, las redes sociales, parecen estar diseñados para que renunciemos a la capacidad de leer. La cultura del mínimo esfuerzo nos está llevando a vivir vidas mínimas, emociones superficiales sin frenos éticos ni morales, sociedades donde todo se vale sin la menor consideración por los demás. Leer o no leer no es cualquier cosa.
viernes, 2 de diciembre de 2011
IDEAS EMBARAZOSAS
“A decir de Cinthia Covarrubias, presidenta de la Asociación de Madres Solteras en Querétaro, tan sólo en el periodo de dos años, el número de mujeres menores de 18 años atendidas por un embarazo en el Hospital del Niño y la Mujer de Querétaro pasó de 11 mil a 12 mil.” Alan Gamaliel Contreras Guadarrama www.libertaddepalabra.com 26 de Noviembre del 2011.
Los que trabajamos en escuelas secundarias o de media superior sabemos que el dato anterior es creíble, no solo por la fuente, una organización no gubernamental especializada en el tema, también porque no hubo desmentido por parte de las autoridades del Hospital referido, y porque vamos cotidianamente a menores de edad embarazadas.
La misma organización ofrece una posible respuesta a lo anterior: “han detectado que las autoridades educativas no presentan un interés por prevenir estas situaciones. Lamentó que no se ofrezca información sobre sexualidad y uso de métodos anticonceptivos en las escuelas secundarias.” Por tanto la alternativa sería consecuente con esa hipótesis: “razón por la cual iniciaron una campaña de prevención de embarazos no deseados y de adolescentes […] en las escuelas secundarias y de bachillerato de la entidad”. Bien por ellas.
Pero quizás cambiar un poco la perspectiva sirva para ver algunas cosas que estamos, todos, ignorando. Primero, cambiar de interlocutores dentro de las escuelas, no dirigirse a los directivos o a las autoridades educativas, apelar a la conciencia y el conocimiento de los mismos profesores, los que tienen ese contacto directo con los niños y adolescentes, los que ven cómo se truncan sueños, ilusiones, esperanzas y proyectos de vida por un embarazo no deseado. Segundo, seguramente el personal del sector salud tiene el conocimiento anatómico acerca de la prevención, sabe de las consecuencias físicas y hasta mentales que acarrea un evento imprevisto como este, pero no es lo mismo informar que educar; muchos adolescentes saben de los riesgos que acarrea el tener relaciones sexuales sin protección alguna y sin embargo las siguen teniendo, o las inician sin mayor reflexión ni prevención. Es decir, el contenido de la información puede ser el correcto, pero quien da el mensaje puede no ser el más adecuado, tener conocimientos mínimos de pedagogía es indispensable, resulta increíble que en una sesión donde se habla de “sexo” los muchachos se aburran, no presten atención o de plano se duerman. Tercero, referirse a lo concreto de las relaciones sexuales sin hablar de cómo han cambiado los conceptos del amor, de la seducción, del romance, del erotismo, de la sexualidad y del propio sexo, a lo largo del tiempo y en diferentes culturas de poco ha servido. Si a nuestros niños y jóvenes no se les educa ―en la familia, en la escuela, a través de los medios de comunicación masiva, etc.―, en el saber diferenciar sus sentimientos y emociones, en cómo expresarlos de forma tolerante y responsable, entonces sus modelos vendrán de lo que ven en programas televisivos “moralizantes” a que son tan afectos en recetarnos los directivos del duopolio televisivo, o al ejemplo de familias disfuncionales que basan la convivencia en violencia cotidiana de todo tipo, o de las nefastas telenovelas donde todo se vale y se presentan modelos patológicos de relaciones de pareja como si fueran los normales y deseables. Cuarto y último, por el momento. Hay que contar con que los mensajes acerca de practicar, a la edad conveniente, una sexualidad plena y disfrutable por muchos años, se topará con “filtros” que impiden que dichos mensajes se comprendan, que haya disposición a recibirlos; nos referimos a que los mexicanos, no solo en lo correspondiente a la sexualidad, somos muy prejuiciosos. Nos hemos acostumbrado a la simulación, nuestra educación religiosa y política es abundante y machacona en esto. Los muchachos fingen escandalizarse cuando se hace referencia a la sexualidad, al sexo, cuando lo practican recurrentemente y sin medir consecuencias, no únicamente en la cuestión del embarazo, también en los riesgos por la probabilidad de adquirir alguna infección de transmisión sexual o en darle la puntilla a una autoestima disminuida, en sentirse cosificados, abusados o violentados.
Hay que abordar el tema desde la Literatura, las Ciencias de la Salud, la Psicología, la Ética, la Filosofía, la Sociología, la Historia, el Arte en general, no quedarnos en la simple información instrumental de cómo se pone un condón porque no se lo van a poner, porque van a tener relaciones sexuales por las razones incorrectas, porque algo que debiera ser normal y disfrutable se convierte en una fuente más de preocupaciones, reproches y fracasos, porque vamos a tener niñas teniendo niños y lo peor, “educándolos” de la misma forma en que hicieron con ellas y ellos.
viernes, 25 de noviembre de 2011
CONSTRUIR CIUDADANÍA
“… educar es construir ciudadanía. Es perseguir la utopía de siempre. La utopía de la libertad y del combate a la desigualdad y la injusticia. La del respeto y el aprecio por los demás. La del servicio a los otros, en particular a los que menos tienen y más requieren. La de la dignidad humana que cubra a todos.” José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, 17 de Noviembre del 2011.
Encontrar una forma de interpretar los sucesos no es fácil. Explicarse lo sucedido en la elección de Rector en la Universidad Autónoma de Querétaro cuyo proceso evitó en último momento el desbarrancamiento; entender lo que pasa en la definición de las candidaturas presidenciales de los partidos políticos con miras el 2012; hurgar el motivo detrás de la tendencia penalizadora y no preventiva de los delitos que priva en el poder ejecutivo queretano, con la sumisión correspondiente del legislativo; evitar que sucedan cosas como el conflicto del consejero electoral Juaristi del Instituto Electoral de Querétaro; saber lo que ocurre detrás de la debacle educativa mexicana y de los fallidos intentos reformistas con su cauda de reprobados, desertores y ninis; descifrar la locochona propuesta de la república amorosa. Todo ese enredo y más se podría descifrar si fuéramos verdaderos ciudadanos y no simples portadores de une credencial de elector y de opiniones fragmentadas y superficiales.
Por eso, como dice el rector de la UNAM, nos falta construir ciudadanía, trascender la simple asistencia a unas aulas abarrotadas y más o menos equipadas, capacitar a profesores que han permitido se les expropie su papel de líderes comunitarios para convertirse en servidores de maquinarias electorales perversas, o en simples correas de transmisión de saberes simulados y “competencias” meramente instrumentales y carentes de contenido teórico que les den congruencia y futuro.
La educación sigue siendo prioridad, pero no cualquier educación, no la consumista que promueven los medios de comunicación, no la que se disfraza de crítica y reflexiva para promover el conformismo y la pasividad, no la que privilegia los resultados estadísticos en lugar de los contenidos éticos. De la misma UNAM, el Instituto de Investigaciones Filológicas revela que: “Aunque es difícil hacer un cálculo preciso sobre la cantidad (de palabras que conoce y utiliza) un estudiante de nivel medio, contamos con datos que fluctúan entre 300 y mil 500 palabras, aunque hay que distinguir entre el número de voces que se emplean y el conocimiento pasivo de las mismas. En el caso de hablantes cultos, por ejemplo, los trabajos tradicionales de léxico señalan que suelen emplear alrededor de cinco mil vocablos, aunque su conocimiento pasivo sea de 10 mil ó 12 mil”, lo que revela que los programas de promoción de la lectura en realidad la desalientan, parece que se trata de que los mismos niños y jóvenes renuncien a sus capacidad para comprender el universo simbólico que hemos construido, este mismo texto está constituido por símbolos que muchos logran “leer” pero no comprenden.
Lo “cientificista”, que no científico, le ha estado ganando terreno a las otras formas de entender el mundo, de aprehenderlo y aprenderlo, por eso resulta conveniente conocer puntos de vista como los del Dr. José Narro o de investigadoras como Laura Frade (Los nudos existentes en la evaluación por competencias desde una visión del pensamiento complejo. Antología - 5º Congreso Nacional de Educación http://www.snte.org.mx/?P=articulo&Article=1343), del primero podemos rescatar otra cita: “La auténtica función de las universidades trasciende a la de transmitir y generar conocimiento. El verdadero propósito tiene que ver con la vida en sociedad. Con la creación de modelos al respecto. Con la formación de ciudadanos libres, con conciencia colectiva, capaces de valorar principios éticos y la vida en sociedad. Atentos al cumplimiento de los marcos legales y de sus propias obligaciones. Aptos para la democracia, respetuosos de los derechos de los demás y competentes para exigir el cumplimiento de los propios”; de la segunda: “…una competencia no es sólo un acto racional es también un acto afectivo puesto que hoy se sabe que la emoción es la base del pensamiento y del comportamiento, aquel que puede responder frente a las demandas o problemas que enfrentamos y a su vez los resuelve, incluye un proceso que inicia por el interés y la motivación en los que regula los sentimientos que emergen durante el proceso de ejecución hasta llegar a la meta deseada. Más aún, la falta de emoción en la resolución de demandas es tan dañina para el sujeto como el exceso de ellas al actuar, así si la persona no se emociona por lo que observa, pues no lo hace, no se interesa o su participación disminuye, pero también si sigue sus impulsos sin control puede llegar a matar a alguien”, o robar, o extorsionar, o secuestrar, o justificar todo lo anterior. Pero también se necesita “un criterio de adecuación entre lo que hace el sujeto para resolver lo que enfrenta y lo que la sociedad y su cultura necesita y acepta como éticamente válido. Es decir que no todo lo que se hace resulta en un comportamiento competente por más que el sujeto que lo despliegue logre los resultados a los que aspira, de ahí que la competencia también sea un asunto cultural”.
En resumen, no basta con atenerse a los contenidos académicos de un plan de estudios o al diseño perfecto de proyectos a realizar en el aula, el alma educativa está también en las motivaciones, en las actitudes, en los valores, en la construcción de una ciudadanía plena que no evada lo emotivo y ético, que no acepte simulaciones, que no olvide las utopías.
jueves, 17 de noviembre de 2011
REVOLUCIÓN Y CAPITALISMO
“La Revolución (Mexicana) la hicieron los pobres y la ganaron los ricos” Arturo Salcido Beltrán, Historiador.
Era el 20 de Noviembre de 1910, fecha pactada para iniciar el movimiento popular que buscaría derrocar a Porfirio Díaz después de un fraude electoral descomunal. Francisco I Madero, integrante de una de las 10 familias más ricas del país, hacendado con estudios en Estados Unidos y Francia, atraviesa la frontera norte hacia México, no encuentra movilización alguna ―apenas 3 días antes se había masacrado a la familia Serdán en Puebla― y regresa a su refugio en nuestro vecino del norte. Pero esa fecha queda en la historia oficial y en el imaginario social como la del inicio de una revolución cuyo carácter social es otorgado por Emiliano Zapata y su guerra de guerrillas, y Francisco Villa con su nunca reconocida División del Norte.
El desenlace lo conocemos, Zapata y Villa son asesinados por mantener las reivindicaciones de sus tropas, de sus pueblos, no sin antes demostrar que la utopía revolucionaria es posible. Villa en la hacienda de Canutillo llega a tener a los campesinos mejor pagados del país, con producciones agrarias más que significativas. Zapata, con Palafox encargado de la parte agraria del gobierno, en seis meses, logra el reparto de las tierras en poder de las haciendas a favor de los pueblos, y con la propiedad y producción comunal de las mismas alcanza producciones muy por encima de las logradas por las “eficientes” haciendas. Ambos experimentos tenían que ser sofocados.
Los ganones vuelven a ser esos ricos hacendados que crecen sus tierras y fortunas al amparo del porfirismo, allí está Venustiano Carranza, que al día siguiente de promulgada la Constitución de 1917 comienza su proceso de desmantelamiento proponiendo reformas a algunos de los artículos más importantes y dilatando las demandas obreras y campesinas hasta que el ejército federal logra controlar el país, ese mismo ejército organizado y comandado por los generales leales a un proyecto ajeno a las masas populares. En fin, hay muchas formas de interpretar la historia, algunas arrojan más luces que sombras, otras prefieren la crónica de fechas y hechos desarticulados, incomprensibles, opacos. Lo mejor es investigar, leer, buscar en el pasado para entender el presente, para marcarnos un lugar propio en esa historia nacional, para fijarnos un objetivo y darle sentido a nuestra vida.
Mientras, ese capitalismo neoliberal sigue provocando víctimas, la democracia es una de ellas y apenas nos estamos dando cuenta. Orlando Delgado Selley hace el recuento: “En esta etapa de la crisis del capitalismo contemporáneo, los gobiernos de los países que con dificultades para refinanciar sus pasivos, han ido cayendo uno a uno. En Grecia, primer país en reconocer la situación de sus finanzas públicas y solicitar apoyo financiero, tras 20 meses de agonía Papandreou ha anunciado su dimisión. Meses antes el gobierno irlandés, que aceptó un duro plan de austeridad a cambio de que sus socios europeos destinaran los recursos necesarios para cumplir con obligaciones derivadas del rescate a los bancos irlandeses, también cayó […] En Portugal, luego de tres programas de austeridad fiscal, el gobierno del socialista Sócrates tuvo que aceptar elecciones anticipadas, en las que ganó la derecha. En España, aunque no se ha demandado apoyo financiero si se han instrumentado severos planes fiscales de austeridad, el gobierno del PSOE tras una rotunda derrota en las elecciones pasadas aceptó elecciones anticipadas que se celebrarán el 22 de noviembre, en las que nadie duda que será barrido. En Italia, Berlusconi dimitirá tan pronto logre que el parlamento italiano acepte un programa de austeridad supervisado por el FMI”. Los gobiernos derrumbándose mientras los banqueros, corresponsables de las crisis, se mantienen en sus lujosas oficinas con sus insultantes sueldos y comisiones. Las poblaciones de esos países y otros ―como el nuestro― han estado sufriendo de esos programas de disque austeridad, viendo como sus instituciones sociales son desmanteladas progresivamente, sufriendo del deterioro en su calidad de vida sin que nadie les haya preguntado si ese era el camino que querían transitar, simplemente se impusieron. De allí la importancia de que la izquierda mexicana se haya podido poner de acuerdo en una precandidatura presidencial, en un programa de gobierno que se irá decantando y que puede constituir una forma diferente de encarar las crisis económicas y sus graves consecuencias en los individuos, en sus familias, en sus barrios y comunidades. Pero el espacio es limitado, habrá que seguir bordando sobre este y otros temas.
EL SISTEMA
“El problema no es la corrupción o la codicia, el problema es el sistema que nos empuja a ser corruptos.” Slavoj Zizek en Revista Ñ 4 de Noviembre 2011.
El filósofo eslovaco comenta así respecto de las manifestaciones de ocupados e indignados en las plazas de las principales capitales de casi todo el planeta. Cuando algo parecido se ha dicho aquí respecto de los violentos, de los corruptos, de los políticos y empresarios que sólo satisfacen sus caprichos y atienden a sus intereses, se les acredita una responsabilidad individual, como si fueran individuos los que han fallado. Pero Zizek tal vez tenga algo de razón.
Si existen seres humanos que no dudan en matar, torturar, desaparecer, secuestrar, robar, extorsionar, envenenar y lucrar con sus semejantes, es porque existe un sistema que les permite hacerlo, que no les dio el juicio, el valor y la alternativa clara para dedicarse a otra cosa. Suena y es difícil de aceptar. Es preferible creer que el mal es algo que nos seduce, que nos tienta, que nos vuelve infrahumanos, que está fuera de nosotros y que conscientemente permitimos que entre en nuestra mente y en nuestro corazón. Y que por lo tanto necesitamos que se nos reprima, se nos castigue, se nos culpe de todo lo malo que llegue a pasar, incluso que se nos elimine físicamente. Pero esa explicación ya nos queda chica, ya no nos sirve.
La democracia se aleja de las explicaciones mágicas a las que somos tan afectos, nos reconocemos humanos, con virtudes y defectos, por eso diseñamos instituciones que faciliten que nos comportemos de acuerdo a lo que consideramos correcto, que se aseguren de que vivamos bien si nos comportamos siguiendo ciertas reglas de convivencia aceptadas por todos, que también contemplen sanciones si no lo hacemos. Pero cuando ese sistema manda señales erróneas y alguien las sigue, no solo hay que culpar a ese individuo que no pudo diferenciar el error, sino también al sistema que no funciona como se supone que debería. Peor cuando premia, aunque sea temporalmente, a los que abiertamente atentan contra la vida y la libertad de los otros. Para evitar la desigualdad y la pobreza, para combatir la impunidad y la corrupción, para no dañar irremediablemente al planeta en que vivimos necesitamos cambiar al sistema.
Por eso, en los diversos procesos electorales que estamos viendo y viviendo, hace falta que nos fijemos en los diagnóstico y las propuestas que lleven el rumbo de cambiar al sistema, no para profundizar sus efectos nocivos o para hacerlo resistente a los intentos para modificarlo, como sucede con las reformas empujadas por la presidencia de la república y los intereses que defiende, sino en las que busquen rectificarlo o mejor, sustituirlo progresivamente por otro completamente diferente. A los candidatos les resulta facilísimo hacer promesas, decir lo que sea, incluso cumplir con algunas cosas, siempre y cuando todo funcione como siempre y ellos sean parte de los beneficiados. ¿Qué propuestas de fondo hacen y se obligan, con una reingeniería institucional, a hacer los dos candidatos finalistas a rector de la UAQ? ¿Cuál es la diferencia real entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador? El resultado de la encuesta para definir quién será al candidato de la izquierda partidaria ya deberá conocerse a la aparición de este texto. ¿Cuál la diferencia entre los candidatos panistas? ¿Cómo y por quién definiremos nuestras preferencia electorales rumbo a julio del 2012?
Lo peor que nos puede pasar es que ese ánimo por el cambio se convierta en una marca comercial, en un pretexto para seguir pensando lo mismo, para seguir viendo la vida de la misma manera, para seguirnos engañando creyendo que las cosas no pueden empeorar.
TRAGEDIA GRIEGA
Grecia es considerada la cuna de la civilización occidental, sus filósofos siguen siendo citados como fuente de sabiduría, no sólo por lo que pensaban sino por los métodos que empleaban. Eso de apropiarse de la realidad, de reflexionar sobre ella, de analizarla y transformarla no es ningún chiste. También se les considera los inventores del teatro comenzando por la Tragedia. Entre sus otros muchos “inventos”, además de la democracia, ese intento perpetuo de hacer que el ciudadano se interese por su gobierno y participe en el mismo, está el alfabeto, esa capacidad de nombrarlo todo con apenas veintitantos símbolos escritos y sus correspondientes sonidos.
La Tragedia, todos lo sabemos, siempre termina mal, el destino se alza ante los personajes y termina por vencerlos; a los pobres mortales, aunque se consideren los protagonistas del drama, sólo les quedan dos caminos, el primero, resignarse y dejarse vencer sabiendo la inutilidad de sus afanes, o resisitirse, tratar de cambiar ese mal fario con el que nacieron, burlar esa fuerza obscura por inexorable y atentatoria de la libertad.
A los griegos y a toda la civilización occidental los acecha el destino disfrazado de esa minoría representada por los organismos financieros internacionales, en esos banqueros insaciables y sus gobiernos comparsas. Muchos se preguntan cómo una economía que apenas es el 0.5 por ciento del PIB mundial tenga en jaque al modelo económico globalizado y neoliberal. Pero es que no es únicamente Grecia, es también España, Portugal, Italia y casi el país que se quiera, hasta los mismos Estados Unidos. Es la crisis de una forma de explotación económica y del gobierno real de esas instituciones financieras que no tienen llenadera. Siempre se habla de irresponsabilidad gubernamental, que los ciudadanos de los diferentes países están pagando el derroche y robo de una clase política cómplice de intereses externos, no dejan de tener algo de razón, pero no toda, apenas en la semana que terminó, el analista del diario La Jornada José Blanco daba a conocer algunas cifras del Global McKinsey Institute, aunque a veces dé flojera leer cifras estas valen la pena: “Reino Unido: deuda total respecto de su PIB (la llamaré DT): 497 por ciento; la parte de deuda correspondiente a su gobierno (DG) es 77 por ciento. Las deudas del resto de los países, son como sigue: Japón, DT 492 por ciento, DG 213 por ciento; España, DT 366, DG 66; Francia, DT 341, DG 88; Italia, DT 313, DG, 110; Corea del Sur, DT 306, DG, 30; Estados Unidos, DT 289; DG 80; Alemania, DT 284, DG 86; Canadá, DT 274, DG 68.” Como se puede ver, la deuda pública de los últimos tres países apenas es un tercio del total, el resto es deuda privada, para que se vea con claridad quiénes son los irresponsables. Otros analistas nos recuerdan que Grecia no tenía este tipo de problemas financieros hasta que incrementó su deuda para organizar las Olimpiadas, apostó todo al turismo dado que no tiene petróleo, su agricultura es muy limitada y su dominio de las grandes navieras ha decrecido. Recordar también que el impuesto para financiar nuestras Olimpiadas ―México 68―, la tenencia por uso y tenencia de vehículos automotores apenas está por desaparecer ¡43 años después! Y ya queremos embarcarnos en otras.
El español Juan Luis Cebrián ―El País 02/11/2011― basándose en Adam Smith resume bien el conflicto: “Desde su fundación, el capitalismo ha necesitado de reglas que limiten y controlen el funcionamiento de los mercados, y es responsabilidad de los políticos y gobernantes establecer dichas reglas y hacerlas cumplir. Por eso tienen razón quienes señalan que la actual crisis económica es en realidad una crisis política, caracterizada por la ausencia de liderazgo, y también -y sobre todo- una crisis moral, en la que la pérdida de valores no puede de ninguna manera sustituirse por promesas electorales. Pero, además, tiene una dimensión global prácticamente sin precedentes, por la extensión y rapidez con la que se ha producido”.
El “plan de rescate” tan oportunamente comandado por los gobiernos derechistas de Francia y Alemania, buscan darle oxígeno extra a un modelo económico a punto de tronar porque no responde a las necesidades sociales de los comprometidos a pagarlo, los ciudadanos comunes y corrientes, los que ven afectada su calidad de vida porque no hay empleos, cuando los encuentran están mal pagados, porque no se asegura la salud, la educación, la vivienda y demás. Por eso ha caído tan mal la propuesta griega de poner a referéndum ese pretendido rescate más sus graves consecuencias, la democracia de los indignados, de los zombies, de los ocupados, de los desesperados es el veneno contra los abusos de los mismos de siempre. Elegir la libertad contra el destino. A ver si aprendemos.
sábado, 29 de octubre de 2011
FRUSTRACIÓN
“Se trataba de André H., quien explicó que lo pirómano le surgió por frustración, por falta de dinero y desolación. También había algo de envidia social, agregó, contra aquellos que tienen cosas que él, un pintor y barnizador desempleado, no puede pagar”. Yaotzin Botello, corresponsal en Berlín del diario Reforma.
La nota apareció apenas este 25 de octubre en la página 16 de ese diario. El fragmento citado pertenece a dicha noticia que da cuenta de una investigación de la policía alemana para encontrar al responsable del incendio intencional de más de cien autos de lujo, todos de marcas alemanas como BMW, Audi y Mercedes Benz, encontrando que André H., le había prendido fuego a 67, pero que otros 35 también habían sufrido daños. Nada más que la policía teutona tiene registrados 341 autos destruidos, quemados intencionalmente, sólo en su ciudad capital; hasta llegaron a creer que era una campaña de ciertos grupos de extrema izquierda, pero parece que no hay tal, que podría ser el resultado de la frustración de individuos resentidos porque a otros les sobra lo que ellos honestamente y con su trabajo no pueden obtener. Este caso, extremo si se quiere, podría dejar de ser la excepción si no ocurren cambios rápidos en un sistema económico que ya mostró su injusticia y que en algunos países, a pesar de sus nefastas consecuencias, se pretende profundizar; como en el nuestro con la propuesta de reforma laboral que empuja una presidencia ciega y consentidora de los intereses de una pequeña cúpula de multimillonarios. Hasta el Vaticano está preocupado y reaccionando, tarde, como siempre, con un documento que pretende establecer una posición crítica ante la próxima reunión de los países disque más poderosos del mundo ―el llamado G-20―: Tras el ocaso de las viejas ideologías, han surgido nuevas "ideologías neoliberalistas, neoutilitaristas y tecnocráticas que, al tiempo que marginan el bien común en favor de dimensiones económicas, financieras y técnicas absolutas, ponen en riesgo el futuro de las instituciones democráticas mismas", así dice la nota titulada "Para una reforma del sistema financiero internacional en la perspectiva de una autoridad pública de competencia universal" del Pontificio Consejo Justicia y Paz.
La crisis es tan profunda, que los millones de jóvenes educados y desempleados ya se dieron cuenta que tienen el presente y el futuro embargado por las grandes corporaciones típicas y beneficiarias de esas “ideologías neoliberalistas”, se están indignando y tomando las plazas públicas, hasta ahora pacíficamente, pero cualquier error, por parte de cualquier autoridad, puede prender una mecha que se ve muy corta.
La Cumbre de Negocios realizada en territorio queretano mostró las dos tendencias que estiran el conflicto social, por una parte hacer como si no pasara nada, festejar las cuantiosas inversiones que se mueven a otras partes del mundo donde los salarios y la seguridad laboral importan cada vez menos y los gobiernos hacen de la vista gorda a la hora de cobrar impuestos o asegurar las prestaciones sociales, por la otra, el llamado y la experiencia brasileña, personificada por Lula da Silva, que le dio oxígeno a la reunión mostrando que sí hay otras formas de hacer las cosas, que la gente debe ser el centro de las políticas públicas y no el pretexto para hacer más ricos a los millonarios, que todos habitamos el mismo mundo y que los excesos de unos son las carencias de muchos.
Mientras, hay que seguirse indignando, no caer en el juego de las pequeñas corrupciones que justifican las grandes, protestar contra las injusticias cotidianas, saber que la vida puede ser mejor si recuperamos nuestra capacidad de reflexionar y de solidarizarnos con los otros. Como dice el rockero español Miguel Ríos cuando anuncia su retiro, no a la piedad, sí a la solidaridad.
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