sábado, 25 de enero de 2020

NO ALCANZAN LAS PALABRAS


NO ALCANZAN LAS PALABRAS
Joaquín Córdova Rivas

Cambia el país y se desdoblan los discursos. No el relato imaginario de las instituciones que desdeñan lo anecdótico tachándolo de subjetivo y por tanto seguramente falso, sino también porque el entramado mediático, cercano al poder, aunque no lo reconozca, lo rechaza porque carece de control sobre ese “murmullo social” y su manera de propagación.

La espiral de violencia no se ha detenido, el coletazo, producto de un primer rompimiento en las redes de complicidad, de allí las detenciones de exfuncionarios de primer nivel de los gobiernos federales anteriores, está dejando ver que el clamor de las víctimas —colaterales según el discurso oficial— de esa falsa “guerra contra el narcotráfico está presente desde hace muchos años, al grado que se desarrollaron investigaciones muy serias al amparo de instituciones que forman parte de ese Estado calificado de represor y corrupto.

Para agobio de los beneficiarios reales y supuestos de ese estado de cosas, el desnudar la estrategia oficial de comunicación que hacía ver como “necesaria” la violencia y sus efectos cada vez más amplios y cruentos, no es una ocurrencia de la llamada 4T.

Es el año de 2016 y se edita el libro de Miriam Bautista Arias titulado El murmullo social de la violencia en México, en una colaboración entre la Universidad Autónoma Metropolitana y el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados / LXIII Legislatura, que se puede descargar completo desde http://www5.diputados.gob.mx/index.php/camara/Centros-de-Estudio/CESOP/Estudios-e-Investigaciones/Libros/El-murmullo-social-de-la-violencia-en-Mexico

Por supuesto que no es la única publicación que busca, y lo logra, recuperar esas historias, esos testimonios de los ciudadanos que, sin advertencia previa, sin haber sido consultados, sin tener nada que ver con el tema, se encuentran inmersos en un contexto de violencia extrema.

Su autora se plantea una pregunta básica: «¿cuáles eran las experiencias relacionadas con hechos violentos que los medios de comunicación no estaban narrando?» Los primeros relatos remiten al inicio de esa violencia que se vuelve institucional, cotidiana, opresiva, paralizante en muchas ocasiones, aunque en otras la reacción social se salta el miedo y lo convierte en indignación movilizadora.

«Este trabajo parte del supuesto de que en México la excepcionalidad ha sido siempre la regla, en tanto que la violencia de Estado es una constante histórica, una práctica común que en el momento actual ha alcanzado dimensiones dramáticas al impactar a la ciudadanía en general.»

Pero los ciudadanos saben, se dan cuenta, aunque su lenguaje no sea tan claro, hay que hablar de las cosas, pero en confianza, no de forma directa para no caer en peligro, para no alertar a alguien que se mezcla o puede ser un familiar, un compañero de trabajo, un vecino o hasta el jefe en la empresa, y entonces hay que desentrañar significados.

«es mediante el discurso que los sujetos dan testimonio de la violencia; en éste puede desentrañarse el sentido que le dan y la forma en que la violencia modifica sus subjetividades y sus relaciones cotidianas.»

Los especialistas y hasta las personas comunes sabemos que el lenguaje no puede expresarlo todo, que hay experiencias emotivas que no pueden transmitirse o siquiera pensarse en palabras. El desconcierto, la incertidumbre, el querer sentirse mínimamente seguro o normal en la inseguridad y la anormalidad atraviesa lo que alcanzamos a decir.

«[…] sí, sí me aterroricé en ese momento, o sea que uno ya se acostumbra a la violencia ¿no?, o qué, no lo sé, es que como me provoca coraje, mira hasta creo que el hígado me está doliendo de lo que estoy diciendo, como que me siento así “a ver, pues no, a mí no me van a provocar miedo” ¿no?, claro, nos lo provocó, pero procuro tampoco demostrar así tanto miedo.
[…] cómo es posible que la autoridad no sepa dónde están cuando todo mundo, si tú te vas a Apatzingán, todo mundo te dice dónde viven todos ¿no?, aquí mismo en Morelia, o sea, saben dónde y quiénes son esas personas ¿no?, y entonces cómo es posible que no los encontremos, que no sepamos, que no los atrapamos y que sigan con esa impunidad ¿no?, porque ellos son parte de esa situación.
[…] de repente uno platica con los que son policías o son militares y te dicen: “ah sí, pero ese guey ya sabíamos, o sea, ya sabíamos dónde vive y todo y el jefe pues nos dijo y si declaras algo pues tienes que decir esto”, entonces ya te imaginas el teatro de “a ver fórmese y a ver tú, agárralo y a ver, vamos a tomarle una foto”, entonces todo lo que presentan pues realmente no sé, si, tengo un conocido que es judicial y cada que hay un decomiso llena su casa de shampoo o de pantallas planas o de cereal, lo que se decomise, ¿qué no puede pasar con ese tipo de cosas?
[…] de repente cerraban la discoteque, porque estaba ya la bola de cuates, suponemos que narcos ¿verdad?, mandaban cerrar la discoteque y que decían: “quiero ésta, quiero ésta, quiero ésta”, las muchachas y se las llevaban y no volvían a saber de ellas.»

Los testimonios, las anécdotas, ese murmullo social de las malas experiencias que buscan la forma de comunicarse como una forma de exorcizarlas, de evitar que nos suceda algo que nos afecte gravemente. Encubrir lo que sabemos y no encontrar explicación a la indiferencia, a la justificación a veces, a normalizar algo que sabemos que no debiera ser normal. Todo eso nos rodea desde hace muchos años. No es nuevo, pero sí se puede contener y después disminuir a su mínima expresión. Esa es la tarea y hay que hacerla colectivamente. No tolerar lo que nos hace daño, no quedarse callado y saber que no hay corrupciones sin víctimas.

VALORAR LA ESCUELA


VALORAR LA ESCUELA
Joaquín Córdova Rivas

De vez en cuando nos horrorizamos, queremos creer que existe una frontera definida e infranqueable entre lo que hacen los demás y lo que nosotros somos capaces de hacer; también nos sirve negar lo evidente, “normalizarlo” para que no nos afecte, sentir que lo que les pasa a otros es imposible que nos pase, hasta que sucede.

Dice un proverbio africano que se necesita de un pueblo entero para criar a un niño, estamos fallando como pueblo, le estamos fallando a nuestros niños y nuestra responsabilidad no se desvanece en el escándalo mediático, en las explicaciones fáciles que tienen como base la ignorancia colectiva. La semana pasada trajimos a colación la cifra de medio millón de menores de edad que “trabajan” para el crimen organizado en este dolorido y amnésico país, esos niños y adolescentes que carecen de formas de negarse a realizar actividades que los dañarán para siempre, que los estigmatizarán, que los convertirán en víctimas de la saña colectiva. Pero también en el otro extremo hay niños dañados, aunque no tengan carencias económicas, aunque sean buenos estudiantes, aunque los manden a educarse a escuelas privadas con prestigio, porque esas aparentes ventajas pueden llegar a funcionar en sentido contrario cuando el ambiente social y familiar distorsiona las formas de ver la vida y de vivirla, o de morirla, como desgraciadamente ocurrió.

No deja de sorprender que nuestras escuelas sigan siendo espacios que amortiguan en mucho las influencias perversas de las narcoseries, de las telenovelas, de la violencia cotidiana que se sufre calladamente dentro de muchas familias, en las relaciones “románticas” de miles de parejas, de los abusos cotidianos de cualquier autoridad, de las corruptelas de propios y extraños, del falso mundo “feliz” de las redes sociales.

Las escuelas, a pesar de los malos resultados académicos en supuestas evaluaciones estandarizadas y “objetivas”, siguen siendo el principal —y frecuentemente único— factor de protección de millones de estudiantes contra la desesperanza, el miedo, la soledad, la intolerancia, las adicciones. Sin embargo, es inevitable que ese contexto violento y corrupto se cuele a los salones de clase, a las relaciones desiguales que se disfrazan de prácticas discriminatorias contra el que piensa o se ve diferente a un ideal que nos es ajeno y artificial.

No existe barda, alambrada, sistema de vigilancia que impida que el odio, la mentira, los prejuicios, entren a los salones de clase, y qué bueno, porque allí deben desarmarse, cuestionarse, rechazarse, ofrecerse alternativas y entonces, influir sobre ese contexto que apabulla, que atemoriza, que corrompe. Pero esa resistencia no puede sostenerse por tiempo indefinido, la sociedad en general, todos, debemos cambiar para estar en sintonía.

Lo peor del caso es que se está poniendo de moda robar a las escuelas, ese escaso capital cultural al que pueden tener acceso cientos o miles de familias es blanco de los rateros que, por unos cuantos pesos, despojan a niños y jóvenes de material didáctico que no tienen en otra parte. Los daños educativos son mucho mayores que las pérdidas económicas que tampoco hay que desdeñar.

Uno de los fines de la nueva escuela mexicana es disminuir las desigualdades sociales tan exageradas en este México de principios de siglo, y eso se logra con el acceso a tecnología y conectividad a la web, no se vale quitar esas oportunidades a nuestros escolapios porque ese factor de protección que es la escuela puede derrumbarse.

Finalmente hay que enfatizar que contra lo que a veces parece, nuestras 243,450 escuelas —a las que asisten casi 31 millones de estudiantes de educación obligatoria— siguen siendo lugares seguros, con sus 1,515,526 docentes más miles de administrativos empeñados en hacer su mejor esfuerzo a pesar de las carencias campañas de desprestigio, sacando provecho de todo lo disponible. Fuente: Principales cifras nacionales Educación básica y media superior 2017.

Y eso hay que valorarlo.


sábado, 21 de diciembre de 2019

SUFRIR NO ES APRENDER


SUFRIR NO ES APRENDER
Joaquín Córdova Rivas

Buda casi se muere de inanición buscando el origen del sufrimiento para saber cómo evitarlo, otras filosofías orientales predican el gozo y el disfrute como una forma de vivir mejor la vida, no solo de sobrevivirla, pero nosotros no, como dignos hijos de la cultura occidental y cristiana creemos, equivocadamente, que sufrir es un mérito que no hay que evitar, sino que hay que buscar afanosamente.

Es más, cuando nos divertimos, cuando alguna actividad solitaria o colectiva nos causa agrado o placer nos sentimos culpables, porque casi todo es pecado, y si no, debería serlo.

Desde el Génesis, ese mito que buscaba explicar el origen del universo, del mundo, del día y la noche, de las especies animales y del hombre –y de la mujer como subordinada de este–, el dolor y el sufrimiento son la solución de un dios celoso de su creación, y se la aplica a la pretensión de querer saber más de lo que supuestamente debiera:

Capítulo 1. «15. Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
16. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17. mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
(Capítulo 3). 16. A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
17. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
18. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
19. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.» https://www.bibliatodo.com/la-biblia/Reina-valera-1960/genesis

Bonito dilema, querer saber más está penado y el sufrimiento se incorpora como parte importante –por decreto divino– de toda la especie por la curiosidad de una pareja que representa a todos por los siglos de los siglos.

Ese sufrir ha permeado todos nuestros afanes, hasta el aprendizaje debe sufrirse para ser de excelencia, solo los masoquistas prevalecen, ese parecer ser el mensaje de un sistema educativo para justificar las desigualdades sociales que normaliza y legitima; un buen profesor es el sádico que hace sufrir a sus alumnos, el que inspira terror con su sola presencia, el que tiene altos índices de reprobación; los otros son “barcos”, blandengues, consentidores, poco capaces o ineficientes.

Pero la sufridera no está solo en el sinsentido de una supuesta exigencia académica, sino también en el trato déspota, prepotente, antipedagógico, porque muchas veces lo que se logra es que los estudiantes abominen los saberes y prácticas que les apasionaban, para lo que creían tener habilidades y aptitudes, se trata de “reventar” al más pintado ridiculizándolo, usando el sarcasmo para herirlo hasta que no pueda más.

Un buen teórico, un magnífico científico, un profesional destacado no siempre es un buen profesor, y entonces hay que esconder la falta de vocación o la ignorancia pedagógica con el maltrato cotidiano, con la falta de congruencia, que para eso es el poder, y aunque sea chiquito es muy bonito.

La experiencia y la teoría apuntan en sentido contrario. ¿De qué sirve tener graduados en disciplinas o instituciones de alta exigencia –tomada como sufrimiento–, si van a replicar los modos de sus profesores en su actividad profesional? ¿De qué nos sirven científicos sin ética, más que dispuestos a usar sus conocimientos en contra de sus semejantes? Porque el ejemplo de aquellos que creemos dignos de ser admirados pesa más que cualquier plan de estudios.

Como decíamos, ya hay evidencia “científica” de que los aprendizajes que más valen la pena se logran si se relacionan con sentimientos agradables, esos que provocan emociones que empujan a hacer las cosas. Sí se aprende sufriendo, se aprende a odiar, a temer, a pasmarse ante las dificultades o a tomar decisiones precipitadas que salven el momento; de allí a creer que el fin justifica los medios hay un suspiro doloroso, y entonces se vale hacer trampa para pasar una materia, copiar en el examen, tratar de robárselo o amenazar a alguien más listo para que se deje copiar o pase las respuestas, a drogarse para mantenerse despierto disque estudiando, o caer en la desesperación y abandonar... hasta la vida.

Eso no se vale, hay que cambiar la forma de ver el aprendizaje como parte del sufrir; si algo nos apasiona, nos conmueve, lo disfrutamos, aprenderlo debe ser agradable, potenciador de nuestras aptitudes y actitudes. Saber que el conocimiento se logra colectivamente y debe ser para el beneficio de todos nos vuelve empáticos y solidarios, tolerantes con los demás porque nos sabemos diferentes, y no esas competencias —de competir, no de competente— individualistas donde alguien sobresale por encima y a costa de todos los demás. Y la docencia debe estar en sintonía con ello.

Dejemos de sufrir y mejor disfrutemos.

viernes, 13 de diciembre de 2019

EL BRAZO ARMADO DEL PRESIDENTE


EL BRAZO ARMADO DEL PRESIDENTE
Joaquín Córdova Rivas

No se trata de un personaje cualquiera, como nadie concentró el poder y lo utilizó perversamente sin importar las consecuencias, encarna una forma de ejercer la política para beneficio de unos cuantos, que invocando una guerra contra el crimen organizado lo fortalecieron y usaron para servirse impunemente. Los efectos de su corrupto y salvaje accionar los seguimos padeciendo y era necesario hacer algo para desligarse de las prácticas ilegales que se “normalizaron” y hasta aplaudieron en los medios de comunicación masiva, pervirtiendo la verdad, armando montajes televisivos y mediáticos para engañar a una población que carece de información veraz y objetiva para formar su opinión y poder tomar decisiones sustentadas en hechos y no en manipulaciones.

Investigaciones serias, de ese periodismo escaso pero valioso que dan cuenta de las corruptelas en los aparatos policiacos y de justicia que pregonaba actuar conforme a la ética y las leyes, pero que hacían precisamente lo contrario, existen. Una buena síntesis está en el libro titulado “El Affair Cassez” de José Reveles publicado el año pasado (2018) por Editorial Planeta, aunque su primera edición data del 2013.

En una de las presentaciones de su libro José Reveles menciona:

«En estas páginas el lector podrá enterarse del por qué García Luna fabricó la historia de “Los Zodiaco”, para no ser corrido de su puesto, exactamente una semana después de que sus agentes de la AFI habían secuestrado a cuatro Zetas en Acapulco para entregárselos a La Barbie, quien ordenó filmar cuando eran ejecutados con un tiro en la sien, eso sí en vivo, en el primer narcovideo con violencia explícita que se difundió en México. Se detalla cómo el ex director de la AFI, que en vez de ser enviado a la cárcel o a su casa cayó para arriba al ser nombrado secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, actuó en complicidad con un poderoso empresario, proveedor de blindados y armamento, que alimentaba deseos de venganza contra Florence –hermana de su ex socio Sebastien- y contra el propio Israel, su íntimo conocido.» https://mexicoporflorencecassez.wordpress.com/texto-de-jose-reveles-en-la-presentacion-de-su-libro-el-affair-cassez-florence-cassez-y-el-mito-genial-de-los-zodiaco/

Pero ese caso, que llevó a una grave crisis diplomática con el gobierno francés, por la terquedad de Felipe Calderón de sostener una historia falsa, con una banda de secuestradores inexistente, con unas supuestas víctimas que cambian de versión a contentillo de las autoridades, con la costumbre de pagar “testigos protegidos” con declaraciones y testimonios inverosímiles pero que sirvieron para pretextar “éxitos” inexistentes en esa guerra con miles de víctimas verdaderas, también sirvió para cosas más siniestras.

«En política y en materia policial no hay casualidades. Y menos cuando se combinan y se ponen al servicio una de la otra. Las circunstancias coyunturales pesan mucho. Ahí les dejo para su reflexión el dato: cuando el montaje perverso y corruptor del caso Cassez se transmitió en cadena nacional, el licenciado Calderón Hinojosa tenía cinco días de haber jurado como candidato presidencial del PAN; cuando cambiaron las versiones para la embestida mediática contra la francesa y su ex novio, febrero de 2006, la empresa GEA-ISA afirmaba que había empate técnico entre los candidatos Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón, borrando en unos cuantos días la ventaja de 10 puntos que todas las encuestadoras otorgaban al primero.»

El empecinamiento presidencial por sostener una política y el aparato de injusticia correspondiente difícilmente se podría hacer desde la ingenuidad o la ignorancia. Al contrario, todo parece indicar que se siguió una narrativa preestablecida arrasando con todo lo que estorbara o la cuestionara.

«Los dos gobiernos de Acción Nacional pagaron casi 180 millones de pesos para sostener a más de 600 “testigos protegidos colaboradores”, con salarios que llegaron a fluctuar entre 50 mil y 150 mil pesos mensuales, con alimentos, vivienda, protección, beneficios procesales, con reducción de penas o franca libertad a delincuentes probados y confesos. Y, en el caso de los supuestos ex rehenes de “Los Zodiaco”, viajes de ida y vuelta a los Estados Unidos, a donde los tres se fueron a vivir, cada vez que se requiriese. También del erario salieron los 118 millones de pesos para pagar la “publinovela” El Equipo que transmitió unos cuantos episodios teniendo como set las estratégicas instalaciones de la Policía y como héroes a los federales. [...] Dado el éxito inicial del caso Cassez para modificar la percepción social sobre las acciones de gobierno, la fábrica de culpables operó a todo lo que pudo en el sexenio que terminó hace casi 10 meses (se está hablando a fines del 2013) con un saldo endemoniadamente trágico (unos 100 mil asesinados con violencia, 26 mil 100 desaparecidos contabilizados oficialmente, más de un millón de desplazados de sus lugares de origen por el cáncer invasor de la criminalidad organizada… cada vez más territorios sin gobernabilidad… son los datos duros de esta tragedia humana que también afecta a unos 20 mil migrantes centroamericanos cada año). Tan burdas fueron las acusaciones en muchos casos, que han ido recuperando su libertad algunos de los más famosos imputados falsamente por testigos a sueldo que obedecían ciegamente lo que las procuradurías les ordenaban...».

Pero hubo que tomar como pretexto las declaraciones de un narcotraficante para detenerlo fuera de nuestras fronteras, porque aquí la justicia hace años se rindió, recuérdese que durante los seis años de Peña Nieto no se hizo nada, y es que ni para la CNDH podía hacerse algo contra el ahora señalado ni tomando en cuenta el falso caso Cassez.

«El ombudsman Raúl Plascencia Villanueva se puso a hacer cuentas, como si se tratara de un trámite de barandilla, y dio a entender que todos los delitos prescribieron ya en diciembre de 2012 –abuso de autoridad, falsedad en declaraciones, ejercicio indebido del servicio público y delitos contra la administración de justicia, según enumeró-, con lo cual hasta resultaba inocuo, francamente inútil, que enumerara a más de veinte presuntos perpetradores, encabezados por el ex director de la AFI Genaro García Luna; su director de Investigación Policial Luis Cárdenas Palomino; el de Operaciones Especiales Javier Garza Palacios; Jorge Rosas García, titular entonces de la Unidad Especializada en Investigación y Secuestros; Israel Zaragoza Rico, subdirector del área de Secuestros de la AFI, entre 21 posibles implicados en los abusos, incluido el agente del Ministerio Público Alejandro Fernández Medrano.»

Había que tocar al intocable, levantar cargos y someter a proceso al impune, lástima que toda la información se quede o filtre desde allá, fuera de este país que además de resistir, ahora reacciona y se quita la venda corruptora de los ojos. En fin, una prenda más que se le cae a ese reyecito que se resiste a creer que su tiempo pasó y que cada vez está más desnudo.

sábado, 7 de diciembre de 2019

PISA Y CORRE


PISA Y CORRE
Joaquín Córdova Rivas

Nos podemos ir por la fácil, tomar los resultados de la prueba PISA 2018 como muestra del desastre educativo del neoliberalismo que terminó su sexenio en ese año con el repudio de 30 millones de mexicanos que votaron por López Obrador, y hasta estaría justificado, pero las cosas no son tan fáciles como parecen.

A su vez, los simpatizantes del neoliberalismo podrían argumentar que, los malos resultados se deben a los malos maestros que no supieron o no quisieron aplicar una reforma educativa y que ahora se declara “derogada” o cancelada, porque para ellos, ese desastre educativo siempre se cargó a la responsabilidad de los maestros.

«Pero, ¿qué explica el éxito mediático de PISA, que es capaz de poner en jaque a los sistemas y autoridades educativos de los países? Según un pequeño editorial escrito con este motivo por Joaquim Prats, académico de la Universidad de Barcelona, esto tiene que ver con el arribo de las nuevas formas de concebir la gestión pública, una de las cuales se refiere a que la producción de los servicios públicos debe ser evaluada cuantitativamente. En razón de ello, los resultados de PISA son utilizados por diversos sectores sociales, principalmente empresariales, como una medida rigurosa de la "producción" en la educación a escala planetaria, en el que los sistemas educativos son clasificados según una escala de rendimiento. Prats señala que estos instrumentos se han constituido en evaluaciones del capital humano de cada país en el contexto de la competencia internacional y, citando a W. Apple advierte sobre los peligros de una desmedida supeditación de la educación a la economía...»

Hay que ir poniendo las cosas en contexto, de otra manera seguiremos cometiendo los mismos errores y teniendo los mismos resultados. Vamos con los datos de fondo que poco se comentan por irse por la fácil de los números crudos.

«Como se ha mencionado reiteradamente, la prueba PISA fue diseñada para evaluar la formación de los jóvenes de 15 años de edad, que es cuando se considera que han llegado al final de la enseñanza obligatoria y se encuentran en un momento decisivo de su vida, sea para proseguir estudios post-secundaria o para integrarse a la vida laboral. PISA siempre evalúa tres competencias: lectura, matemáticas y ciencias, aunque la misma OCDE ha dejado claro que la prueba no está encaminada a evaluar los currículos escolares, sino el dominio de los procesos, el entendimiento de los conceptos y la habilidad de actuar o funcionar en varias situaciones dentro de cada dominio. Es decir, PISA no evalúa los contenidos del currículo mexicano, sino las habilidades intelectuales (razonamiento y solución de problemas) que los jóvenes de 15 años han desarrollado durante su vida; habilidades que, se entiende, son producto de lo que aprenden tanto dentro como fuera de la escuela. En este sentido, los resultados de PISA se conciben como un indicador del capital intelectual que tiene un país, de manera que la responsabilidad de obtener mejores o peores calificaciones no recae exclusivamente en el sistema educativo, sino que corresponde a la sociedad en su conjunto [...] el resultado promedio de los países de la OCDE no ha variado mucho a través del tiempo. Como ha señalado Felipe Martínez-Rizo, exdirector del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, la mayor parte de los países participantes muestra un estancamiento en sus resultados entre el año 2000 y 2015. [...] la situación de México en las pruebas PISA, lejos de ser una excepción, es la norma [...] Consecuentemente, no se pueden esperar cambios sustanciales si no se involucran reformas que abatan la pobreza y la marginación existentes, factores que están estrechamente asociados con los resultados de aprendizaje y con la calidad de los recursos educativos que se destinan a estos sectores de población.» Perfiles educativos vol.39 no.156 México abr./jun. 2017. EDITORIAL. A 15 años de PISA: resultados y polémicas. Alejandro Márquez Jiménez. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982017000200003

Ya lo habíamos comentado antes en este semanario, educan los medios de comunicación, las telenovelas, los programas de chismes, los de concursos arreglados y basados en boberías, educan las autoridades cuando evaden los problemas y dicen sin decir o justifican sus corruptelas, educan los empresarios cuando se quejan de la falta de inversión y crecen sus cuentas en los paraísos fiscales evadiendo impuestos, educan los que predican la bondad y le meten mano a los niños, aprendemos de una sociedad machista y de familias violentas, desintegradas y disfuncionales, todos aprendemos de todos y a veces eso es parte del desastre, hay pocos buenos ejemplos. Hasta aprendemos a simular en la educación.

«En el caso de PISA en 2018, [...] la SEP, en coordinación con las autoridades educativas locales, desarrolla una estrategia dirigida a los alumnos de 15 y 16 años que tiene, entre otros, el propósito de fortalecer las competencias lectoras, matemáticas y de ciencias en los alumnos de tercero de educación secundaria y primero de educación media superior, para que los primeros logren ingresar mejor preparados a la Educación Media Superior y para que quienes ya ingresaron la concluyan satisfactoriamente. Además, con la estrategia se busca familiarizar a los alumnos y a los docentes con el tipo de instrumentos de evaluación utilizados por PISA, así como con la estrategia informática para su aplicación en virtud de que dicha prueba se administra mediante computadora. También se pretende motivar a los alumnos para que realicen su mayor esfuerzo en su participación en la aplicación de PISA 2018, destacando que valoren que representan a México; esto es particularmente importante porque los alumnos podrían no dar importancia a la prueba al identificar que su resultado no tiene alguna repercusión escolar. Por otra parte, se busca estimular a que los alumnos participen y contesten la prueba con el n (sic) de cumplir con los estándares internacionales establecidos por la OCDE, para dar validez a los resultados. México en PISA 2018. Roberto Peña Reséndiz. Director General de Evaluación de Políticas de la Secretaría de Educación Pública. 13 de febrero 2018. http://www.educacionfutura.org/mexico-en-pisa-2018/

El seguir responsabilizando a las escuelas de corregir todo lo torcido en el país solo encubre las verdaderas soluciones, esa política de “teaching to the test” (preparar para la prueba) es otra trampa envuelta en buenas intenciones:

«La política del teaching ha generado distintos efectos en los sistemas escolares en los que se ha implementado, y con respecto a los cuales debemos estar atentos. Entre ellos se encuentra: el aumento del control docente en función de los contenidos que, según las autoridades educativas y las fracciones políticas dominantes en un tiempo-espacio determinado, deben ser enseñadas en la escuela; el ejercicio de prácticas educativas comprometidas más con los resultados medibles que con una sana y necesaria formación ética y la pérdida de interés en el aprendizaje por parte de los estudiantes, debido, entre otras cosas, a la falta de profundización en temas fuera del alcance de las pruebas.»

«Julio Carabaña, sociólogo español, para quien: “El problema fundamental es que mide una cosa que ellos llaman literacia (literacy), que son aptitudes muy generales que se pueden desarrollar algo en las escuelas pero fundamentalmente no”. [...] Como menciona Carabaña, la medición de capital humano expresada en la prueba PISA tiene por objeto de análisis una dimensión del desarrollo intelectual que no depende exclusivamente del espacio educativo, sino también del contexto en el cual los individuos se desarrollan en sociedad. No es complicado comprender las implicaciones de lo mencionado previamente en una sociedad fragmentada por la desigualdad, la inseguridad, por la pobreza, por la falta de acceso a servicios educativos, culturales, médicos, etc. Una sociedad en la cual las posibilidades de desarrollar un capital social efectivo se diluyen por la desconfianza, el temor y también, en muchos casos, por la desidia. PISA no solo evalúa a las escuelas, sino también evalúa a la sociedad en la cual estas escuelas están insertas, es algo que no debemos perder de vista.» LA EDUCACIÓN MEXICANA Y PISA 2018. abril 2, 2018 Por: Mauro Jarquín. 02/04/2018 http://insurgenciamagisterial.com/la-educacion-mexicana-y-pisa-2018/


sábado, 23 de noviembre de 2019

ATROCIDADES


ATROCIDADES
Joaquín Córdova Rivas

Hay temas no atendidos que, como bombas de tiempo, están estallando apenas. Llevan mucho tiempo incubados, sin solución, agravando y enrareciendo el ambiente social y político, lo peor es que los presuntamente responsables evaden el bulto y quieren impedir que lo escondido surja. Las culpas no asumidas ni pagadas los traen nerviosos, irritables hasta la agresividad abierta.

Por ejemplo, el informe titulado ATROCIDADES INNEGABLES. CONFRONTANDO CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD EN MÉXICO de Open Society Justice Initiative, en colaboración con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, I(dh)eas Litigio Estratégico en Derechos Humanos, la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho y Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC), publicado en el 2016, que revela, en 232 páginas de datos e investigaciones minuciosas, sin concesiones para nadie, el estado del país centrándose en el lapso del 2006 al 2015 (el sexenio de Felipe Calderón y la mitad del de Peña Nieto). Muy puntual, bien soportado legalmente, con recomendaciones que seguramente traen apanicados a muchos todavía poderosos. Vale la pena abusar de las citas para dar una idea de su contenido. Disponible en: https://www.justiceinitiative.org/uploads/5d386d17-57aa-4b74-b896-43883af55574/undeniable-atrocities-esp-2nd-edition.pdf

«A finales de 2006, el gobierno federal de México ordenó un despliegue nacional a gran escala de las fuerzas de seguridad para combatir al crimen organizado. Esta estrategia supuso que los índices de asesinatos, desapariciones, tortura y otras atrocidades se dispararan. En 2012, al resultar evidente que México se encontraba en crisis, Justice Initiative lanzó un nuevo proyecto cuyo objetivo era comprender las dimensiones de esta crisis, la naturaleza de los delitos, y porqué el sistema de justicia de México estaba batallando para detener a los autores penalmente responsables.»

«¿Qué significa “Crímenes Atroces”? Las Naciones Unidas define el término incluyendo los crímenes de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Este informe usa el término para referirse a formas particulares de crímenes violentos que han afectado a varios cientos de miles de civiles y pueden constituir crímenes de lesa humanidad. Las personas afectadas no solo incluyen a los ciudadanos mexicanos, sino también a inmigrantes de Centroamérica, que viajan por rutas peligrosas a través del país y son con cada vez más frecuencia víctimas de la cruel violencia de los cárteles. Específicamente, el informe examina tres tipos de crímenes atroces: asesinatos, desapariciones, y tortura y otros tipos de maltrato.»

«La mayor parte de los datos en que se basa el análisis provienen necesariamente de fuentes gubernamentales. Esto crea un considerable desafío metodológico, ya que los
datos del gobierno sobre delitos atroces y de otro tipo en México son notoriamente incompletos, sesgados hacia la reducción al mínimo, y por lo tanto a menudo poco fiables. [...] más del 90 por ciento de los crímenes en México nunca se han informado a las autoridades.»

«Asesinatos, desapariciones y torturas perpetradas tanto por los cárteles como por las fuerzas federales (que supuestamente debían luchar contra estos) persisten en el presente. Desde diciembre de 2006 hasta el final de 2015, más de 150,000 personas fueron asesinadas intencionalmente en México. Miles de personas han desaparecido. [...] hemos concluido que existen fundamentos razonables para considerar que existen actores tanto estatales como no estatales que han cometido crímenes de lesa humanidad en México.»

«el objetivo de este informe no es que se inicie una intervención de la CPI (Corte Penal Internacional) en México, sino que los autores de estos crímenes atroces puedan ser enjuiciados con todo el peso de la ley, independientemente de su origen, en su propia jurisdicción. Esto es especialmente importante si se considera que esta violencia es perpetrada por las fuerzas de seguridad del Estado, cuyo deber es combatir el delito, no cometerlo. Recurrir a acciones criminales en la lucha contra el crimen no deja de ser una contradicción, una que por lo demás socava trágicamente el estado de derecho. [...] México cuenta con amplios recursos y capital humano para actuar de modo eficaz en la prevención, enjuiciamiento y castigo de crímenes atroces, perpetrados en su mayoría por sus propias fuerzas. La incógnita es si México tiene la voluntad política de hacerlo.»

«El gobierno debe actuar sin demora para reconocer la gravedad de la situación: debe iniciar medidas urgentes y extraordinarias, que incluyen la invitación a la ayuda internacional a fin de garantizar procesos de investigación y procesos genuinos e independientes. [...] Es importante señalar que investigar y enjuiciar las atrocidades como crímenes de lesa humanidad, en lugar de hacerlo como crímenes nacionales ordinarios, permite evaluar la responsabilidad penal hacia arriba en la cadena de mando, de modo que se pueden incluir a aquellos que dieron las órdenes o a aquellos que no tomaron acciones para prevenir o castigar delitos que conocían (o deberían haber conocido).»

«... las fuerzas federales han cometido numerosos asesinatos, desapariciones forzadas y torturas, dejando ver un patrón de comportamiento muy claro que permite concluir que no se trata de actos aislados ni al azar. Las víctimas incluyen miembros de los cárteles delictivos pero también muchos “falsos positivos”: civiles acusados sin ningún fundamento por su participación en actividades del crimen organizado, a menudo víctimas de tortura para que se auto incriminen o incriminen a otros, y frecuentemente víctimas de desapariciones o asesinatos. Otros civiles han muerto víctimas del fuego cruzado de una estrategia imprudente, el “daño colateral” de la batalla entre el gobierno y los cárteles.»

En el apartado titulado Desapariciones se menciona a nuestro Estado: «Los grupos objetivo de estos crímenes suelen variar de acuerdo con la ubicación geográfica de las organizaciones criminales. En Chihuahua, por ejemplo, donde parece existir un problema pronunciado de desapariciones de mujeres, la situación podría atribuirse a la trata para el comercio sexual.De igual modo, las desapariciones en Querétaro a menudo parecen estar vinculadas a la trata de mujeres. En Coahuila, por el contrario, un 84.3 por ciento de las 370 desapariciones documentadas por una organización corresponden a hombres. Una gran cantidad de migrantes ha desaparecido en las principales rutas de transporte entre las fronteras de Guatemala y Estados Unidos.»

Crímenes de Lesa Humanidad, el pedido de que una instancia internacional intervenga en las investigaciones, la clasificación de Crímenes Atroces, el amparo de convenios internacionales para sustentar lo escrito, con razón muchos no quieren que se investigue nada.

LAS OLAS


LAS OLAS
Joaquín Córdova Rivas

Sucedió el milagro. Otra vez un evento importante provocó la aparición de miles de expertos que sin saber nada del tema se ponen a pontificar como si el derecho a expresarse fuera una obligación y los barnizara de sabiduría instantánea. De repente se nos borra el disco duro y creemos que los procesos históricos son revanchas de un dios idiotizado por su propia vanidad y celoso de su incompetencia.

Es cierto que tomar distancia de lo sucedido en Bolivia para tener una mejor perspectiva puede resultar inútil por prematuro. Lo que está en juego no es menor, la pelea abierta por los pocos recursos naturales de un planeta devastado y con reservas agotadas, con minorías rapaces y por lo mismo inmunes a cualquier tipo de solidaridad real, se hace con mayor crudeza y crueldad.

Intentando salvar esas limitaciones vale la pena recurrir a textos que parecían advertir lo que estamos presenciando, con la ventaja de que lo escrito permanece, de que tiene el nombre de quien lo escribe y es posible investigar su confiabilidad y saber de primera mano la tendencia ideológica, que otros esconden mañosa y vergonzantemente, que guía sus argumentos. Esta es la voz del vicepresidente boliviano Álvaro Marcelo García Linera, quien prefiriera, como lo anunció desde el 15 de diciembre del 2016, no continuar en el cargo después de las elecciones de este 2019.

«¿Se imaginan si somos 450 millones de personas? Las mayores reservas de minerales, de litio, de agua, de gas, de petróleo, de agricultura. Nosotros podemos direccionar los procesos de mundialización de la economía continental. Solos, somos presas de la angurria y el abuso de empresas y países del Norte. Unidos, América Latina, vamos a poder pisar fuerte en el siglo XXI y marcar nuestro destino.
La derecha quiere retomar la iniciativa. Y en algunos lugares lo ha logrado, aprovechando alguna de estas debilidades. ¿Qué va a pasar, en qué momento estamos, qué viene a futuro? No debemos asustarnos. Ni debemos ser pesimistas ante el futuro, ante estas batallas que vienen. Marx, en 1848, cuando analizaba los procesos revolucionarios, siempre hablaba de la revolución como un proceso por oleadas. Nunca imaginó un proceso ascendente, continuo, de revolución. Decía, la revolución se mueve por oleadas. Una oleada, otra oleada, y la segunda oleada avanza más allá de la primera, y la tercera más allá de la segunda. Me atrevo a pensar que estamos ante el fin de la primera oleada. Y está viniendo un repliegue. Serán semanas, serán meses, serán años, pero está claro que como se trata de un proceso, habrá una segunda oleada, y lo que tenemos que hacer es prepararnos, debatiendo qué cosas hicimos mal en la primera oleada, en qué fallamos, dónde cometimos errores, qué nos faltó hacer, para que cuando se dé la segunda oleada, más pronto que tarde, los procesos revolucionarios continentales puedan llegar mucho más allá, mucho más arriba, que lo que lo hicieron en la primera oleada. [...] Tocan tiempos difíciles, pero para un revolucionario los tiempos difíciles es su aire. De eso vivimos, de los tiempos difíciles, de eso nos alimentamos, de los tiempos difíciles. ¿Acaso no venimos de abajo, acaso no somos los perseguidos, los torturados, los marginados, de los tiempos neoliberales? La década de oro del continente no ha sido gratis. Ha sido la lucha de ustedes, desde abajo, desde los sindicatos, desde la universidad, de los barrios, la que ha dado lugar al ciclo revolucionario. No ha caído del cielo esta primera oleada. Traemos en el cuerpo las huellas y las heridas de luchas de los años 80 y 90. Y si hoy provisionalmente, temporalmente, tenemos que volver a esas luchas de los 80, de los 90, de los 2000, bienvenido. Para eso es un revolucionario.» Publicado el 1 de junio de 2016, disponible en: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/no-hay-revolucion-verdadera-sin-profunda-revolucion-cultural/

Con más de 500 años de colonialización corporal y espiritual, la discriminación y el desprecio por nuestras culturas originarias sigue vigente y asimilándose a un neoliberalismo individualista, alienante y profundamente corrupto. No nos pensamos si no es como apéndices ideológicos de lo que predican los “wasp” — White, Anglo-Saxon and Protestant, es el acrónimo en inglés de «blanco, anglosajón y protestante»— aunque esos nos desprecien, discriminen y usen a su conveniencia.

«Estos sectores nunca se han tragado que un indígena esté gobernando. Antes no lo decían en tono alto, sino en la intimidad de sus cenas y reuniones. Ahora lo han hecho público. Sus escribanos visibilizan este malestar racial de quienes tenían en los blancos un capital social, de quienes hicieron de su piel, su vestimenta, sus modales, un capital. Le dimos un golpe muy duro al capital étnico. Lo devaluamos. Hubo entonces una reacción. Es normal. Lo sabíamos. Ellos nunca votaron por nosotros y nunca lo harán, la historia inscrita en su piel es más fuerte que las ideas. No me preocupan. Lo que me preocupa en este nuevo humor del tiempo histórico es la despolitización de las clases sociales, que las vuelve más permeables a otros referentes de construcción de opinión publica que ya no sean los sindicatos y las asambleas. Una población más despolitizada es también más permeable al discurso de los bloques racistas, que, entonces, comienzan a tener un mayor eco, una mayor recepción a sus prejuicios.» https://elpais.com/internacional/2016/12/15/america/1481827229_009239.html

La ola actual es un primer intento de descolonialización, de deshacerse de esos moldes importados que no ven por los demás, que no les importan los seres humanos si no es como objetos de explotación, por lo mismo es también una propuesta que se percibe como contrapuesta al capitalismo devastador vigente. En voz de Evo Morales Ayma puede sintetizarse así:

«El Vivir Bien como una forma de vida, de relacionamiento con la naturaleza, de complementariedad entre los pueblos es parte de la filosofía y la práctica de los Pueblos Indígenas. Asimismo, no sólo desnuda las causas estructurales de las crisis (alimenticia, climática, económica, energética) que vive nuestro planeta, sino que plantea una profunda crítica al sistema que está devorando a seres humanos y a la naturaleza: el sistema capitalista mundial. Mientras los Pueblos Indígenas proponen para el mundo el “Vivir Bien”, el capitalismo se basa en el “Vivir Mejor”. Las diferencias son claras: El vivir mejor significa vivir a costa del otro, explotando al otro, saqueando los recursos naturales, violando a la Madre Tierra, privatizando los servicios básicos; en cambio el Vivir Bien es vivir en solidaridad, en igualdad, en armonía, en complementariedad, en reciprocidad. En términos científicos, desde el marxismo, desde el leninismo dice: socialismo-capitalismo; y nosotros sencillamente decimos: el vivir bien y el vivir mejor.» Febrero de 2011, en: http://209.177.156.169/libreria_cm/archivos/pdf_268.pdf

Eso, y no otra cosa, es lo que está en juego en nuestro subcontinente, un modelo de desarrollo diferente, de solidaridad, de mirar por los otros porque somos parte de ellos, por pensar diferente deshaciéndonos y desnudando los intereses que nos empobrecen y excluyen, aunque prediquen lo contrario. Las olas seguirán llegando.