Queriendo hacer un favor, de quedar bien como siempre, sin el menor asomo de crítica o cuestionamiento, muchos medios de comunicación queretanos publicitaron como la principal obra para conmemorar el centenario de la Revolución al distribuidor vial que lleva ese nombre, con el prefijo correspondiente para que abarque a la independencia. Tan raquíticos estuvieron los eventos alusivos al mismo que en la tierra donde se firmó la concreción de los ideales revolucionarios, la Constitución de 1917, una obra vial fue lo más valorado.
En lo federal no hubo sorpresa, desde hace meses nos preguntábamos cómo le iba a hacer un gobierno emanado ideológicamente de la contrarrevolución para festejar algo con lo que ha estado sistemáticamente en contra, ni siquiera les alcanzó el talento para reescribir la historia aunque hubo intentos desde la periferia, como el de Enrique Krauze y su bola de cristal que le dijo que si Madero y los principales caudillos de la época hubieran “negociado”, se hubiera evitado el baño de sangre y la larga secuela de asesinatos políticos y corruptelas que fueron la base de los más de 70 años de dominio priista.
Pero en lo estatal se esperaba otra cosa, después de todo, el gobierno actual se supone heredero y usufructuario de ese movimiento social, no sólo le debe su pasado, también su presente y futuro. Pero los festejos fueron muy limitados, desangelados, como hechos a fuerzas y por mero compromiso social. Cuando mucho se estrenaron spots publicitarios que machacan en la pobre idea de que la revolución está en el compromiso ¡individual! El simple voluntarismo como piedra de toque de la transformación social hacia ninguna parte, porque, según esto, todo está bien.
En Querétaro le tememos a los espacios abiertos, no por una agorafobia colectiva, sino porque permiten la reunión multitudinaria con poco o ningún control de la autoridad; los pocos que hay están llenos de obstáculos disfrazados de escalones, monumentos, fuentes, luminarias, jardineras, macetones, banquetas en zonas exclusivamente peatonales y todo lo que se nos pueda ocurrir. Por eso los magnos eventos que involucran a la orquesta filarmónica del estado obligan a arrinconarla, si además hay bailables u otro tipo de escenario, el espacio para el público es pequeño, incómodo, peligroso, casi imposible de transitar y de disfrutar. Ni mencionar cualidades ópticas o acústicas, se ve y se oye como se puede. Pues en ese tipo de espacio público, Plaza de Armas, se dio la exhibición de bailables regionales y la ejecución de la orquesta con el mariachi Vargas de Tecalitlán. Todo muy “bonito”, la calidad de los grupos de baile y de la orquesta y mariachi no dejan duda alguna de lo que hacen.
Mientras, el mismo día y a la misma hora, el gobierno municipal a través de su secretaría de cultura y del instituto municipal de la juventud armaron el concierto con ese duende musical llamado Natalia Lafourcade. Si bien el escenario queda más desahogado, porque se usa lo que fue el arroyo vehicular, los problemas de acomodo, de sonido y visual complican cualquier evento. Queriendo ser congruentes con el desafecto ideológico lo titularon re-evolución y los controles sobre el comportamiento del público se centran en la pequeña explanada que queda entre ese escenario provisional y la estatua de Vicente Guerrero en la Plaza (¿Jardín?) del mismo nombre. Increíble que en un concierto principalmente juvenil se exija que el público permanezca sentado y sin despegarse de su silla. Natalia Lafourcade cumplió con una ejecución de sus canciones con arreglos diferentes a los de sus grabaciones, lo que desconcertó a más de uno que esperaba corear lo conocido de la misma forma de siempre, mostrando su faceta experimental y con músicos talentosos que dominan diferentes instrumentos, al igual que ella.
Pensemos en otros espacios céntricos, la todavía llamada Plaza Constitución tampoco permite espectáculos masivos, todos los obstáculos posibles se le pusieron encima, además suele correrse el rumor de que el peso de una multitud pueda provocar un hundimiento, aunque el peso de la fuente ya hubiera producido lo inevitable. El patio central del centro comercial –perdón, cultural—inaugurado como Gómez Morín, también tiene una fuente al centro y su acceso es fácil de controlar para evitar actos “bochornosos” o incómodos para el gobierno en turno. Cuando se autoriza algún evento masivo, de carácter comercial, se usan los estacionamientos, como el del estadio Corregidora, o de plano se exilian al privatizado centro expositor.
Así es como se utiliza la arquitectura queretana para el control social, como si hiciera falta, aunque ahora se les revierte cuando se necesita de un contacto más cercano entre el gobierno y sus ciudadanos.
sábado, 27 de noviembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
El 21
Hay números a los que se atribuyen poderes mágicos, algunos para bien y otros para mal. Por razones que ignoro, algunas personas creen que el 16 es un mal número, cuando al PRD se le ocurrió identificarse electoralmente con un sol de ese número de rayos hubo quienes pronosticaron su fracaso.
Pero el 21 es otra cosa, se cree que trae suerte, por lo menos de la buena. En los casinos es usual el juego de cartas, el ganador es el que llega a esa suma exacta con al menos dos de ellas, o el jugador que más se acerca sin pasarse. En mi infancia, en la capital jalisciense donde el transporte público daba boletos numerados como comprobante de pago del viaje, si la suma de los dígitos de ese boleto daba como resultado el 21, se podía cambiar el mismo por un beso con la tapatía de su preferencia, claro, faltaba que la agraciada lo quisiera. Al menos era una forma más de mostrar agrado por alguien, de iniciar un romance o una relación amistosa con alguien del sexo opuesto –dejémoslo así para que al “gober piadoso no le dé asquito—, no recuerdo que la “magia” funcionara en sentido opuesto, a fin de cuentas una sociedad machista y conservadora no le dejaría la iniciativa a las féminas de ojos bonitos, pero estas se las arreglaban para que sus boletos que alcanzaban dicha suma llegara a su destino favorito, a final de cuentas se acababa haciendo lo que ellas querían con quien ellas decían.
Todo este alucine se desató después de comprobar lo adelantado por este semanario en la edición pasada, que el presupuesto estatal para el año que viene andará rondando los 21 mil millones de pesos, es decir, el 21 seguido de 9 ceros, para reducirlo a cifras “redondas”.
Parece mucho dinero, aunque esas cantidades luego se achican cuando se comparan con las necesidades que hay que cubrir. Pero vamos por partes. Desde hace algunos años la queja es que esos presupuestos apenas alcanzan, si acaso, para mantener las cosas como están, en lo peor, se ahondan las desigualdades sociales porque se gasta en obras que benefician a los que más tienen, descuidando el aspecto redistributivo que toda política fiscal debe tener. Tampoco se antoja suficiente para detonar la inversión productiva que debe complementar la social y en infraestructura. Pero es lo que se tiene y hay que utilizarlo sabiamente. No es un asunto sólo de pesos y centavos, o de conciliación de cuentas, debe ser un ejercicio de prioridades, de opciones, de políticas públicas.
Falta la presentación ante el Congreso local, su discusión para cambiar apenas algunos detalles y reasignar partidas, lo grueso ya está definido y etiquetado así que hay cierta certeza acerca del monto y a qué se destinará, esperemos para conocerlo en definitiva.
Hagamos algunas comparaciones. Según los datos del INEGI nuestro estado tenía, con seguridad, una población de 1 millón 598 mil 139 habitantes en el 2005, aunque todos sentimos que tal cantidad ya fue rebasada tomémosla como buena por el momento. Así, esos 21 mil millones repartidos entre todos daría un promedio de 13,140 pesos para gastarlos durante todo el año en los servicios públicos indispensables. Apenas un poquito más de 1 mil pesos mensuales para cada queretano (1,095 para mayor exactitud). Si quiere que se note más se puede “repartir” ese presupuesto entre el número de viviendas ocupadas en el mismo año, que según la misma fuente era de 359 mil 953, con lo que a cada vivienda con un promedio de 4.4 habitantes le tocarían 58 mil 340 pesos para todo el 2011.
Esos jueguitos apenas son para intentar dimensionar la cantidad que el gobierno estatal se propone gastar el año que viene, por eso no se valen los despilfarros, las corrupciones; por eso hay que exigir transparencia y la adecuada asignación del mismo, que redunde en la igualdad de oportunidades de atención y desarrollo. Que se cuide que los municipios, que gastarán más de 3 mil millones de ese gran total, sean responsables para usarlo en obra pública y no en nóminas infladas para beneficio de sus cuates y parientes.
Que esas coincidencias que denominamos suerte estén bien planeadas para que se presenten y se aprovechen, que el 21 o su cercanía sea bien recordado para un presupuesto cuya orientación hizo alguna diferencia para bien, que no sea más de lo mismo.
Pero el 21 es otra cosa, se cree que trae suerte, por lo menos de la buena. En los casinos es usual el juego de cartas, el ganador es el que llega a esa suma exacta con al menos dos de ellas, o el jugador que más se acerca sin pasarse. En mi infancia, en la capital jalisciense donde el transporte público daba boletos numerados como comprobante de pago del viaje, si la suma de los dígitos de ese boleto daba como resultado el 21, se podía cambiar el mismo por un beso con la tapatía de su preferencia, claro, faltaba que la agraciada lo quisiera. Al menos era una forma más de mostrar agrado por alguien, de iniciar un romance o una relación amistosa con alguien del sexo opuesto –dejémoslo así para que al “gober piadoso no le dé asquito—, no recuerdo que la “magia” funcionara en sentido opuesto, a fin de cuentas una sociedad machista y conservadora no le dejaría la iniciativa a las féminas de ojos bonitos, pero estas se las arreglaban para que sus boletos que alcanzaban dicha suma llegara a su destino favorito, a final de cuentas se acababa haciendo lo que ellas querían con quien ellas decían.
Todo este alucine se desató después de comprobar lo adelantado por este semanario en la edición pasada, que el presupuesto estatal para el año que viene andará rondando los 21 mil millones de pesos, es decir, el 21 seguido de 9 ceros, para reducirlo a cifras “redondas”.
Parece mucho dinero, aunque esas cantidades luego se achican cuando se comparan con las necesidades que hay que cubrir. Pero vamos por partes. Desde hace algunos años la queja es que esos presupuestos apenas alcanzan, si acaso, para mantener las cosas como están, en lo peor, se ahondan las desigualdades sociales porque se gasta en obras que benefician a los que más tienen, descuidando el aspecto redistributivo que toda política fiscal debe tener. Tampoco se antoja suficiente para detonar la inversión productiva que debe complementar la social y en infraestructura. Pero es lo que se tiene y hay que utilizarlo sabiamente. No es un asunto sólo de pesos y centavos, o de conciliación de cuentas, debe ser un ejercicio de prioridades, de opciones, de políticas públicas.
Falta la presentación ante el Congreso local, su discusión para cambiar apenas algunos detalles y reasignar partidas, lo grueso ya está definido y etiquetado así que hay cierta certeza acerca del monto y a qué se destinará, esperemos para conocerlo en definitiva.
Hagamos algunas comparaciones. Según los datos del INEGI nuestro estado tenía, con seguridad, una población de 1 millón 598 mil 139 habitantes en el 2005, aunque todos sentimos que tal cantidad ya fue rebasada tomémosla como buena por el momento. Así, esos 21 mil millones repartidos entre todos daría un promedio de 13,140 pesos para gastarlos durante todo el año en los servicios públicos indispensables. Apenas un poquito más de 1 mil pesos mensuales para cada queretano (1,095 para mayor exactitud). Si quiere que se note más se puede “repartir” ese presupuesto entre el número de viviendas ocupadas en el mismo año, que según la misma fuente era de 359 mil 953, con lo que a cada vivienda con un promedio de 4.4 habitantes le tocarían 58 mil 340 pesos para todo el 2011.
Esos jueguitos apenas son para intentar dimensionar la cantidad que el gobierno estatal se propone gastar el año que viene, por eso no se valen los despilfarros, las corrupciones; por eso hay que exigir transparencia y la adecuada asignación del mismo, que redunde en la igualdad de oportunidades de atención y desarrollo. Que se cuide que los municipios, que gastarán más de 3 mil millones de ese gran total, sean responsables para usarlo en obra pública y no en nóminas infladas para beneficio de sus cuates y parientes.
Que esas coincidencias que denominamos suerte estén bien planeadas para que se presenten y se aprovechen, que el 21 o su cercanía sea bien recordado para un presupuesto cuya orientación hizo alguna diferencia para bien, que no sea más de lo mismo.
sábado, 13 de noviembre de 2010
oponiéndose a la historia
La historia no es algo estático, no es algo ya dicho o ya escrito. Con el tiempo se han creado mitos y paradigmas que se van cayendo, que dejan ver que las versiones que prevalecen sobre ciertos hechos son las que le han resultado convenientes a las cúpulas gobernantes.
A pesar de que el conservadurismo queretano es asfixiante, que se nota y se agrede con él a través de los medios de comunicación y de una “historia oficial” a todas luces falsa, algunos siguen manteniendo la fachada de que Querétaro es parte importante de los movimientos sociales de carácter progresista. Afortunadamente la investigación, la academia, la necesidad de explicar las aparentes paradojas cotidianas, están poniendo las cosas en otro lugar.
El premio Alejandrina otorgado a la historiadora e investigadora Cecilia del Socorro Landa Fonseca y titulado “Querétaro siempre fiel, baluarte realista durante la guerra de Independencia” comprueba lo que se sigue viendo y viviendo, esa continuidad histórica que no es posible sacudirse nada más porque a algunos les conviene. En palabras de la propia autora y con todo y que se quiere vender la imagen de que este estado es “la cuna de la independencia” la realidad es que: “Las acciones sociales que realizaron tuvieron por objeto la ratificación de sus lazos de fidelidad y vasallaje a la Corona española, encaminadas a respaldar el status-quo”.
Como la historia en primera instancia la escriben los vencedores, a los vencidos les quedan dos opciones, una, adaptar sus mitos para treparse en esa versión triunfante, o dos, insistir en la defensa de su pensamiento y acción esperando que el paso del tiempo les dé la razón. Sólo que en el caso queretano, con la doble moral que caracteriza a su clase gobernante, quiere hacer las dos cosas. Hay que adornar y conservar el cerro de las campanas para fusilar traidores aunque se esté de acuerdo con ellos, hay que celebrar públicamente la existencia de un puñado de conspiradores aunque se les haya perseguido y delatado, hay que publicitar la realización del constituyente de 1917 aunque no se haya estado de acuerdo con su ideología, hay que recordar el nacimiento del partido “heredero” de la revolución mexicana aunque se repudien sus orígenes y demandas; pero la intolerancia, la cerrazón contra quienes se atreven a pensar diferente sigue como si nada hubiera pasado.
Allí es donde se monta el discurso de las “buenas conciencias” queretanas, si hay delincuencia es porque traen placas de otros estados; si hay impunidad y corrupción es para defendernos de los otros, de los que no aprecian el orden; si hay que satanizar a alguien pues hay que hacerlo, y si no pregúntenle al recién electo líder del sindicato de académicos de la UAQ, que para algunos es “un peligro para Querétaro”.
Pero regresemos al texto de la historiadora premiada: “En este trabajo se explora cómo se convirtió la ciudad de Querétaro en un baluarte realista durante el movimiento de Independencia entre 1810-1815, debido a las diversas acciones que realizaron los actores políticos queretanos, miembros de la oligarquía, con el objetivo preciso de oponerse a la insurgencia, en respaldo de las instituciones virreinales […] Acciones determinantes en el fortalecimiento del “baluarte realista” en el que se convirtió la plaza, impulsadas por la necesidad de defender los valores políticos y religiosos tradicionales.”
Hay mitos que ya estorban, que no dejan avanzar y a los que hay que dar una dosis de realidad para reformularlos, para que vean al futuro y dejen atrás los hechos y personajes de piedra. Eso sucedió con el “socialismo real”, está pasando con el psicoanálisis freudiano y, entre nosotros, con la Independencia y la Revolución. Terminemos con una última cita de esa investigación de Cecilia del Socorro Landa Fonseca: “En ello residía su permanencia en el poder frente a la coyuntura que los amenazaba, de ahí la necesidad de hacer patente el apoyo que brindaron a las instituciones virreinales y la obtención escrita de dicho reconocimiento. Estaban convencidos de la vigencia y bondad del pacto contractual sellado por los lazos de lealtad y vasallaje al Rey, y fidelidad a los principios establecidos por la monarquía, evidentes en sus formas de pensar y actuar, reflejo de sus códigos culturales.”
A pesar de que el conservadurismo queretano es asfixiante, que se nota y se agrede con él a través de los medios de comunicación y de una “historia oficial” a todas luces falsa, algunos siguen manteniendo la fachada de que Querétaro es parte importante de los movimientos sociales de carácter progresista. Afortunadamente la investigación, la academia, la necesidad de explicar las aparentes paradojas cotidianas, están poniendo las cosas en otro lugar.
El premio Alejandrina otorgado a la historiadora e investigadora Cecilia del Socorro Landa Fonseca y titulado “Querétaro siempre fiel, baluarte realista durante la guerra de Independencia” comprueba lo que se sigue viendo y viviendo, esa continuidad histórica que no es posible sacudirse nada más porque a algunos les conviene. En palabras de la propia autora y con todo y que se quiere vender la imagen de que este estado es “la cuna de la independencia” la realidad es que: “Las acciones sociales que realizaron tuvieron por objeto la ratificación de sus lazos de fidelidad y vasallaje a la Corona española, encaminadas a respaldar el status-quo”.
Como la historia en primera instancia la escriben los vencedores, a los vencidos les quedan dos opciones, una, adaptar sus mitos para treparse en esa versión triunfante, o dos, insistir en la defensa de su pensamiento y acción esperando que el paso del tiempo les dé la razón. Sólo que en el caso queretano, con la doble moral que caracteriza a su clase gobernante, quiere hacer las dos cosas. Hay que adornar y conservar el cerro de las campanas para fusilar traidores aunque se esté de acuerdo con ellos, hay que celebrar públicamente la existencia de un puñado de conspiradores aunque se les haya perseguido y delatado, hay que publicitar la realización del constituyente de 1917 aunque no se haya estado de acuerdo con su ideología, hay que recordar el nacimiento del partido “heredero” de la revolución mexicana aunque se repudien sus orígenes y demandas; pero la intolerancia, la cerrazón contra quienes se atreven a pensar diferente sigue como si nada hubiera pasado.
Allí es donde se monta el discurso de las “buenas conciencias” queretanas, si hay delincuencia es porque traen placas de otros estados; si hay impunidad y corrupción es para defendernos de los otros, de los que no aprecian el orden; si hay que satanizar a alguien pues hay que hacerlo, y si no pregúntenle al recién electo líder del sindicato de académicos de la UAQ, que para algunos es “un peligro para Querétaro”.
Pero regresemos al texto de la historiadora premiada: “En este trabajo se explora cómo se convirtió la ciudad de Querétaro en un baluarte realista durante el movimiento de Independencia entre 1810-1815, debido a las diversas acciones que realizaron los actores políticos queretanos, miembros de la oligarquía, con el objetivo preciso de oponerse a la insurgencia, en respaldo de las instituciones virreinales […] Acciones determinantes en el fortalecimiento del “baluarte realista” en el que se convirtió la plaza, impulsadas por la necesidad de defender los valores políticos y religiosos tradicionales.”
Hay mitos que ya estorban, que no dejan avanzar y a los que hay que dar una dosis de realidad para reformularlos, para que vean al futuro y dejen atrás los hechos y personajes de piedra. Eso sucedió con el “socialismo real”, está pasando con el psicoanálisis freudiano y, entre nosotros, con la Independencia y la Revolución. Terminemos con una última cita de esa investigación de Cecilia del Socorro Landa Fonseca: “En ello residía su permanencia en el poder frente a la coyuntura que los amenazaba, de ahí la necesidad de hacer patente el apoyo que brindaron a las instituciones virreinales y la obtención escrita de dicho reconocimiento. Estaban convencidos de la vigencia y bondad del pacto contractual sellado por los lazos de lealtad y vasallaje al Rey, y fidelidad a los principios establecidos por la monarquía, evidentes en sus formas de pensar y actuar, reflejo de sus códigos culturales.”
viernes, 5 de noviembre de 2010
CHANTAJE Y ADAPTACIÓN
La raíz del capitalismo no es el robo: es el chantaje. Gerard Allan Cohen en Rescatando la Justicia y la Igualdad.
Cohen, el gran pensador canadiense que muriera este año, llega a esa conclusión después de haber examinado las raíces y consecuencias de la crisis económica de la que supuestamente, según el discurso oficial, ya nos estamos recuperando. A todos se nos ha hecho creer que privilegiar a los ricos debe tener consecuencias benéficas para todos, incluidos los más pobres. Las reformas neoliberales que incluyen el desmantelamiento del Estado de bienestar y su entrega a las grandes corporaciones empresariales, se basan en un argumento simple y al mismo tiempo falso, tan es así que tuvo que ser construido y promovido durante años hasta su aplicación con Margaret Thatcher en Inglaterra y Ronald Reagan en los Estados Unidos: “El argumento para la reforma se basaba, precisamente, en la mecánica de los incentivos: el enriquecimiento de unos conduciría a la mejora de todos, incluso de los más pobres”. Es algo así como la teoría de la “mancha de aceite” que quedó en una metáfora desafortunada, se decía que la sociedad de un país era algo así como una servilleta, que la riqueza que se concentraba en un punto sería como una mancha de aceite que entre más se concentraba más se extendía hasta que, a final de cuentas y de forma “natural”, toda la servilleta quedaría empapada. Las manchas de aceite serían esa riqueza social, producida por todos, concentrada en pocas manos que las fuerzas del mercado (la porosidad de la servilleta), harían que se fueran extendiendo hacia todos los demás. Con lo que esta teoría no contó, por lo menos en su versión para el gran público, es que el sistema neoliberal sí provoca la acumulación de riqueza, pero no su reparto, porque esos ricos se alimentan del resto de la sociedad a la que supuestamente deben servir.
Para Cohen: “la lógica del incentivo es perversa. Si quieres el beneficio de los pobres, permite y alienta el enriquecimiento de los más ricos. Bajo la carátula del interés común, el beneficio de unos pocos.”
El colmo es estar viendo cómo ese neoliberalismo tramposo sigue engañándonos con todo y sus terribles resultados, por ejemplo, el francés Robert Castel propone que lo único que hay que hacer es adaptarse sin discutir, con claridad alcanza a ver que lo que está ocurriendo con la liberalización de las condiciones laborales y el ataque a los sindicatos es que: “En lugar de una transición hacia el empleo duradero con frecuencia se observa el pasaje de una pasantía a otra o de un contrato asistido hacia otro contrato asistido o un empleo de duración limitada, con el intervalo de períodos más o menos largos de inactividad, soportados gracias a un poco de ayuda social, un poco de ayuda familiar cuando existe, y a veces también algunas actividades delictivas". Sin embargo, al sociólogo francés parece que se le olvida algo que para otros, como a Ismael Bermúdez en la Revista Ñ, es evidente: “los Estados llamados a cumplir este rol no sólo no fueron ajenos a la enorme degradación social que describe sino sus promotores, luego de haberse devorado los fondos que debían servir para financiar el Estado de Bienestar. Ahora esos Estados están en bancarrota fiscal por los niveles de endeudamiento que debieron asumir para rescatar a los grandes grupos económicos y al sistema financiero, al mismo tiempo que pretenden descargar esos déficits achicando salarios y jubilaciones, elevando la edad jubilatoria, mientras el desempleo vuelve a trepar a tasas de dos dígitos”.
Con todo, en los medios de comunicación sigue ganando terreno la idea de que es mejor seguir con un proceso de reforma que provoca lo contrario de lo que ofrece, así, la culpa del cierre de empresas como Mexicana no es de una administración ineficiente y tramposa, sino de los trabajadores porque “ganan mucho”; por eso también, la decisión de no rescatar a los mineros de Pasta de Conchos no tuvo que ver con cuestiones de humanitarismo y solidaridad elementales, sino por los costos para la empresa que se presumían cuantiosos aunque nada comparables a sus ganancias. Lo mismo está sucediendo con la reforma laboral impulsada por el presidente francés Sarkozy, que así como lo hizo ya el derechista régimen mexicano, pretende incrementar la edad de jubilación de obreros y trabajadores para mantener intocados los privilegios de sus grupos empresariales.
En fin, dos puntos de vista diametralmente opuestos, Cohen en el rescate de esa solidaridad, la justicia y por una sociedad menos desigual, Castel por la simple adaptación a un sistema económico irracional. La polémica está viva en nuestros medios de comunicación y en la opinión pública que inducen.
Cohen, el gran pensador canadiense que muriera este año, llega a esa conclusión después de haber examinado las raíces y consecuencias de la crisis económica de la que supuestamente, según el discurso oficial, ya nos estamos recuperando. A todos se nos ha hecho creer que privilegiar a los ricos debe tener consecuencias benéficas para todos, incluidos los más pobres. Las reformas neoliberales que incluyen el desmantelamiento del Estado de bienestar y su entrega a las grandes corporaciones empresariales, se basan en un argumento simple y al mismo tiempo falso, tan es así que tuvo que ser construido y promovido durante años hasta su aplicación con Margaret Thatcher en Inglaterra y Ronald Reagan en los Estados Unidos: “El argumento para la reforma se basaba, precisamente, en la mecánica de los incentivos: el enriquecimiento de unos conduciría a la mejora de todos, incluso de los más pobres”. Es algo así como la teoría de la “mancha de aceite” que quedó en una metáfora desafortunada, se decía que la sociedad de un país era algo así como una servilleta, que la riqueza que se concentraba en un punto sería como una mancha de aceite que entre más se concentraba más se extendía hasta que, a final de cuentas y de forma “natural”, toda la servilleta quedaría empapada. Las manchas de aceite serían esa riqueza social, producida por todos, concentrada en pocas manos que las fuerzas del mercado (la porosidad de la servilleta), harían que se fueran extendiendo hacia todos los demás. Con lo que esta teoría no contó, por lo menos en su versión para el gran público, es que el sistema neoliberal sí provoca la acumulación de riqueza, pero no su reparto, porque esos ricos se alimentan del resto de la sociedad a la que supuestamente deben servir.
Para Cohen: “la lógica del incentivo es perversa. Si quieres el beneficio de los pobres, permite y alienta el enriquecimiento de los más ricos. Bajo la carátula del interés común, el beneficio de unos pocos.”
El colmo es estar viendo cómo ese neoliberalismo tramposo sigue engañándonos con todo y sus terribles resultados, por ejemplo, el francés Robert Castel propone que lo único que hay que hacer es adaptarse sin discutir, con claridad alcanza a ver que lo que está ocurriendo con la liberalización de las condiciones laborales y el ataque a los sindicatos es que: “En lugar de una transición hacia el empleo duradero con frecuencia se observa el pasaje de una pasantía a otra o de un contrato asistido hacia otro contrato asistido o un empleo de duración limitada, con el intervalo de períodos más o menos largos de inactividad, soportados gracias a un poco de ayuda social, un poco de ayuda familiar cuando existe, y a veces también algunas actividades delictivas". Sin embargo, al sociólogo francés parece que se le olvida algo que para otros, como a Ismael Bermúdez en la Revista Ñ, es evidente: “los Estados llamados a cumplir este rol no sólo no fueron ajenos a la enorme degradación social que describe sino sus promotores, luego de haberse devorado los fondos que debían servir para financiar el Estado de Bienestar. Ahora esos Estados están en bancarrota fiscal por los niveles de endeudamiento que debieron asumir para rescatar a los grandes grupos económicos y al sistema financiero, al mismo tiempo que pretenden descargar esos déficits achicando salarios y jubilaciones, elevando la edad jubilatoria, mientras el desempleo vuelve a trepar a tasas de dos dígitos”.
Con todo, en los medios de comunicación sigue ganando terreno la idea de que es mejor seguir con un proceso de reforma que provoca lo contrario de lo que ofrece, así, la culpa del cierre de empresas como Mexicana no es de una administración ineficiente y tramposa, sino de los trabajadores porque “ganan mucho”; por eso también, la decisión de no rescatar a los mineros de Pasta de Conchos no tuvo que ver con cuestiones de humanitarismo y solidaridad elementales, sino por los costos para la empresa que se presumían cuantiosos aunque nada comparables a sus ganancias. Lo mismo está sucediendo con la reforma laboral impulsada por el presidente francés Sarkozy, que así como lo hizo ya el derechista régimen mexicano, pretende incrementar la edad de jubilación de obreros y trabajadores para mantener intocados los privilegios de sus grupos empresariales.
En fin, dos puntos de vista diametralmente opuestos, Cohen en el rescate de esa solidaridad, la justicia y por una sociedad menos desigual, Castel por la simple adaptación a un sistema económico irracional. La polémica está viva en nuestros medios de comunicación y en la opinión pública que inducen.
sábado, 30 de octubre de 2010
Puras Frustraciones
Sí hay buenas noticias, pero terminan ahogadas por la inmundicia de corrupción e impunidad que provoca nuestro sistema político y económico. No se vale hacerse pato –suponiendo que los patos sean igual de tontos o simuladores que los humanos—, o fingir demencia, ese falso neoliberalismo, que en nombre de “las libertades” está bien diseñado para concentrar la riqueza en poquísimas manos a costa de la miseria de millones de personas, que no encuentran salida alguna aunque se traguen todas las mentiras de los libros de autoayuda, también se aprovecha de las ganancias ilícitas de esas actividades, que a muchos nos siguen pareciendo despreciables, para seguir y conseguir su objetivo.
Durante muchos años a nuestras élites de todo tipo les ha parecido aceptable el narcotráfico, la corrupción gubernamental, la trata y el tráfico de personas, la venta de armas y lo que sea que se trate de conseguir dinero fácil y a montones, porque a fin de cuentas ese dinero sucio entra a los circuitos financieros de los que se alimentan y aprovechan. En este mismo semanario hemos dado cuenta del poder económico de la delincuencia organizada y de lo atractivo que resulta dejarlo crecer mientras no amenace a las cúpulas empresariales, políticas y religiosas; porque cuando se desarrolla demasiado y se sale de control tampoco respeta “derechos” de antigüedad, diferencias de clase, educación o buen gusto. Eso es lo que está pasando, el poder de la delincuencia organizada se desbordó y no respetó los límites que sólo existían en la cabeza de sus beneficiarios directos e indirectos, y comenzaron a atentar contra las familias y subordinados de empresarios, políticos y demás cómplices. Entonces se les declaró la guerra para “controlarlos”, pero como ocurre siempre, el monstruo se sale de control a sus propios creadores y según el secretario de gobernación, controlan 400 municipios y, podemos agregar, son muchos más donde sin ese control total ejercen fuerte influencia.
Las consecuencias allí están y lo consignaron los medios de comunicación la semana que pasó: “México obtuvo su peor calificación de los últimos 10 años en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC). Fue calificado con 3.1, en una escala donde 10 es la máxima. En la lista de las 178 naciones estudiadas, México pasó del puesto 89, que obtuvo en 2009, al 98… Este índice es realizado anualmente por la organización Transparencia Internacional (TI)” Pero las mañas noticias vienen juntas, Milenio diario consignó que: “El Índice de Prosperidad del Instituto Legatum del Reino Unido señala que México se encuentra por debajo de países como Chile, Costa Rica, Panamá, Argentina, Trinidad y Tobago y Brasil… Mientras, la fundación alemana Konrad Adenauer presentó ayer su Índice de Desarrollo Democrático de América Latina, en el cual México descendió del quinto al séptimo lugar, en parte debido a la narcoviolencia.” Resumiendo, somos menos democráticos, más opacos y más corruptos que hace diez años, y eso que nos gobierna, en lo federal y en algunos estados y municipios, el partido de la decencia, las buenas costumbres y los valores humanos, aunque con tal de conservar el poder se convierten en lo contrario, en tricolores simulados o similares. Y luego nos metemos en discusiones bizantinas de que si las escuelas van a hacer puente en 1 y 2 de noviembre, o que las élites quieren más privilegios, más beneficios a costa de todos, por eso se niega la información de los créditos fiscales condonados por las autoridades hacendarias, que porque son “incobrables”; son 711 mil 626 créditos fiscales, que sumaron 73 mil 960 millones de pesos que se quiere se vayan al basurero del olvido y resulta que los demás contribuyentes no podemos ni debemos saber a quién se benefició con ello.
Por mi parte sigo haciendo mi luchita, aunque por más que marco al 071 para pedir que esa empresa de clase mundial me preste el yate que nadie quiere reclamar para pasearme en vacaciones, nadie me responde. Tampoco he tenido éxito para que hacienda me permita entrar a los regímenes especiales y dejar de pagar impuestos. El supersecretario Molinar Horcasitas no me quiere como sustituto de Televisa en la licitación 21 con Nextel. El Dr. Simi no quiere que cambie vales de medicina del IMSS por internet. Puras frustraciones.
Un agregado más, no contentos con las ejecuciones narcas, ahora la policía federal le entra al quite, asesinan a estudiantes en manifestaciones y a ciudadanos que disque no se detienen en sus retenes mal señalados y con patrullas sin balizar (sin torretas ni identificaciones)
Durante muchos años a nuestras élites de todo tipo les ha parecido aceptable el narcotráfico, la corrupción gubernamental, la trata y el tráfico de personas, la venta de armas y lo que sea que se trate de conseguir dinero fácil y a montones, porque a fin de cuentas ese dinero sucio entra a los circuitos financieros de los que se alimentan y aprovechan. En este mismo semanario hemos dado cuenta del poder económico de la delincuencia organizada y de lo atractivo que resulta dejarlo crecer mientras no amenace a las cúpulas empresariales, políticas y religiosas; porque cuando se desarrolla demasiado y se sale de control tampoco respeta “derechos” de antigüedad, diferencias de clase, educación o buen gusto. Eso es lo que está pasando, el poder de la delincuencia organizada se desbordó y no respetó los límites que sólo existían en la cabeza de sus beneficiarios directos e indirectos, y comenzaron a atentar contra las familias y subordinados de empresarios, políticos y demás cómplices. Entonces se les declaró la guerra para “controlarlos”, pero como ocurre siempre, el monstruo se sale de control a sus propios creadores y según el secretario de gobernación, controlan 400 municipios y, podemos agregar, son muchos más donde sin ese control total ejercen fuerte influencia.
Las consecuencias allí están y lo consignaron los medios de comunicación la semana que pasó: “México obtuvo su peor calificación de los últimos 10 años en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC). Fue calificado con 3.1, en una escala donde 10 es la máxima. En la lista de las 178 naciones estudiadas, México pasó del puesto 89, que obtuvo en 2009, al 98… Este índice es realizado anualmente por la organización Transparencia Internacional (TI)” Pero las mañas noticias vienen juntas, Milenio diario consignó que: “El Índice de Prosperidad del Instituto Legatum del Reino Unido señala que México se encuentra por debajo de países como Chile, Costa Rica, Panamá, Argentina, Trinidad y Tobago y Brasil… Mientras, la fundación alemana Konrad Adenauer presentó ayer su Índice de Desarrollo Democrático de América Latina, en el cual México descendió del quinto al séptimo lugar, en parte debido a la narcoviolencia.” Resumiendo, somos menos democráticos, más opacos y más corruptos que hace diez años, y eso que nos gobierna, en lo federal y en algunos estados y municipios, el partido de la decencia, las buenas costumbres y los valores humanos, aunque con tal de conservar el poder se convierten en lo contrario, en tricolores simulados o similares. Y luego nos metemos en discusiones bizantinas de que si las escuelas van a hacer puente en 1 y 2 de noviembre, o que las élites quieren más privilegios, más beneficios a costa de todos, por eso se niega la información de los créditos fiscales condonados por las autoridades hacendarias, que porque son “incobrables”; son 711 mil 626 créditos fiscales, que sumaron 73 mil 960 millones de pesos que se quiere se vayan al basurero del olvido y resulta que los demás contribuyentes no podemos ni debemos saber a quién se benefició con ello.
Por mi parte sigo haciendo mi luchita, aunque por más que marco al 071 para pedir que esa empresa de clase mundial me preste el yate que nadie quiere reclamar para pasearme en vacaciones, nadie me responde. Tampoco he tenido éxito para que hacienda me permita entrar a los regímenes especiales y dejar de pagar impuestos. El supersecretario Molinar Horcasitas no me quiere como sustituto de Televisa en la licitación 21 con Nextel. El Dr. Simi no quiere que cambie vales de medicina del IMSS por internet. Puras frustraciones.
Un agregado más, no contentos con las ejecuciones narcas, ahora la policía federal le entra al quite, asesinan a estudiantes en manifestaciones y a ciudadanos que disque no se detienen en sus retenes mal señalados y con patrullas sin balizar (sin torretas ni identificaciones)
viernes, 22 de octubre de 2010
BUENOS PROFESORES, BUENOS ESTUDIANTES

"La calidad de un sistema educativo no puede ser mayor que la calidad de sus profesores." McKinsey and Company, 2007
Otra vez en el centro de la atención nacional, nuestro sistema educativo ha sido objeto de un análisis al parecer minucioso como producto de un acuerdo de cooperación firmado en el 2008 con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Este estudio, que tomó dos años en realizarse y donde intervinieron expertos internacionales, ha tenido como resultado el informe titulado: Mejorar las escuelas: Estrategias para la acción en México, cuya ceremonia de presentación oficial contó con la presencia de las máximas autoridades educativas del país, con la excepción de la todopoderosa líder del SNTE.
Pero lo protocolario es lo de menos, lo que encontraron y que da origen a las “recomendaciones” es lo preocupante, primero se cuela el dato de que nuestro sistema educativo tiene un retraso de por lo menos 50 años, segundo, que la desorganización y falta de claridad en lo que se quiere hacer y cómo hacerlo es impresionante. Vale la pena marcar los alcances y límites del estudio, sólo se refiere a la educación básica que abarca primaria y secundaria, es decir, la que está bajo control directo de la SEP, porque en el siguiente nivel, el de la educación media, para abonar a la desorganización, tiene una multiplicidad de actores no siempre convergentes.
Para el estudio se organizaron dos consejos asesores, el de Gestión y Política Docente estuvo integrado por Sylvia Schmelkes de México, quien tiene un amplio conocimiento en el tema de calidad en la educación, Inés Aguerrondo (Argentina, consultora de la UNESCO), Cristián Cox (Director del Centro de Investigación de Política y Práctica Educativa de la Universidad Católica de Chile), Ulf Fredriksson (Profesor en Educación de la Universidad de Estocolmo, Suecia), Ben Levin (Canadá), Peter Matthews (Instituto de Educación de la Universidad de Londres, Reino Unido), Robert Schwartz (Estados Unidos) y Margarita Zorrilla (México) y hasta hace poco directora del Instituto Nacional de Evaluación Educativa que ha producido análisis muy interesantes que han sido objeto de menciones en textos anteriores publicados en este semanario. Y el otro que se dedicó a los temas de Evaluación y Políticas de Incentivos en México e integrado por: Carlos Mancera de nuestro país, José Luis Gaviria (España), Jorge Juárez (México), Enrique Roca Cobo (España), Halsey Rogers (Banco Mundial), Lucrecia Santibáñez (México), Susan Sclafani (Estados Unidos) y también Margarita Zorrilla que es la única que se integra en los dos consejos asesores. No se trata de llenar el espacio con nombres, sino de dar cuenta de la variedad, origen y calidad de quienes participaron, hicieron un diagnóstico y plantearon las 15 alternativas en que agrupan sus propuestas. Si Usted amable lector está interesado en obtener una información más detallada puede, en primera instancia acudir a la página electrónica de dicha organización en: www.oecd.org y dirigirse a la liga del estudio mencionado al principio, también hay un video explicativo de 9 minutos en www.youtube.com
Desafortunadamente el informe completo sólo está disponible, sin costo, para las autoridades, los investigadores y periodistas debidamente acreditados ante la OCDE, para el resto del público tiene un costo de quinientos pesos.
Margarita Zorrilla comienza por la existencia de un marco acordado y consensuado de por lo menos lo siguiente: ¿Qué es la buena enseñanza, qué es ser un buen profesor, qué es la buena gestión institucional? Sabiendo lo anterior y parafraseando a Cristián Cox: Hay que seleccionar un primer grupo que quiera trabajar en educación y que reúna condiciones mínimas para trabajar con la niñez, con conocimientos y valores; lo segundo es que ese grupo pueda entrar en instituciones de máxima potencia formativa, que organicen trayectos que los transformen a partir de una vocación inicial, a profesionales de la educación a la siglo 21; tercero, al egreso de este proceso pero antes de entrar a ser responsables del crecimiento de 20 o más generaciones, tiene que haber una verificación de que su trayecto formativo cumplió con los objetivos. Si bien se reconoce que la asignación de plazas docentes mediante un examen y no a capricho o por “favores”, como todavía viene sucediendo, es un paso adelante, se plantea también la necesidad de un curso de inducción para esos profesores, donde sean tutorados y evaluados, al final se asignaría la plaza respectiva, estando hasta cierto punto seguros que se reúnen los requisitos mínimos (en conocimientos, actitudes y aptitudes) para hacerse cargo de una actividad tan importante como la educación de nuestros niños por el siguiente cuarto de siglo. Sylvia Schmelkes enfatiza la importancia de un sistema de evaluación para mejorar, que considere todo un proceso de apoyo para esos buenos profesores y que no tenga consecuencias sobre salarios e incentivos --porque como lo hemos mostrado anteriormente, desnaturalizan la función docente, la mercantilizan al extremo a costa de la verdadera calidad educativa--, pero sí sobre la mejora en las prácticas dentro del aula y en un mayor y mejor aprendizaje.
Por la variedad de escuelas y contextos sociales, las escuelas, cada una de ellas, debe tener la capacidad para adecuar los programas de estudio y gestionar los recursos necesarios y suficientes para desarrollar su labor, por eso las escuelas eficaces deben tener directivos con características específicas, formados para ello, no como ahora que se eligen por dedazo y atendiendo a favores y compadrazgos sindicales. El proceso y las 15 propuestas específicas pueden verse en la ilustración que acompaña este texto. En la cima de la pirámide está el objetivo, tener estándares de aprendizaje que nos digan si eso que plantea Schmelkes se está alcanzando o no, apoyado en las otras dos que están en la base, el resultado tendría que ser el tener escuelas eficaces, que sirvan a su propósito. Seguramente habrá muchos peros, resistencias, sospechas válidas, pero algo es seguro, no podemos seguir como hasta ahora.
viernes, 15 de octubre de 2010
EMBARAZO ADOLESCENTE
Ya van varias semanas en que las cifras fluyen dando cuenta de una situación catastrófica para muchos adolescentes y sus familias, las primeras las mencionamos en la colaboración de la semana pasada en este semanario titulada “Ser joven en Querétaro”, después se fueron incrementando hasta incluir al congreso local y ahora es tema de la secretaría de educación pública federal: el embarazo en niñas y adolescentes en nuestro estado y en el país.
Desde cada ámbito se han planteado hipótesis, el doctor Eleuterio Zamanillo representante de la SEP en el estado nos dijo que: “"siempre ha sido un problema en Querétaro, desde hace varios años, tenemos un serio problema con embarazos no deseados, sobre todo en jovencitas… (son) "muchachitas muy precoces y esto tiene que ver mucho con problemas de educación, de falta de educación sexual y con descuido, esto nos revela también que muchos niños crecen casi solos, los padres no pueden estar al pendiente en esa etapa de los 13 a los 17 años que todos los muchachos tratan de hacerse independientes y nos encontramos con papás muy permisivos que prefieren no poner límites o no enfrentarse a los muchachos y las consecuencias son estas". Familia, descuido, permisividad.
Con información de Salvador Castillo en la página en internet de este Magazine, Saúl Ayala Cabrera, edil de Huimilpan da a conocer que en ese municipio: “Este aumento del 200 por ciento de embarazos de adolescentes, repercute en una población de entre 13 y 16 años, son generalmente estudiantes que se encuentran saliendo de secundaria o en el bachillerato, es alarmante el impacto que tiene tanto en ellas como en la familia, tenemos un caso de una joven que todavía no cumplía los 13 años” (o sea que tenía 12)
Según notas de Ana Luisa Bravo en la página electrónica magazinedequeretaro.com), la presidenta de la Comisión de Salud del congreso, Blanca Pérez Buenrostro opina que: “Es un problema social muy grande, es (sic) necesario las pláticas prematrimoniales, porque es alarmante el número de divorcios, las madres solteras. No hay entendimiento en parejas ni un núcleo familiar estable, dado que los jóvenes prefieren irse con los amigos y tener relaciones sexuales a temprana edad”. La diputada confunde las causas con los efectos, hasta se le olvida que las adolescentes a las que embarazan, porque no “se embarazan” solas, quizás ni siquiera han pensado en casarse, como tampoco se les ocurrió que les sucedería el embarazo. Por lo menos se rescata el que considere que las relaciones sexuales a temprana edad sean por preferir a los amigos antes que seguir metidos en la dinámica perversa de una familia disfuncional que los ignora y espera que, por arte de magia, se hagan cargo de su propio crecimiento físico y mental. El Presidente de la Comisión de la Familia en la Cámara de Diputados Local, Salvador Martínez Ortiz sin mencionar tal cual, pero sí dándole un rodeo, ubica el problema dentro de la familia tradicional, puesto que por ideología no considera otra: “El núcleo donde debe de darse esta orientación sexual, sin duda debe ser la familia, desafortunadamente no hay las condiciones, hoy en día, ni la capacidad de muchos padres para dar ese tipo de temas. Por eso estoy trabajando en una iniciativa, que viene a vincular precisamente lo que son los padres con esos temas y otros que tienen que ver con el desarrollo de sus hijos con esos temas”, expresó que en las familias queretanas aun existen muchos tabúes por ello se debe capacitar a los padres, “porque en teoría, son quienes deberían de convivir más con sus hijos”, aunque ese brinco entre la teoría y la realidad no se atreve a darlo. Hasta aquí tenemos tres opiniones que ubican el problema dentro de la misma institución: la familia.
El diputado presidente de la Comisión de Educación en el congreso local, Abel Espinoza, luego de que se diera a conocer que a nivel nacional el 7.6 por ciento de las jóvenes estudiantes de secundaria y bachillerato, de entre 15 y 19 años de edad se (las) embarazan, se libra de mencionar responsables y propone como alternativa la educación dentro de la escuela ya que allí tienen que encontrarse esas futuras madres precoces: “En la educación media superior que es donde se ha dado más fuerte este problema, pero no solamente sucede en la media superior, en secundaria en sus tres modalidades, técnicas, generales y telesecundarias también se dan estos casos que es algo preocupante como ciudadanos e inclusive como padre de familia”, consideró la importancia de fomentar la educación sexual en las escuelas de educación básica, aunque aceptó que existen algunos tabúes que no lo permiten: “Hay algunos tabúes que no lo permiten y que se oponen a ello pero hoy que vemos una realidad sabemos que sí es necesaria la educación sexual en las escuelas porque, a veces, por desconocimiento suceden estos embarazos no deseados con las jovencitas”. ¿Y los jovencitos embarazadores quiénes son y dónde están?
Otra vez la escuela remediando lo que “la familia” no hace bien, y es que hay muchos prejuicios que rodean la relación padres e hij@s (así, con arroba para implicar a ambos sexos), se sigue pensando que darles información y hablar de sexualidad es como “darles permiso”, es atraer la atención sobre un tema que, queremos creer, está todavía ausente en sus vidas, cuando el bombardeo erótico o el material que es fácilmente accesible a través de los medios y tecnologías de la información rebasa con mucho lo que podemos imaginar.
La segunda hipótesis que tiene más adeptos se relaciona también con la familia: el desconocimiento en temas relativos a la sexualidad. Sin embargo, si Usted amable lector le pregunta a un o una adolescente sobre las consecuencias de tener una vida sexual activa sin cuidarse, protegerse o ser responsable se puede encontrar con que hasta clase le pueden dar, pero es pura información a la que no le encuentran aplicación hasta que es demasiado tarde. El espacio es limitado y habrá que seguir hurgando en el tema, lo que sí creo es que no podemos seguir con estrategias que sabemos que no sirven para justificar que “se hace algo”, la sexualidad responsable, disfrutable, como una opción, debiera estar considerada en todas las materias de los planes de estudio, la sociología, ética, psicología, literatura, historia, biología y hasta las matemáticas tienen mucho qué decir pero no nos atrevemos o no sabemos hacerlo, inventar una materia más que convierta la sexualidad en algo aburrido no es la mejor solución.
Desde cada ámbito se han planteado hipótesis, el doctor Eleuterio Zamanillo representante de la SEP en el estado nos dijo que: “"siempre ha sido un problema en Querétaro, desde hace varios años, tenemos un serio problema con embarazos no deseados, sobre todo en jovencitas… (son) "muchachitas muy precoces y esto tiene que ver mucho con problemas de educación, de falta de educación sexual y con descuido, esto nos revela también que muchos niños crecen casi solos, los padres no pueden estar al pendiente en esa etapa de los 13 a los 17 años que todos los muchachos tratan de hacerse independientes y nos encontramos con papás muy permisivos que prefieren no poner límites o no enfrentarse a los muchachos y las consecuencias son estas". Familia, descuido, permisividad.
Con información de Salvador Castillo en la página en internet de este Magazine, Saúl Ayala Cabrera, edil de Huimilpan da a conocer que en ese municipio: “Este aumento del 200 por ciento de embarazos de adolescentes, repercute en una población de entre 13 y 16 años, son generalmente estudiantes que se encuentran saliendo de secundaria o en el bachillerato, es alarmante el impacto que tiene tanto en ellas como en la familia, tenemos un caso de una joven que todavía no cumplía los 13 años” (o sea que tenía 12)
Según notas de Ana Luisa Bravo en la página electrónica magazinedequeretaro.com), la presidenta de la Comisión de Salud del congreso, Blanca Pérez Buenrostro opina que: “Es un problema social muy grande, es (sic) necesario las pláticas prematrimoniales, porque es alarmante el número de divorcios, las madres solteras. No hay entendimiento en parejas ni un núcleo familiar estable, dado que los jóvenes prefieren irse con los amigos y tener relaciones sexuales a temprana edad”. La diputada confunde las causas con los efectos, hasta se le olvida que las adolescentes a las que embarazan, porque no “se embarazan” solas, quizás ni siquiera han pensado en casarse, como tampoco se les ocurrió que les sucedería el embarazo. Por lo menos se rescata el que considere que las relaciones sexuales a temprana edad sean por preferir a los amigos antes que seguir metidos en la dinámica perversa de una familia disfuncional que los ignora y espera que, por arte de magia, se hagan cargo de su propio crecimiento físico y mental. El Presidente de la Comisión de la Familia en la Cámara de Diputados Local, Salvador Martínez Ortiz sin mencionar tal cual, pero sí dándole un rodeo, ubica el problema dentro de la familia tradicional, puesto que por ideología no considera otra: “El núcleo donde debe de darse esta orientación sexual, sin duda debe ser la familia, desafortunadamente no hay las condiciones, hoy en día, ni la capacidad de muchos padres para dar ese tipo de temas. Por eso estoy trabajando en una iniciativa, que viene a vincular precisamente lo que son los padres con esos temas y otros que tienen que ver con el desarrollo de sus hijos con esos temas”, expresó que en las familias queretanas aun existen muchos tabúes por ello se debe capacitar a los padres, “porque en teoría, son quienes deberían de convivir más con sus hijos”, aunque ese brinco entre la teoría y la realidad no se atreve a darlo. Hasta aquí tenemos tres opiniones que ubican el problema dentro de la misma institución: la familia.
El diputado presidente de la Comisión de Educación en el congreso local, Abel Espinoza, luego de que se diera a conocer que a nivel nacional el 7.6 por ciento de las jóvenes estudiantes de secundaria y bachillerato, de entre 15 y 19 años de edad se (las) embarazan, se libra de mencionar responsables y propone como alternativa la educación dentro de la escuela ya que allí tienen que encontrarse esas futuras madres precoces: “En la educación media superior que es donde se ha dado más fuerte este problema, pero no solamente sucede en la media superior, en secundaria en sus tres modalidades, técnicas, generales y telesecundarias también se dan estos casos que es algo preocupante como ciudadanos e inclusive como padre de familia”, consideró la importancia de fomentar la educación sexual en las escuelas de educación básica, aunque aceptó que existen algunos tabúes que no lo permiten: “Hay algunos tabúes que no lo permiten y que se oponen a ello pero hoy que vemos una realidad sabemos que sí es necesaria la educación sexual en las escuelas porque, a veces, por desconocimiento suceden estos embarazos no deseados con las jovencitas”. ¿Y los jovencitos embarazadores quiénes son y dónde están?
Otra vez la escuela remediando lo que “la familia” no hace bien, y es que hay muchos prejuicios que rodean la relación padres e hij@s (así, con arroba para implicar a ambos sexos), se sigue pensando que darles información y hablar de sexualidad es como “darles permiso”, es atraer la atención sobre un tema que, queremos creer, está todavía ausente en sus vidas, cuando el bombardeo erótico o el material que es fácilmente accesible a través de los medios y tecnologías de la información rebasa con mucho lo que podemos imaginar.
La segunda hipótesis que tiene más adeptos se relaciona también con la familia: el desconocimiento en temas relativos a la sexualidad. Sin embargo, si Usted amable lector le pregunta a un o una adolescente sobre las consecuencias de tener una vida sexual activa sin cuidarse, protegerse o ser responsable se puede encontrar con que hasta clase le pueden dar, pero es pura información a la que no le encuentran aplicación hasta que es demasiado tarde. El espacio es limitado y habrá que seguir hurgando en el tema, lo que sí creo es que no podemos seguir con estrategias que sabemos que no sirven para justificar que “se hace algo”, la sexualidad responsable, disfrutable, como una opción, debiera estar considerada en todas las materias de los planes de estudio, la sociología, ética, psicología, literatura, historia, biología y hasta las matemáticas tienen mucho qué decir pero no nos atrevemos o no sabemos hacerlo, inventar una materia más que convierta la sexualidad en algo aburrido no es la mejor solución.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)