sábado, 8 de agosto de 2015

PLANEANDO ANDAMOS

Más datos, más estadísticas; nos hundimos en un mar de cifras que no sirven para hacer nada. CONEVAL, INE, INEE, OXFAM, SEP, todas y cada una de las dependencias gubernamentales, organizaciones nacionales e internacionales no gubernamentales, financieras, de derechos humanos, de alimentación, de todo tipo tamaño y prestigio. Cada quien da números que pretenden, inútilmente la mayoría de las veces, atrapar una realidad que se presenta descuartizada y sin relación entre sus innumerables pedacitos. Pero es que nosotros, en el afán de disque conocer, la hemos partido para, después, tratar de rearmarla. Empeño fútil, la realidad es mucho más que la suma de sus partes. Pero bueno, hay más datos vertidos en números, en hojas de Excel que hay que descifrar, interpretar y ver si sirven para algo. Ahora se llama PLANEA, o sea, Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, que sustituye al anterior ENLACE, Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares, puras mayúsculas hasta marearse. Pero esa sustitución no significa equivalencia, así que partimos en este 2015, de cero. Dada la advertencia, hay que señalar que Querétaro, como entidad y tomando en cuenta los resultados generales de todos los alumnos que cursaban el último año o semestre de bachillerato o preparatoria este año, sea en planteles públicos o privados, independientemente del grado de marginación y sistema, alcanza el quinto lugar, sumando los “niveles de dominio” III y IV (que son los que implican un desarrollo aceptable de la competencias) en lo correspondiente a Lenguaje y Comunicación, 42.1, por encima del promedio nacional que es de 36; mientras que en Matemáticas logra un puntaje de 22, para quedar en sexto lugar nacional, cuyo promedio es de 18. Entre las características de dicha prueba según la SEP y el INEE (Instituto Nacional de Evaluación Educativa) están: “Es una prueba objetiva y estandarizada. Está alineada al Marco Curricular Común, en particular a los campos disciplinares asociados con las competencias de Lenguaje y Comunicación (Comprensión Lectora) y Matemáticas. Está conformada por 110 reactivos de opción múltiple, 50 que evalúan Lenguaje y Comunicación (Comprensión Lectora) y 60 de Matemáticas. Es una prueba criterial (palabra que no existe ni en el diccionario) que NO está diseñada para derivar conclusiones al respecto del desempeño de las escuelas o los docentes. Sus resultados NO deben tener consecuencias académicas o de otro tipo para los estudiantes, sus escuelas o los docentes.” Entonces ¿para qué sirve? Antes de intentar una respuesta veamos la siguiente información generada, también, por ambas instancias oficiales. “La evaluación del área de Lenguaje y Comunicación (Comprensión Lectora) explora la capacidad del alumno para comprender, analizar, interpretar, reflexionar, evaluar y utilizar textos escritos, mediante la identificación de su estructura, sus funciones y sus elementos, con el fin de desarrollar una competencia comunicativa y construir nuevos conocimientos que le permitan intervenir activamente en la sociedad. La evaluación del área de Matemáticas explora la capacidad para identificar, interpretar, aplicar, sintetizar y evaluar matemáticamente su entorno, haciendo uso de su creatividad y de un pensamiento lógico y crítico que le permita solucionar problemas cuantitativos, con diferentes herramientas matemáticas.” Podemos comenzar por cuestionar algunos de los supuestos en que está basada esa “evaluación”, primero porque se cree que “estandarización”, o sea, preguntarles a todos lo mismo, de la misma manera y al mismo tiempo, significa “objetividad”, sin tomar en cuenta que preguntar una cosa en lugar de otra ya lleva una valoración previa de “alguien” o “algunos” que consideraron que eso era más importante que otra cosa. El elegir las posibles opciones de respuesta también lleva cierta tendencia que pretende esconderse detrás de protocolos muchas veces absurdos, hasta en matemáticas donde se supone que sólo una de ellas es, o puede ser, la correcta. Ya vimos para qué no sirve. Pero hay que darle utilidad, no sólo para poner el cartelito o tremendo espectacular en la entrada de las escuelas supuestamente mejor calificadas, que además, en muchas ocasiones, son las que menos alumnos evaluados tienen, ya sea porque sus grupos son reducidos en número o porque prefieren darles asueto, el día de la aplicación, a los estudiantes que creen que pueden bajarles el promedio general. Sí puede ser útil cuando la misma escuela se compara a sí misma año con año, tomando en cuenta que su población estudiantil se renueva completamente cada tres años, en el caso de media superior, y que cada generación es completamente diferente a las anteriores. Pero sirve como un complemento al resto de las evaluaciones más cualitativas, valiosamente subjetivas y continuas. Otra cosa que hay que evitar es que esas pruebas y otras, como PISA, administrada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, se conviertan en la currícula escolar, que determine los contenidos o formas de enseñanza y aprendizaje, que se establezcan como proyectos permanentes y excluyentes. Faltan más datos, de los que complementen la comprensión completa de una evaluación como esa, la parte de la contextualización todavía no aparece en la página de la SEP y es importante, porque así podremos entender el por qué los alumnos de una escuela tienen mejores resultados que otra, si el grado de marginación es determinante, si la adecuada infraestructura física cuenta, si la preparación meritocrática de los profesores es significativa o pesa más la creatividad de los mismos, si es mejor el conocimiento de los contenidos o la forma de procesarlos en el salón de clase, la pedagogía pues. Podemos presumir que con todo y que no estamos contentos con un sistema educativo producto de la complicidad entre dos mafias, las estructuras burocráticas y sindicales, tenemos resultados por encima del promedio nacional, pero debajo de lo esperado para un estado cuyo gobierno presume un crecimiento económico y un ambiente de seguridad y paz social excepcionales. Mientras, la inconformidad magisterial contra la mal llamada reforma educativa sigue, y ese ambiente es poco favorable para iniciar otro ciclo escolar; los profesores estamos cansados del hostigamiento continuo y de las campañas de desprestigio que han aterrizado en la pérdida de derechos laborales importantes, para favorecer la imposición de un proyecto que no es nuestro, que no atiende las necesidades y expectativas de una mayoría empobrecida y que mira, con asombro e indignación, cómo nos seguimos hundiendo en la corrupción, la desigualdad, la impunidad y la violencia.

domingo, 2 de agosto de 2015

INGRATOS

Lo que entró, salió; se hizo lo que se pudo. Dice el anecdotario de algunos queretanos de viejo cuño que así se dijo en un informe de gobierno municipal hace algunos lustros. Parece, en resumen, lo que se podría decir de algunos informes de gobierno de fin de administración estatal o municipal; como que les ganan las prisas, más si el veredicto ciudadano electoral no les fue favorable para continuar gobernando en la demarcación correspondiente. Ya nos tienen acostumbrados a que no existe el menor asomo de autocrítica, todo lo hicieron bien y si algo salió mal fue por causas externas, por traiciones, por desgracias. Los ciudadanos somos los ingratos por no reconocer lo buenos gobernantes que fueron o quisieron ser. Sexto informe de gobierno estatal, apenas 141 cuartillas llenas de fotos grandotas y muchos espacios en blanco, de tanto “aire” como dicen los diseñadores, el texto se ahoga. Se prefiere hacer al inicio una presentación que pretende resumir lo hecho pero que trasluce un estado de ánimo, ya no hay mensaje político, este se trasladó a un spot televisivo en donde el “creer” —o su carencia— parece más un reproche que un acto de buena fe. Para ser justos hay que reconocer que lo que dicen las cifras tiene que ser apreciado; en comparación con una clase política estridente y cínica, el gobernante queretano fue mesurado, si algo hay que reprochar es el excesivo control que se ejerció sobre unos acomodaticios medios de comunicación que poco o casi nada cuestionaron, y la unanimidad se volvió sospechosa. La credibilidad se derrumbó ante la carencia de voces críticas que le pusieran algo de color a lo brutalmente esplendoroso. Tantos años como servidor público y se parte de lo desconocido «Los queretanos esperaban un gobierno cercano, que llegara a los rincones más apartados de la geografía estatal para conocer, de primera mano, los retos que las personas enfrentaban, sus necesidades y sus anhelos». En un entorno descaradamente violento es posible presumir «Somos el segundo estado más seguro y el tercero más pacífico» y eso a pesar, o quizás gracias a la posición geopolítica, estamos en el centro del país, por aquí pasan las principales vías de comunicación terrestres y aéreas, por lo mismo es difícil hacer algo sin que alguien se dé cuenta. Y aun así nos deben la explicación de uno de los mayores narcolaboratorios del mundo, pegado a uno de los monumentos que identifican al queretano, el de Conín, un indígena que caracterizan como traidor de su cosmogonía e integrado a un cristianismo violentamente impuesto. Esa invención del Querétaro donde nunca pasa nada, comenzó a chocar con la cotidianidad de muchas víctimas de delitos comunes y no tanto. Poco ayudó que aquí se refugiaran algunos de los delincuentes más buscados del país y del mundo, que los operativos para su búsqueda y a veces captura contaran con el desconocimiento de las autoridades locales. Que, a final de cuentas, no es que en Querétaro no pasara nada, sino que preferíamos no enterarnos de nada. Esa ventaja de ubicación geográfica, ideal para las maquiladoras por la conectividad hacia sus países de origen y hacia su mercado principal, también por el poder aprovechar una mano de obra barata y dócil, además de las concesiones fiscales y de infraestructura, se supo aprovechar «El desarrollo económico se refleja en el crecimiento del Producto Interno Bruto estatal en 6 por ciento anual entre 2010 y 2015, 3 puntos arriba del promedio nacional». Pero ese desarrollo en lo macro crea distorsiones en lo micro, ser pobre en un estado caro se siente más feo por la desigualdad que implica. «En atracción de inversiones, nos ubicamos en el noveno lugar nacional en la preferencia para invertir. Dentro del sector aeronáutico ocupamos el primer lugar con el 48 por ciento de la inversión captada en el país. El periódico Financial Times, a través de la revista FDI Intelligence, posicionó a Querétaro como el quinto lugar con mayor atracción de inversión aeronáutica en el mundo. Asimismo, el estado se colocó en el primer lugar como la región más amigable para hacer negocios en el continente americano». Claro que hay que festejar lo anterior, viene dinero, se crean empleos aunque sean poco seguros por la alta rotatividad o no tan remuneradores como nos gustaría, pero este capitalismo depredador no deja mucho margen de maniobra, en el largo plazo se va más riqueza producida aquí, que la que se queda y hay que estar prevenidos para ello, no quedarse en el corto plazo. No se cayó en el endeudamiento irresponsable, el manejo de las finanzas públicas, en lo macro, fue austero y hasta inteligente «La estabilidad y solidez de las finanzas públicas han sido reconocidas por las mejores calificadoras internacionales, al otorgarle al estado la calificación de Muy Alta Calidad Crediticia». Pero se extraña la obra pública con vistas al futuro, todo se fue en parchar lo que había, se percibe que hubo favoritismo para unos cuantos a costa de todos los demás, allí están los fraccionamientos de lujo, con todos los servicios y hasta más, rodeados de colonias y barrios que les sirven de patio de servicio, de proveedores de personal doméstico, de albañiles, de plomeros, de lavacoches. Hasta la seguridad pública atendía con mayor atingencia esos guetos amurallados con policías privados, segregados de una realidad de la que no se pueden sustraer pero a la que agreden con su prepotencia. De lo más importante, de creer la cobertura que se difunde «Parte fundamental de nuestra política social fue el trinomio agua, luz y piso firme para todos». Porque ataca la raíz de graves problemas de salud e impacta directamente en la calidad de vida de los más pobres y que siguen siendo muchos. Nuestro territorio cae en la clasificación de semidesértico, con el agravante de que las tierras aptas para el cultivo las estamos utilizando para construir parques industriales que cambian radicalmente su vocación, que provocan cambios culturales bruscos en sus habitantes y los mete en dinámicas poco deseables: alcoholismo, delincuencia, adicciones, depresión y desesperanza, desintegración familiar y demás. También es cierto, se incrementaron sensiblemente las coberturas en educación y salud, dos temas en que había gran rezago, pero esos progresos se quedan en lo material si no se escogen funcionarios públicos con la formación adecuada, profesional y humana (aunque suene redundantemente estúpido) para esos puestos, y aquí nos quedaron a deber. Se notó el amiguismo, el pago de facturas políticas, la designación de responsables sin sensibilidad ni vocación, simplemente cobraron sus sueldos y prestaciones, se acompañaron de cuates y recomendados, y trataron de catapultarse a otros puestos. Pero con los resultados electorales en contra esos trampolines dieron en albercas sin agua. Más policías, más retenes con revisiones anticonstitucionales porque tratan al ciudadano como delincuente, más armas no resuelven la inseguridad. Para el crimen no hay más fronteras que una ciudadanía educada, que respete voluntariamente la ley porque así conviene a todos, no solo a unos cuantos que con el pretexto de la “reparación del daño” hacen lo que les da la gana porque tienen dinero para “reparar” lo que sea, ellos creen que hasta la vida y la dignidad de las víctimas. Se acaba el espacio y temas como el campo, el transporte, el turismo, la cultura y el retraso en el respeto a los derechos humanos de nueva generación, tan impropios para la conventualidad queretana, se quedan en el tintero. Otra vez será.

sábado, 25 de julio de 2015

VUELTA A LA DERECHA EN REVOLUCIÓN

El sistema educativo nacional siempre ha sido utilizado para intentar legitimar una forma de gobernar, para imponer unos intereses por encima de otros, para construir una “historia oficial” que le dé algo de congruencia a lo que pasa con lo que ya pasó. Durante décadas se trató de presentar a un partido político como el representante único de una Revolución (así, con mayúsculas) que costó miles de vidas y que se hizo en nombre de la democracia y la justicia social. El corporativismo sindical fue sólo uno de los efectos de esa manera de educar y de gobernar. Las grandes conquistas educativas tuvieron ese efecto en la mira, los libros de texto gratuito servirían para poner al alcance de miles de niños esa mirada oficialista sobre nuestra historia, sin regatearles la influencia cientificista que se oponía al pensamiento mágico-religioso que permanentemente pone trabas al desarrollo del conocimiento racionalista. Por eso la oposición interesada a esos libros de sectores ultraderechistas encubiertos en argumentos religiosos. Cuando al partido de la Revolución hecha institución le interesaron los maestros de educación básica como correa de transmisión de sus intereses, hizo todo lo que podía, hasta caer en la ilegalidad y falta de ética, para fortalecerlos y otorgarles dádivas muy por encima de las condiciones salariales normales, el pretexto tenía, y sigue teniendo, sustento: las condiciones de trabajo de miles de maestros no eran las propicias para educar. Largas distancias a recorrer sin tener una infraestructura de caminos o servicios de transporte, escuelas en condiciones paupérrimas, comunidades sumergidas en la pobreza generacional, cacicazgos arraigados y violentos, prácticas sociales que fomentan la discriminación sexual, racial, económica y todas las demás. Echarles la culpa a los dirigentes de la CNTE sin mirar al otro lado es bien fácil. Si el SNTE y la CNTE son lo que son se debe a que cuidaron, en su momento, los privilegios de una clase política, empresarial y religiosa que los utilizó sin recato alguno. Pero hubo un quiebre que algunos ubican temporalmente durante el ascenso de los tecnócratas al gobierno federal, en el sexenio de Miguel de la Madrid y con Carlos Salinas de Gortari como representante del mismo, el de las grandes y corruptas privatizaciones que produjeron a los multimillonarios que ahora se empeñan en imponer su visión de país. Así, un sistema educativo al servicio de un discurso revolucionario, tiene que ser sustituido por otro que reniegue de los cambios sociales que tengan como eje el servicio y beneficio de las mayorías. Las dádivas y privilegios anteriores ahora se utilizan contra los anteriores guardianes de la justicia social, ya no son imprescindibles, es más, se constituyen en el principal estorbo para legitimar las corrupciones y ambiciones de esos “poderes fácticos” que se fortalecen frente a un Estado que reniega de sus responsabilidades. Y entonces todo cambia. «Los sistemas meritocráticos como Carrera Magisterial y el reciente Servicio Profesional Docente, pese a que centran su atención en los profesores y profesoras como eje nodal para alcanzar la “calidad” educativa, no contemplan una auténtica profesionalización magisterial, porque tienen relación con mecanismos de productividad laboral-empresarial y ninguna formación didáctica, ética, pedagógica y epistemológica del magisterio […] Una vez que la visión economicista de organizaciones ajenas a la educación prevalece por encima de los proyectos pedagógicos, las instituciones responsables de la formación y actualización del magisterio han mutado de la formación pedagógica a la capacitación técnica e instrumental para la aplicación de las reformas curriculares, administrativas y laborales en el sector educativo. Ya no se están formando educadores, sino técnicos, carentes de sensibilidad frente a los problemas sociales y las necesidades humanas, sin compromiso político en la construcción de nuevas y mejores realidades […] Esta es la realidad que queremos cambiar, y se sustenta en una posición ética y política ante la degradación de la figura y el papel histórico de las maestras y maestros mexicanos, quienes han sido de importancia toral en el desarrollo nacional, y que hoy en día se ven amenazados por la lógica mercantilista de los empresarios y su proyecto de ocupación transnacional. “Educación Alternativa como propuesta contrahegemónica ante la reforma educativa del Estado” 11 de marzo del 2015, cntesección 9. Caemos entonces en una “evaluación docente” que no busca identificar las necesidades de actualización y capacitación del magisterio, sino en encontrar quiénes no están aplicando los preceptos de una política educativa (y deshacerse de ellos o domesticarlos lo más pronto posible) diseñada desde los organismos empresariales, por eso el papel protagónico de “Mexicanos Primero”, del Instituto Mexicano por la Competitividad y otros muchos con nombre rimbombantes y que con el pretexto de cuidar los derechos a la educación de los niños y jóvenes buscan construir otra “historia oficial”, que normalice las desigualdades sociales, el despojo del salario remunerativo, de una salud digna, de una jubilación decente y acorde con los servicios prestados, de una educación liberadora y acorde a una Nación incluyente y tolerante; además de volver legítima y hasta deseable la excesiva concentración de la riqueza y la destrucción de lo que sea a cambio de un progreso ilusorio. Otra cosa queda clara, el gobierno federal y sus partidos aliados en un cupular y excluyente “pacto por México”, han optado por la represión ante las fallas continuas de gobernantes y empresarios ineficaces, incultos e inflados por los medios masivos de comunicación, propiedad de ellos mismos. Comienza la escalada de violencia ante el fracaso de sus otras “reformas” y el hartazgo e impaciencia de una ciudadanía que, a veces, no acierta a armar el rompecabezas completo.

sábado, 11 de julio de 2015

PERDIENDO TERRENO

Palmo a palmo se empieza a ceder terreno, que por beneficiar a los parientes, a los amigos, que por quedar bien con los otros, por pagar facturas políticas, por simple presunción y soberbia. Se les dan puestos de responsabilidad a quienes no saben, a los que no trabajan, a los que entran a abusar de los demás para hacerse la vida fácil. Se respetan indebidamente cotos de poder, que por no buscarse broncas, por controlar a los agremiados, por flojera. Un sábado reciente en un tianguis cualquiera, supongamos el de Hércules, un flamazo proveniente de un puesto de comida desata la alerta, sin víctimas afortunadamente. Para que eso suceda (el flamazo) tiene que existir una cadena de negligencias, primero de la encargada del puesto que no hace la instalación con el cuidado necesario o utiliza mangueras para gas inadecuadas. Segundo, del líder tianguista que no supervisa a sus agremiados pero que sí les cobra cuotas, 8 pesos diarios a los credencializados, 20 a los “libres”. Aclarando que el susodicho líder controla 5 tianguis en diferentes lugares de la ciudad, habría que sacar las cuentas de cuánto se embolsa por ejercer una supuesta autoridad en vía pública que no debería de tener, y sin asumir responsabilidad alguna. Tercero, de los integrantes de Protección Civil Municipal, mal capacitados, sin instrucción técnica y que no supervisan las instalaciones eléctricas, de gas y demás que se hacen en la vía pública, que actúan inoportunamente, ya que pasó algo que no debería de haber pasado, y reaccionando mal porque obstaculizan las actividades de quienes sí están en regla. RedQ y sus paros locos, porque ni la autoridad ni los concesionarios han tenido la delicadeza de informar y explicar adecuadamente a la ciudadanía de su situación y sus demandas. Una ciudad del tamaño de la capital queretana no es posible sin la existencia de un transporte público eficiente, digno y al alcance de cualquier usuario. No todo se resuelve con incrementos en las tarifas, no en un país con las desigualdades sociales que padecemos. Pero no les importa que los trabajadores lleguen tarde o no lleguen, que pierdan parte de su sueldo porque les descuenten el día o no alcancen los incentivos por puntualidad y asistencia; o que los estudiantes no lleguen a presentar un examen, que reprueben una materia que quizás si saben; o que un enfermo no llegue a su cita, que lo reprogramen hasta días o semanas después; que cientos o miles de obreros tengan que doblar turno porque sus reemplazos no llegaron incrementando las probabilidades de accidentes laborales por simple cansancio. Nada importa con tal de cobrar 8 pesos por persona y seguir explotando una concesión pública que perdió su razón de ser. Los maestros contra una reforma educativa hecha a la medida de lo que quieren los multimillonarios de este México en ruinas, sin considerar las necesidades vitales de los estudiantes, de sus familias. Un sistema educativo “diseñado” para perpetuar las desigualdades, para acotar e imposibilitar las posibilidades de una vida segura y disfrutable. Unos medios de comunicación parciales y abiertamente manipuladores que perdieron, hace mucho y salvo honrosas excepciones, su principal razón de ser, acercar las diferentes opiniones sobre cualquier tema, reflejar la pluralidad y diversidad de una sociedad viva y en ebullición, pero prefieren quedar como simples portavoces de sus anunciantes y dueños. Los múltiples territorios perdidos y donde impera la ley del más corrupto, del más sinvergüenza, del más influyente; con sus desapariciones no investigadas, con sus robos con o sin violencia, con las extorsiones permanentes, con sus chupaductos, con sus litros que no son litros, con los kilos que no son kilos, con la justicia que no es justicia, con los levantones, con sus ejecutados; con la pérdida de derechos laborales, a la salud, al trabajo estable, a una vivienda digna, a seguir estudiando. Pero no lo queremos ver hasta que nos convertimos en víctimas y entonces es demasiado tarde. Desde afuera las cosas se ven diferentes y las opiniones y juicios duelen, pero peor es no reaccionar, seguir como si lo que pasa fuera normal, como si no se pudiera caer más profundo en el abismo: “México tiene un déficit democrático mayor que el de Venezuela. Si en Venezuela hubieran sido secuestrados 43 estudiantes y estuvieran desaparecidos y hubiera evidencias de haber participado miembros del Ejército de Maduro, Alcaldes de Maduro, funcionarios de Maduro, la presión para Venezuela sería prácticamente inasumible. Habría gente que estaría considerando incluso una intervención militar externa en el país. Los problemas de México yo creo que son más graves y afectan a más millones de personas que los problemas de Venezuela. Esto no significa que no se asuman los errores que se están cometiendo en Venezuela, pero no tienen ni punto de comparación con los errores que al día de hoy siguen cometiendo países como México y Colombia, que son tratados con amabilidad por formar parte del engranaje del norte”. Cofundador del Partido Podemos, Juan Carlos Monedero en entrevista con Luis Mendez desde España, diario Reforma, 29 de junio 2015, página 11. Este país apenas sigue funcionando porque la mayoría es lo suficientemente racional, solidario y humano como para no caer en salvajismos, corrupciones y cinismos, aunque haya que padecer la estupidez y conveniencia de muchas autoridades, de las perversiones de los poderes fácticos, de los ataques de una delincuencia tolerada y cada vez más organizada. Pero la paciencia también tiene límites.

domingo, 5 de julio de 2015

PERDER EL MIEDO

Semana de movilizaciones magisteriales, por fin los maestros queretanos se sacudieron el miedo y salieron a las calles, denunciaron y dejaron en claro que la mal llamada “reforma educativa” se está haciendo sin su participación, que están hartos de las campañas de desprestigio intencionadamente dirigidas desde las poderosas organizaciones empresariales que sólo buscan su particular beneficio, que ese rollo de utilizar el derecho de los niños a una educación de calidad es eso, puro rollo, puesto que ni siquiera saben dar una definición de “calidad” en la educación. Hay que insistir, lo que nuestro país necesita es una “revolución educativa”, que destine recursos a donde más se necesita para empezar a ser equitativa, que no vea como gasto susceptible de recortes continuos el acercamiento de las escuelas a las comunidades, que permita la diversidad de enfoques atendiendo al contexto sociocultural de los estudiantes, que considere un proyecto de país que no legitime y perpetúe las desigualdades sociales, que trabaje para hacer realidad los 58 derechos humanos considerados por la ONU a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y los convenios internacionales firmados por la mayoría de los países que lo integran. ¿Por qué no se educa de esa manera? Quizás la razón se encuentre en que de esos 58 derechos humanos, en México no se respetan 44 de ellos, y esa omisión está trabajando a favor de la desigualdad, de un sistema político y económico que concentra la riqueza despojando a millones del producto de su trabajo. Una educación que haga evidente lo anterior no conviene a nuestros políticos y empresarios. No es un invento, los datos de la desigualdad se encuentran en nuestras calles, en nuestras familias, en nuestras escuelas: “Nuestro país está inmerso en un ciclo vicioso de desigualdad, falta de crecimiento económico y pobreza. Siendo la decimocuarta economía del mundo, hay 53.3 millones de personas viviendo la pobreza. La desigualdad ha frenado el potencial del capital físico, social y humano de México; haciendo que en un país rico sigan persistiendo millones de pobres. ¿En dónde está esa riqueza mexicana? En términos de renta y capital, se encuentra concentrada en un grupo selecto de personas que se han beneficiado del poco crecimiento económico del que ha gozado México en las últimas dos décadas. Así, mientras el PIB per cápita crece a menos del 1% anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por cinco.” Desigualdad Extrema en México. Concentración de poder económico y político, en www.oxfammexico.org La reforma educativa tan defendida por Mexicanos Primero oculta esa realidad. ¿Cómo tener una educación estandarizada y esperar los mismos resultados en el aprendizaje de nuestros niños y jóvenes en esas condiciones extremas? Lo primero es desviar la atención, denigrar a los maestros, decir que son flojos, no idóneos, faltistas, revoltosos, vándalos; en la misma línea hacer que los profesores se desquiten con sus alumnos, tacharlos de desinteresados, desmotivados, flojos, tramposos; seguir con los padres de familia y responsabilizarlos de no atender a sus hijos por preferir salir a trabajar que cuidarlos, atender que hagan tareas, que no salgan a las calles a adquirir vicios. Todos tenemos la culpa menos los gobernantes y legisladores que propician ese brutal desequilibrio en el reparto de la riqueza que producimos todos, como país. ¿De qué tamaño es el desastre provocado por la política económica que defiende nuestro gobierno, con el Pacto por México como mecanismo principal, con las cúpulas de los partidos políticos y los legisladores de por medio? Difícil calcularlo, la opacidad es una regla que siguen escrupulosamente, pero algo de lo mucho que tienen se alcanza a ver: “La obtención de datos oficiales de lo que ocurre en las clases más altas es cuasi imposible, de ahí que se recurra, por ejemplo, a las declaraciones fiscales. Así, de manera indirecta y por medio de métodos estadísticos, autores como Campos, Esquivel y Chávez (2014, 2015) han obtenido estimaciones de lo que sucede en ese México, podríamos decir, desconocido: al 1% más rico le corresponde un 21% de los ingresos totales de la nación. El Global Wealth Report 2014 señala, por su parte, que el 10% más rico de México concentra el 64.4% de toda la riqueza del país. Otro reporte de Wealth Insight afirma que la riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el resto del mundo. La cantidad de millonarios en México creció en 32% entre 2007 y 2012. En el resto del mundo y en ese mismo periodo, disminuyó un 0.3%.” El informe de Oxfam es abundante en datos, en cifras, en investigaciones; los resultados son atroces e indignantes: “El número de multimillonarios en México, no ha crecido mucho en los últimos años. Al día de hoy son sólo 16. Lo que sí ha aumentado y de qué forma es la importancia y la magnitud de sus riquezas. En 1996 equivalían a $25,600 millones de dólares; hoy esa cifra es de $142, 900 millones de dólares [...] Ésta es una realidad: en 2002, la riqueza de 4 mexicanos representaba el 2% del PIB; entre 2003 y 2014 ese porcentaje subió al 9%. Se trata de un tercio del ingreso acumulado por casi 20 millones de mexicanos [...] Para darnos una idea de la magnitud de la brecha en México veamos este ejemplo: para el año 2014, los cuatro principales multimillonarios mexicanos podrían haber contratado hasta 3 millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza [...] Las implicaciones de lo anterior no son sólo de índole social. Carlos Slim en la telefonía, Germán Larrea y Alberto Bailleres en la industria minera y Ricardo Salinas Pliego en TV Azteca, Iusacell y Banco Azteca. Los cuatro han hecho sus fortunas a partir de sectores privados, concesionados y/o regulados por el sector público. Estas élites han capturado al Estado mexicano, sea por falta de regulación o por un exceso de privilegios fiscales.” Ese es el retrato, incompleto, de un país que presume un conjunto de reformas que buscan apuntalar los privilegios de unos poquitos a costa de todos los demás. No buscan el desarrollo de todo el país, de todos los mexicanos, están detrás de lo que les falta por explotar, por despojar, por concentrar para seguir teniendo fortunas que no se pueden gastar en toda su vida ni en varias generaciones. Aquí es donde se desarrolla la batalla por una reforma educativa que oculte los efectos perversos de las desigualdades o que las denuncie y cierre la brecha entre los superricos y los mexicanos en pobreza extrema. Aquí está la pugna por una evaluación que haga que el estado se deshaga de sus responsabilidades con cientos de miles de trabajadores de la educación, que tenga pretextos para despedir sin respetar antigüedad, experiencia, jubilaciones y pensiones; o una evaluación de veras formativa que, sin temer a la diversidad de enfoques, priorice esos 58 derechos humanos que no pueden ser respetados con las desigualdades señaladas. Habría que aprovechar los datos disponibles para remediar lo retorcido. Como dice el prólogo del informe mencionado: “Es hora de cambiar las reglas del juego, tanto económicas como políticas, que benefician a unos cuantos. La desigualdad se puede revertir a partir de la colaboración entre actores políticos, sociedad civil y sector privado. México necesita un gran pacto nacional por la IGUALDAD en donde la acción de la ciudadanía es clave para la construcción de un Estado más eficaz. México necesita un Estado que trabaje para los muchos y no para los pocos, en donde se gaste con sentido en educación, salud y servicios básicos. Que impulse políticas para que las personas no trabajen para seguir siendo pobres, para que paguen más los que más tienen y para hacer un Estado más transparente […] Reducir la desigualdad en México tiene sentido para garantizar el futuro de todos.” Por eso los maestros, los médicos, los trabajadores siderúrgicos, los padres y familiares de los desaparecidos, los ciudadanos interesados están saliendo a las calles. Hay que perder el miedo.

sábado, 27 de junio de 2015

MIRÁNDOSE AL ESPEJO

No nos confundamos, los profesores no estamos en contra de ser evaluados, de hecho lo somos a través de múltiples mecanismos y por una diversidad de actores, en educación media y superior hasta los estudiantes nos evalúan; el problema es que dichas evaluaciones no son tomadas en cuenta, pesan más otros criterios como los sistemas de estímulo que propician el individualismo, el obtener diplomas o posgrados hasta de instituciones patito, el servilismo a los jefes inmediatos, el sindicalismo corrupto. Pero la solución que se plantea tampoco es la adecuada, una evaluación estandarizada que sólo sirve para reforzar un sistema educativo deficiente, es como cambiar de amo y pensar que eso es ser libre. Pero la deficiencia de ese sistema educativo no está centrado en los contenidos de los programas de estudio, obsoletos, aburridos, saturados; tampoco en la grave carencia en el dominio de algún modelo pedagógico, aunque sea del memorista; estamos encubriendo lo que Erwin Fabián García López y Alejandra Jaramillo Morales del Instituto de Investigación en Educación IIEDU, de la Universidad Nacional de Colombia ponen de esta manera «Es evidente que todo proyecto político, autoritario o no, utilizará la escuela para transmitir e imponer (en algunos casos) su propia comprensión del mundo, su propia idea de la convivencia, su propia manera de entender el uso de los recursos y su forma de organizar la sociedad. El gran problema de esa “utilización” de la escuela radica en que se naturalizan esas comprensiones, al punto que se intenta constituirlas en un discurso oficial que no se pone en duda.» http://reevo.org/externo/siete-temas-imprescindibles-siguiendo-a-un-gran-maestro/ Y ese discurso trae detrás la forma neoliberal de entender el mundo, ese que justifica la inmensa concentración del poder económico y político en pocas manos, el que presenta como natural e inevitable el crecimiento de la pobreza de las mayorías como efecto de “la mano invisible del mercado”, y no de sus especulaciones financieras, de sus convenientes conflictos de intereses, de sus relaciones perversas con el poder público; ese discurso que justifica la explotación inmisericorde de la naturaleza y de los hombres, en lugar de la convivencia armoniosa y equitativa; ese que promueve el despojo del trabajo, de la salud, de la seguridad, de la vida plena de miles de millones de personas sin más pretexto que el consumo desenfrenado de unas élites insensibles y corruptas. Para eso está diseñada la evaluación que imponen, hasta constitucionalmente, la SEP y el INEE, que con la pretensión de la objetividad y la transparencia sólo están reforzando un sistema educativo excluyente, que refuerza las desigualdades sociales y las oculta detrás del derecho “de los niños” y jóvenes a ser educados, y de una calidad que sale del ámbito laboral para transitar por las aulas de las nuevas fábricas de empleados y obreros sin derechos laborales, a merced de lo que piensen y hagan los poderes fácticos organizados en cúpulas empresariales, en los monopólicos medios de comunicación, en Mexicanos Primero y sus tentáculos con diferentes denominaciones. Si alguien de otro planeta viniera y mirara nuestras escuelas, no distinguiría entre éstas y una prisión, pues el modelo arquitectónico es el mismo, advierte el arquitecto indio Prakash Nair. http://reevo.org/externo/la-escuela-no-debe-ser-una-prision/ “Hace 25 años el maestro era alguien que venía a la escuela para aprender de él, pero ahora ha cambiado con Internet, ahora pasó de ser alguien para dar información, a ser algo más: él tiene la sabiduría, él puede ayudarte de forma emocional y social; enfocar los esfuerzos del estudiante en las necesidades y no en lo meramente académico, ayudar al niño a encontrar algo por lo que se sienta motivado, si tiene un deseo estará feliz, pero a veces son muy aburridas las escuelas. No podemos forzar la atención en algo que de por sí es aburrido”. Tiene razón el arquitecto especialista en el diseño de espacios educativos, en escuelas pues, porque todo espacio educa, significa, provoca sensaciones y facilita ciertos aprendizajes, o impide otros: “Donde un adulto controla 50 pequeños en un salón… eso fue diseñado para las fábricas, donde querías que las personas trabajaran sin pensar por sí mismos, sin retar al jefe, pero ¿cómo puedes decir que te importa cada niño si lo pones en una prisión? Eso no tiene sentido, deben ser libres; no es un problema de dinero sino de decisiones, hay que tratar a los niños como queremos que nos traten a nosotros”. Hay otras formas de pensar el mundo y el universo, de vivirlo, de disfrutarlo, pero la visión oficialista quiere ignorarlas porque no sirve a los intereses de los grupos dominantes y entonces los sataniza, los presenta como indeseables, como subversivos —que sí lo son pero en buen sentido—. ¿Más claro? Va el fragmento del discurso del que trabaja como presidente de la república durante la instalación del Consejo Nacional de Transparencia apenas el pasado 23 de este mes y año: “lo que hemos o lo que estamos haciendo, y a lo mejor le voy a dar con ello material a más de un caricaturista, pero el Estado mexicano y su sociedad, lo que estamos haciendo es domar auténticamente la condición humana, llevarla por nuevos caminos, estableciendo parámetros, estableciendo límites, controles…”. Bueno, pues parte de esos límites y controles se llama “reforma educativa”, con “esa” evaluación docente incluida. Lastima que un presidente piense y crea que los mexicanos tenemos que ser “domados”, nos cree perversos, tramposos, deshonestos, desordenados nada más porque sí, quizás se está mirando al espejo y no alcanza a reconocerse.

sábado, 13 de junio de 2015

NOS FALTA TINTA ROJA

Una mezcla que resultó letal por lo sorpresiva, el nuevo PRI quiso reinventar sus viejas prácticas y se desdibujó, en estas elecciones fue como verlo, otra vez, en una televisión en blanco y negro. Múltiples factores que explican una derrota, pero además estos no se presentaron aislados sino interactuando entre sí, lo que dificulta el análisis. Además, este texto se escribe mientras se llevan a cabo los escrutinios oficiales y se leerá cuando hayan concluido. Lo que me consta: Las campañas oficiales de la SEDESOL, encaminadas a posicionar favorablemente a su titular, Manuel Pozo, en la percepción pública. Ya se sabía, desde hace mucho, que sería el candidato a la presidencia municipal queretana. Entrega de cubetas de pintura e impermeabilizante basadas en listas entregadas por comités vecinales que quién sabe quién designó. También de despensas con productos viejos y casi incomibles a personas de la tercera edad. Las primeras insuficientes para la azotea de una casa un poquito más allá del “interés social”, la pintura en colores francamente feos, como de saldos que nunca saldrán de otra manera; de todas formas la mira de los programas se veía medio chueca, muchas de esas “ayudas” se fueron en coches y camionetas último modelo, para vecinos con poder adquisitivo de sobra, no para los más fregados. Aun así los ciudadanos “beneficiados” saben que no son gratis, que se pagan con sus impuestos, nada qué agradecer. No se puede estar en todas partes y en todo momento, se puede confiar en fuentes cercanas, sin interés partidista pero todavía con capacidad de asombro, y que vieron como corría el dinero a raudales, que la pobreza de más de la mitad de la población es terreno fértil para la compra del voto; me cuentan y les creo, que la cotización del mismo estuvo entre los un mil y tres mil pesos, dependiendo del sapo era la billetiza. También que no fueron todos los candidatos y partidos quienes recurrieron a tales mañas, pero sí, que a quienes lo hicieron no les alcanzó para ganar, salvo casos excepcionales, casi aislados. Otra práctica que no tiene la efectividad de otras épocas pero que se tiene que investigar, porque existe la duda de que fueran del bolsillo de esos candidatos, más bien huele a dinero público, que no aparecerá registrado en la contabilidad electoral. Candidatos acartonados, con discursos desconectados de los posibles votantes, insinuando una continuidad que ya no podía sostenerse. Se advirtió desde tiempo antes, los dos principales no hacían empatía con la ciudadanía; los supuestamente “nuevos” apenas llegaron a poner su apellido en los traseros de las mallas de sus edecanes, después se hicieron los chistosos, los deseados, los pirrurris guapos que nadie puede resistir, por eso iban a ganar. Al parecer, todas y cada una de las viejas prácticas del partido oficial, después copiadas por sus contrincantes cuando se vuelven gobierno, se quedaron ya sin aliento, no alcanzaron para ganar y la debacle fue inevitable. Ojalá y eso sea signo de una ciudadanía menos ingenua, un poquito más crítica, aunque la elección no podría decirse que se “polarizó” porque no hubo polos diferenciados, sigue siendo el mismo proyecto neoliberal que se olvidó de principios e ideología. Apenas un pleito familiar por ver quién manda. El desgaste de una forma de gobernar que se fue quedando obsoleta, y entonces se fracasa en la reorganización del transporte público. No hubo cambios significativos, esos que permitieran olvidarse del auto para moverse colectivamente, sin ocupar el espacio que ya resulta insuficiente, sin contaminar tanto, de forma digna, cómoda y al alcance de cualquiera. Ni hablar del transporte suburbano, ese que mueve a los queretanos de las comunidades, caro, inseguro, sin corridas suficientes, sin control alguno y monopolizado, nadie se atreve a tocarlo y buena falta que hace. La inseguridad galopante porque va en incremento, el desprecio por las denuncias de desapariciones, el ocultamiento de sucesos propios de la nota roja, el férreo control sobre la prensa y los medios de comunicación por la vía del presupuesto de comunicación social, todo eso se acumula, deja agravios que no se olvidan. Peor todavía, el insultante espectáculo de las desigualdades sociales, la presunción de riquezas sin diferenciar su origen, las notas rosas que inventan sus fallidos príncipes azules y sus princesas de adorno. No hay izquierda, apenas un enjambre de organizaciones sociales corporativizadas para el beneficio de sus líderes, que sólo buscan cómo acomodarse, de dónde sacar dinero. De esas que hasta dejan solo a sus candidatos, ni siquiera tienen la congruencia de votar por ellos. Y se fueron al quinto lugar electoral, detrás de Morena y los votos nulos, una vergüenza. A los “morenos” les falta ser más incluyentes, apenas alcanzan a proponer la vuelta al estado de bienestar y eso hace falta, pero no incorporan luchas por los derechos humanos de nueva generación. Las minorías sexuales, religiosas, generacionales, apenas fueron escenografía de algún evento de cualquier partido, pero no se toman en serio. Hay que salirse del viejo molde de que todo tiene que ser optimista, de que en todo hay que privilegiar lo supuestamente bueno y fabricar percepciones que se alejan de los normales matices de toda actividad política, me permito compartir un fragmento de una reseña de Diego Erlan para la revista Ñ: Ocurre con un viejo chiste de la difunta República Democrática Alemana, en el que un obrero alemán consigue un trabajo en Siberia. Sabiendo que todo su correo será leído por los censores, les dice a sus amigos: “Acordemos un código en clave: si les llega una carta mía escrita en tinta azul, lo que cuenta es cierto; si está escrita en rojo, es falso. Al cabo de un mes, los amigos reciben la primera carta y está escrita en azul. Dice: “Aquí todo es maravilloso: las tiendas están llenas, la comida es abundante, los apartamentos son grandes y con buena calefacción, en los cines pasan películas de Occidente y hay muchas chicas guapas dispuestas a tener un romance. Lo único que no se puede conseguir es tinta roja.” Žižek se pregunta si no es ésta nuestra situación. “Contamos con todas las libertades que queremos; lo único que nos falta es la tinta roja: nos sentimos libres porque carecemos del lenguaje para expresar nuestra falta de libertad”. http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Zizek-stand-up-chistes-finos_0_1366663339.html