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viernes, 1 de marzo de 2013

DE REFORMAS Y PRETEXTOS

La gran nota de la semana, seguramente una de las más importantes del presente sexenio, es la decapitación del sindicato más poderoso del país. No es cualquier cosa, se había convertido en un factor de poder que rebasaba sus muy amplias atribuciones como producto de gobernantes débiles que lo utilizaron para sus propios fines, sabiendo que lo fortalecían, que incrementaban los abusos contra sus agremiados, que se metía en asuntos que no le correspondían. Para comprender la importancia y sus efectos en el largo plazo tenemos que echar mano de algunas hipótesis e irlas comprobando en el camino. No es que el abuso del excesivo poder de la dirigencia del SNTE pueda soslayarse, eso ya lo sabíamos todos, se notaba, el cinismo era y es impresionante. Pero hay que tomar algo de distancia para no enredarnos con los detalles, con las cifras, con las fechas. Hay distintas formas de entender al PRI, como partido político, como necesario producto histórico de un entorno turbulento, como manera dinástica de transmisión y concentración del poder; como sea y quizás mezclando las características anteriores y otras más, en su código genético está el que necesita del poder para subsistir y reproducirse, pero no mucho, siempre será su signo que sean poquitos los que deciden todo. Eso no es sorpresa. Lo que sí es una sorpresa es que el diccionario de la Real Academia de la Lengua defina lo que es el poder fáctico, según esta venerable institución se trata de: “El que se ejerce en la sociedad al margen de las instituciones legales, en virtud de la capacidad de presión o autoridad que se posee; p. ej., la banca, la Iglesia, la prensa”. Y agregaríamos: los sindicatos nacionales, los duopolios televisivos, las corporaciones empresariales, la delincuencia organizada y demás. Existen otras definiciones que pueden traerse a cuento, el sociólogo uruguayo Hugo de los Campos dice que el poder es: “En tanto mecanismo, toda definición de una situación en virtud de la cual un individuo o grupo puede imponerse a otro individuo o grupo. En tanto relación, toda forma de interacción en la que del total de sus participantes unos pueden imponerse a los otros más de lo que los otros pueden imponerse a los unos. El ejercicio del poder (o de la cuota relacional de poder) descansa no solo en la naturaleza de su ejecutor sino también, y en buena medida, en cierta disposición de parte de su objeto. Se ha sostenido así, que el amor y el temor operan positivamente a la ocurrencia del poder. Pero tales estados del espíritu resultan en todo caso condición suficiente, pero no necesaria, ya que el poder puede, en última instancia, prescindir de esos sentimientos” (http://ciberconta.unizar.es/leccion/sociodic/tododic.pdf). Como sea y siguiendo una línea de argumentación en textos publicados en números anteriores de este semanario, va a resultar que el pacto propuesto desde la presidencia de la república, las reformas que se manejan como urgentes e indispensables, no son el fondo, si no las formas que sirven, a la vez, de coartadas para volver a concentrar un poder que se dispersó y fragmentó desde el salinato para acá. Vamos por partes y recuperando lo escrito. El PRI no puede perder su esencia porque se disuelve, se desmorona, corre el riesgo de desaparecer. Su esencia es concentrar el poder y utilizarlo para crearse los apoyos que le permitan permanecer con el mismo el mayor tiempo posible; no puede haber un “nuevo” PRI porque necesita seguir siendo el mismo. Lo que cambió es el entorno histórico y por eso necesita fingir que muta las formas, le es indispensable hacer ver que propone, provoca y acuerda cambios aunque tenga que renunciar a sus principios. Requiere parecer reformista, lo suficientemente audaz como para romper dogmas que en realidad nunca lo fueron, hay que parecer flexible aunque la rigidez sea su marca de fábrica. La detención de Elba Esther Gordillo tiene que ver, como apunta Hugo de los Campos, con los sentimientos asociados con ese poder que se recupera, con el temor que busca provocar en el resto de los poderes fácticos, es la recuperación de un territorio perdido y es una amenaza para todos los demás. Mientras, se juega en varias bandas. Resulta difícil negar que sacar del juego a una de las villanas favoritas atraerá simpatías. La audacia se verá como algo positivo independientemente de lo bien sustentada, en términos jurídicos, que en realidad esté. Existen poderes fácticos que de antemano arriaron sus banderas, el sindicato petrolero es uno de ellos, veremos que trato se le da. Hay otros que aún estando dentro del diseño institucional, prefirieron, desde ya, hacerse a un lado y disputar las migajas, como el PRD de los chuchos. Habrá que estar atentos a lo que hagan el resto de ellos, el duopolio televisivo, que en realidad está metido en otros muchos temas ─revistas, disqueras, antros, casinos, internet, telefonía, estaciones de radio, etc.─, la banca, las cúpulas eclesiásticas, los monopolios de distinto tipo, los grupos delincuenciales que controlan amplias zonas de la geografía nacional y los que faltan por enterarnos. La mala noticia es que las reformas no serán las que se necesitan para potenciar el desarrollo del país, para responder a los intereses de la mayoría, solo serán el simple pretexto para desplazar a los poderes fácticos y concentrar el poder, por todo el tiempo que se pueda.

viernes, 19 de octubre de 2012

LOS MATICES CUENTAN

La oportunidad para enfocar el tema cayó solita. La nueva villana favorita, por obvias razones, emite una declaración que no está completamente desacertada, pero yerra en un punto importante: se le olvidan varias décadas de lucha continua a favor de los derechos de las mujeres. Matizar se vuelve difícil, estamos acostumbrados a aceptar discursos o tomas de posición completas o a rechazarlas absolutamente. Las críticas interesadas de asociaciones como Mexicanos Primero parten de situaciones reales, pero sus interpretaciones son sesgadas y mañosas; a pesar de que se esfuerzan por ocultar sus intereses empresariales, legítimos si nos los negaran, sus propuestas ignoran el desarrollo de la educación en México, como si no hubiera historia, como si todo se resolviera aplicando la voluntad autoritaria por encima de la construcción institucional democrática. ¿Qué parte de la declaración de la indigerible líder formal magisterial sirvió para descalificar todo lo que dijo?: “El abandono de la madre en la formación de los hijos, convirtió a las escuelas en guarderías juveniles, a los maestros, en solidarios responsables de la educación, y vació de contenido educativo y de convivencia humana, enormes cantidades del tiempo familiar, el cual fue ocupado por el excesivo consumo de la televisión chatarra y el abusivo uso de instrumentos lúdicos envueltos en ropajes de tecnología, también chatarra”. Sólo que la señora Elba Esther Gordillo no habla de un abandono intencional, por flojera o irresponsabilidad; tampoco se refiere a una sociedad ideal donde la educación familiar de los hijos es tarea intencionalmente compartida, habla de realidades evidentes. No las culpa, por lo menos no se ve eso en el sentido del texto, simplemente retrata, a su manera, lo que está pasando. ¿Por qué no se cuestiona lo que dice acerca de la televisión chatarra, o del desplazamiento de la tarea educadora de la familia tradicional, que cada vez es menos, a la escuela? Tampoco se niega que las escuelas se hayan convertido, en muchos casos y por periodos de tiempo cada vez más prolongados, en guarderías. Tal vez habría que reprocharle que no lo dijera antes porque no convenía a sus intereses personales, porque el texto de referencia habla de hechos muy evidentes: "Cuando la familia dejó de ser el centro de la formación de los valores, éste fue ocupado por otros sistemas de comunicación con otros objetivos […] Ello nos remite a reflexionar lo que implica y seguirá implicando, la desvalorización que la sociedad ha experimentado en las últimas décadas y que hoy se materializa en formas diversas, dramáticas, como son los homicidios múltiples, el incremento en las adicciones, el trágico aumento del número de NiNis o el fracaso del Estado para garantizar la seguridad". Hay que aprovechar para que diga claramente cuáles son los valores “desplazados” y qué intereses los sustituyeron y de quién son. Creo que todos lo intuimos si no es que los conocemos. El que nuestros niños y jóvenes no practiquen los valores que se consideran deseables e importantes, que aborrezcan la lectura y por eso no comprendan lo que leen y lo que viven, que carezcan de las más elementales habilidades matemáticas, que la ciencia les parezca algo extraño e inútil, no puede ser accidental. Las otras instancias educadoras de la sociedad, no solo la familia y la escuela, están aprovechando su desarrollo tecnológico, su omnipresencia, para atentar contra un proyecto de país o de humanidad si se quiere, que sea incluyente, equitativo, plural, tolerante, respetuoso del planeta que habitamos. Quizás sí habría que reprocharle que evitara referirse a los cambios acelerados en la composición e integración familiar, el reconocimiento de los otros modelos de familia provocados no por la inmoralidad, la irresponsabilidad, la flojera, sino por un modelo económico que propicia la concentración de la riqueza y de los medios de comunicación, y de todo lo que resulte rentable ─el esclavismo moderno, la trata de personas, el narcotráfico, bueno, lo que sea que pueda ser negocio─. Ni siquiera la “maestra” tiene la capacidad y el poder para desaparecer de un plumazo la lucha y los avances en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, aunque todavía sobrevivan las dobles o triples jornadas de trabajo, frecuentemente mal remuneradas; el que se discutan abiertamente sus derechos sexuales y reproductivos, se acepten, se practiquen; el que deje de considerarse su potencial y realidad de dar vida como una desventaja, como un destino impuesto por una sociedad machista que la valora idealmente y la desvaloriza realmente. No se trata de defender al personaje, poco hay que hacer en ese sentido. Sí de mencionar que quizás tenga algo de razón porque hasta ella se da cuenta de cosas como esta: “"¿Cuándo se socializan los problemas, las aspiraciones y aún los miedos y fracasos de quienes forman la familia? Porque estamos claros que en los pocos momentos disponibles para ello, es cuando la televisión, con su monótono e insulso ruido, avasalla con el entretenimiento".

domingo, 29 de enero de 2012

APOSTAR CONTRA EL FUTURO


“No, claro que no me voy. Me voy a mi casa a dormir en las noches, nada más. Me voy a ir hasta 2015”. Humberto Moreira, 17 de noviembre del 2011.

A la hora de hacer cuentas las certezas se derrumban. Esa podría ser la lección de las últimas semanas en un proceso electoral federal que ya arrancó, aunque las campañas presidenciales, como tales, todavía no existen.

Fuera de lo virtual y ateniéndonos a lo real, los diferentes partidos políticos, o por lo menos los 3 más grandes, están anticipando que la contienda será muy reñida. Aún el que presume una amplia ventaja y pretende dar por seguro lo incierto, realiza preparativos para allegarse esas décimas de punto porcentual que pueden marcar la diferencia entre ganarlo todo y perder miserablemente.

Viajemos al pasado, al fin que como ya pasó allí está para ser revisado, revivido y reinterpretado. Era septiembre del 2011 y el todavía, hasta la actualidad, precandidato del partido tricolor, tenía concentrado todo el poder interno para hacer y deshacer a su arbitrio, sin más límite que su voluntad, así impuso al presidente de su partido y su equipo cooptaba las decisiones de una precampaña más que tempranera. Con esa facilidad señaló con su dedito quién sería “su” candidata al gobierno del Distrito Federal, también ofreció candidaturas importantes a sus posibles aliados. La oferta era importante, total, se trata de asegurar lo que se pueda al costo que sea y sin oposición interna manifiesta, pues a darle. Y le dieron aunque después no le cumplieron, pero es que cambiaron las condiciones políticas, la correlación de fuerzas, al partido-sindicato de Elba Esther Gordillo le tocaban ―ahora sí en pasado―, 24 diputaciones federales de las consideradas más “seguras”, además, senadurías para la hija de la maistra y su yerno, junto con otras en estados que le resultan estratégicos. El problema es que esas candidaturas son muy codiciadas y hay priistas que sienten que tienen más méritos para ocuparlas. Igual de cuestionados están los espacios ofrecidos al partido del tucán, pero la rebelión todavía no lo toca.

Mejor veamos de qué estamos hablando. Si consideramos la votación para diputados federales de mayoría relativa en el 2006, recordando que el PANAL dejó morir a su candidato presidencial llamando a votar por Felipe Calderón, al tiempo que se movilizaba con todo lo que tenía, haciendo énfasis de que era necesario votar por sus propios candidatos en la modalidad mencionada para conservar el registro, estaríamos hablando de casi 2 millones de votos (1,872,283 para ser exactos), lo que significa el 4.54 por ciento de la votación total, solo que en la elección intermedia del 2009 sus resultados se fueron a la baja, apenas alcanzó un 3.57 por ciento con un total de 1,234,497 votos. Los números son relativos si no los comparamos con algo más, y ese “algo más” es la diferencia de votos con que se declaró ganador al candidato panista a la presidencia, que fue de 243,934. ¿Poquitos verdad?

Así, pedir 24 candidaturas a diputados federales y participar en 4 fórmulas ― la primera fórmula en Chiapas y de la segunda en Nayarit, Sinaloa y Puebla―, a senadores no parece mucho. Pero a los números, más si son apuestas a un futuro por sí mismo incierto, hay que agregar otros factores presentes, que ya están y los influyen. El primero, la caída estrepitosa del presidente del CEN tricolor y, con él, de parte del equipo cercano a Peña Nieto, con ello resurgieron los bloques desplazados de las decisiones; segundo, el desprestigio creciente del poder real detrás del partido nueva alianza, incrementado por los malos resultados, una y otra vez ratificados, de nuestro sistema educativo; tercero, la rebelión creciente dentro de las filas del SNTE por los acuerdos cupulares con el régimen calderonista respecto de los cambios en la carrera magisterial, y la amenaza de castigo de una evaluación docente decidida y diseñada en lo oscurito. En muchas partes del país, la participación de los afiliados a ese sindicato en esos procesos se ha despeñado.

Aún así, hay estados donde esa alianza recibe oxígeno de emergencia, Querétaro es uno de ellos. Volviendo a las cifras y sabiendo que la apuesta principal del SNTE – PANAL es el segundo distrito federal con sede en San Juan del Río, encontramos que en el 2006 alcanzó una votación de 11,039 y un porcentaje de 7.15, todavía apetecible, pero tres años después la historia no fue tan buena, pues su votación disminuyó a 4,813 siendo el 2.97 por ciento de la votación total, con esa tendencia está difícil “regalar” ese distrito, además hay que tomar en cuenta que esa rebelión silenciosa dentro del SNTE es particularmente fuerte en esa región, por lo que no está garantizada la maquinaria magisterial.

Seguramente habrá más sorpresas, jugar con el futuro es mal negocio.