viernes, 25 de septiembre de 2015

EN UNA FLOR

Como sea y a pesar de las manipulaciones y descalificaciones mediáticas, la muerte de estudiantes normalistas y la desaparición de los 43 jamás debió ocurrir. A un año el juicio debiera enderezarse contra los responsables de las instituciones políticas, de seguridad y justicia que permiten la agresión continuada en el tiempo, que prefieren tapar sus corrupciones haciendo de las víctimas, victimarios. En el país de la simulación hacer referencia a datos duros es políticamente incorrecto. Ahora que se discuten los ingresos y el presupuesto de egresos del gobierno federal hay cosas que no se mencionan y menos se tocan. Y no nos referimos a las cuantiosas exenciones fiscales de los poderosos grupos empresariales, tampoco a la siembra de armas o de falsos equipos de espionaje sembrados por la máxima autoridad de procuración de justicia, la PGR, a la vista de todos y de forma cínica. Pero hay ingresos de los que muchos se benefician y que no se contabilizan por autoridad alguna, pero bien que alimentan a un engolosinado sistema financiero y bancario, que a partir de allí, lo “riega y limpia” en numerosas empresas de bienes raíces, de cirugías estéticas, conglomerados médicos, comerciales y demás actividades ávidas de dinero fresco. “Probablemente, nada describe mejor la sociedad dual en la que se ha convertido México que el hecho de que las principales exportaciones del país estén representadas por dos actividades tan disímbolas: autos y droga. La primera se caracteriza por cadenas productivas de tecnología punta y fábricas robotizadas que están ubicadas en su mayor parte en los altiplanos del norte del país. El proceso está en manos de un puñado de transnacionales y el efecto multiplicador sobre la economía local es débil, si se considera la magnitud de la operación. En lo referente a la droga, es justo lo contrario. La base de la pirámide involucra a cientos de miles de campesinos dispersos por las sierras inaccesibles de Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Durango y Chihuahua. Varios miles más participan en los laboratorios clandestinos para generar goma de opio y convertirla en heroína (15.000 plantas de amapola producen los 15 kilos de goma necesarios para un kilo de heroína). Dependiendo de la calidad de la heroína, el valor se multiplica exponencialmente a medida que se aleja de Guerrero y se acerca a Chicago o Nueva York. Unos 5.000 o 6.000 dólares en la sierra, 25.000 dólares en la frontera, hasta 100.000 dólares al mayoreo en las calles de una ciudad estadounidense.” Jorge Zepeda Patterson, Amapola, el otro petróleo, diario El País 8 de abril 2015. Es cierto, hay dificultad para obtener datos ciertos de lo que deja el narco en una economía débil como la mexicana, en esta época de reformas que profundizan la desigualdad e incrementan la pobreza. También que dichos ingresos no se pueden mencionar en los ingresos del gobierno federal, porque no son producto de un gravamen a una actividad lícita. Pero, en el otro extremo, tampoco se vale ignorarlos, hacer como que no están y preferir la omisión que su rastreo e incautación. Ya lo advertíamos hace algunos años, la lucha contra el narcotráfico se haría más compleja y costosa entre más se “narcotizara” la economía; entre más ciertas regiones del país dependieran de los ingresos de esas actividades para paliar los efectos de una política económica destinada al fracaso, a pesar de que nuestros tecnócratas sigan empeñándose en vendernos la imagen de un mundo y un país que solo existen en sus gráficas macroeconómicas de escritorio. Según el análisis de Jorge Zepeda Patterson, con toda la dificultad que representa dar una cifra exacta, el trasiego de narco sustancias de aquí a nuestro vecino del norte, podría cuantificarse en, al menos, 20 mil millones de dólares al año, no es necesario decir que tal ingreso nos hace significativamente dependientes de una actividad ilegal y que, en el plazo que se vea, será cada vez más contraproducente por los costos sociales y políticos que multiplica: “El análisis de las consecuencias políticas y sociales del fenómeno desborda a este espacio. Pero el efecto brutal en términos de violencia y corrupción que ejerce en el tejido social y político está a la vista. Guerrero mismo, donde se siembra el 60% de la amapola, está desquiciado. En un contexto de miseria y atraso, la flor del opio se convierte en una fuerza irresistible que corrompe absolutamente todo. La verdadera explicación de Ayotzinapa reside, en última instancia, en una flor.” La resistencia a la contención del narcotráfico ya no está en algunos funcionarios o empresarios corruptos, sino que se extiende a múltiples interesados que prefieren ignorar de dónde proceden los dineros que financian sus empresas y sus ganancias. Claro que ellos estarán moralmente en contra de las actividades ilícitas, pero cerrarán los ojos para no ver que sus posibilidades de desarrollo están apoyadas en ellas, y asumirán los riesgos de convertirse en “daños colaterales”, hasta que la desgracia los alcance.

sábado, 19 de septiembre de 2015

CRÍTICA NECESIDAD

“En política no hay obras perfectas a las que podamos entregarnos devotamente. Ha producido napoleones pero no ha dado vida a un solo Bach. La crítica no nace de una certeza sino de una sospecha. El crítico empieza a escribir porque intuye, no porque sabe. El crítico no es un relator de incidentes, es un antipático juzgador del mérito. No le interesa lo que pasa, sino el significado de lo que pasa. Como cualquier crítico, el crítico de la política trata de aclarar el caos del significado que es el mundo. Discernir entre lo importante y lo trivial, lo nocivo y lo benéfico, lo útil y lo dispendioso, lo real y lo fingido [...] La crítica del poder surge como sospecha del desastre.” La cita anterior forma parte de una serie de ensayos que publicara Jesús Silva-Herzog Márquez hace nueve años a través del Fondo de Cultura Económica, el título no dejaba de ser provocador: La idiotez de lo perfecto. En uno de ellos, intenta desentrañar el pesimismo desde el que Norberto Bobbio, uno de los principales teóricos de la democracia actual, sustenta sus principales ideas. Pero primero hagamos un desvío. Parece que seguimos pasmados porque a pesar de las continuas malas noticias no pasa nada, al menos nada que merezca el intento de corregir lo que se percibe como corrupto, como injusto, como incorrecto, como fuera de lo normal en el mal sentido. El sexenio federal llega a la mitad de su tiempo en medio del desastre pero el que trabaja como presidente y su burbuja cercana insisten en no enterarse. Organismos internacionales de todo tipo muestran su extrañeza y hasta algo de asquito —como dijera un olvidable gobernante tapatío—, por el robadero y el abuso de nuestra clase política —incluyendo empresarios y líderes religiosos—, y ellos, como si nada. Nuestro sexenio estatal muere de inanición y también carece de esos críticos referidos en la cita textual con que comenzamos este texto. El reto allí está, no el repaso puntilloso de lo que pasó, sino el darle significado. Vamos con lo local porque es el que termina más pronto. Todavía se advierte una especie de extrañeza por haber perdido en las urnas lo que a golpe de billetes se tenía ganado en los medios de comunicación, y es que no se gobernó para el ciudadano común y corriente, para el que vota, para el que sufre cotidianamente lo que en las aristocracias de las notas de sociales se festeja. Allí estuvo el rompimiento. A los pocos críticos se les ignoró, se les arrinconó donde no tuvieran audiencia, donde costara trabajo leerlos o escucharlos, para los apologistas hubo espacios de sobra, repitieron continuamente el mismo discurso de admirada subordinación, hasta que se volvieron increíbles porque nadie les creía. Se gobernó para las ocho columnas, para la ocurrencia del momento. Un día se anunciaba con bombo y platillo la implementación de un programa de valores —supuestamente empujado desde el DIF— para las escuelas de educación básica, olvidándose que dicho programa ya existía, que había impresos y distribuidos hasta libros diseñados por especialistas e investigadores desde la secretaría de educación estatal; pasado el espectacular anuncio del programa no se supo nada más. O la infaltable ceremonia anual de inauguración del ciclo escolar, que para darle la singularidad perdida se decretó como el año escolar “de la actitud”, y que solo sirviera, otra vez, para engalanar las ocho columnas y perderse después en el fárrago cotidiano. Era muy claro, desde el mismo día de la elección local del 2009, que el entonces gobernador electo había perdido a sus principales colaboradores críticos, a los que pudieran haberle servido para reventar la burbuja construida desde lo que sería su oficina de comunicación social. El triunfo electoral se vendió como voluntario e individualista, todo se debía al carisma, arrojo, inteligencia y ganas del candidato, detrás de él no había equipo alguno, solo su familia. Y tal cosa no fue porque a sus posibles críticos los hayan desplazado, sino porque ellos mismos se transmutaron y se escondieron en la sombra de su futuro jefe, y allí permanecieron quietecitos, sin chistar ni provocar disgusto alguno, pero cobrando sin faltar, y ante la derrota reciente asegurando su futuro financiero a costa del erario público que no supieron defender. Por su posición privilegiada y su limitada extensión geográfica, Querétaro se presta para el lucimiento gubernamental, no es lo mismo implementar cualquier programa social en 18 municipios que en cientos de ellos como tiene que ser en otras entidades, tampoco tendría gran complicación ordenar el crecimiento urbano, la vialidad y el transporte, la seguridad y prevención, el crecimiento industrial, y hasta en eso mostraron que los poderes fácticos pudieron más y rompieron el paisaje idílico que dibujaban desde los medios y las encuestas de organismos variopintos de los que nunca habíamos tenido noticia. ¿Alguien se acuerda del programa de los gallitos? Esos calzados de hule o plástico que se producirían y repartirían por todo el estado en colaboración con la iniciativa privada; solo se vieron en algunas comunidades, en actos oficiales y después, como todo lo demás, desaparecieron. Del fracaso de RedQ mejor ni hablar, pero nos salen rechulos los maratones y las corridas de toros en Juriquilla, porque ya hasta le hicieron el fuchi a la Plaza Santa María, revelando hacia dónde se trasladan parte de esos poderes fácticos. Ni siquiera la aristocracia queretana vive o consume en el centro histórico, para ellos los fraccionamientos amurallados de lujo y los centros comerciales que sustituyen a las plazas públicas. No se vio trabajo en equipo, porque el protagonismo requiere de un solo actor; no había aciertos colectivos porque la sombra mayor oculta a las más pequeña; el gobierno cercano a la gente se volvió fastidioso, como ese pariente presuntuoso que llega de visita, se acaba las botanas, se apropia del control remoto de la televisión y después no se quiere ir. Lo peor, estaban tan seguros de su propia imagen —y cómo no estarlo si eran puras selfies—, que no cuidaron sus propuestas electorales y se cayó en el mismo trauma federal, poner como candidatos a los parientes, recomendados, a los insufribles pero persistentes aduladores. Eso tiene nombre y lo trae a la memoria Silva-Herzog: “La combinación de la tiranía, la demagogia y la oligarquía es lo que Bovero llama kakistocracia: el pésimo gobierno, la república de los peores”. O para decirlo más simple y contundente: “La kakistocracia italiana es advertencia mundial: un gobierno que enlaza el poder despótico de un líder carismático, el privilegio de los potentados y la manipulación mediática del pueblo”. En esas estamos en este México patriotero y septembrino.

sábado, 12 de septiembre de 2015

NECEDAD HISTÓRICA

Parece que la necedad es la forma de gobierno. No es nueva, es tan vieja como la humanidad. Nos construimos certezas que resultan falsas, el miedo al cambio determina muchas de nuestras decisiones, más cuando se insiste en cambiar los referentes cromáticos, ahora lo negro es blanco y lo blanco es negro, así, sin matices, sin grises o siquiera plantearse la posibilidad de los demás colores. Se miente utilizando desvergonzadamente el lenguaje, ahora el que la moneda nacional pierda valor frente a otras divisas internacionales es bueno, la devaluación no es tal, es apenas un ajuste monetario; se dice que el gobierno es el que se aprieta el cinturón y disminuye los gastos y que esto no afecta a la población, como si la estructura gubernamental fuera un ente externo, independiente a cualquier tejido social, como si no se alimentara con nuestros impuestos, cuando antes se presumía que casi todo el gasto público era para programas sociales dirigidos a la población más vulnerable, entonces ¿hay afectaciones o no? Se presenta una contrarreforma laboral como reforma educativa. Se oculta información sensible y se le echa la culpa a la “presión social” como en el caso de la gravísima represión en Ayotzinapa hace casi un año — El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa indicó que la información del quinto camión se encuentra en el expediente y no se hizo pública por el “grado de presión social” que tuvo en ese momento la investigación—; se culpa al entorno internacional de la falta de crecimiento económico sin mencionar que su política económica está subordinada absolutamente a los dictados de sus organismos financieros y sirve a sus intereses, lo dicen diario y desde los peldaños más altos de poder, sólo un ejemplo: “Uno de los principales objetivos de nuestro gobierno es asegurar que los intereses económicos de los Estados Unidos se extiendan en una escala planetaria” (Madeleine Albright, quien fuera embajadora de los EEUU en la ONU, secretaria de Estado y académica universitaria, entre otras cosas). Podemos seguir con el recuento pero no tiene mucho sentido, nos hacen vivir rodeados de simulaciones y engaños. « ¿Qué es conocimiento? Datos no son información, información no es conocimiento y éste no es sabiduría. “Datos” son símbolos carentes de significado; cuando estos son organizados de forma a compartir mensajes con sentido se transforman en “información”. “Conocimiento” es un estado cambiante de comprensión sobre la naturaleza y dinámica de la realidad, y de aceptación de las verdades constitutivas de dicha comprensión, sobre ciertas relaciones, significados y prácticas, que uno no percibía previamente. Un nuevo saber inspira nuevas decisiones y orienta nuevas acciones vinculadas al tema o a la cuestión sobre el/la cual uno ha construido su nueva comprensión y ha aceptado sus verdades correspondientes. “Sabiduría” sólo se revela en las decisiones que uno toma y en las acciones que uno realiza bajo el conocimiento que dispone. Según un sabio del pueblo Shuar, de la Amazonía ecuatoriana, sabio es aquel que, frente a dos o más opciones en conflicto, cuando una de estas opciones es la vida, decide por la vida. La civilización occidental desarrolló mucha inteligencia pero ninguna sabiduría, porque creó y usó la bomba atómica cuya única función es destruir la vida humana y no humana.» Pero este pensamiento eurocentrista y colonializador tiene fundamentos en un contexto histórico radicalmente diferente al actual, que requiere su revisión y quizás relevarlo por otro que haya mostrado su tolerancia y pertinencia: « […] dijo Dios: Hagamos el hombre a nuestra imagen y semejanza; tenga él dominio sobre los peces del mar, sobre las aves de cielo, sobre los animales domésticos, sobre toda la tierra y sobre todos los reptiles que se arrastran por la tierra. (Génesis)». Esa fijación dominante y poco ecológica ha permeado el desarrollo de la ciencia y del sistema económico tal y como los conocemos: «Descartes, un representante del pensamiento occidental, dice que el hombre es amo y señor de la naturaleza. Es la visión del capital, el crecimiento económico, que rompe la relación del ser humano con la naturaleza y la ve como recurso, como mercancía y privatizable. En cambio, el jefe indígena de Seattle, Estados Unidos, dice algo hermoso: “La humanidad no hizo el tejido de la vida, es sólo una hebra […] y lo que hace con la trama o el tejido se lo hace a sí mismo […] La ciencia occidental fue creada para fundar una nueva visión de mundo. La emergencia de esta ciencia gana energía extra en el siglo XVII con Galileo unificando las nociones de física y matemática y proponiendo la experimentación sobre la naturaleza, con Descartes fundando un conocimiento mecanicista y reduccionista, y con Bacon promoviendo el método experimental y la relación del saber con el poder. Apoyados en la razón y la experimentación, los científicos juegan a ser Dios. La naturaleza puede ser controlada cuando expresada matemáticamente en la forma de leyes universales. La ciencia puede descifrar las leyes del funcionamiento de la sociedad y sus instituciones. La legitimación científica del mundo surge desde un punto de vista supuestamente universal, objetivo y neutral”. http://www.reproduccionsocial.edusanluis.com.ar/2015/04/hacia-la-decolonialidad-del-poder-del.html El mundo no se va a acabar, la que está terminando con su ciclo depredador es la especie humana. Irresponsablemente estamos destruyendo los recursos indispensables para vivir en el único planeta que podemos habitar y todo en nombre de un “desarrollo” excluyente, de un sistema económico que beneficia a unos pocos a costa de los demás; que subordina el actuar, el pensar y el ser de todos a la imposición de una forma de pensamiento sin ética ni responsabilidad alguna, sin una visión de futuro que no sea apocalíptica. «A partir de la falsa premisa de que el “hombre” creado por Dios para ejercer su dominio sobre la tierra era el “hombre occidental”, los imperios occidentales que adoptaron el emergente sistema capitalista a finales del siglo XIV, redujeron la naturaleza a un depósito de “cosas” (“recursos” naturales en el pasado y “capital” natural en el presente) para su uso caprichoso, irresponsable e insostenible. Separaron el hombre de la naturaleza para que ésta fuera reducida a materia inerte, observable, controlable, predecible y usable. Este proceso continúa en pleno siglo XXI.» Por eso urge un cambio en nuestra forma de vernos, de concebirnos como parte de la naturaleza, ser más fraternos y solidarios. Nuestros tecnócratas carecen de imaginación, son simples aplicadores de recetas fallidas, como muestra está el llamado paquete económico para los próximos años, su única promesa es un pobre desempeño económico y hasta eso serán incapaces de cumplir, pero los efectos de sus fracasos serán amplios y dolorosos.

viernes, 4 de septiembre de 2015

LA REBELIÓN DE LOS DESECHABLES

“Más que en ningún otro momento de la historia, la humanidad se encuentra ante una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación y a una mayor desesperanza. El otro, a la extinción total. Recemos porque se nos conceda la sabiduría para elegir correctamente…”. Woody Allen. Así es, parece que no hay salida, este sistema económico globalizado ha destruido cualquier base de solidaridad humana, cada quien debe rascarse con sus uñas, cualquier fracaso es individual y con ello nuestros políticos, empresarios y dirigentes religiosos se zafan de cualquier responsabilidad o ánimo de arrepentimiento. Lo curioso es que podemos leer desde la misma perspectiva eventos aparentemente desconectados, separados geográficamente pero estrechamente ligados por el contexto histórico. Pasa con las oleadas incontrolables de indocumentados, sin papeles, posibles refugiados que asedian las fronteras europeas y las de nuestros vecinos del norte. Pasa dentro de fronteras que apenas sirven para querer deshacerse de problemas comunes, pero que insistimos en hacer pasar como exclusivos de una región o país en particular. Es lo que sucede con las reformas estructurales que en países como México nos lanzan, no al desarrollo, sino a la devastación humana y de la naturaleza. No, Donald Trump no es un payaso, es el más acabado representante del neoliberalismo galopante que padecemos, ese que carece de cualquier asomo de empatía, de consideración por los demás porque los rebaja a categorías humillantes y humilladas. Lo peor es que tenemos la mata de esa forma de pensamiento y acción pegada a nuestra frontera de más de 3 mil 152 kilómetros, dejándonos el triste papel de contener, por la fuerza legal e ilegal, el asedio de nuestros compatriotas, de los centroamericanos y hasta asiáticos desesperados que ilusoriamente aspiran a una vida mejor. ¿Qué es lo que piensan desde esos guetos favorecidos por una economía que produce diario miles de pobres mientras concentra la ganancia en poquísimos híper ricos? “Innecesarios, indeseables, abandonados… ¿qué lugar les toca? La respuesta más concisa es: fuera de la vista. Primero hay que sacarlos de la calle y de los otros lugares públicos que usamos nosotros, los residentes legítimos del valiente mundo consumista. Si por azar se trata de recién llegados y sus permisos de residencia no están en perfecto orden, podemos deportarlos más allá de nuestras fronteras, expulsándolos físicamente del universo de protecciones legales debidas a quienes gozan de derechos humanos. Si no se encuentra una excusa para deportarlos, se les puede encerrar en cárceles lejanas o en campos de refugiados, casi siempre en lugares semejantes al desierto de Arizona, barcos anclados lejos de las rutas de navegación o prisiones de alta tecnología altamente automatizadas, donde no ven a nadie y donde nadie, ni siquiera un guardiacárcel, los verá de frente y cara a cara con mucha frecuencia […] Los pobres, además de ser desterrados de las calles, también pueden ser desterrados de la comunidad humana reconocible: del mundo de los deberes éticos. Esto se consigue reescribiendo sus historias en el idioma de la perversión y no en el de la privación”. Vida de Consumo. Zygmunt Bauman. FCE 2007. Una tragedia humanitaria que no se detiene, al contrario, cada vez desnuda con mayor crudeza los efectos de una economía inequitativa, sin misericordia ni asomo alguno de justicia. Como advertían ya hace algunos años personajes como José Saramago, tal parece que alguien decidió que un porcentaje significativo de la humanidad es desechable, prescindible, borrable, por eso a nadie le interesa intervenir en las crisis humanitarias como las que fotografía y denuncia magistralmente Sebastiao Salgado en su documental La Sal de la Tierra. «Así es que, cada vez más, los refugiados se encuentran atrapados entre dos fuegos; más exactamente, en una paradoja. Si bien se les expulsa a la fuerza de su país de origen, o se los atemoriza para que huyan, no se les permite la entrada a ningún otro. No cambian de lugar; pierden su lugar en la tierra, son catapultados hacia la nada, a los non-lieux de Augé o las nowherevilles de Garreau, a los Narrenschiffe de Michel Foucault, a la deriva hacia “un lugar sin lugar, que existe por sí mismo, que está cerrado sobre sí y a la vez entregado a la vastedad del océano […] Los refugiados se han convertido en una semblanza caricaturesca de la nueva élite del mundo globalizado, en el epítome de la extraterritorialidad en la que se asientan las raíces de la actual precarité de la condición humana, la principal fuente de temores y angustias de la humanidad actual». La sociedad sitiada, Zygmunt Bauman. Alguien podría preguntar ¿cómo se expulsa o se desplaza a alguien de su propio país o de su propia tierra? La respuesta la tenemos a simple vista: con un modelo económico que favorece la desigualdad, que propicia el bajo desarrollo y el desempleo, que no educa sino adiestra, que produce pobres, que vuelve inseguro el trabajo, que minimiza el ingreso, que limita el acceso a los servicios sociales básicos privatizándolos; que concesiona grandes extensiones de tierra a compañías mineras, madereras y demás desplazando a los pueblos originarios; que permite la destrucción de grandes extensiones de cultivos por la vía de permitir la entrada de semillas transgénicas, que hay que pagar con cada siembra porque no se reproducen por sí solas, destruyendo la biodiversidad nativa; que deja al mejor postor sus fuentes de energía; que tolera la corrupción, el crimen organizado y la violencia como complementos a sus reformas estructurales; que devalúa su moneda y que sólo se fija en el “equilibrio macroeconómico” valiéndole gorro la calidad de vida de sus ciudadanos, que para eso estamos, para exprimirnos y volvernos desechables. Por allí vamos y algunos irresponsablemente lo festejan: “En total, son 13 reformas estructurales, que constituyen una nueva plataforma para el crecimiento y el desarrollo sostenido de nuestro país. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ─la OCDE─, México es el mayor reformador de los últimos dos años, entre las 34 economías que integran ese organismo. Por eso hoy podemos decir, con orgullo, que México se mueve hacia adelante. Juntos, estamos avanzando hacia las grandes metas nacionales que nos trazamos.” Tercer Informe de Gobierno EPN. Pero esos desplazados, esos desechables se están haciendo visibles, pelean por lo único que les queda, su propia vida y la de sus hijos, por un futuro que se les niega, por una humanidad que los excluye y los ignora sin saber, que pronto, de seguir así, casi todos seremos desechables. “Ya no habrá más estatuas de la libertad que prometan cobijar a las masas abandonadas y oprimidas”. La sociedad sitiada. Zygmunt Bauman.

sábado, 29 de agosto de 2015

DERECHOS VULNERADOS

Once meses al momento de escribir este texto, once meses de una “verdad histórica” oficial que nadie cree, once meses de luto y vergüenza por la desaparición forzada de 43 estudiantes y la muerte de otros en un enfrentamiento que carece de toda justificación y sentido en un país con un mínimo de dignidad y respeto propio, once meses de impunidad y cinismo. Y siguen fluyendo la información y los datos que reflejan la barbarie cotidiana, toca el turno al informe titulado Niñas y Mujeres sin Justicia —Derechos Reproductivos en México— del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) con la Red de Abogad@s por la Defensa de la Reproducción Elegida (Radar 4°). Casi 304 páginas de información y análisis, datos duros, sustentados; dividido en 6 grandes apartados: Anticoncepción, Aborto legal y seguro, Violencia Obstétrica, Muerte Materna, Reproducción asistida y Vida laboral y reproductiva. Lo primero, se marca la necesidad de abandonar conceptos ya rebasados como el de planificación familiar puesto que se reconocen, dentro de los derechos humanos, los de las niñas y mujeres en general, y los sexuales y reproductivos en particular. El primero da margen para la intervención del Estado en la vida privada de las niñas y mujeres, los segundos respetan ese ámbito de toma de decisiones. Abarcar todo el informe no tiene caso, sería reproducirlo y aquí no cabe, sólo mencionar algo de lo mucho que se puede considerar. Por ejemplo, en nuestro sistema de salud, o lo que queda del mismo, se presiona a las mujeres en proceso de parto a tomar decisiones que influirán en el resto de su vida, se les da a “elegir” si junto con el parto se les pondrá algún anticonceptivo (DIU) que sólo puede ser retirado por el médico, o serán sometidas a una salpingoclasia, con la intención de que sea un método anticonceptivo permanente y definitivo. Resulta evidente que la circunstancia en que se exige la aceptación, a veces acompañada de malos tratos por parte del personal de salud, o de la amenaza de que de no aceptarse se le negará la atención médica, atenta contra los derechos de la mujer para decidir, de manera informada y libre, si quiere o no utilizar algún método anticonceptivo. Suponemos que no es en todos los casos, pero aun siendo excepcional, tal situación no debería de presentarse. Los datos disponibles nos dicen que las “aceptantes de anticoncepción post aborto en Querétaro es del 69%, el cuarto nacional entre los estados con información disponible”, tomando el periodo de Agosto de 2012 a Septiembre de 2013. El mismo porcentaje corresponde a aceptantes de anticoncepción post parto, aunque cambia al octavo nacional. En el país se percibe una tendencia a la anticoncepción forzada en los centros de salud ubicados en, o cercanos a zonas indígenas, lo que indica discriminación, además de que los porcentajes de la misma son muy altos en la población con discapacidad. Hay que considerar que como dice el propio informe «Sin duda, la anticoncepción forzada representa una violación a los derechos humanos. En palabras del entonces Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la salud, Anand Grover, “la libertad en materia de reproducción no debería ser coartada nunca por ninguna persona o por ningún Estado como método de planificación de la familia, de prevención del vih o en el marco de cualquier otro programa de salud pública”. Además, es importante tomar en cuenta que la anticoncepción forzada no sólo se efectúa en contextos hospitalarios posteriores a eventos obstétricos, sino que es una realidad también para mujeres en otras situaciones de vulnerabilidad, como la pobreza, la reclusión o la discapacidad […] De acuerdo con una investigación llevada a cabo por la organización Asistencia Legal por los Derechos Humanos (Asilegal) en Centros de Readaptación Social (Ceresos) en los estados de Guanajuato, Guerrero, Puebla y Querétaro, las mujeres privadas de la libertad en México enfrentan situaciones de anticoncepción forzada en las que se condiciona su acceso a visitas conyugales a la aceptación de un método anticonceptivo. De las mujeres entrevistadas, 17% reportaron haberse sometido a métodos anticonceptivos por obligación y no por deseo propio, lo que habla de un problema grave de contracepción forzada en los centros de reclusión.» Como complemento de lo anterior, en el código penal de Querétaro, así como en los de otros 17 estados, NO se considera la esterilización forzada como delito. Además “sólo en las leyes de salud de 19 entidades federativas se incluyen artículos para sancionar la esterilización forzada en los mismos términos que la Ley General del Salud. La de Querétaro NO contempla sanción. «Del total de adolescentes sexualmente activos reportados por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2012, 14.7% de los hombres y 33.4% de las mujeres afirmaron no haber utilizado algún método anticonceptivo en su primera relación sexual […] La cifra de embarazos adolescentes en México es alta y va en aumento. De los países que conforman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México tiene la tasa de natalidad más alta entre mujeres de 15 a 19 años, con 64.2 nacimientos por cada mil. De acuerdo con las cifras públicas oficiales, de cada diez adolescentes entre 15 y 19 años, dos han estado embarazadas más de una vez. Asimismo, se estima que 17.4% de los nacimientos totales corresponden a mujeres menores de 20 años. El embarazo adolescente es un problema multifactorial que requiere legislación y políticas públicas dirigidas no sólo a promover y garantizar el acceso a métodos anticonceptivos con consejería amigable y sin discriminación, sino también la atención urgente del Estado para prevenir y atender la violencia sexual, evitar el matrimonio infantil, impartir educación sexual integral, dar acceso a la interrupción legal del embarazo y garantizar una atención médica especializada, entre otros.» Se reporta que 12 estados, entre ellos Querétaro, cuentan con intérpretes para proveer consejería sobre métodos anticonceptivos, pero carece de un manual para el personal que proveerá esa consejería a la población indígena. Tampoco cuenta con material audiovisual para personas de habla indígena o debilidad visual. Seguimos siendo el país de la simulación «El 23 de enero de 2015, el Presidente Enrique Peña Nieto presentó públicamente la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes que plantea como objetivos principales para 2030 disminuir en 50% los embarazos en adolescentes de entre 15 y 19 años de edad y erradicar los embarazos en niñas menores de 15 años […] aunque la Estrategia reconoce la gravedad de la violencia sexual cometida en contra de niñas y adolescentes en México, no contempla como acción prioritaria garantizar el acceso a las víctimas de violencia sexual a servicios de salud como el suministro de la Pastilla de Anticoncepción de Emergencia (PAE) o el acceso a servicios de aborto legal por violación contemplados en la Ley General de Víctimas y en la NOM 046 en materia de violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Asimismo, a pesar de que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas es la dependencia federal encargada del desarrollo de políticas públicas en materia de atención y protección a las víctimas de delitos y violaciones a derechos humanos en México, no fue considerada dentro de la Estrategia como una de las instituciones clave para su implementación. Por otra parte, la Estrategia no considera la implementación de servicios de salud especializados para niñas y adolescentes embarazadas, quienes corren un alto riesgo de muerte o de afectaciones graves a su salud. Por último, resulta preocupante que la Estrategia no señala la fuente de los recursos necesarios para su implementación. Sin presupuesto asignado, difícilmente podrá cumplir sus objetivos.» Hay mucha información adicional, si interesa se puede consultar el informe completo en: gire.org.mx

sábado, 22 de agosto de 2015

PENSAR DIFERENTE PORQUE SOMOS DIFERENTES

“El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.” Exposición del Presidente Evo Morales ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea (06/30/2013). El presidente boliviano no mencionó las inconmensurables riquezas producto de la explotación brutal de madera, de azúcar, de esclavos, de los incontables recursos humanos y naturales de una América “descubierta” por una Europa ávida de riquezas para financiar sus guerras y conquistas, a su nobleza parásita. Pero esa no fue la única “colonialización”, hubo otra ideológica, espiritual. Volvieron invisibles las diversas cosmogonías de pueblos ricos, también, en sabiduría ancestral. A grado tal, que nuestras escuelas repiten como verdades universales y únicas los preceptos cientificistas y racionalistas producidos por una pequeña parte del mundo: “...la racionalidad que domina en el norte ha tenido una influencia enorme en todas nuestras maneras de pensar, en nuestras ciencias, en nuestras concepciones de la vida y el mundo. A esa racionalidad –siguiendo a Gottfried Leibniz– la llamo indolente, perezosa.” Boaventura De Sousa Santos. Hay otras formas de ver, entender y vivir al universo, a nosotros mismos en relación armónica con el planeta y el resto de las especies. Y esas deberíamos de estarlas incluyendo en los millones de aulas de nuestra América Latina. Pensadores como Ramón Grosfoguel propone las siguientes cinco ecologías: «Ecología de saberes: “la posibilidad de que la ciencia no entre como monocultura sino como parte de una ecología más amplia de sabe¬res, donde el saber científico pueda dialogar con el saber laico, con el saber popular, con el saber de los indígenas, con el saber de las poblaciones urbanas marginales, con el saber campesino”. Ecología de las temporalidades: “saber que aunque el tiempo lineal es uno, también existen otros tiempos”. Ecología del reconocimiento: “descolonizar nuestras mentes para poder producir algo que distinga, en una diferencia, lo que es producto de la jerarquía y lo que no lo es. Solamente debemos aceptar las diferencias que queden después de que las jerarquías sean desechadas”. Ecología de la trans-escala: “la posibilidad de articular en nuestros proyectos las escalas locales, nacionales y globales”. Ecología de las productividades: “consiste en la recuperación y valorización de los sistemas alternativos de producción, de las orga¬nizaciones económicas populares, de las cooperativas obreras, de las empresas autogestionadas, de la economía solidaria, etc., que la orto¬doxia productivista capitalista ocultó o desacreditó”.» http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/RAMON%20GROSFOGUEL%20SOBRE%20BOAVENTURA%20Y%20FANON.pdf No es tarea fácil, porque no se trata de negar los avances del cientificismo nacido en la Europa que lo impone como pensamiento único y universal, como si no hubiera otros, o más bien sabiéndolo para ignorarlos, desprestigiarlos, volverlos invisibles dado que no los puede destruir por completo. Allí están experiencias recientes que vale la pena considerar y que, por lo mismo, sufren el embate de medios de comunicación colonializados: “Por ejemplo, el proyecto ético-epistémico desde el cual Evo Morales está «descolonizando el Estado» en Bolivia es aymara. Pero en el mismo participan blancos criollos (incluido el Vice-Presidente Álvaro García) y mestizos. La Universidad Indígena que funda Luis Macas, junto a otros indígenas y no indígenas en Ecuador, privilegia la cosmología indígena y la lengua quechua pero está abierta a que cualquiera (sea indígena o no) se matricule y participe como estudiante. El movimiento zapatista está redefiniendo «democracia» e «igualdad» desde epistemologías indígenas pero está abierto a un blanco como Marcos quien, vale enfatizar, es sub-comandante y no es comandante. Esto no es un simple formalismo. Cuando los zapatistas hablaron en el Congreso Nacional de México, quien habló fue la jefa del movimiento, la comandante Esther. Esto no quita que el movimiento esté cerrado a otros grupos etno-raciales siempre que éstos apoyen el proyecto ético-epistémico en juego.” Diálogos descoloniales con Ramón Grosfoguel: Trasmodernizar los feminismos Entrevista a Ramón Grosfoguel realizada por Doris Lamus Canavate http://www.revistatabularasa.org/numero-7/grosfoguel.pdf El feminismo, la democracia, los derechos humanos, las diversidades del más variado tipo son pensadas desde ese predominio teórico impuesto: “El asunto es que la democracia fue apropiada por los europeos como si fuera exclusivamente europea. Pero como ha demostrado Martin Bernal en su clásico libro Black Athena, Grecia en el siglo V antes de Cristo no era europea, era un cruce de culturas: egipcia, fenicia, judía, bantú, etc. Fue la modernidad eurocentrada, a partir del renacimiento y la expansión colonial Europea en el siglo XVI y la ilustración en el siglo XVIII, la que se inventa el mito de que la democracia ateniense del siglo V antes de Cristo es europea.” Pero existen también otras formas de “democracia” que quizás sean más adecuadas que la que tenemos ahora y que se encuentra en una grave crisis de legitimidad y credibilidad. Y no se trata de inventarlas sino de recuperarlas, porque ya fueron, alguna vez, practicadas. «Debe ser un “andar preguntando” tojolabal zapatista y no un “andar predicando” que viene de la cosmología cristiana y nos lleva a la campaña de prédica del Leninismo. La “otra campaña” zapatista parte del “andar preguntando” que se funda en una cosmología Tolojabal, y por supuesto, su proyecto político es distinto. Se trata de ir a dialogar y a construir […] Es el caso de la premisa “mandar obedeciendo”, de los zapatistas. Es un concepto de democracia donde ellos están resignificando la democracia desde esa otra cosmología. Esto es, el pensamiento fronterizo no fundamentalista, que no rechaza la democracia sino que la resignifica desde otra cosmología. No se trata necesariamente, entonces, de crear nuevos conceptos, aunque a veces sea necesario. Angélica Montes Montoya y Hugo Busso, « entrevista a Ramón Grosfoguel », Polis [En línea], 18 | 2007, Publicado el 23 julio 2012, consultado el 18 agosto 2015. URL : http://polis.revues.org/4040 ; DOI : 10.4000/polis.4040 Difícil sintetizar pensamientos alternativos a los actuales, la inercia intelectual nos gana, estamos colonizados hasta en nuestras creencias más íntimas, nuestros prejuicios están profundamente enraizados, nuestra ignorancia sobre las culturas aborígenes (cuyo primer significado, según la RAE es: Originario del suelo en que vive), es monumental. Pero esa sabiduría allí está, hay que hacerla visible, entrar en diálogo con ella, aprender.

sábado, 15 de agosto de 2015

¿QUÉ TAL SI CUESTIONAMOS LA ESCUELA?

Millones de niños mexicanos se incorporarán a las aulas en esta semana, ya lo hicieron los estudiantes universitarios, técnicos y de bachillerato; son millones de mentes y cuerpos sometidos a disciplinas que, quizás, haya que cuestionar cada vez más. Nos hemos acostumbrado a los malos resultados en las pruebas estandarizadas disque diseñadas para medir los conocimientos y competencias de nuestros niños, jóvenes; y ahora de los adultos que les enseñan o favorecen sus aprendizajes, de los docentes pues. Partimos de mitos que nos degradan personal y socialmente. Debajo del funcionamiento cotidiano escolar están las falsas creencias de que los alumnos son, por naturaleza, flojos, mañosos, deshonestos, dispuestos totalmente al menor esfuerzo, a pasar materias sin merecerlo. Sus maestros, si le hacemos caso a los medios de comunicación, comparten esas malas características y muchas otras más, pues hasta de vándalos los calificamos. Pero sería conveniente cuestionar tales barbaridades. ¿Qué pasaría si le damos vuelta a la tortilla? Vamos imaginando que dejamos de culpar a los estudiantes porque no leen ni comprenden el Cid Campeador, la Iliada y la Odisea, o el Quijote y mejor nos dedicamos a fomentar su capacidad de asombro, su pasión por el aprendizaje, por devolverle el sentido a un gran número de materias que han dejado de tener relación entre sí con todo a que se refieren a la misma realidad. O a decirles burros porque no saben resolver ecuaciones integrales ni derivadas o sacar la raíz cúbica de números inimaginables en la vida cotidiana. ¿Qué tal si dejamos de secuestrarles su tiempo libre dejándoles tareas sin sentido y los dejamos que fuera de la escuela aprendan, por sí mismos, a aplicar lo que vieron en ella en las larguísimas jornadas escolares? “La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida […] La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.” http://reevo.org/externo/la-educacion-que-tenemos-roba-conciencia-entrevista-a-claudio-naranjo-2/ Y para perder esas capacidades propiamente humanas, o al menos eso creemos, hay que estar golpeando la conciencia de los estudiantes y profesores, desprestigiarlos, menospreciarlos, culparlos de todo lo que los demás no hacen bien. ¿Dejar tareas —o deberes— como les dicen en otras latitudes, tiene sentido? «La inmensa mayoría de los maestros (mis compañeros de profesión) considera que los deberes son absolutamente necesarios. Muchos estarían dispuestos a discutir sobre la cantidad adecuada, pero que hay que mandar deberes no se lo cuestionan; es algo tan evidente como que en invierno hace frío y que en verano hace calor. Digamos que es el orden natural de las cosas. Los maestros deben mandar deberes y los niños deben hacen deberes por la misma razón que la Tierra da vueltas alrededor del Sol y las plantas florecen en primavera: porque así ha sido siempre y porque así debe ser. La maldición bíblica “ganarás el pan con el sudor de tu frente” está tan arraigada en nuestra cultura que la hacemos extensible a los niños. La vida es dura; en este valle de lágrimas no estamos para disfrutar, sino para sufrir. A casi cualquier maestro que le preguntes por la conveniencia de mandar deberes a los niños te contestará, igual que se recita un mantra, que los deberes cumplen tres funciones: refuerzan lo aprendido, enseñan responsabilidad y crean un hábito de trabajo. Y de ahí no los vas a sacar. Eso es lo que hicieron con ellos sus maestros, eso es lo que les han enseñado en la escuela de magisterio y eso es lo que harán hasta que se jubilen. No importa que nuestro país, año tras año, esté a la cola de los países avanzados, en cuanto al rendimiento escolar se refiere, a pesar de que nuestros alumnos sean los que más días de clase tiene al año y más horas dedican a los deberes en casa. Da igual que todos los estudios internacionales demuestren que los países en los que menos deberes se mandan (o en los que directamente están prohibidos por ley) sean los que mejores resultados obtienen; da igual que todas las investigaciones serias hayan demostrado que los deberes no sólo no sirven para nada, sino que pueden ser perjudiciales. Para muchos de mis compañeros de profesión tales estudios son una patraña de pedagogos progres que no quieren que a los niños se les transmita la cultura del esfuerzo.” Eva Bailen, Lo que los deberes han conseguido, en http://www.scoop.it/t/educacion-2-0 ¿Qué pasaría si la evaluación docente fuera voluntaria, con el solo fin de que cada profesor se entere de cuáles son sus fortalezas y debilidades y de acuerdo a ello exija una capacitación mejor dirigida y enfocada a ello? ¿Qué pasaría si dejamos de etiquetar a los estudiantes con base en exámenes hechos a capricho, y los sustituimos por una evaluación continua que atienda su desarrollo, poco o mucho, psicosocial y considere, en serio, su contexto de vida y sus expectativas de futuro? ¿Qué tal que les damos la confianza y oportunidad de autoevaluarse expresando sus sentimientos y emociones respecto de su aprendizaje, no solo escolar sino en todos los ámbitos de su vida cotidiana? ¿Qué tal si dejamos las culpas y nos dedicamos a hacer las cosas por el gusto de hacerlas?