viernes, 27 de marzo de 2015

PEQUEÑAS REBELIONES

Desde que terminaron con las grandes organizaciones gremiales ‒ vía la represión, el corporativismo, la cooptación, la corrupción, las chicanadas legales‒, articular un movimiento ciudadano que exprese con cierta fuerza las crecientes inconformidades parece tarea imposible. A pesar de todo allí están los intentos de los indígenas del EZLN, de Javier Sicilia, los anteriores de las marchas por la paz, la de los padres de los niños de la guardería ABC, la de los padres de los normalistas de Ayotzinapa, las de las muertas de Juárez y un largo etcétera casi en cada región del país violentada por la criminalidad organizada en sus diferentes niveles. Si acaso quedan organizaciones regionales satanizadas por los medios de comunicación, como la CNTE y sus expresiones particulares como la CETEG, que han aprendido bien la lección de tiempos pasados y presentan dos frentes, uno abiertamente confrontador, de reacción inmediata, encargado de presionar tomando la vía pública, bloqueando aeropuertos, con capacidad para enfrentarse a las fuerzas públicas y de esa manera llamar la atención y presionar para lograr lo que se atora en la desgastante negociación con enviados gubernamentales que no deciden nada. Y, por el otro, el del trabajo de base, el generador de propuestas, el de llevarlas a cabo y probarlas. Hay que recordar que en numerosas escuelas de Guerrero y quizá de Oaxaca, Michoacán y Chiapas, se ponen a prueba libros de texto generados por sus pedagogos y profesores con amplia experiencia que consideran su contexto social e histórico específico. Se supondría, en una democracia funcional y con una corrupción contenida por el riesgo de ser conocida y castigada, que los partidos políticos tendrían como tarea principal aglutinar opiniones y voluntades, darle salida a los problemas e inconformidades, diferenciarse claramente de los otros partidos en términos de cómo interpretar una realidad compleja y hacer propuestas de largo aliento, vamos, construir y darle soporte teórico a una propuesta de proyecto de país y avanzar en el mismo. Se supone que para eso sirve la ideología ‒definida como el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político” según el diccionario www.rae.es‒. Pero nuestros partidos y políticos están más entretenidos en parecerse entre sí, en ser igual de corruptos, en taparse las transas unos a los otros, en ser indiferentes a las demandas ciudadanas, en ser los sirvientes de las cúpulas empresariales y religiosas. Pero el que no exista esa organización nacional que concentre y busque darle solución a las demandas e inconformidades, que las articule y tenga la fuerza necesaria para denunciar y resolver a la vez que construye y presenta un proyecto de país incluyente y equitativo, hace que las mismas se expresen de manera abrupta y sin relación unas con otras. Esas pequeñas rebeliones, que se están generalizando sin que los medios de comunicación alcancen a dar cuenta de todas, pretenden ser interpretadas como una reacción del narco a los “triunfos” de las fuerzas federales en su guerra contra la delincuencia. Pero eso no es cierto. Lo que estamos enfrentando es la creciente inconformidad de trabajadores agrícolas ‒los oaxacalifornianos del Valle de San Quintín que pudieron bloquear 120 kilómetros de carreteras durante 26 horas, por mencionar un ejemplo reciente‒; de trabajadores de la educación media superior contra la reforma educativa y el sistema nacional de bachillerato en todo el país, incluyendo Querétaro; de los profesores de educación básica ante los pésimos resultados de la reforma educativa apoyada por las organizaciones empresariales encabezadas por TELEVISA, por la vía de Mexicanos Primero y sus derivaciones; por el despojo de tierras provocados por los grandes proyectos acuíferos, o por empresas privadas de generación de energía solar o eólica; por el ecocidio y la explotación bárbara de las empresas mineras; por las innumerables corrupciones cotidianas como los litros incompletos que despachan las gasolineras, o los injustificados incrementos a los alimentos de primera necesidad, o las atemorizantes extorsiones telefónicas, o las desapariciones de mujeres o menores de edad hasta en los pueblos más apartados; o los secuestros de cualquier ciudadano que tenga un ingreso fijo, como el de la maestra de Pedro Escobedo y el posterior asesinato de su hijo cuando intentaba pagar el rescate de 80 mil pesos, según los medios de comunicación locales. Pero basta de ejemplos, a lo que queremos llegar es que esas pequeñas rebeliones, al estar desarticuladas entre sí, no podrán ser sofocadas una por una porque son demasiadas y con causas muy variadas. La excesiva pulverización de la protesta ciudadana impide que llegándole al precio a un dirigente todo se neutralice, su horizontalidad funciona en contra de la corrupción. No sabemos si la falta de intentos por aglutinarlas aprovechando un enemigo común ‒el proyecto neoliberal, los partidos políticos, las elecciones locales y federales, el presidente de la república, la pobreza y el desempleo crecientes, la reforma educativa‒, sea por falta de representatividad de los propios actores políticos o porque le están apostando a que los beneficiarios de siempre de la corrupción y la delincuencia no puedan controlar la explosividad social, y comiencen a caer cuando cualquiera se decida a hacer justicia por cuenta propia, como ya se hace en algunas comunidades y barrios. A muchos extraña que López Obrador no se haya colocado como paladín de todos esos movimientos, quizá por apostar tercamente en procesos electorales amañados, o porque no sabe cómo hacerlo. Pero Cuauhtémoc Cárdenas quiere aprovechar la oportunidad dado que fue desplazado, con toda su dinastía, de cualquier candidatura. El mismo motivo que lo llevó, hace 27 años, a formar el Frente Democrático Nacional que se agotó en la elección de 1988 y terminó de ahogarse en el PRD. Las inconformidades son graves y generalizadas, falta saber si se irán agrupando en movimientos cada vez mayores con expresión política propia, como PODEMOS en España o SYRIZA en Grecia, o alguna organización con características más propias, más al contexto mexicano, que trascienda el proceso electoral y el sexenio que ya urge que se termine.

sábado, 21 de marzo de 2015

ALTA PRESIÓN

Un país agraviado, cuyos ciudadanos sienten que sólo sirven como carne de cañón para que los ricos se vuelvan más ricos y todos los demás más pobres, produce un grado de crispación social en el que casi nadie confía en sus autoridades, sean políticas, económicas, religiosas o judiciales. Todo sirve para elevar el sospechosismo, que si la imposición del señor Medina Mora en la Suprema Corte de Justicia, que si el despido de Carmen Aristegui y todo su equipo de colaboradores y analistas, que si las acusaciones en España contra el señor Fraga, operador político de Peña Nieto, que si las investigaciones sobre conflictos de interés que revela la prensa extranjera –New York Times, Le Monde, The Guardian, entre otros–, que el cinismo del Partido Verde que hace el trabajo sucio preelectoral del PRI, que las complicidades del INE y del Tribunal Electoral, que si el incremento incontrolado y sin justificación de productos de consumo básico, que si la intervención del Banco de México vendiendo dólares para que los tiburones financieros se los lleven al extranjero, que si la imposición de una “reforma educativa” que ha tenido pésimos resultados y que es empujada por organismos de abierto interés empresarial –Mexicanos Primero y todos sus hijitos con diferentes nombres pero con el mismo apellido–, que si las oportunas capturas de narcos sin que se toquen sus fortunas y cuentas bancarias, y lo que se acumula minuto a minuto. El modelo de la olla exprés es insuficiente pero sirve por su simpleza, se acumula la presión y no hay válvulas que permitan se libere de una manera que no resulte peligrosa. Parece que todo anuncia la explosión y que todos creemos estar lo suficientemente alejados como para no terminar afectados o al menos embarrados. Falsa ilusión, estamos metidos en el mismo cuarto y a nadie se le ocurre bajar el fuego. No hay figura pública que intente tomar el riesgo de proponer algo que resulte conveniente para todos, quizá porque tal cosa no existe, quizá porque los intereses están tan encontrados que no se ve manera de conciliarlos. Y entonces se gana o pierde terreno por la puritita fuerza, y como todas las fuerzas están deslegitimadas y no hay a cuál irle, sólo queda esperar que el proceso electoral sirva como catarsis y todo se apacigüe como por arte de magia. Pero ¿si eso no sucede? Se nos olvidan, o se nos quiere inducir la amnesia social sobre temas que son evidentes: “El hombre es habitado por una muchedumbre de voces, por una población de otros que es uno, lo que equivale a decir que el hombre en su esencia es un ente social. Al nacer, este hombre es arrojado a un mundo que no es un mundo natural, es un mundo humanizado al que sólo se accede por la vida social. Un hombre aislado no es capaz de pronunciar siquiera la palabra más elemental. Esta criatura aprende sus palabras de otros –vivos y muertos–, aprende a ver el mundo a través del prisma cultural y del lenguaje, su yo se construye en relación con otros y a partir de la historia de la sociedad que lo alberga. Para que un hombre sea capaz de proferir su propia palabra, primero es necesario que repita lo que otros han dicho antes que él, necesita alimentarse de la tradición, de la cultura establecida. Más tarde es posible que pueda olvidar todo lo que así aprendió y dar lugar a que se escuche una voz nueva en su interior. La historia de la sociedad en la que se nace y la historia evolutiva de la especie resuenan en todo individuo; cuando éste habla no es él quien se expresa, son las voces de muchos otros las que se manifiestan.” Manuel Martínez Morales. Olvidar para aprender, en http://www.jornada.unam.mx/2015/03/15/sem-manuel.html Tiene razón Manuel Martínez y lo dice de una manera bella y amable, pero sus ideas y lenguaje contrastan con la ruda realidad que otros quieren imponer, por citar sólo un ejemplo: “Bas a baler verga aki esta tu direcion pinche maestrita de kinta”. La primera de las amenazas que le llegó vía Twitter a la antropóloga mexicana Rossana Reguillo Cruz, el pasado 26 de febrero, decía así. Faltas de ortografía incluidas. “Vas a llorar sangre”, rezaba la siguiente de las amenazas. El origen era la cuenta @Dona_Guess, que fue dada de baja tras ser denunciada por varios usuarios de la red social. Rossana Reguillo es bien conocida en todo el mundo por sus estudios sobre violencia y juventud, y también por haber acuñado el término “narcomáquina” para hablar sobre su país: sobre un poder que “hace morir” y genera una economía de muerte. Revista Ñ del 5 de marzo del 2015, “Crece el miedo en el mundo académico”. Ya lo habíamos preguntado en un texto anterior: ¿Cómo hacer para que los que “viven” de la corrupción, de la impunidad, del crimen y la violencia, se olviden de eso y se conviertan en ciudadanos solidarios y responsables? ¿Hay manera? Si tiene algo de cierto en lo que plantea Manuel Martínez pareciera que hay asomo de solución: “El olvido o la negación de este hecho tan transparente –que el hombre es esencialmente un ser social– contribuye a fortalecer la ilusión de que cada individuo es un ente autónomo y autosuficiente, un Robinson Crusoe en stand by, a quien la sociedad solamente sirve de medio para la realización de sus fines.” El siguiente paso sería cuestionar este orden social existente, que produce y perpetúa corrupciones, desigualdades sociales, impunidades, crimen y violencia; y voltearlo como calcetín. Uno de los primeros pasos sería dejar de autoagredirnos, desquitar nuestros miedos y frustraciones con los más cercanos sólo sirve para incrementar los agravios y dejamos fuera de la mira social a los verdaderos beneficiarios de este desorden social. No descargar nuestra furia con nuestras mujeres y niños, tampoco con nuestros ancianos y minorías de cualquier tipo. Que los maestros no se desquiten con los estudiantes porque no obtienen los resultados que una reforma ciega y autoritaria les exigen, que no nos agredamos en los hogares, en las calles y en las redes sociales. Que provoquemos otro orden social que beneficie a las mayorías. Se dice fácil, los caminos son diversos, pero lo primero es darnos cuenta que como vivimos no es lo deseable y que puede tener solución.

viernes, 13 de marzo de 2015

NO HAY MÁS PODER

No tienen más poder que el de su palabra, pero por ser artistas, de los buenos no de los prefabricados por las televisoras y sus programas zopiloteros de chismes, tienen el valor de la sensibilidad, de la percepción que burla los controles de la conciencia que la adormece y la traiciona. Fernando del Paso es un creador prolífico aunque poco apresurado, su obra literaria es reconocida y ha transitado por la poesía, la novela, el ensayo, el teatro y el cuento, apenas la semana pasada se presentó en la Feria Internacional del Libro de Yucatán, su discurso fue reproducido dentro y fuera del país por ser él quien lo dijo y por lo que dijo, en un imaginario diálogo con otro grande de nuestra literatura recientemente fallecido, José Emilio Pacheco: “Quiero decirte que a los casi 80 años de edad me da pena aprender los nombres de los pueblos mexicanos que nunca aprendí en la escuela y que hoy me sé sólo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia; sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas…. ¡Qué pena, sí, qué vergüenza que sólo aprendamos su nombre cuando pasan a nuestra historia como pueblos bañados por la tragedia! ¡Qué pena también, que aprendamos cuando estamos viejos que los rarámuris o los triques mazatecas, son los nombres de pueblos mexicanos que nunca nos habían contado, y que sólo conocimos por la vez primera cuando fueron víctimas de un abuso o de un despojo por parte de compañías extranjeras o por parte de nuestras propias autoridades! […] Sí, dime cuándo empezamos a olvidar que la patria no es una posesión de unos cuantos, que la patria pertenece a todos sus hijos por igual: no sólo a aquellos que la cantamos y que estamos muy orgullosos de hacerlo: también a aquellos que la sufren en silencio […] creo que también es una vergüenza que tengamos que vivir muchos años para enterarnos de la existencia de más de sesenta lenguas en nuestro territorio, por ejemplo el wixárica o kickapoo, cada vez que el grupo indígena que habla una de esas lenguas, sea víctima de un despojo, de un ultraje a la sacralidad de su territorio, o cuando el río o los ríos que lo sustentan se vean contaminados por una empresa minera o por la irresponsabilidad de las autoridades, o por la fracturación salvaje en busca de petróleo o gas shale que amenaza con consumir millones de litros de sus reservas acuáticas.” Ya no se sabe si es por cinismo o simple ignorancia, quizá porque la genialidad no se puede ocultar y hay que reconocerla a ver si algo se pega, pero el que cobra como presidente de la república lo felicitó cuando su más reciente película ganó varios óscares; poquitos días después Alejandro González Iñárritu reincidió en una entrevista al diario italiano La Reppublica ―Reporte Índigo. Lunes 9 de marzo de 2015―: “Puedo volar a donde quiera, pero no puedo cortar mis raíces pues parece que hoy en día la corrupción ha llegado a los niveles más básicos de la vida. Antes sólo secuestraban a los ricos, ahora también se llevan a las personas que venden verduras, refrescos para el camino y hasta el mecánico. Los gobiernos ya no son parte de la corrupción, el Estado es la corrupción […] Es un miedo como el que te dan los lobos; existe porque no los vemos. Usted puede ir a una oficina para presentar una queja y el lobo puede estar allí, pero no lo ve. Vivimos en una estepa”. Su imaginación le da para crear cualquier tipo de monstruos, recrearlos para cuestionar lo que se supone nos separa de ellos, o nos iguala. Pero nunca imaginó que el país podría llegar al punto de quiebre que se encuentra ahora y lo dijo en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara apenas el martes 10 de marzo en una entrevista para el diario Reforma: “Me encantaría sentarme con la clase política y prenderles el fuego para que hubiera voluntad histórica, no nomás voluntad de robar. A muchos de nosotros nos van a olvidar, pero a ellos, las chingaderas que hacen, las va a recordar la historia […] Si tuviéramos el porcentaje de fallas que ha tenido el gobierno mexicano, estaríamos desempleados. Es un banquete de mierda tan enorme, que cuando lo cortas en pedacitos te lo alcanzas a comer. Está basculado el gobierno mexicano por la corrupción y el recorte”. Con su desparpajo dijo cosas más duras, pero a buen entendedor pocas palabras. Diversos organismos internacionales han señalado, en diferentes momentos y tonos la grave situación en que se encuentra nuestro país, pero nuestra clase política ―gobernantes, medios de comunicación, cúpulas empresariales, partidistas, religiosas y militares― ha optado por alinear su discurso y negar lo evidente, señalados como cínicos además de corruptos prefieren imponer su proyecto de país a costa de lo que sea. El relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes declaró, desde su sede en Ginebra a la agencia EFE que: “Mi afirmación de que la tortura es generalizada en México se basa en cientos de testimonios que yo mismo recogí en mis visitas a las cárceles y centros de detención en México, donde casi todos, incluidos niños y niñas, me dijeron que habían padecido actos de brutalidad durante su detención”, dice la nota: El relator denunció que existe un “patrón muy similar” de tortura que se filtra a todas las fuerzas de seguridad tanto federales, como estatales y locales, como en el Ejército. http://www.sinembargo.mx/11-03-2015/1277683 Todos lo vemos menos ellos, apenas pegan algún brinquito cuando la delincuencia se les descontrola y los ataca directamente, pero mientras sus ganancias sean mayores que sus pérdidas, y eso se mide en dólares no en afectos, y menos, mucho menos en principios éticos, religiosos o siquiera morales. Su preocupación es evidente, el “efecto Peña Nieto” (corrupción, inseguridad, impunidad, crisis económica, inequidad social) amenaza con restarles tantos votos que pueden no lograr el control del congreso ni con las tranzas del Partido Verde y las complicidades de un INE que nació envenenado. Pero… una oposición domesticada tampoco es garantía de nada. Por lo pronto no hay más poder que el de nuestras voces.

sábado, 7 de marzo de 2015

LA GUERRA PERDIDA

¿Cómo entender las capturas de la Tuta y del Z-42 en las capitales de los estados donde sus organizaciones predominaban por encima de las fuerzas del Estado? ¿Cómo permitieron que fueron vulnerados sus anillos de seguridad y se les detuviera sin presentar resistencia, sin disparar ni un tiro? Si era así de fácil ¿por qué no se hizo mucho antes? Conocer las tripas del proceso es imposible, si acaso nos dejarán saber lo que la narrativa oficial quiere que sepamos, por eso se tardan en anunciar esos “éxitos” en su guerra contra la delincuencia organizada, para organizar su historia, para tratar de que suene lógica y algo convincente. Las versiones oficiales allí están, herméticas e incuestionables, pero podríamos recurrir a explicaciones que vayan más allá del momento, menos oportunistas y con algo más de fondo. Sirve lo dicho por el especialista Edgardo Buscaglia en una entrevista dada en noviembre del año pasado ―http://www.sinembargo.mx/27-11-2014/1178402― sobre la estrategia intentada por el gobierno mexicano para controlar lo que ya se le había descontrolado: “Están tratando de buscar nuevas estrategias a la corrupción y están tratando de organizarla mejor, que es otra cosa. Y organizándola mejor baja la violencia, porque lo que ellos quieren hacer es transformar en ovejas a las pirañas que hoy se disputan con violencia y corrupción pedazos del Estado. Y es muy difícil, después de tantos años, convertir las pirañas en ovejas […] Y cuando tras una transición muy caótica con grandes vacíos, se desmantelaron de manera parcial los sistemas autoritarios, no fueron reemplazados institucionalmente. De tal modo que los grupos criminales y los políticos se comenzaron a rebelar y, ante la ausencia de controles de arriba hacia abajo, empezaron a actuar como pirañas disputándose pedazos el Estado entre ellos. Y una vez que la cultura política ha convertido a las ovejas en pirañas, es muy difícil transformarlos de nuevo en ovejas. Muy, muy difícil…” Por lo menos habría que admitir que esas dos pirañas se convirtieron en ovejas, ya sea porque las obligaron o porque las “convencieron”. Pero allí no acaba el problema. Otra hipótesis, que no resulta excluyente con la anterior, estaría apoyada en las recientes investigaciones del italiano y experto, también, en crimen organizado, Roberto Saviano ― http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Marihuana-libre-mata-narcos_0_1307869212.html―: “Por primera vez en la historia de los cárteles mexicanos, merma la demanda de marihuana gracias a la legalización. Entra así en crisis un negocio de miles de millones que hasta ahora no había pasado nunca por una caída. Los datos que difundió la policía de frontera estadounidense no dejan lugar a dudas: la reducción del tráfico de marihuana en 2014 ha sido del 24% respecto de 2011. ¿Qué pasó? ¿Ahora ya nadie fuma porro? ¿Se trata de un período de detenciones particularmente eficaz? […] La respuesta es más sencilla; es la legalización de las drogas livianas en Colorado y en el estado de Washington. La venta legal de marihuana no sólo creó una revolución económica que ha conllevado más de 800 millones de dólares de nuevos ingresos fiscales, sino que comenzó también a transformar la trama de la criminalidad. La crisis de las organizaciones al sur de Río Grande, las que siempre inundaron EE.UU. de marihuana, es comparable a la crisis que produjo la caída de Nasdaq. Los cárteles mexicanos nunca abandonaron el negocio de la marihuana. Todas las organizaciones que hoy predominan en el tráfico de cocaína y metanfetamina siempre han cultivado cannabis, que es al mismo tiempo fuente de un caudal económico gigantesco y tiene un exponencial crecimiento de mercado, gracias a la tolerancia cultural difundida en EE.UU.” Los dogmas prohibicionistas se desmoronan cuando se ven los efectos de la legalización controlada, queda claro que las resistencias principales vienen de quienes tradicionalmente han sido los beneficiarios de la producción y el tráfico de las drogas, la marihuana en este caso: algunos grandes capos, los bancos que “limpian” las enormes ganancias, los gobiernos cómplices que se reparten una buena parte de ellas y toleran la corrupción mientras no les afecte personalmente o como grupo, los empresarios que financian sus expansiones y monopolios con ese dinero blanqueado aunque bien saben de dónde viene. Si la tendencia continúa, hay que recordar que California decidirá la legalización de la marihuana en el 2016, que por su localización geoestratégica es un mercado importante en poder de los cárteles mexicanos, el tráfico tendrá que buscar nuevos mercados o reforzar los débiles, por ello resulta contraproducente que en México no tengamos una propuesta de largo plazo aunque se molesten los grandes corporativos del norte de nuestra frontera. Obvio, las cosas no son tan simples, el mismo Saviano lo dice: “La pregunta es: ¿dónde se va a redirigir el porro mexicano? Destino único: Europa. Habrá entonces caída de precios y luego el asunto será comprender cómo las organizaciones criminales van a gestionar el flujo. El precio lo va a establecer el mercado, como siempre, pero estará mediado por ‘Ndrangheta y Camorra en Italia, por la mafia corsa en Francia, por albaneses y serbios en el Este. En Italia, el 81% de las incautaciones de plantaciones de marihuana ocurre en el Sur (el Aspromonte es un territorio privilegiado de cultivo), de modo que la marihuana mexicana será el gran antagonista de la hierba italiana. La legalización no sólo está obligando a los cárteles a bajar el precio, reduciendo los beneficios. También está forzando a los cárteles mexicanos a competir con la calidad: la calidad de la marihuana legal está certificada y catalogada. Leyendo la descripción del paquete se puede conocer sus efectos y su composición. La droga ilegal traficada por los mexicanos, en cambio, tiene a menudo una calidad menor, y a un alto costo, porque contiene aditivos como el amoníaco y viene cada vez más mezclada con fibra de vidrio o lana mineral para simular el efecto cristalino que tienen algunas cualidades de la marihuana (rica en resina de cannabis). La legalización conlleva una reducción de los efectos negativos y el mercado pierde los segmentos más dañinos.” A ver si no resulta que lo que estamos viendo no son victorias en la guerra contra el narco, sino apenas una reorganización del mercado interno, una sustitución de cárteles puramente domésticos por otro, más grandote, más profesional, más global, más controlador y hasta menos violento. Pero no por ello menos destructor.

viernes, 27 de febrero de 2015

“El cínico afirma que no depende de nadie. Hace lo que quiere para satisfacer sus necesidades y contempla impasible la repugnancia que provoca […] Lo que piensen de nosotros nos tiene absolutamente sin cuidado nos dice, de muchas maneras, la clase política que actúa, en esto, con una sola voluntad de burla. Sus recatos no son los nuestros, nos dicen al encubrirse. Los actores políticos se sorprenden de la indignación que provocan, pero están seguros de que el enfado es un reflejo pasajero que se desvanecerá muy pronto. Protegidos por las reglas, seguros por un régimen que los consiente, cobijados por una prensa que cuestiona poco creen que es innecesaria, incluso, la apariencia del decoro.” El camino del cínico, Jesús Silva-Herzog Márquez. Reforma 23 de febrero 2015. Los hechos y las percepciones se están alineando, dentro y fuera, pésele a quien le pese. Lo dice nuestra exigua prensa independiente y crítica, lo dicen los poquísimos sindicatos que han sobrevivido al destructor tsunami neoliberal, lo dicen las organizaciones no gubernamentales que se han mantenido al margen del moche gubernamental, lo dicen los padres de los normalistas de Ayotzinapa, lo dicen quienes hartos del robo continuado y de las permanentes campañas de desprestigio toman carreteras y aeropuertos, lo dicen los ciudadanos comunes y corrientes que ven cómo se desmantela su presente y futuro. Lo dicen The Guardian y el New York Times, PEN International y Greenpeace, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, también personajes repulsivos como Donald Trump y otros respetables como el actual Papa católico, hasta analistas poco dados a la estridencia, comedidos y prudentes como el propio Silva-Herzog. Pero nuestra clase cínica ―perdón política― no quiere entender porque no le importa. Y eso incluye a las cúpulas empresariales que se han convertido en importantes trasnacionales por el despojo descarado al ciudadano que no tiene manera de defenderse, ni legalmente porque la legalidad está torcida y en su contra. A Denise Maerker nadie la puede tachar de atrevida, de oposicionista, de pertenecer a cualquier grupo desestabilizador como dice el que cobra como presidente, es más, trabaja para TELEVISA y es una de sus comentaristas estelares y aun así deslizó la posibilidad: una persona bien informada sobre las negociaciones que se están llevando a cabo entre partidos, legisladores y gobierno en torno al tema del sistema nacional anticorrupción, me contó que uno de los temas recurrentes en las conversaciones ("abordado de manera sutil, pero inequívoca") es como evitar que este nuevo sistema termine sentándolos a todos en el banquillo de los acusados. Sí estarían dispuestos, según esta fuente, a avanzar en el tema porque son conscientes del costo que está teniendo sobre su capacidad de gobernar y la credibilidad del sistema en su conjunto, pero siempre y cuando no se sientan directamente amenazados. No dijo más, pero me quedó claro que en la medida en que "se consigan tranquilizar al respecto", es que estarán dispuestos a ir más a fondo en la construcción de un sistema que audite, controle y sancione la forma en que manejan los recursos públicos. ¿Amnistía para los políticos corruptos? Denise Maerker. El Universal 24 de febrero 2015. Parece un mensaje soterrado, una especie de chantaje, algo así como “les damos una ley anticorrupción pero no nos podrán hacer nada, ni ahora ni nunca”, eso implica tener una especie de confianza en que el entramado institucional armado por los cínicos será a prueba de ellos mismos, y eso no se los creo. Incluso Silva-Herzog lo tiene bien claro: “el cinismo es la filosofía de la desvergüenza. El ideal es actuar públicamente sin el estorbo del honor. Hacer lo condenable sin remordimiento alguno; hacerlo pública y reiteradamente, sin asomo de rubor.” Más muestras están en el bloqueo sistemático a los posibles acuerdos del consejo general del INE para establecer reglas sobre el uso de los dineros públicos en las campañas, algo que es hasta risiblemente lógico en cualquier democracia, aquí no se puede hacer porque no les da la gana. Tampoco pueden controlar a la delincuencia, organizada o no, porque se benefician de ella. Ya no podemos seguir pensando lo mismo ni dejarnos manipular de forma tan inocente, lo que está ocurriendo en algunos estados del país, señaladamente Guerrero, Oaxaca y Chiapas, aunque hay otros focos en diferentes lugares, es una insurrección cívica, que puede haber comenzado con el rechazo a una absurda y estúpida reforma educativa alineada a los intereses empresariales, pero que ya ha permeado a los diferentes temas sociales, cuestionando todas las instituciones de esta pertinaz plutocracia. Pero todavía, al parecer el cinismo político se hereda o se asume como una de las ventajas de tener padres o padrinos cínicos. El Mirreynato del que da cuenta Ricardo Raphael en su libro con ese nombre, exhibe a los que les gusta ser exhibidos hasta en su gloriosa estupidez: “El mirrey no pertenece a una tribu urbana más: se pretende la tribu elegida, la que se coloca por encima de todas las demás. Su estética y sus placeres, su ostentación a la hora de gastar, su exhibicionismo y su narcisismo suelen tener consecuencias. Es un personaje que intenta volar sobre lo que percibe como un pantano, y en el intento por no manchar su plumaje despoja al otro de su dignidad”. Antes eran los Juniors o los fresas, ahora son los que se sienten con derecho a disfrutar de la riqueza familiar fácil, obtenida con las muchas formas de corromperse, ya los hemos visto, hasta creen que pueden librarse de la ley de la gravedad. “Cuando interactúa en el espacio público, el ser humano se enfrenta a tres tipos distintos de restricciones: Las que su propia conciencia impone, las que la sociedad instruye y las que el Estado obliga. Cabe afirmar que en el presente mexicano esos tres límites se han erosionado […] las instituciones que organizan el poder en el Mirreynato son instrumento privilegiado del más fuerte, se han convertido en el arma arrojadiza que lanzan unos para agredir a los otros; los órganos responsables de la seguridad, la procuración y la administración de la justicia son la «plaza» ―el territorio en disputa― entre los poderes fácticos legales e ilegales, la pistola con que se disparan las facciones que quieren para sí el monopolio extraviado de la fuerza”. Al momento de escribir este texto comienza a fluir la información de los resultados de las confrontaciones entre grupos sociales y las llamadas fuerzas de seguridad, principalmente federales en Acapulco, ya hay al menos otra víctima mortal, el profesor jubilado Claudio Castillo Peña. Algunos dirán que se lo merece, yo no.

viernes, 20 de febrero de 2015

TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Estrategia es tener claro lo que se quiere y por qué, es el pensar a largo plazo. La táctica es poner en orden lo que se necesita para lograr ese objetivo, es medir la oportunidad, es adaptarse a las condiciones del momento. Se supone que la estrategia de los partidos políticos es ganar las elecciones, pero tal cosa no se cumple en la mayoría de ellos, principalmente en los chiquitos, en esos que saben no podrán triunfar por su escasa organización y arraigo, o por sus continuados errores no admitidos. Por ejemplo, en el caso queretano, los partidos de reciente registro y otros que lo perdieron, tendrán como meta no perder ese registro que da acceso a las cuantiosas prerrogativas y a la representación política, en este segundo caso está el Partido del Trabajo, que a pesar de ya tener candidato a la gubernatura parece estar coqueteando con una coalición que le garantice lograr el mínimo necesario para seguir existiendo con todas las de la ley. Aunque termine aliado con uno de sus enemigos naturales, el PRI. En caso diferente estarían los que, gozando de ese registro, pueden perderlo por sus malas decisiones, tal es el caso del PRD, que en palabras de analistas políticos “se corrompió demasiado rápido” ―en el caso queretano, rapidísimo―, y no solo no ha hecho nada para evitarlo, sino que persiste en su perversión. Peor aún, se está quedando sin dos de sus grandes fuentes de financiamiento, la gubernatura de Guerrero y la jefatura del Distrito Federal, la actual de Mancera y la anterior de Marcelo Ebrard, que puede que tenga sus ahorritos bien guardados. Del PVEM poco hay que decir, ya tiene recorrido su caminito, vivir pegado al PRI, simular que es ecologista, repartirse las migajas que le dejan, no aspira a más con todo y su gober güerito, ese, el de Chiapas. De los naranjas de MC también sabemos su juego, difícilmente habrá sorpresas a no ser el rechazo de los tiburones a los que sirve de rémoras. La táctica del PRI tuvo que cambiar, su candidato a gobernador no levantaba ni con todo el apoyo de la estructura partidaria, ni con su exposición continua a los interesados medios de comunicación. A pesar de sus esfuerzos no había empatía con la ciudadanía, sabe qué decir pero no cómo decirlo, se estaba desgastando inútilmente. Vino el cambio de táctica, menos exposición mediática y más obra pública, de esa que se ve e impacta en los barrios, la rehabilitación de canchas llaneras de futbol y de parques públicos. No las obras faraónicas caras y al servicio de unos pocos automovilistas, sí obras de bajo presupuesto pero de alto impacto social, justo en el centro del tejido social. No los cientos o miles de obras dispersas que cuesta trabajo aquilatar, sí a las que notan miles de usuarios de esas canchas y parques, y los nuevos que se integran a esos espacios que quizá antes despreciaban por estar descuidados y en pésimo estado. De todas formas las campañas no comienzan en lo formal y legal, hay que esperar los cambios de táctica. Los blanquiazules esperaban mayor desgaste interno, el retiro tempranero de Ricardo Anaya les quitó esas preocupaciones aunque no les garantiza el apoyo pleno de su dirigencia nacional con la que están enfrentados. El Yunque y los maderistas no logran hacer click. Como sea y después de sus escándalos nacionales y domésticos, algo tenían que hacer y se les ocurrió algo poco original, típico de la política de hace 20 años o más. Actos masivos con el atractivo principal, quizá el único, de repartir “regalos” con rifas entre los asistentes aún con el riesgo de ser sancionados por actos anticipados de campaña. Pero, al igual que hace 20 años, eso no asegura lealtades ni votos, apenas la asistencia oportunista. La táctica “del dedito” fue ridícula, eso de difundir por redes sociales la foto del dedito del pie supuestamente con un esguince y después aparecer en los medios con muletas, queriendo despertar simpatías, no resultó. Más contando con que cualquier ciudadano ha tenido que ir a trabajar con más que un dedo averiado, sin muletas, en el pésimo transporte público, cargando niños, portafolios o maletas; caminar largas distancias o estar de pie por horas, o padeciendo alguna enfermedad crónica y el mal servicio del sistema público de salud. Brinquemos a otro caso interesante. La candidatura priista “de unidad” al municipio de El Marqués está siendo rechazada abiertamente por los expresidentes tricolores de esa demarcación. Creen que controlan la estructura territorial y que son imprescindibles, a pesar de que hace 3 años fueron los principales artífices de su derrota ―por sus malas administraciones, por su mala fama, por sus cacicazgos obsoletos―, sienten como imposición, y puede que lo sea, la precandidatura de Mario Calzada Mercado. Presumen tener en su poder entre 14 y 19 mil votos, pero se les olvida lo importante. El municipio marquesino está creciendo aceleradamente, ya no es el ranchito de hace algunos años, tiene 15 de los 24 parques industriales y desarrollos residenciales de alta densidad demográfica, al igual que otros para personas de muy altos ingresos. El contexto cambió radicalmente y ellos siguen siendo los mismos de siempre. No han considerado que el proceso de industrialización y los nuevos centros urbanos hacen poco significativa su estructura territorial, sus votantes son nuevos en el municipio, no los conocen y tampoco les harán caso; los que sí son de allí ya se identifican con otro tipo de estructuras, a las de sus maquiladoras, a las de sus escuelas, a las redes sociales que ventilan sus viejas mañas, que evitan el olvido. Peor aún, enfrente no tienen rival de peso que garantice la derrota de su compañero de partido repudiado. No se les ha ocurrido que ya no son necesarios, como no lo han sido antes. Falta saber cómo procesarán, como partido, el conflicto. Táctica y estrategia es también un poema de Mario Benedetti, pero eso es otra historia.

viernes, 13 de febrero de 2015

REALIDADES FUERA DE CONTEXTO

Dice Eduardo Galeano que recordar es volver a pasar por el corazón, sin embargo, nuestros corazones siguen atribulados; aunque no tengan terminaciones nerviosas sensitivas como para sentir cada pulsación, nos duele repasar tanta tragedia, tanta valiosa vida perdida, tanta tranquilidad ausente, tantos sueños despedazados. Por eso, sin importar el paso del tiempo, o como dijo la Dra. Cecilia López Badano, en un discurso plagado de referencias literarias en el mismo evento y evitando la “lógica informativa contemporánea, traducida hoy como compulsión hacia la actualidad, es decir, hacia la exasperación de una actualidad descontextualizadora, que fragmenta y despedaza los hechos, sin dejar espacio para el debate analítico”, hay que seguir recordando el Doctorado Honoris Causa que nuestra universidad pública queretana ―la UAQ―, le otorgara a la periodista Carmen Aristegui, por conducto y a propuesta de su Facultad de Lenguas y Letras. Y es que la literatura está emparentada con el periodismo. Grandes escritores se han ganado el espacio en los medios de comunicación para dar a conocer sus ideas, sus ensayos, cuentos o poemas; para ejercer una crítica punzante, responsable y, por lo mismo, que incita a los criticados para destruir todo lo que no logran entender a plenitud o que atenta contra sus inconfesables intereses. Por eso en nuestro país es peligroso ejercer el periodismo. No aprenden que el poder, por mucho que sea, es tan efímero como la vida. Y sí, es paradójico pero completamente entendible que en Querétaro las radiodifusoras y televisoras locales no transmitan el noticiero de Carmen Aristegui. La visión falsamente idílica que pretenden imponer no soporta la mínima confrontación con los hechos, y entonces hay que ocultarlos, desaparecerlos o, en el último de los casos, saturar a los lectores, escuchas y televidentes con un tsunami de datos irrelevantes, descontextualizados, intencionalmente confusos. Claro que no es un fenómeno exclusivamente queretano, pasa en el país y el mundo, pero las paradojas aparecen también en las primeras planas. El mismo día los diarios daban cuenta de dos hechos, uno de ellos la “toma” de los profesores de Oaxaca de avenidas importantes de la capital del país exigiendo el pago de salarios, a la vez que reseñaba investigaciones de diarios estadunidenses sobre la cuantiosa fortuna utilizada por su exgobernador José Murat, para adquirir propiedades en varios estados de la unión americana y hasta tener un avión privado para viajar frecuentemente a Nueva York o donde le diera la gana. Por su parte y el mismo día, las movilizaciones de los profesores de Guerrero llegaron hasta el bloqueo del aeropuerto internacional de Acapulco; a un ladito y con mayor espacio, la nota de la aprehensión de un hermano y un sobrino de su gobernador con licencia Ángel Aguirre, nada más por el presunto desvío de fondos federales y estatales por más de 270 millones de pesos. No resulta nada difícil relacionar las notas, dos de los estados más pobres sufren quebrantos patrimoniales importantes, mientras sus maestros y estudiantes sufren las consecuencias de querer enseñar y estudiar en condiciones miserables y claramente inadecuadas. Quería poner como ejemplo el porcentaje de escuelas multigrado y a cargo de uno o dos profesores para ilustrar lo anterior, pero las inequidades no nos quedan tan lejos. Nada más aquí cerquita, frente al centro comercial más moderno y caro llamado Plaza Antea, en el Salitre, existe una escuela con maestros incompletos desde el inicio del ciclo escolar, y aunque los padres de familia han mostrado su inconformidad, las cosas no se solucionan. Mientras peleamos por lo más indispensable, otros sistemas educativos se mueven rápido tratando de adaptarse a un mundo que se transforma sin freno alguno, para bien o para mal. Los finlandeses, exitosos en las pruebas estandarizadas como PISA, están pensando seriamente en dejar de enseñar a escribir manualmente ante la proliferación de aparatos con teclado al alcance de todos, hasta de los niños. Los franceses por su parte, plantean un cambio radical en su forma de evaluar el desempeño escolar: El ministro de Educación francés, Benoît Hamon, ha anunciado este martes la creación de un comité para reformar el sistema de evaluación escolar a partir de 2015, con el objetivo de evitar que los escolares se desmotiven ante las malas notas y de implantar un nuevo método para valorar el conocimiento. "Actualmente, nuestro sistema de evaluación subraya las lagunas y los fracasos de los alumnos", explicó Hamon en una entrevista publicada por el periódico 'Le Parisien', donde señaló que los estudiantes franceses fueron los que dejaron más respuestas en blanco por temor a equivocarse en el último informe PISA. http://reevo.org/externo/francia-quiere-quitar-las-notas-para-evaluar-a-los-alumnos-2/ Pero seguimos enfocando los reflectores al circo electoral, a las simulaciones para que todo quede igual o peor. Los medios internacionales, que ahora son los principales críticos de la realidad mexicana, están asombrados de la pasividad de nuestros supuestos partidos de oposición ante las evidencias de conflicto de intereses del presidente y sus principales funcionarios. Debieran, dicen por allá, estarlo investigando, creando comisiones especiales, forzando al congreso a designar un fiscal independiente o algo por el estilo, pero nada. Son todos iguales y defienden los mismos intereses y eso da al traste con cualquier democracia.