viernes, 20 de junio de 2014

PARA VERNOS A LOS OJOS

No podemos hacerlo todo y por eso nos agrupamos colectivamente para resolver nuestras necesidades, desde las más urgentes y vitales, hasta las que tienen que ver con nuestra calidad de vida. Porque una cosa es nada más existir y otra vivir bien, de manera digna, que valga la pena el esfuerzo que ponemos cotidianamente en ello. Vivir en sociedad requiere que tengamos la seguridad de que los otros no abusarán, que harán lo necesario para que a todos nos vaya bien, o menos mal, como se quiera ver. Por eso la confianza es necesaria para tener un tejido social que nos soporte a todos, tener la certeza de que si nos portamos bien, poniendo por delante los intereses colectivos, hará que los demás también lo harán y entonces todos ganamos. Pero una cosa es la teoría y otra la realidad, más en países como el nuestro cuya historia está llena de sinvergüenzas y sinvergüenzadas. No es rollo ni pesimismo mal justificado, el Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México realizado por varias instancias que se dedican a la investigación social, encargado y presentado el 17 de este mes por lo que es hoy el Instituto Nacional Electoral, ofrece un retrato nítido de un tejido social desgarrado por la desconfianza, por el no creer en los otros, quizá ni en uno mismo. «La ciudadanía en México atraviesa por un complejo proceso de construcción que se caracteriza por la desconfianza entre las personas y de éstas hacia la autoridad, especialmente en las instituciones de procuración de justicia; por la desvinculación social en redes que vayan más allá de la familia, los vecinos y algunas asociaciones religiosas y por el desencanto con los resultados que ha tenido la democracia.» Los datos duros son terribles. «A nivel nacional el porcentaje de encuestados que respondió que “si se puede confiar en la mayoría de las personas” fue de casi el 28% por ciento, mientras que poco más del 70% respondió que “no se puede confiar en la mayoría de las personas”. En general, a nivel nacional el nivel de confianza hacia instituciones y organizaciones políticas y sociales no supera la mitad de los encuestados excepto en tres casos: el ejército (62%), los maestros (56%) y las iglesias (55%). Los encuestados confían un poco más en el gobierno federal que en el gobierno de su estado y municipio (36% contra 30%). Por su parte, la confianza en los partidos políticos y los diputados está por debajo del 20%, y la confianza en la autoridad electoral es del 34%.» La confianza se aprende, no es algo que se tiene de nacimiento y tampoco baja del cielo. Se otorga por buena voluntad y se espera que sea correspondida, que se practique. La desconfianza sí se puede inocular, las campañas de desprestigio tienen ese fin, a alguien le conviene que no podamos vernos a los ojos, que no nos reconozcamos en los demás, que nos consideremos posibles o seguros enemigos. Apenas la semana pasada en este semanario examinamos las consecuencias que tienen las campañas que descalifican a instituciones o sectores sociales en quienes necesitamos confiar, porque trabajan para disminuir los enormes desequilibrios de poder. Hay quienes, por cuidar sus intereses personales o de grupo, están interesados en que nos mantengamos dóciles y desunidos para no enfrentar sus crecientes abusos. Quieren que seamos malos ciudadanos aunque digan lo contrario, porque: «Hablar de ciudadanía integral es considerar que el ciudadano de hoy debe acceder armoniosamente a sus derechos cívicos, sociales, económicos y culturales, y que todos ellos conforman un conjunto indivisible y articulado.» Hay otros comportamientos que destruyen ese tejido social que debe abarcarnos a todos, la discriminación es uno de ellos y la percepción que tenemos sobre el tema resulta reveladora. El espejo que nos pone enfrente el INE muestra que el porcentaje de personas que dijeron haber visto que otros son discriminados por su apariencia física es del 75.3; por su clase social el 76.4; por su color de piel el 70.9; por ser mujer el 58.5; por ser indígena el 70.7 La construcción de un marco legal conveniente para unos cuantos o la aplicación selectiva, corrupta y tardada de la justicia también está presente: «La mayoría de los encuestados considera que la ley se respeta poco o nada. Esto resulta preocupante, ya que el cumplimiento de la ley es el indicador más claro de contar con un estado de derecho eficaz. Además, el respeto a la ley también está ligado a la percepción que los ciudadanos tienen del sistema de justicia.» ¿Qué tanto cree usted que se respetan o no las leyes en México? Mucho el 4 por ciento de los encuestados; algo el 29; poco el 37; nada el 29. La desconfianza impide la vida colectiva, que no nos organicemos, por eso nuestros niveles de participación social son pobres y quedamos indefensos: «La forma más común de participar en grupos es por medio de asociaciones religiosas, con un total de 21%de los mexicanos afirmando su pertenecía a ellas, 11% en una forma activa y 10% inactiva. En segundo lugar se ubican las asociaciones de padres de familia, esto se puede explicar porque son un aspecto clave en las actividades de las escuelas. El 6% son miembros activos y 13% ya eran miembros con anterioridad, sumando una tasa total del 19%. Las organizaciones deportivas están posicionadas en el tercer lugar, con una tasa de participación total de 15%, con 6% activos y 9% inactivos. Los partidos políticos ocupan el cuarto lugar, con 3% de los mexicanos indicando su membresía activa en ellos y nueve su pertenencia previa, con una tasa total de 12%. La membresía en sindicatos tiene casi 4% de los encuestados como miembros activos y casi 8% de miembros inactivos, ocupa el quinto lugar con 11% en total.» Hay muchos datos más, todos interesantes y que se pueden consultar en: http://www.ine.mx/archivos2/portal/DECEYEC/EducacionCivica/informePais/

viernes, 13 de junio de 2014

CRIMINALIZAR LA CONFIANZA

“La confianza se ha salido por una grieta de la escuela y, junto con ella, el afecto, el consuelo cuando pasa un accidente. Cuidado y tocas a una criatura: se cayó, le duele el brazo y llora: ¿no se vale acercarse, calmarlo, abrazarlo como es natural y llevarlo a la enfermería con cariño sin que haya sospecha de un comportamiento inadecuado? Me hago cargo: conozco de cerca la barbaridad del abuso que ha ocurrido en algunas escuelas con niñas y niños. Es preciso evitarlo porque tienen que ser el espacio público más seguro en el país, sí, pero al mismo tiempo, ante estos hechos, hay una pregunta ineludible: si se expulsa al afecto, a la cordialidad que conforta cuando hay dolor, desazón o miedo en las escuelas, ¿no se descalabra al proceso educativo en aras de la asepsia?” Manuel Gil Antón La escuela helada. http://www.educacionfutura.org/la-escuela-helada/#sthash.RLi3Alvb.dpuf La cita anterior no es exagerada ni tampoco constituye un incidente aislado. El golpeteo continuo de la derecha empresarial contra los maestros ha provocado un ambiente de insana e injusta desconfianza. Para ellos todos somos unos flojos, unos irresponsables, unos abusadores; cuando su campaña mediática se trata de un plan bien engrasado para minar la educación pública, para quedarse con otra tajada de lo que para ellos es sólo un negocio: y para lograr sus objetivos todo se vale, menos cuestionar los efectos sociales de una política económica empobrecedora, y el papel de los amafiados medios de comunicación que promueven “valores” basados en la doble moral y en el abuso de las desigualdades sociales. El tema del acoso escolar también está metido en este contexto, si los maestros tuvieran la confianza de la sociedad para corregir, encauzar y castigar en su justa medida los comportamientos extremos de los niños y jóvenes; para intentar construir espacios de convivencia donde se respete la pluralidad y se alienten las divergencias creativas de manera tolerante y pacífica estaríamos en otro nivel de discusión. Pero la mal llamada reforma educativa se cuidó de precarizar el trabajo docente y nunca quiso meterse en estos temas que le están estallando en la cara en un lapso de tiempo muy corto. Otra experiencia narrada por Manuel Gil Antón «¿Por qué está ahí, dejado a su suerte? ¿No hay quién le eche la mano? Saber que te miran, y no pocos se ríen, lo aplasta. La directora busca el modo de avisar a sus padres. Lo consigue: “urge que venga, señora: Pedro se hizo encima”. Al otro lado del teléfono la madre dice que en su mochila está el uniforme de deportes, que por favor lo cambien. “No podemos hacerlo, señora. De verdad lo siento, pero hemos tenido ya problemas”. Tardará aunque le den permiso en el trabajo de inmediato. Piensa en su hijo. Se apura. Esta historia no es invento: una profesora la relató a quien esto escribe. “Dígalo por favor en el periódico”. ¿Por qué no lo asearon y cambiaron en la escuela? “Es que ya pasó que, por hacerlo, unos papás acusaron al maestro de haber abusado de otro niño; que cómo saber si no se propasó al limpiarlo y ponerle la otra ropa. Viera el lío que se armó. Tuvo que venir el supervisor y hubo junta: mejor no hacemos nada y pedimos a los familiares que vengan o los esperamos a la salida. No se vale, profe, que un niño sufra lo de Pedro, y tengamos que verlo humillado tanto rato. No somos delincuentes. Aunque como ya son instrucciones, ni hablar.» Entra el profesor al salón de clase de la preparatoria donde labora, nota que una de las alumnas está literalmente tumbada en su pupitre con la cara oculta entre los brazos, la llama por su nombre varias veces y no hay reacción perceptible, pregunta a sus compañeros y le dicen que tiene sin moverse un buen rato, alarmado se acerca llamándola por su nombre y le sacude el hombro, la muchacha reacciona asustada y días después reporta al profesor porque la tocó. Ni modo, a soportar el señalamiento de los padres y el manejo de las autoridades de la escuela que a veces no atinan qué hacer, aun sabiendo que la reacción se debe a que la joven está embarazada, con una fuerte depresión por no haberles dicho nada a los padres por temor a su reacción. Callar para no echarla de cabeza y traicionar su confianza. Podemos seguir contando historias, los padres de familia que saben, pero no reconocen, que sus ausencias o manejos dentro de la casa no son los adecuados tienden a justificar cualquier mal comportamiento de los hijos distribuyendo las culpas; las autoridades sólo se preocupan porque las historias no lleguen a los medios de comunicación, como el caso reseñado en https://www.facebook.com/justiciaparacarlitos/info, reparten las responsabilidades pero no la autoridad para resolver los problemas. ¿Quién, en su sano juicio, va a querer entrarle al problema del acoso escolar con criminalizaciones como esta? «En la iniciativa de una Ley General de Convivencia, Prevención y Atención del Acoso Escolar presentada por senadoras del PAN y del PRD se proponen sanciones graves a los profesores y directivos que toleran o ignoran la realización de violencia escolar. “Son infracciones a la presente Ley, por parte del personal docente: ….III. Tolerar o ignorar la realización de actividades de Violencia Escolar dentro o fuera del Centro Educativo”. Y agrega: “Para efectos del artículo anterior, serán aplicables cualquiera de las siguientes sanciones: I. Multa hasta por el equivalente a cinco mil días de salario mínimo general vigente; II. Suspensión definitiva del puesto académico; o, III. Inhabilitación del encargo hasta por cinco años. El colmo de esta propuesta es que define como violencia escolar cualquier tipo y grado de agresión. “Para los efectos de esta ley se entenderán como tipos de violencia entre estudiantes, los siguientes: Violencia Psicoemocional (como “…amenazas, indiferencia, chantaje, humillaciones, comparaciones destructivas…”), Violencia física directa (“…que causa un daño corporal…”), Violencia física indirecta (“…que ocasiona daño o menoscabo en las pertenencias … ocultamiento o retención de objetos u otras pertenencias…); Violencia sexual (“…como miradas o palabras lascivas…”), Violencia a través de las Tecnologías de la Información y Comunicación; Violencia verbal (“…insultos, poner sobrenombres descalificativos, humillar, desvalorizar en público…”) De esta manera la vida cotidiana en las escuelas se convierte en un impreciso terreno criminal. Que lance la primera piedra quien en el transcurso de su vida escolar no haya cometido en cierto grado alguna de estas agresiones.» Eduardo Weiss http://www.educacionfutura.org/no-a-la-criminalizacion-de-las-escuelas/#sthash.nXApz81b.dpuf La inmensa mayoría de los profesores han trabajado durante años por ganarse la confianza de la sociedad a la que sirven, muchas veces son el único apoyo que tienen los niños y jóvenes que carecen de adecuado apoyo y orientación familiar, literalmente han encausado y salvado vidas que se daban por perdidas. Pero la desconfianza interesada y momentánea destruye todo lo logrado. Como sociedad nos estamos dando un balazo en el pie en el momento que más necesitamos caminar.

viernes, 6 de junio de 2014

Bullying al bullying

“La escuela es vista como víctima de situaciones que están fuera de su control. La escuela se vuelve objeto de actos violentos”. Miriam Abramovay. Violencia en las escuelas: un gran desafío. www.rieoei.org/rie38a03.htm El tema está cada vez más presente porque preocupa y nos duele a todos, porque sabemos que es apenas el síntoma de algo mucho más profundo, repetitivo y grave. Cuando Miriam Abramovay se refiere a la escuela, no habla del edificio y de su equipamiento, si no de lo principal, de quienes conviven dentro de ella por varias horas al día, por muchos días de su vida: los niños y jóvenes. Le llamamos bullying o acoso escolar, pero tendemos a generalizar demasiado y el término pierde precisión y eso desvanece su significado y la posibilidad de estudiarlo. Nuestros vecinos del norte, con su predominio del lenguaje técnico y desapasionado lo definen así: “El acoso ─bullying─ es un comportamiento agresivo y no deseado entre niños en edad escolar que involucra un desequilibrio de poder real o percibido. El comportamiento se repite o tiende a repetirse con el tiempo. Tanto los niños que son acosados como los que acosan pueden padecer problemas graves y duraderos. Para que se lo considere acoso, el comportamiento debe ser agresivo e incluir: Un desequilibrio de poder: los niños que acosan usan su poder (como la fuerza física, el acceso a información desagradable o la popularidad) para controlar o dañar a otros. El desequilibrio de poder puede cambiar con el transcurso del tiempo y en diferentes situaciones, incluso si se involucra a las mismas personas. Repetición: los comportamientos acosadores suceden más de una vez, o bien tienen el potencial de producirse más de una vez.” www.stopbullying.gov Si bien la definición norteamericana elude hablar del espacio escolar, cuando necesita especificar el cuándo y el dónde se vuelve más explícita: “El acoso puede producirse durante el horario escolar o luego de éste. A pesar de que la mayoría de las situaciones de acoso que se denunciaron suceden en el edificio escolar, un gran porcentaje también transcurre en lugares como el patio o el autobús. También pueden producirse durante el viaje hacia o desde la escuela, en el barrio de los jóvenes o bien en Internet.” Por su parte, las investigaciones latinoamericanas se refieren con precisión al “acoso escolar”. La diferencia seguramente proviene de las diferencias sociales, mientras en nuestros países latinos la escuela es, todavía, percibida como un espacio propicio para la socialización pacífica y con ciertos márgenes de seguridad para quienes acuden a ellas; en los llamados Estados Unidos de América son un espacio que reproduce, crudamente, la violencia que se vive en las calles y barrios. Por eso mismo, en las consideradas más conflictivas, tienen como parte de su equipamiento arcos detectores de metales, seguridad privada en casi todas las áreas de convivencia, cámaras de vigilancia permanente y un largo etcétera que busca contener lo que fuera de ellas no se puede. Pero en algo coinciden los dos intentos de definición, en que uno de los componentes principales del acoso escolar es la desigualdad social. Y es que la escuela está sumergida en un contexto mucho más amplio, que la rebasa e influye: “En resumen, puede decirse que los factores externos (exógenos) se refieren a explicaciones de naturaleza socioeconómica. Entre ellos hay que mencionar la intensificación de las exclusiones social, racial y de género, así como la falta de puntos de referencia entre los propios jóvenes. Otros factores externos son el crecimiento de los grupos y de las pandillas, como también el tráfico de drogas y el colapso de la estructura familiar. La falta o la pérdida de espacios para la socialización se presentan como factores adicionales.” Además de esos factores externos, en que la escuela puede intentar influir mostrando un rechazo explícito a la intolerancia y a favor de la inclusión; existen factores internos que suelen estar desalineados de los objetivos que se dice perseguir y Abramovay también los menciona: “En términos de las variables internas (endógenas), la literatura pone énfasis en factores como los sistemas de normas y de reglamentos, así como en los proyectos político-pedagógicos Esos factores comprenden también el colapso de los acuerdos relativos a la coexistencia interna, y también a la falta de respeto por parte de los profesores en relación con los alumnos, y de estos con aquellos. Otros elementos citados son la baja calidad de la enseñanza y la escasez de recursos. Tales variables forman parte de un conjunto de acciones, de dificultades y de tensiones vivenciadas en la rutina cotidiana de la escuela.” Es decir, cuando la misma escuela, a través de sus leyes y reglamentos legitima la estigmatización y la exclusión, favorece el clima intolerante que puede convertirse en acoso escolar. Por ejemplo, cuando se establece como requisito para la asistencia o presencia en las instalaciones escolares, que el estudiante tendrá que evitar los cortes de cabello o peinados y tintes “extravagantes”; lo mismo que usar cualquier tipo de tatuajes, aretes o pendientes en partes corporales distintas a lo “socialmente aceptado”. Obvio que un sistema pedagógico rígido y simplemente impositivo impedirá prácticas de convivencia conscientemente aceptadas y convenientes para todos. ¿De qué tamaño es el problema? Difícil decirlo desde definiciones y formas de medición caprichosas o, por lo menos, muy diferentes. Podemos tomar como referencia la Encuesta sobre violencia en el Distrito Federal porque sabemos cómo se realizó y la confiabilidad de sus datos, aunque sea del 2010: “siete de cada 10 alumnos han sido agresores, víctimas o testigos del bullying, cuyas características son la intencionalidad, repetición, desequilibrio de fuerzas, la existencia de una víctima, así como la generación de un círculo de victimización, acompañado del silencio del agredido”. Cifra muy alta porque considera también a los testigos y agrega el “círculo de victimización” y la incapacidad real de quien la sufre para denunciar. Hay coincidencia, las escuelas están dejando de ser los espacios seguros y libres de violencia que eran, a pesar de los casos ya existentes de acoso escolar; la convivencia de nuestros niños y jóvenes está, cada vez más, influenciada por las brutales desigualdades sociales y la disfuncionalidad de nuestro modelo tradicional de familia, sin pasar por alto los medios de comunicación y redes sociales que tienden a promover modelos de comportamiento discriminadores, y como fondo, la violencia, corrupción e impunidad que impiden la resolución pacífica de los conflictos.

viernes, 23 de mayo de 2014

YO DISCRIMINO

Dice el abuelo, / ellos no saben de estrellas, / no importa que te digan india, / qué podrá enseñar quien no conozca las cosas bellas, / y no querrán verte digna, / solo por vestir tu raíz, / tu divina esencia. Fragmento del poema “Si te dicen india” de Erick de Jesús Ocelotl. A muchos molesta e indigna que se hable de discriminación, se escudan en que ese tipo de comportamiento es “natural” y que atentar contra sus opiniones, creencias y prejuicios es una falta a su libertad de expresión. Cada que algún grupo social sale a las calles y pide se le respete se exacerban y presumiendo su ignorancia se dicen agredidos. Agredidos porque la comunidad lésbico-gay hace una marcha por las calles de esta conservadora ciudad queretana. Agredidos porque un grupo de niñas indígenas denuncia que se prefiera enseñarles inglés y se ignore su idioma originario. Agredidos porque personas del mismo sexo manifiesten su afecto en las calles. Agredidos porque nuestros indígenas salen a vender sus artesanías en la vía pública y no pagan lo mismo que los comerciantes “establecidos”, porque “afean” la ciudad, porque dan mala imagen a los turistas, porque hablan un idioma que los demás no entendemos. Agredidos porque no podemos invadir los lugares apartados para los discapacitados. Agredidos porque los viejos no manejan a la misma velocidad que nosotros. Agredidos porque alguien porta un tatuaje, un piercing, o se viste de forma diferente. Pero la discriminación no es algo tan fácil de definir. Veamos lo que dice el Reporte sobre la discriminación en México editado en el 2012 y que se puede consultar completo en http://ricardoraphael.com/libros/reporte-sobre-la-discriminacion/. «No es tarea sencilla descifrar la naturaleza de la discriminación. Se trata de una práctica humana que proviene tanto del origen animal de la especie como de la capacidad intelectual que, al mismo tiempo, es característica del ser humano. Se construye a partir de la habilidad para distinguir lo que cada cual tiene de común o de distinto; luego, esta carga valorativa es vitalizada por la voluntad que lleva a actuar, positiva o negativamente, hacia aquellas personas asumidas como diferentes. Abundan los argumentos que intentan explicar el acto discriminatorio y, a pesar de su diversidad, prácticamente todos coinciden con que éste tiene como una de sus causas más evidentes a la voluntad de dominación de un grupo humano sobre otro.» Vale la pena detenerse en esas últimas nueve palabras: voluntad de dominación de un grupo humano sobre otro. Y ese grupo puede tener un carácter excluyente económico, religioso o de cualquier otro tipo, el mismo reporte lo pone en claro «En palabras del economista mexicano Gonzalo Hernández Licona (2010), “la exclusión, el marcar el territorio, el no permitir que otros entren a nuestro espacio, o intentar invadir el espacio del otro, es un fenómeno natural, ancestral, provocado por la escasez”. No importa que se trate de alimentos, tierra, agua, puestos de trabajo, oportunidades educativas, capital, información o libertad para expresarse […] todos aquellos bienes que se asuman en la sociedad como insuficientes, despertarán pulsiones inclinadas hacia el acaparamiento, la protección de los intereses propios y la excepción de aquellos que se consideren como extraños, ajenos o extranjeros. Invertidos en tal dinámica, los grupos humanos tienden a crecer y coordinar una red cohesionada y dispuesta para controlar el uso de tales recursos.» Algunos discursos económicos, sociales y religiosos necesitan excluir para justificarse; los ricos, los que creen en una falsa pureza racial, los seguidores de cierto tipo de creencias que se presumen infalibles y paradójicamente “universales”, requieren de “los otros” para ensañarse e imponerse. El mismo documento recupera conceptos teóricos que ayudan a explicar el comportamiento discriminatorio, por ejemplo el de “cierre social” que «se refiere a la acción conjunta de los poderosos para marginar a las personas menos aventajadas de aquellos beneficios obtenidos por la obra o la tarea celebrada de manera conjunta.» Por eso vemos con extrañeza, sorpresa y hasta repugnancia los movimientos indígenas o comunitarios que resisten a la depredación de los territorios que los identifican y les dan razón de ser; nos ganan los pretextos neoliberales que justifican destruir lo que sea con tal de conseguir alguna ganancia monetaria, y a través de ella el poder. Pero para hacerlo hay que crear un discurso o aferrarnos a alguna característica fácil de identificar para discriminar, y lo creamos « El estigma se presenta como piedra de toque para el discurso de la exclusión promovido por el cierre social. Es una señal o marca colocada sobre quien se pretende marginar que, por lo general, se nutre de características ostensibles, como pueden ser el sexo, el color de la piel, la edad, la discapacidad, la estatura, la complexión o la apariencia física. Los estigmas pueden establecerse también a partir de datos menos visibles o explícitos de las personas, tales como la religión, la orientación o preferencia sexual, la lengua o las convicciones que, entre muchos otros elementos, constituyen la identidad subjetiva. Así, la diferencia racial, la pertenencia a una minoría religiosa o el hecho de ser mujer, entre tantos otros pretextos, son elementos que terminan siendo utilizados como marcadores de un discurso cuyo objeto es definir quién será incluido o quién excluida a la hora de asignar bienes que se asumen de difícil obtención. El sexo, el fenotipo, la apariencia física, la religión o la lengua, entre otras categorías, no requieren de un entendimiento sofisticado a la hora de hacerles distinguibles; permiten fácilmente crear la ficción de la primera persona del plural (nosotros) y luego identificar a la tercera del plural (ellos).» No conviene abusar del espacio, ojalá las reflexiones presentadas en este texto sirvan para picar la curiosidad de los lectores, que pensemos, todos, que la discriminación no es fácil de entender y menos de evitar, que reconozcamos que todos discriminamos y con ello justificamos a quienes nos discriminan. El tema no es menor, una de las conclusiones del reporte citado lo deja en claro «Es difícil imaginar que un ser humano pueda conducir la existencia conforme a sus convicciones y creencias, si reiteradamente padece una extorsión social que le exige renunciar a quien es, a su sexualidad, a su origen, a su identidad»

viernes, 16 de mayo de 2014

EL LADO LUMINOSO DE LA LUNA

Las palabras no fluyen, los sentimientos encontrados piden la ayuda de la experiencia y el tiempo para hallar la mejor forma de expresarse, la pedagogía mexicana es rica en ambas cosas, quizás Pablo Latapí Sarre, desde el lugar donde se encuentre, nos pueda dar una manita: “Creo que ser maestro tiene, como la Luna, su cara luminosa y su cara oscura. […] El lado oscuro de la luna lo conoces bien. Es el bajo sueldo y, más a fondo, lo que ese sueldo significa: el poco reconocimiento social hacia el maestro. Esto duele; lo percibes todos los días y te acompaña como mala sombra; a veces alguien te ve de arriba a abajo; mucha gente no valora ni lo que estudiaste ni lo que haces. El lado oscuro son también los escasos recursos con que cuentas para realizar tu tarea y la poca atención que les mereces a las autoridades. Fuera del libro de texto y el gis, casi no cuentas con nada; estás librado a tu imaginación.” Pablo Latapí Sarre http://www.escatep.ipn.mx/Documents/ClubLectura/Frente%20al%20espejo/CARTA%20A%20UN%20MAESTRO.pdf Nada ha cambiado dentro del aula, lo escrito en Carta a un maestro por Latapí se aplica casi en cualquier periodo histórico de nuestro país y en todo nivel educativo. De un tiempo para acá, los maestros somos señalados por los políticos y los medios de comunicación como los únicos culpables del desastre educativo, tal señalamiento no es inocente, quieren distraer la atención de su propia responsabilidad, de sus complicidades, de sus transas, de la cooptación corrupta de las dirigencias sindicales. “Júntale a todo lo anterior la pobreza de los alumnos que les dificulta tanto aprender; la testarudez, indisciplina y rebeldía de algunos muchachos en el aula; la ignorancia, a veces, de los padres de familia que no saben estimularlos ni corregirlos, y la maledicencia, que nunca falta, en la comunidad. Para ganarte la atención de los chicos tienes que competir con la "tele", los videos y los cantantes de moda, en batallas que están perdidas de antemano; y, como colofón, se te culpa no solo de que los alumnos no aprendan, sino de todos los males del sistema educativo. Decididamente, el lado oscuro es más bien negro, de tantas dificultades y problemas que tiene la profesión.” Las escuelas no son guarderías y los maestros no somos cuidadores, de más está decir que los niños y jóvenes tampoco son mercancías que se depositan en un lugar que parece seguro y de donde no se deben mover. La corrupción, impunidad y desigualdad han convertido los espacios educativos en, casi, el único lugar donde se puede dar una convivencia armónica y no violenta, a pesar de los escándalos de acoso escolar y las contadas denuncias de mal trato. Las escuelas son, todavía, espacios donde la convivencia, el aprendizaje y esparcimiento están libres del consumo de drogas legales o ilegales; donde se intenta, a pesar de la masificación, conocer y apreciar a los alumnos por lo que son y lo que pueden ser, sin fanatismos ni discriminaciones; o al menos eso se intenta. Pero no somos mártires ni masoquistas, encontramos satisfacciones en lo más humano que tenemos como especie, otra vez la voz de Latapí: “¿Qué pondremos en el lado luminoso? […] recuerdo siempre tres cosas que me parecen hermosas y hoy añoro. La primera es la experiencia de "ver aprender"; suena curioso decirlo así pero no hallo otra manera. […] El momento en que las letras se convierten en palabras y éstas en pensamientos es como un chispazo que estremece al niño y al adulto por igual; en ese momento el niño sonríe y su sonrisa es expresión de triunfo, gozo de descubrimiento y juego ganado; en el adulto es emoción que le desconcierta, comprobación de que "no era tan difícil" y extraña sensación de descubrir que el pensamiento está escondido en los garabatos del papel. […] Ver aprender, presenciarlo, más como testigo que como actor, es la satisfacción fundamental de quien enseña. Lo malo está en que a veces nos concentramos tanto en enseñar, que acabamos contemplando cómo enseñamos en vez de disfrutar el milagro continuo de los que aprenden. Ver aprender es ver crecer y madurar a los niños y jóvenes, comprobar que adquieren capacidades que no tenían, que hablan mejor, que juzgan por sí mismos y que van saliendo adelante. […] Ser maestro o maestra es ser invitado, en ciertos momentos privilegiados, a entrar al alma de un chico o una chica y ayudarle a encontrarse, a afirmar paulatinamente su carácter, a descubrir sus emociones, quizás a superar sus temores y angustias. Y para muchos alumnos el maestro o la maestra son los únicos apoyos con que cuentan. […] Tus alumnos te obligan a estar enterado de cuanto pasa; te bombardean con preguntas; te ponen en órbita; de todo tienes que saber; acaban enseñándote más que tú a ellos. Esto es bonito: ser maestro es seguir creciendo. […] Si en el balance final las luces son más poderosas que las sombras, no lo sé. Es cosa de vocación, de inclinación interior, de proyecto de vida. O quizá de amor. Y digo la palabra sin ruborizarme porque creo que la profesión de maestro emparenta con la paternidad y ésta o es amor o no es nada. […] Si tienes vocación de maestro, concluyo, creo que tú también opinarás, sin grandilocuencias ni idealizaciones, que la Luna es, decididamente, luminosa y bella.”

viernes, 9 de mayo de 2014

LIBERTAD, FRATERNIDAD E IGUALDAD

El neoliberalismo se disfraza de un respeto indiscriminado a la libertad individual, donde no hay más límite que lo que pueda imponer la “mano invisible” del mercado o la estupidez propia. ¿Por qué se me tiene que prohibir fumar en lugares públicos si estoy haciendo uso de mi libertad? ¿Por qué se me impide gozar y corear narco corridos si no estoy afectando a nadie? ¿Por qué no puedo comprar antibióticos en cualquier farmacia si, en el peor de los casos, estoy atentando contra mi salud y la de nadie más? ¿Por qué no puedo comprar un arma para usarla para mi defensa, protección o lo que me dé la gana? Para colmo y en el mejor de los casos le echamos la culpa a la Revolución Francesa y sus afanes libertarios, pero se olvida, convenientemente, que los principios de ese movimiento social eran tres y que van juntos, no pueden ni deben separarse: libertad, fraternidad e igualdad. La “libertad” de un fumador choca con la fraternidad que debe tener con el resto de sus semejantes, porque sabemos que el fumador pasivo resulta igual o peor de afectado que quien tiene el cigarro prendido metido en la boca o “descansando” en un cenicero, y aunque esto no se supiera, resulta obvio que el humo de semejante artefacto no es necesariamente agradable para el resto de los presentes. Tampoco hay igualdad de circunstancias, porque el fumador no tiene consideración alguna por la “libertad” de los no fumadores para respirar un aire limpio de humo del cigarro y no permitirá se cuestione la suya, por lo que terminará imponiéndose. Auto recetarse antibióticos parece no tener consecuencias sobre los demás, a final de cuentas quien ejerce su “libertad” de tragarse o inyectarse lo que le dé la gana afecta su salud y la de nadie más, pero eso tampoco es tan cierto. El uso indiscriminado de este tipo de sustancias produce que las bacterias que han mutado sean las sobrevivientes, se propaguen, infecten a otros a través de cualquier intercambio de fluidos (toser, estornudar, besar, saludar de mano, lagrimear, eyacular o cualquiera otra forma que exista), lo enfermen y su cura, si la hay y es oportuna, sea mucho más complicada; tan es así que la Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta sobre enfermedades comunes que ya son resistentes a los medicamentos conocidos actualmente, y todo por el abuso. Vetar a un cantante de narco corridos parece un gesto inútil, sus “seguidores” enarbolarán su libertad para oír, bailar y gastarse su dinero en lo que les dé la gana, total, parece que no afectan a nadie más. Es más, hasta podrán argumentar que es una expresión “artística” y que por tanto hay censura. Pero ¿dónde queda la fraternidad con las miles de víctimas del narcotráfico? ¿Acaso pensarán que un secuestrado, “levantado”, desaparecido, extorsionado o ejecutado estaba ejerciendo su libertad de elección cuando lo convirtieron en víctima? “Con cuerno de chivo y bazuca en la nuca / volando cabezas al que se atraviesa, / somos sanguinarios locos bien ondeados, / nos gusta matar…” ¿Qué tiene de malo cantar cosas como esa del grupo Buknas de Culiacán? Comenzando porque el compositor y líder del grupo jamás estuvo en Culiacán antes de ser filmado para el documental Narcocultura, que fue reclutado para el grupo mientras cumplía condena por un delito menor, que cobra por lo que escribe sin verificar dato alguno de lo que le “encargan”, que al igual que los fundadores del movimiento alterado, los Twins de Culiacán, vive en Los Ángeles y nunca ha padecido los efectos violentos de la delincuencia organizada. Según una investigación de la revista Sin Embargo de enero del 2013: “Los intérpretes de la música del Movimiento Alterado son El Komander (la punta de lanza), Los Buitres, Larry Hernández, Noel Torres, Oscar García, Los Cuates Valenzuela, Buchones de Culiacán, Buknas de Culiacán, Los Primos, Erik Estrada y El RM. Si bien, cada uno de estos cantantes o grupos tenía cierta fama en Sinaloa, fue en 2009 que saltaron a la escena nacional e internacional. En ese año los Cuates Valenzuela Rivera, Omar y Alfonso, crearon el Movimiento Alterado. Pero ni siquiera a ellos se les ocurriría decir que ejercen su libertad de expresión porque “piden permiso” a los delincuentes para componer sus canciones «“Nosotros los buscamos a ellos para que nos den permiso”, dice Omar sin ofrecer mayor detalle. “Les hicimos llegar (la canción) y nos dieron el ok para poder sacar el corrido. Teníamos miedo. Nos mandaron a decir con su gente, con sus secuaces, que estábamos autorizados para sacar cualquier cosa. A veces se puede ofender alguien. No queríamos broncas”, admite. Omar narra que en una ocasión un intermediario ajeno al Cártel de Sinaloa le ofreció dinero pero lo rechazó. Alfonso agrega que las canciones del Movimiento Alterado son exclusivas del Cártel de Sinaloa, si se habla, por ejemplo, de Los Zetas, su vida correría peligro [...] además de los Valenzuela, existen más personas que están haciendo dinero con la apología de la violencia, así como hay canciones sobre el Cártel de Sinaloa, hay canciones para Los Zetas, como las que canta Beto Quintanilla; o música sobre La Familia Michoacana que interpretan Los Inquietos del Norte.» http://www.sinembargo.mx/08-01-2013/483513 En estos casos no hay escucha inocente, se hace apología ─que según el diccionario es: “Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”─ de la violencia, y creo que podemos estar de acuerdo que no hay nada menos libertario, fraternal e igualitario que, precisamente, la violencia.

sábado, 3 de mayo de 2014

NOS LLEVA EL TREN

Verdades a medias y mentiras completas. Nuestra clase política no es capaz de enviar mensajes claros aunque tenga toda la información para hacerlo, ya tienen metido en su ADN el enredar cualquier cosa para ver si en la turbulencia sacan más ventaja. Ese opacar innecesario hace que la ciudadanía desconfíe hasta de lo que parece más conveniente. Vamos a la historia. Desde la campaña electoral federal que culminara a mitad del 2012, quien resultara candidato ganador había asumido compromisos de infraestructura importantes, los “ocho grandes” como los llama la Cámara Mexicana de la Industria de la Comunicación son, en ese orden: la construcción del tren rápido México-Querétaro; la construcción de un nuevo puerto en Veracruz, con sus obras de infraestructura básica y terminales; el tren interurbano México-Toluca; la conclusión de la carretera Oaxaca-Istmo; la construcción del tren transpeninsular en Yucatán (de Mérida a Puerto Venado); la modernización del puerto de Guaymas; la segunda terminal especializada de contenedores en el puerto de Lázaro Cárdenas y la ampliación del tren eléctrico urbano en la zona metropolitana de Guadalajara. Seguimos en la historia, para nadie medianamente escolarizado es una sorpresa saber que la invención de la máquina de vapor fue de los detonantes de la Revolución Industrial del siglo XVIII. La máquina de combustión externa, primero, y la de combustión interna después, permitieron incrementar la producción de gran cantidad de productos y su transporte por ferrocarril y otros medios. Pero este, el ferrocarril, por sus características propias como medio de transporte masivo, abarata la circulación de mercancías o personas. Además aguanta el paso del tiempo, tan es así que seguimos montados en la estructura ferroviaria heredada del porfiriato. Las carreteras requieren de mantenimiento constante, se saturan, son caras, tienen limitantes importantes respecto del tamaño y peso de la carga que pueden aceptar, promueven el desperdicio energético porque obligan al uso intensivo de automóviles y nunca son suficientes. Recuperar la movilidad ferroviaria del país era algo lógico y urgente. Aquí íbamos en sentido contrario. Apenas este 30 de abril supimos algunos detalles del proyecto del tren rápido que tendrá, en una primera etapa, como origen y destino la ciudad de Querétaro. No porque no se tuvieran los detalles, sino porque no se querían dar a conocer. En el Diario Oficial del 18 de febrero del 2013 se publica el acuerdo de coordinación para la construcción del tren rápido, entre lo interesante podemos encontrar: OBLIGACIONES DE "EL ESTADO DE QUERETARO". Para la consecución del objeto del presente instrumento "EL ESTADO DE QUERETARO" se obliga a: a) Llevar a cabo en el ámbito de su competencia y jurisdicción, la liberación de los Derechos de Vía que se requieran para la realización del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México", así como la elaboración del diseño, construcción y financiamiento de las obras viales y urbanas necesarias para la mejor operatividad. […] b) Aportar la infraestructura necesaria para establecer las rutas alimentadoras, así como implementar el reordenamiento de transporte público e incluirlo a dichas rutas alimentadoras a lo largo del recorrido del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México" en "EL ESTADO DE QUERETARO". TRANSPARENCIA. "LA SCT" conviene en hacer pública la información que se genere con motivo de la realización de las acciones a que se contrae el presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones, en términos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental […] "EL ESTADO DE QUERETARO", se compromete a difundir la información que se genere con motivo del presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones. Ocho meses después, la inquietud ciudadana por el desconocimiento del proyecto era evidente en la zona de Hércules y colonias vecinas, la nota informativa de Mariana Chávez de La Jornada (27 de septiembre del 2013) era evidencia de ello: “El tren rápido México-Querétaro, cuyo anteproyecto aún se elabora, ya generó inquietud entre cientos de habitantes de siete colonias de la delegación Villa Cayetano Rubio, en el municipio capitalino, luego que trabajadores de la empresa Prointec IPMSA tomaron fotografías de sus casas y realizaron encuestas y mediciones de la ruta, que afectaría a unas 7 mil 500 personas, quienes temen perder su patrimonio. Vecinos de la colonia El Bosque narraron que el 20 de agosto interceptaron a personas que medían y fotografiaban viviendas y calles. Una se identificó como José Rendón Cabrera, encuestador de la coordinación del proyecto de Prointec IPMSA. El Bosque y los fraccionamientos Hércules, La Estación 1, La Estación 2, Los Perales, 2 de Abril, Hollywood y La Crucita. También descubrieron que el panteón va a desaparecer”. Ya sabían, las autoridades y empresas, que la terminal estaría en esa zona. En otros lugares el procedimiento es menos opaco, por ejemplo, el 20 de febrero 2014 José Antonio Trejo Rodríguez, director de Desarrollo Económico de la alcaldía de Tula en el estado de Hidalgo decía: “A finales de diciembre la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) definió el trazo de la vía del tren rápido México-Querétaro, proyecto que en este momento se encuentra ya en el proceso de la liberación del derecho de vía […] todo se ha hecho de manera muy impecable y no ha habido problema con la compraventa de los predios, pues no se está haciendo desde la perspectiva del autoritarismo”, y detallaba la ruta de la vía y las afectaciones a terrenos y ejidos. http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1568906&page=15 Mientras, nuestros funcionarios jugaban a dar atole con el dedo, sabiendo que: “De acuerdo con el análisis costo-beneficio del TAV México-Querétaro, la estación ubicada en la zona de Balcones del Acueducto comprende tres zonas diferenciadas: zona edificada de la estación, de circulación y de parada. Esta última incluye estacionamiento, zona de taxis y bus, kiss and ride, carga y descarga y emergencias, y aparcamiento de bicicletas, según detalla el documento. En Querétaro, también habrá un taller cerca de Bernardo Quintana. Ahí se realizaría la instalación de inspección básica diaria y depósito. http://eleconomista.com.mx/estados/2014/04/29/obra-civil-tren-mexico-queretaro-cinco-licitaciones Por lo menos desde noviembre del año pasado se sabían los encargados de gestionar los derechos de vía y la cantidad que el proyecto destina al mismo fin: “El despacho Tovilla y Elias Abogados trabajará para tren México-Toluca con contrato de 5,102,230 millones de pesos (mdp), mientras que Estrategias en Infraestructura y Territorio hará lo mismo para el Tren México-Querétaro con una oferta de 5,600,689 mdp. La labor de ambas empresas será liberar los espacios de algunas construcciones ubicadas en un perímetro de no menos de 20 metros a los costados de los rieles y negociar la adquisición de terrenos adicionales, http://www.obrasweb.mx/construccion/2013/11/13/asignan-contratos-para-liberar-derecho-de-via-de-los-trenes Formas muy diferentes de hacer las cosas y todavía hay mucha información oculta en los escritorios de algunos interesados. Será para que no recordemos al anterior intento fallido que costó miles de millones de pesos que fueron a parar al bolsillo de unos cuantos. No hay respeto para el ciudadano.