viernes, 23 de mayo de 2014

YO DISCRIMINO

Dice el abuelo, / ellos no saben de estrellas, / no importa que te digan india, / qué podrá enseñar quien no conozca las cosas bellas, / y no querrán verte digna, / solo por vestir tu raíz, / tu divina esencia. Fragmento del poema “Si te dicen india” de Erick de Jesús Ocelotl. A muchos molesta e indigna que se hable de discriminación, se escudan en que ese tipo de comportamiento es “natural” y que atentar contra sus opiniones, creencias y prejuicios es una falta a su libertad de expresión. Cada que algún grupo social sale a las calles y pide se le respete se exacerban y presumiendo su ignorancia se dicen agredidos. Agredidos porque la comunidad lésbico-gay hace una marcha por las calles de esta conservadora ciudad queretana. Agredidos porque un grupo de niñas indígenas denuncia que se prefiera enseñarles inglés y se ignore su idioma originario. Agredidos porque personas del mismo sexo manifiesten su afecto en las calles. Agredidos porque nuestros indígenas salen a vender sus artesanías en la vía pública y no pagan lo mismo que los comerciantes “establecidos”, porque “afean” la ciudad, porque dan mala imagen a los turistas, porque hablan un idioma que los demás no entendemos. Agredidos porque no podemos invadir los lugares apartados para los discapacitados. Agredidos porque los viejos no manejan a la misma velocidad que nosotros. Agredidos porque alguien porta un tatuaje, un piercing, o se viste de forma diferente. Pero la discriminación no es algo tan fácil de definir. Veamos lo que dice el Reporte sobre la discriminación en México editado en el 2012 y que se puede consultar completo en http://ricardoraphael.com/libros/reporte-sobre-la-discriminacion/. «No es tarea sencilla descifrar la naturaleza de la discriminación. Se trata de una práctica humana que proviene tanto del origen animal de la especie como de la capacidad intelectual que, al mismo tiempo, es característica del ser humano. Se construye a partir de la habilidad para distinguir lo que cada cual tiene de común o de distinto; luego, esta carga valorativa es vitalizada por la voluntad que lleva a actuar, positiva o negativamente, hacia aquellas personas asumidas como diferentes. Abundan los argumentos que intentan explicar el acto discriminatorio y, a pesar de su diversidad, prácticamente todos coinciden con que éste tiene como una de sus causas más evidentes a la voluntad de dominación de un grupo humano sobre otro.» Vale la pena detenerse en esas últimas nueve palabras: voluntad de dominación de un grupo humano sobre otro. Y ese grupo puede tener un carácter excluyente económico, religioso o de cualquier otro tipo, el mismo reporte lo pone en claro «En palabras del economista mexicano Gonzalo Hernández Licona (2010), “la exclusión, el marcar el territorio, el no permitir que otros entren a nuestro espacio, o intentar invadir el espacio del otro, es un fenómeno natural, ancestral, provocado por la escasez”. No importa que se trate de alimentos, tierra, agua, puestos de trabajo, oportunidades educativas, capital, información o libertad para expresarse […] todos aquellos bienes que se asuman en la sociedad como insuficientes, despertarán pulsiones inclinadas hacia el acaparamiento, la protección de los intereses propios y la excepción de aquellos que se consideren como extraños, ajenos o extranjeros. Invertidos en tal dinámica, los grupos humanos tienden a crecer y coordinar una red cohesionada y dispuesta para controlar el uso de tales recursos.» Algunos discursos económicos, sociales y religiosos necesitan excluir para justificarse; los ricos, los que creen en una falsa pureza racial, los seguidores de cierto tipo de creencias que se presumen infalibles y paradójicamente “universales”, requieren de “los otros” para ensañarse e imponerse. El mismo documento recupera conceptos teóricos que ayudan a explicar el comportamiento discriminatorio, por ejemplo el de “cierre social” que «se refiere a la acción conjunta de los poderosos para marginar a las personas menos aventajadas de aquellos beneficios obtenidos por la obra o la tarea celebrada de manera conjunta.» Por eso vemos con extrañeza, sorpresa y hasta repugnancia los movimientos indígenas o comunitarios que resisten a la depredación de los territorios que los identifican y les dan razón de ser; nos ganan los pretextos neoliberales que justifican destruir lo que sea con tal de conseguir alguna ganancia monetaria, y a través de ella el poder. Pero para hacerlo hay que crear un discurso o aferrarnos a alguna característica fácil de identificar para discriminar, y lo creamos « El estigma se presenta como piedra de toque para el discurso de la exclusión promovido por el cierre social. Es una señal o marca colocada sobre quien se pretende marginar que, por lo general, se nutre de características ostensibles, como pueden ser el sexo, el color de la piel, la edad, la discapacidad, la estatura, la complexión o la apariencia física. Los estigmas pueden establecerse también a partir de datos menos visibles o explícitos de las personas, tales como la religión, la orientación o preferencia sexual, la lengua o las convicciones que, entre muchos otros elementos, constituyen la identidad subjetiva. Así, la diferencia racial, la pertenencia a una minoría religiosa o el hecho de ser mujer, entre tantos otros pretextos, son elementos que terminan siendo utilizados como marcadores de un discurso cuyo objeto es definir quién será incluido o quién excluida a la hora de asignar bienes que se asumen de difícil obtención. El sexo, el fenotipo, la apariencia física, la religión o la lengua, entre otras categorías, no requieren de un entendimiento sofisticado a la hora de hacerles distinguibles; permiten fácilmente crear la ficción de la primera persona del plural (nosotros) y luego identificar a la tercera del plural (ellos).» No conviene abusar del espacio, ojalá las reflexiones presentadas en este texto sirvan para picar la curiosidad de los lectores, que pensemos, todos, que la discriminación no es fácil de entender y menos de evitar, que reconozcamos que todos discriminamos y con ello justificamos a quienes nos discriminan. El tema no es menor, una de las conclusiones del reporte citado lo deja en claro «Es difícil imaginar que un ser humano pueda conducir la existencia conforme a sus convicciones y creencias, si reiteradamente padece una extorsión social que le exige renunciar a quien es, a su sexualidad, a su origen, a su identidad»

viernes, 16 de mayo de 2014

EL LADO LUMINOSO DE LA LUNA

Las palabras no fluyen, los sentimientos encontrados piden la ayuda de la experiencia y el tiempo para hallar la mejor forma de expresarse, la pedagogía mexicana es rica en ambas cosas, quizás Pablo Latapí Sarre, desde el lugar donde se encuentre, nos pueda dar una manita: “Creo que ser maestro tiene, como la Luna, su cara luminosa y su cara oscura. […] El lado oscuro de la luna lo conoces bien. Es el bajo sueldo y, más a fondo, lo que ese sueldo significa: el poco reconocimiento social hacia el maestro. Esto duele; lo percibes todos los días y te acompaña como mala sombra; a veces alguien te ve de arriba a abajo; mucha gente no valora ni lo que estudiaste ni lo que haces. El lado oscuro son también los escasos recursos con que cuentas para realizar tu tarea y la poca atención que les mereces a las autoridades. Fuera del libro de texto y el gis, casi no cuentas con nada; estás librado a tu imaginación.” Pablo Latapí Sarre http://www.escatep.ipn.mx/Documents/ClubLectura/Frente%20al%20espejo/CARTA%20A%20UN%20MAESTRO.pdf Nada ha cambiado dentro del aula, lo escrito en Carta a un maestro por Latapí se aplica casi en cualquier periodo histórico de nuestro país y en todo nivel educativo. De un tiempo para acá, los maestros somos señalados por los políticos y los medios de comunicación como los únicos culpables del desastre educativo, tal señalamiento no es inocente, quieren distraer la atención de su propia responsabilidad, de sus complicidades, de sus transas, de la cooptación corrupta de las dirigencias sindicales. “Júntale a todo lo anterior la pobreza de los alumnos que les dificulta tanto aprender; la testarudez, indisciplina y rebeldía de algunos muchachos en el aula; la ignorancia, a veces, de los padres de familia que no saben estimularlos ni corregirlos, y la maledicencia, que nunca falta, en la comunidad. Para ganarte la atención de los chicos tienes que competir con la "tele", los videos y los cantantes de moda, en batallas que están perdidas de antemano; y, como colofón, se te culpa no solo de que los alumnos no aprendan, sino de todos los males del sistema educativo. Decididamente, el lado oscuro es más bien negro, de tantas dificultades y problemas que tiene la profesión.” Las escuelas no son guarderías y los maestros no somos cuidadores, de más está decir que los niños y jóvenes tampoco son mercancías que se depositan en un lugar que parece seguro y de donde no se deben mover. La corrupción, impunidad y desigualdad han convertido los espacios educativos en, casi, el único lugar donde se puede dar una convivencia armónica y no violenta, a pesar de los escándalos de acoso escolar y las contadas denuncias de mal trato. Las escuelas son, todavía, espacios donde la convivencia, el aprendizaje y esparcimiento están libres del consumo de drogas legales o ilegales; donde se intenta, a pesar de la masificación, conocer y apreciar a los alumnos por lo que son y lo que pueden ser, sin fanatismos ni discriminaciones; o al menos eso se intenta. Pero no somos mártires ni masoquistas, encontramos satisfacciones en lo más humano que tenemos como especie, otra vez la voz de Latapí: “¿Qué pondremos en el lado luminoso? […] recuerdo siempre tres cosas que me parecen hermosas y hoy añoro. La primera es la experiencia de "ver aprender"; suena curioso decirlo así pero no hallo otra manera. […] El momento en que las letras se convierten en palabras y éstas en pensamientos es como un chispazo que estremece al niño y al adulto por igual; en ese momento el niño sonríe y su sonrisa es expresión de triunfo, gozo de descubrimiento y juego ganado; en el adulto es emoción que le desconcierta, comprobación de que "no era tan difícil" y extraña sensación de descubrir que el pensamiento está escondido en los garabatos del papel. […] Ver aprender, presenciarlo, más como testigo que como actor, es la satisfacción fundamental de quien enseña. Lo malo está en que a veces nos concentramos tanto en enseñar, que acabamos contemplando cómo enseñamos en vez de disfrutar el milagro continuo de los que aprenden. Ver aprender es ver crecer y madurar a los niños y jóvenes, comprobar que adquieren capacidades que no tenían, que hablan mejor, que juzgan por sí mismos y que van saliendo adelante. […] Ser maestro o maestra es ser invitado, en ciertos momentos privilegiados, a entrar al alma de un chico o una chica y ayudarle a encontrarse, a afirmar paulatinamente su carácter, a descubrir sus emociones, quizás a superar sus temores y angustias. Y para muchos alumnos el maestro o la maestra son los únicos apoyos con que cuentan. […] Tus alumnos te obligan a estar enterado de cuanto pasa; te bombardean con preguntas; te ponen en órbita; de todo tienes que saber; acaban enseñándote más que tú a ellos. Esto es bonito: ser maestro es seguir creciendo. […] Si en el balance final las luces son más poderosas que las sombras, no lo sé. Es cosa de vocación, de inclinación interior, de proyecto de vida. O quizá de amor. Y digo la palabra sin ruborizarme porque creo que la profesión de maestro emparenta con la paternidad y ésta o es amor o no es nada. […] Si tienes vocación de maestro, concluyo, creo que tú también opinarás, sin grandilocuencias ni idealizaciones, que la Luna es, decididamente, luminosa y bella.”

viernes, 9 de mayo de 2014

LIBERTAD, FRATERNIDAD E IGUALDAD

El neoliberalismo se disfraza de un respeto indiscriminado a la libertad individual, donde no hay más límite que lo que pueda imponer la “mano invisible” del mercado o la estupidez propia. ¿Por qué se me tiene que prohibir fumar en lugares públicos si estoy haciendo uso de mi libertad? ¿Por qué se me impide gozar y corear narco corridos si no estoy afectando a nadie? ¿Por qué no puedo comprar antibióticos en cualquier farmacia si, en el peor de los casos, estoy atentando contra mi salud y la de nadie más? ¿Por qué no puedo comprar un arma para usarla para mi defensa, protección o lo que me dé la gana? Para colmo y en el mejor de los casos le echamos la culpa a la Revolución Francesa y sus afanes libertarios, pero se olvida, convenientemente, que los principios de ese movimiento social eran tres y que van juntos, no pueden ni deben separarse: libertad, fraternidad e igualdad. La “libertad” de un fumador choca con la fraternidad que debe tener con el resto de sus semejantes, porque sabemos que el fumador pasivo resulta igual o peor de afectado que quien tiene el cigarro prendido metido en la boca o “descansando” en un cenicero, y aunque esto no se supiera, resulta obvio que el humo de semejante artefacto no es necesariamente agradable para el resto de los presentes. Tampoco hay igualdad de circunstancias, porque el fumador no tiene consideración alguna por la “libertad” de los no fumadores para respirar un aire limpio de humo del cigarro y no permitirá se cuestione la suya, por lo que terminará imponiéndose. Auto recetarse antibióticos parece no tener consecuencias sobre los demás, a final de cuentas quien ejerce su “libertad” de tragarse o inyectarse lo que le dé la gana afecta su salud y la de nadie más, pero eso tampoco es tan cierto. El uso indiscriminado de este tipo de sustancias produce que las bacterias que han mutado sean las sobrevivientes, se propaguen, infecten a otros a través de cualquier intercambio de fluidos (toser, estornudar, besar, saludar de mano, lagrimear, eyacular o cualquiera otra forma que exista), lo enfermen y su cura, si la hay y es oportuna, sea mucho más complicada; tan es así que la Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta sobre enfermedades comunes que ya son resistentes a los medicamentos conocidos actualmente, y todo por el abuso. Vetar a un cantante de narco corridos parece un gesto inútil, sus “seguidores” enarbolarán su libertad para oír, bailar y gastarse su dinero en lo que les dé la gana, total, parece que no afectan a nadie más. Es más, hasta podrán argumentar que es una expresión “artística” y que por tanto hay censura. Pero ¿dónde queda la fraternidad con las miles de víctimas del narcotráfico? ¿Acaso pensarán que un secuestrado, “levantado”, desaparecido, extorsionado o ejecutado estaba ejerciendo su libertad de elección cuando lo convirtieron en víctima? “Con cuerno de chivo y bazuca en la nuca / volando cabezas al que se atraviesa, / somos sanguinarios locos bien ondeados, / nos gusta matar…” ¿Qué tiene de malo cantar cosas como esa del grupo Buknas de Culiacán? Comenzando porque el compositor y líder del grupo jamás estuvo en Culiacán antes de ser filmado para el documental Narcocultura, que fue reclutado para el grupo mientras cumplía condena por un delito menor, que cobra por lo que escribe sin verificar dato alguno de lo que le “encargan”, que al igual que los fundadores del movimiento alterado, los Twins de Culiacán, vive en Los Ángeles y nunca ha padecido los efectos violentos de la delincuencia organizada. Según una investigación de la revista Sin Embargo de enero del 2013: “Los intérpretes de la música del Movimiento Alterado son El Komander (la punta de lanza), Los Buitres, Larry Hernández, Noel Torres, Oscar García, Los Cuates Valenzuela, Buchones de Culiacán, Buknas de Culiacán, Los Primos, Erik Estrada y El RM. Si bien, cada uno de estos cantantes o grupos tenía cierta fama en Sinaloa, fue en 2009 que saltaron a la escena nacional e internacional. En ese año los Cuates Valenzuela Rivera, Omar y Alfonso, crearon el Movimiento Alterado. Pero ni siquiera a ellos se les ocurriría decir que ejercen su libertad de expresión porque “piden permiso” a los delincuentes para componer sus canciones «“Nosotros los buscamos a ellos para que nos den permiso”, dice Omar sin ofrecer mayor detalle. “Les hicimos llegar (la canción) y nos dieron el ok para poder sacar el corrido. Teníamos miedo. Nos mandaron a decir con su gente, con sus secuaces, que estábamos autorizados para sacar cualquier cosa. A veces se puede ofender alguien. No queríamos broncas”, admite. Omar narra que en una ocasión un intermediario ajeno al Cártel de Sinaloa le ofreció dinero pero lo rechazó. Alfonso agrega que las canciones del Movimiento Alterado son exclusivas del Cártel de Sinaloa, si se habla, por ejemplo, de Los Zetas, su vida correría peligro [...] además de los Valenzuela, existen más personas que están haciendo dinero con la apología de la violencia, así como hay canciones sobre el Cártel de Sinaloa, hay canciones para Los Zetas, como las que canta Beto Quintanilla; o música sobre La Familia Michoacana que interpretan Los Inquietos del Norte.» http://www.sinembargo.mx/08-01-2013/483513 En estos casos no hay escucha inocente, se hace apología ─que según el diccionario es: “Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”─ de la violencia, y creo que podemos estar de acuerdo que no hay nada menos libertario, fraternal e igualitario que, precisamente, la violencia.

sábado, 3 de mayo de 2014

NOS LLEVA EL TREN

Verdades a medias y mentiras completas. Nuestra clase política no es capaz de enviar mensajes claros aunque tenga toda la información para hacerlo, ya tienen metido en su ADN el enredar cualquier cosa para ver si en la turbulencia sacan más ventaja. Ese opacar innecesario hace que la ciudadanía desconfíe hasta de lo que parece más conveniente. Vamos a la historia. Desde la campaña electoral federal que culminara a mitad del 2012, quien resultara candidato ganador había asumido compromisos de infraestructura importantes, los “ocho grandes” como los llama la Cámara Mexicana de la Industria de la Comunicación son, en ese orden: la construcción del tren rápido México-Querétaro; la construcción de un nuevo puerto en Veracruz, con sus obras de infraestructura básica y terminales; el tren interurbano México-Toluca; la conclusión de la carretera Oaxaca-Istmo; la construcción del tren transpeninsular en Yucatán (de Mérida a Puerto Venado); la modernización del puerto de Guaymas; la segunda terminal especializada de contenedores en el puerto de Lázaro Cárdenas y la ampliación del tren eléctrico urbano en la zona metropolitana de Guadalajara. Seguimos en la historia, para nadie medianamente escolarizado es una sorpresa saber que la invención de la máquina de vapor fue de los detonantes de la Revolución Industrial del siglo XVIII. La máquina de combustión externa, primero, y la de combustión interna después, permitieron incrementar la producción de gran cantidad de productos y su transporte por ferrocarril y otros medios. Pero este, el ferrocarril, por sus características propias como medio de transporte masivo, abarata la circulación de mercancías o personas. Además aguanta el paso del tiempo, tan es así que seguimos montados en la estructura ferroviaria heredada del porfiriato. Las carreteras requieren de mantenimiento constante, se saturan, son caras, tienen limitantes importantes respecto del tamaño y peso de la carga que pueden aceptar, promueven el desperdicio energético porque obligan al uso intensivo de automóviles y nunca son suficientes. Recuperar la movilidad ferroviaria del país era algo lógico y urgente. Aquí íbamos en sentido contrario. Apenas este 30 de abril supimos algunos detalles del proyecto del tren rápido que tendrá, en una primera etapa, como origen y destino la ciudad de Querétaro. No porque no se tuvieran los detalles, sino porque no se querían dar a conocer. En el Diario Oficial del 18 de febrero del 2013 se publica el acuerdo de coordinación para la construcción del tren rápido, entre lo interesante podemos encontrar: OBLIGACIONES DE "EL ESTADO DE QUERETARO". Para la consecución del objeto del presente instrumento "EL ESTADO DE QUERETARO" se obliga a: a) Llevar a cabo en el ámbito de su competencia y jurisdicción, la liberación de los Derechos de Vía que se requieran para la realización del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México", así como la elaboración del diseño, construcción y financiamiento de las obras viales y urbanas necesarias para la mejor operatividad. […] b) Aportar la infraestructura necesaria para establecer las rutas alimentadoras, así como implementar el reordenamiento de transporte público e incluirlo a dichas rutas alimentadoras a lo largo del recorrido del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México" en "EL ESTADO DE QUERETARO". TRANSPARENCIA. "LA SCT" conviene en hacer pública la información que se genere con motivo de la realización de las acciones a que se contrae el presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones, en términos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental […] "EL ESTADO DE QUERETARO", se compromete a difundir la información que se genere con motivo del presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones. Ocho meses después, la inquietud ciudadana por el desconocimiento del proyecto era evidente en la zona de Hércules y colonias vecinas, la nota informativa de Mariana Chávez de La Jornada (27 de septiembre del 2013) era evidencia de ello: “El tren rápido México-Querétaro, cuyo anteproyecto aún se elabora, ya generó inquietud entre cientos de habitantes de siete colonias de la delegación Villa Cayetano Rubio, en el municipio capitalino, luego que trabajadores de la empresa Prointec IPMSA tomaron fotografías de sus casas y realizaron encuestas y mediciones de la ruta, que afectaría a unas 7 mil 500 personas, quienes temen perder su patrimonio. Vecinos de la colonia El Bosque narraron que el 20 de agosto interceptaron a personas que medían y fotografiaban viviendas y calles. Una se identificó como José Rendón Cabrera, encuestador de la coordinación del proyecto de Prointec IPMSA. El Bosque y los fraccionamientos Hércules, La Estación 1, La Estación 2, Los Perales, 2 de Abril, Hollywood y La Crucita. También descubrieron que el panteón va a desaparecer”. Ya sabían, las autoridades y empresas, que la terminal estaría en esa zona. En otros lugares el procedimiento es menos opaco, por ejemplo, el 20 de febrero 2014 José Antonio Trejo Rodríguez, director de Desarrollo Económico de la alcaldía de Tula en el estado de Hidalgo decía: “A finales de diciembre la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) definió el trazo de la vía del tren rápido México-Querétaro, proyecto que en este momento se encuentra ya en el proceso de la liberación del derecho de vía […] todo se ha hecho de manera muy impecable y no ha habido problema con la compraventa de los predios, pues no se está haciendo desde la perspectiva del autoritarismo”, y detallaba la ruta de la vía y las afectaciones a terrenos y ejidos. http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1568906&page=15 Mientras, nuestros funcionarios jugaban a dar atole con el dedo, sabiendo que: “De acuerdo con el análisis costo-beneficio del TAV México-Querétaro, la estación ubicada en la zona de Balcones del Acueducto comprende tres zonas diferenciadas: zona edificada de la estación, de circulación y de parada. Esta última incluye estacionamiento, zona de taxis y bus, kiss and ride, carga y descarga y emergencias, y aparcamiento de bicicletas, según detalla el documento. En Querétaro, también habrá un taller cerca de Bernardo Quintana. Ahí se realizaría la instalación de inspección básica diaria y depósito. http://eleconomista.com.mx/estados/2014/04/29/obra-civil-tren-mexico-queretaro-cinco-licitaciones Por lo menos desde noviembre del año pasado se sabían los encargados de gestionar los derechos de vía y la cantidad que el proyecto destina al mismo fin: “El despacho Tovilla y Elias Abogados trabajará para tren México-Toluca con contrato de 5,102,230 millones de pesos (mdp), mientras que Estrategias en Infraestructura y Territorio hará lo mismo para el Tren México-Querétaro con una oferta de 5,600,689 mdp. La labor de ambas empresas será liberar los espacios de algunas construcciones ubicadas en un perímetro de no menos de 20 metros a los costados de los rieles y negociar la adquisición de terrenos adicionales, http://www.obrasweb.mx/construccion/2013/11/13/asignan-contratos-para-liberar-derecho-de-via-de-los-trenes Formas muy diferentes de hacer las cosas y todavía hay mucha información oculta en los escritorios de algunos interesados. Será para que no recordemos al anterior intento fallido que costó miles de millones de pesos que fueron a parar al bolsillo de unos cuantos. No hay respeto para el ciudadano.

sábado, 26 de abril de 2014

NORMAL INCOMPETENCIA

Permítame felicitarlo. Sí, a Usted que está leyendo este texto, porque al menos mientras dure su lectura se estará escapando de esa amplia mayoría de mexicanos que no leen. Posiblemente no sea el momento de ponerse a recordar o reflexionar sobre la importancia de la lectura ya que lo está experimentando, por momentos se escapa de la realidad que lo rodea y se sumerge en la poco común labor de traducir los garabatos impresos en este papel y construirse una realidad diferente. De su maestría en hacerlo, de su hábito lector, de su capacidad de concentración dependerán las posibilidades de divertirse, de jugar con el texto, de hacer que sus neuronas se entretengan porque, al parecer, se lo están pidiendo. Lo anterior viene a cuento porque el pasado 23 de abril, todavía en plenas vacaciones de primavera, se celebró el día internacional del libro, según unos, o el día mundial de la lectura y del derecho de autor, según otros; como sea que se llame se dieron a conocer datos estadísticos poco dignos de un país que presume ser la décimo segunda economía mundial. Pero hasta este tipo de noticias tienen su chiste, los principales medios de comunicación masiva hicieron eco de una encuesta nacional de lectura del 2012 cuando las instancias generadoras de ese tipo de datos ─el CONACULTA y su sistema de información cultural o la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana─ ni siquiera los tienen en sus sitios electrónicos ni en sus principales notas. Según publicó el diario La Jornada y sitios electrónicos de noticias: “La Encuesta Nacional de Lectura 2012 –publicada por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana– reportó que 35 de cada 100 mexicanos no han acabado un libro en su vida y sólo 12 de cada centenar dedican su tiempo libre a leer. En contraste, 42 por ciento prefiere la televisión. Los datos del estudio señalaron que tres de cada 10 jóvenes de entre 12 y 17 años respondieron que no les gusta leer, 61 por ciento de los encuestados comentó que no lo hace por falta de tiempo y 48 de cada 100 no había asistido a una biblioteca.” A la fecha de escribir este texto, el mismo 23 de abril, ignorábamos el origen real de la información, ya que las instancias oficiales reconocen dicha encuesta, pero del 2006. Lo que sí encontramos son otros datos que pueden servir de contraste, quizás no tan completos como una encuesta nacional aplicada a la población mayor de 12 años, cosa que no suele mencionarse a la hora de dar a conocer la información, pero que de algo pueden servir. Por ejemplo, logramos conocer el “NOP World Culture Score(TM) Index Examines Global Media Habits... Uncovers Who's Tuning In, Logging On and Hitting the Books”, que trata de medir los hábitos o el tiempo que se le dedica a actividades como leer, ver televisión, estar conectado a internet por motivos ajenos al trabajo y a escuchar la radio. La muestra de países fue limitada ─se realizaron más de 30 mil encuestas en 30 países entre diciembre del 2004 y febrero del 2005─ pero intenta ser representativa y plural. En ese índice que es hasta marca registrada, resulta que los mexicanos mayores de 13 años leemos un promedio de 5.5 horas por semana, que comparadas con las 10.7 horas que le dedican en la India pues nos estamos quedando en la mitad. Como todo esas cifras son relativas, nuestros vecinos del norte, tan cultos ellos, casi leen lo mismo que nosotros, 5.7 horas por semana. Eso sí, le ganamos a los coreanos (3.1), japoneses (4.1), taiwaneses (5.0), brasileños (5.2) e ingleses (5.3). Para estar sentadotes frente al televisor somos buenos, pero no tanto. De los 30 países encuestados estamos en el último lugar con 11.6 horas por semana, seguramente la pésima calidad de la programación puede que tenga algo que ver con esto; como sea los tailandeses le dedican 22.4 horas por semana a estar frente a la caja idiota. Pero ellos están muy lejos, los gringos reconocieron 19 horas en promedio y el global fue de 16.6 horas. Claro, son resultados de hace 8 años que seguramente han tenido cambios. Para oír la radio los argentinos son, bueno eran, los campeones con 20.8 horas a la semana, nosotros andábamos por las 11.1 horas, seguramente los embotellamientos viales tienen algo que ver, y el promedio global andaba por las 8 horas, con los chinos hasta abajo de la tabla con apenas 2.1 horas. Nuestro pésimo servicio de internet y el atraso tecnológico nos ubicaban al fondo del registro de horas por semana frente a la computadora, fuera del dedicado por trabajo, con 6.3 horas a la semana, el máximo era de los taiwaneses con 12.6 horas y el global alcanzaba las 8.9 horas. Ya son muchos datos, además contrastantes en ciertos aspectos. Vale la pena centrarnos en dos cosas, la primera que tiene que ver con la fecunda producción literaria representada por autores como Elena Poniatowska ─premio Cervantes este año─, el premio Nobel de literatura Octavio Paz, el multipremiado José Emilio Pacheco, y otros igualmente destacados como Carlos Monsiváis o el inatrapable Gabriel García Márquez por mencionar a los más recientes, que no conocemos ni apreciamos lo suficiente como para que impacten en nuestro placer por la lectura. El segundo es una necedad propia, seguimos sosteniendo que nuestros jóvenes y niños no leen porque están educados para no hacerlo, porque les hemos enseñado y ellos han aprendido, que leer es aburrido, que es tan difícil que hasta cuando se tiene que hacer no se entiende nada. Hemos elevado la incompetencia lectora a la normalidad, pero no queremos reconocerlo.

viernes, 11 de abril de 2014

EL INFIERNO TAN TEMIDO

Existen formas diferentes de engañar a nuestro cuerpo, de sacarle la vuelta a su funcionamiento “normal” y forzarlo más allá de sus límites, aunque después vengan las consecuencias. Lo engañamos cuando al entrar a trabajar en el turno nocturno en una fábrica lo enfrentamos a un ambiente luminoso, como si fuera de día. Cuando requerimos de horas extras de trabajo y le damos café, cuando le damos una pizca de optimismo con ese delicioso procesamiento del cacao que llamamos chocolate, cuando lo obligamos a dar un extra de esfuerzo con bebidas energéticas y cargadas de iones que evitarán, en algo, la fatiga y los calambres musculares. Cuando ingerimos bebidas alcohólicas para derrumbar nuestras inhibiciones y defensas mentales, para volvernos, al menos eso creemos, más audaces, más seguros, más sociables. En todos los casos sabemos que habrá consecuencias y nos preparamos para ellas, hasta que el cuerpo deje de aguantar. Claro, todo va en proporción, no es igual la imperceptible resaca de tomarse una taza de delicioso chocolate que la de esnifarse una línea de cocaína. Entonces ¿cuál es el atractivo de la cocaína? En el corto plazo “Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples, tanto físicas como intelectuales, mientras que a otros les produce el efecto contrario.” Lo anterior lo señala el National Institution on Drug Abuse, ─http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/cocaina-abuso-y-adiccion/cuales-son-los-efectos-corto-plazo-del-uso-de-la-cocaina─, pero una definición más práctica es la que señala Roberto Saviano en su libro CeroCeroCero “La coca es la respuesta exhaustiva a la necesidad más apremiante de la época actual: la falta de límites”. Para ponerlo más simple aunque se tenga el riesgo de perder precisión, la cocaína produce todos los efectos juntos de los estimulantes y desinhibidores conocidos, y además, en un mundo masificado donde lo peor es pasar desapercibido, donde lo normal es sinónimo de mediocridad, donde existe la permanente pulsión por destacar en algo y tenerle terror al anonimato, donde lo que importa es el ahora aunque el mañana se vaya al carajo, todos los límites parecen desvanecerse o, por lo menos, estirarse hacia un futuro que no importa porque solo el presente existe. Como toda sustancia que altera el funcionamiento orgánico, crea dependencia física, pero la otra dependencia, la psicológica que implica el estar totalmente convencido de que dejar de consumirla desvanece cualquier ventaja sobre los demás, puede que sea peor. Falta agregar algo, los efectos posteriores a su consumo se pueden evitar si se sigue consumiendo, por lo menos por un tiempo que parece eterno. Aún con todo lo anterior hay algo que encaja y la convierte de una adicción personal en una global. La necesidad del consumo constante y las prohibiciones legales que la encarecen la convierten en una mercancía con altísimos niveles de ganancia. La transferencia de dinero que se da de los bolsillos de los millones de consumidores hacia el sistema económico ─bancos, empresas multinacionales, monopolios, etc.─ que se vuelve adicto a esos ingresos la vuelve imprescindible, sin la coca, sin el tráfico de armas que protege a sus productores y comerciantes, sin la corrupción que provoca, el neoliberalismo no sería posible. Las pruebas allí están, grandes bancos que tienen que pagar multas ridículas cuando se les comprueba que “blanquearon” miles de millones de dólares de procedencia ilegal. Tan solo en nuestro país se calcula que el tamaño de los movimientos financieros alcanzan cifras superiores a los 40 mil millones de dólares al año. Cargar en maletas o en aviones completos esas cantidades en billetes es poco práctico, depositarlas en alguna sucursal bancaria o “invertirla” en grandes empresas legales como fraccionadoras, constructoras, casinos, centros de espectáculos y todo lo que se nos ocurra es más fácil, y como todos acaban embarrados y terminan dependiendo de esos ingresos, pues nadie dice nada. Parece que tenemos un triple efecto. El individual sobre quien la consume a cada rato. El cultural porque está produciendo una identidad artificial y negocios secundarios fuera de los mencionados anteriormente, la narco cultura ya está presente y también produce ganancias millonarias, los narco corridos que abonan a una visión artificial y benigna del consumo de drogas, el cantarle a los sanguinarios, a los descuartizadores, a los violentos que no tienen más límite que las ráfagas enemigas, a las traiciones como forma de vida. Allí está el documental de Shaul Schwarz titulado precisamente Narco cultura. Y el tercer efecto, el financiero sobre un sistema económico que no solo promueve al narcotráfico, sino que depende de él. Regresando a México, creer que con la detención del Chapo Guzmán, con el descabezamiento, en sentido figurado, de los Caballeros Templarios, se va a disminuir o acabar con el negocio es una ingenuidad peligrosa. Otros ocuparán rápidamente esos lugares, harán nuevos acuerdos, mientras existan consumidores habrá vendedores, eso lo sabemos todos. Pero el problema no se queda allí, se desparrama y quien se siente seguro porque la ilegalidad no tiene consecuencias no duda en “explorar” otras actividades que les den ganancias inmediatas y relativamente fáciles: la trata de personas, las extorsiones, los secuestros, los asesinatos a pedido, el robo, la esclavitud en cualquiera de sus formas. Y entonces, parafraseando al célebre Cochiloco de la película de Luis Estrada, esta vida se convierte en un infierno.

viernes, 4 de abril de 2014

CON LA CABEZA EN LOS PIES

Dos acontecimientos se roban la agenda informativa, uno que hasta trasciende las fronteras porque el tema así lo exige, lástima que tenga que ver con Querétaro, con su realidad y con las contrastantes declaraciones huecas de funcionarios públicos de todos los niveles de gobierno; con la pobreza de sus habitantes, con el descuido y falta de desarrollo de la cabecera de uno de los municipios con mayor futuro en el desarrollo industrial del estado y del país. Importa que al segundo en importancia de una organización criminal lo hayan “neutralizado” ─como en el lenguaje técnico se denomina a la muerte─, pero quedan muchas preguntas sin responder porque hemos renunciado a hacerlas. “México es el origen de todo. El mundo en el que ahora respiramos es China, es la India, pero es también México. Quien no conoce México no puede entender cómo funciona hoy la riqueza de este planeta. Quien ignora a México no entenderá nunca el destino de las democracias transfiguradas por los flujos del narcotráfico. Quien ignora a México no encuentra el camino que distingue el olor del dinero, no sabe cómo el olor del dinero criminal puede convertirse en un olor ganador que poco tiene que ver con el tufo de muerte barbarie corrupción. Para entender la coca hay que entender a México.” Roberto Saviano CeroCeroCero. Curioso que celebremos el centenario de Octavio Paz, ese intelectual y poeta fuera de clasificación que se empeñó en tratar de entender este país hasta donde la alcanzó el aliento, poniéndonos un muro de silencio para no entender el estado que guarda en la actualidad. Que sean otras miradas las que descubran ese México escondido detrás de las miles de notas intrascendentes, sin relación entre sí, como un caleidoscopio que no encuentra su simetría porque está roto por dentro y nos empeñamos en mantener nuestra pupila pegada a su extremo ciego y descompuesto. Pero hablamos de dos temas, el segundo es más doméstico y complementa al anterior, porque no se puede llegar a esos extremos de criminalidad, de crueldad, de indiferencia por el sufrimiento humano sin antes pasar por un sistema educativo que ha servido como incubadora de la corrupción e impunidad. Y no nos referimos solo a las escuelas, sino a todo lo que nos rodea y nos educa, a las familias, a las instituciones públicas y privadas, a las iglesias, a los todo poderosos medios masivos de comunicación. Pero la escuela, ahora sí en singular, podría ser el germen de una educación alternativa que evitara los efectos nocivos que esas instituciones contrahechas provocan en nuestros niños y jóvenes, porque ahora hay que “salvarlos” hasta de esas sacrosantas influencias, que en lugar de protegerlos los inducen a la frustración, a la desesperanza, a la incertidumbre sobre algo tan básico como su futuro inmediato, y esos ingredientes solos ─imaginémoslos combinados─ producen respuestas violentas. Es fácil hacer leña del árbol caído. Tirios y troyanos están utilizando los resultados del censo escolar para demeritar, aún más, la labor de los profesores que se rifan el físico y la mente frente a un grupo numeroso de niños y jóvenes que no encuentran algo y alguien en quien creer, que llegan a su escuela mal nutridos, mal queridos, mal apoyados y mal tratados. Ya sabemos que según el citado censo en nuestro subsistema de educación básica hay casi 26 millones de alumnos que tratan de ser atendidos por menos de un millón de profesores con plaza; que existen casi 262 mil “centros educativos”, que el 31 por ciento de los mismos ni siquiera tienen agua y que un porcentaje mayor tampoco tienen drenaje ─no tienen servicios de drenaje el 43.7% de las primarias y el 42.7% de las secundarias─; que los alumnos del 15% de las escuelas no tienen una silla para sentarse, o una mesa para descansar los brazos, el libro, los cuadernos; que apenas el 6 por ciento tienen acceso a internet. También nos enteramos que hay más de 32 mil maestros que tienen más de 60 años con el desgaste físico y psicológico que eso implica y que no se jubilan por muchas causas que parece a nadie interesan. Pero nos fijamos en que 39 mil profesores no se encontraron en la escuela donde los papeles que tenían los censores en ese momento decían que tenían que estar, ignorando la enorme cantidad de movimientos diarios que hay entre una escuela a otra, de una región a otra. Se nos olvida que un sistema dinámico no puede conocerse a detalle con una fotografía tomada por un aficionado que ni siquiera lo conoce. Resulta más confiable comparar nómina contra entrega física del pago, sea en efectivo, con cheque o depósito a tarjeta de débito. Por supuesto que debe haber “aviadores” quienes cobran sin trabajar y que allí están metidos líderes sindicales, presidentes municipales y gobernadores. Claro que hay un exceso de “comisionados sindicales” que hacen el trabajo político de su antidemocrática dirigencia y del partido que los cobija, pero las autoridades no toman la decisión de cerrar esas lacras porque se sirven de ellos para conservar su poder. Según el censo en Querétaro existen 4,055 “centros de trabajo”, 450,255 alumnos en educación básica ─la mitad en primaria─ atendidos por 30,348 personas de los cuales 21,115 son maestros. El análisis del resto de los datos quedará para después. Definitivamente hay que rescatar nuestras escuelas de décadas de abandono, prestigiar el trabajo docente, ser sensibles a la situación desesperada de nuestros niños y jóvenes, amarrarle las manos al resto de las instituciones que mal educan para restarles influencia o reorientarlas. Lo peor es caminar en sentido contrario argumentando buenas intenciones o la búsqueda de una calidad que se pierde en los laberintos de la desigualdad.