viernes, 9 de mayo de 2014

LIBERTAD, FRATERNIDAD E IGUALDAD

El neoliberalismo se disfraza de un respeto indiscriminado a la libertad individual, donde no hay más límite que lo que pueda imponer la “mano invisible” del mercado o la estupidez propia. ¿Por qué se me tiene que prohibir fumar en lugares públicos si estoy haciendo uso de mi libertad? ¿Por qué se me impide gozar y corear narco corridos si no estoy afectando a nadie? ¿Por qué no puedo comprar antibióticos en cualquier farmacia si, en el peor de los casos, estoy atentando contra mi salud y la de nadie más? ¿Por qué no puedo comprar un arma para usarla para mi defensa, protección o lo que me dé la gana? Para colmo y en el mejor de los casos le echamos la culpa a la Revolución Francesa y sus afanes libertarios, pero se olvida, convenientemente, que los principios de ese movimiento social eran tres y que van juntos, no pueden ni deben separarse: libertad, fraternidad e igualdad. La “libertad” de un fumador choca con la fraternidad que debe tener con el resto de sus semejantes, porque sabemos que el fumador pasivo resulta igual o peor de afectado que quien tiene el cigarro prendido metido en la boca o “descansando” en un cenicero, y aunque esto no se supiera, resulta obvio que el humo de semejante artefacto no es necesariamente agradable para el resto de los presentes. Tampoco hay igualdad de circunstancias, porque el fumador no tiene consideración alguna por la “libertad” de los no fumadores para respirar un aire limpio de humo del cigarro y no permitirá se cuestione la suya, por lo que terminará imponiéndose. Auto recetarse antibióticos parece no tener consecuencias sobre los demás, a final de cuentas quien ejerce su “libertad” de tragarse o inyectarse lo que le dé la gana afecta su salud y la de nadie más, pero eso tampoco es tan cierto. El uso indiscriminado de este tipo de sustancias produce que las bacterias que han mutado sean las sobrevivientes, se propaguen, infecten a otros a través de cualquier intercambio de fluidos (toser, estornudar, besar, saludar de mano, lagrimear, eyacular o cualquiera otra forma que exista), lo enfermen y su cura, si la hay y es oportuna, sea mucho más complicada; tan es así que la Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta sobre enfermedades comunes que ya son resistentes a los medicamentos conocidos actualmente, y todo por el abuso. Vetar a un cantante de narco corridos parece un gesto inútil, sus “seguidores” enarbolarán su libertad para oír, bailar y gastarse su dinero en lo que les dé la gana, total, parece que no afectan a nadie más. Es más, hasta podrán argumentar que es una expresión “artística” y que por tanto hay censura. Pero ¿dónde queda la fraternidad con las miles de víctimas del narcotráfico? ¿Acaso pensarán que un secuestrado, “levantado”, desaparecido, extorsionado o ejecutado estaba ejerciendo su libertad de elección cuando lo convirtieron en víctima? “Con cuerno de chivo y bazuca en la nuca / volando cabezas al que se atraviesa, / somos sanguinarios locos bien ondeados, / nos gusta matar…” ¿Qué tiene de malo cantar cosas como esa del grupo Buknas de Culiacán? Comenzando porque el compositor y líder del grupo jamás estuvo en Culiacán antes de ser filmado para el documental Narcocultura, que fue reclutado para el grupo mientras cumplía condena por un delito menor, que cobra por lo que escribe sin verificar dato alguno de lo que le “encargan”, que al igual que los fundadores del movimiento alterado, los Twins de Culiacán, vive en Los Ángeles y nunca ha padecido los efectos violentos de la delincuencia organizada. Según una investigación de la revista Sin Embargo de enero del 2013: “Los intérpretes de la música del Movimiento Alterado son El Komander (la punta de lanza), Los Buitres, Larry Hernández, Noel Torres, Oscar García, Los Cuates Valenzuela, Buchones de Culiacán, Buknas de Culiacán, Los Primos, Erik Estrada y El RM. Si bien, cada uno de estos cantantes o grupos tenía cierta fama en Sinaloa, fue en 2009 que saltaron a la escena nacional e internacional. En ese año los Cuates Valenzuela Rivera, Omar y Alfonso, crearon el Movimiento Alterado. Pero ni siquiera a ellos se les ocurriría decir que ejercen su libertad de expresión porque “piden permiso” a los delincuentes para componer sus canciones «“Nosotros los buscamos a ellos para que nos den permiso”, dice Omar sin ofrecer mayor detalle. “Les hicimos llegar (la canción) y nos dieron el ok para poder sacar el corrido. Teníamos miedo. Nos mandaron a decir con su gente, con sus secuaces, que estábamos autorizados para sacar cualquier cosa. A veces se puede ofender alguien. No queríamos broncas”, admite. Omar narra que en una ocasión un intermediario ajeno al Cártel de Sinaloa le ofreció dinero pero lo rechazó. Alfonso agrega que las canciones del Movimiento Alterado son exclusivas del Cártel de Sinaloa, si se habla, por ejemplo, de Los Zetas, su vida correría peligro [...] además de los Valenzuela, existen más personas que están haciendo dinero con la apología de la violencia, así como hay canciones sobre el Cártel de Sinaloa, hay canciones para Los Zetas, como las que canta Beto Quintanilla; o música sobre La Familia Michoacana que interpretan Los Inquietos del Norte.» http://www.sinembargo.mx/08-01-2013/483513 En estos casos no hay escucha inocente, se hace apología ─que según el diccionario es: “Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”─ de la violencia, y creo que podemos estar de acuerdo que no hay nada menos libertario, fraternal e igualitario que, precisamente, la violencia.

sábado, 3 de mayo de 2014

NOS LLEVA EL TREN

Verdades a medias y mentiras completas. Nuestra clase política no es capaz de enviar mensajes claros aunque tenga toda la información para hacerlo, ya tienen metido en su ADN el enredar cualquier cosa para ver si en la turbulencia sacan más ventaja. Ese opacar innecesario hace que la ciudadanía desconfíe hasta de lo que parece más conveniente. Vamos a la historia. Desde la campaña electoral federal que culminara a mitad del 2012, quien resultara candidato ganador había asumido compromisos de infraestructura importantes, los “ocho grandes” como los llama la Cámara Mexicana de la Industria de la Comunicación son, en ese orden: la construcción del tren rápido México-Querétaro; la construcción de un nuevo puerto en Veracruz, con sus obras de infraestructura básica y terminales; el tren interurbano México-Toluca; la conclusión de la carretera Oaxaca-Istmo; la construcción del tren transpeninsular en Yucatán (de Mérida a Puerto Venado); la modernización del puerto de Guaymas; la segunda terminal especializada de contenedores en el puerto de Lázaro Cárdenas y la ampliación del tren eléctrico urbano en la zona metropolitana de Guadalajara. Seguimos en la historia, para nadie medianamente escolarizado es una sorpresa saber que la invención de la máquina de vapor fue de los detonantes de la Revolución Industrial del siglo XVIII. La máquina de combustión externa, primero, y la de combustión interna después, permitieron incrementar la producción de gran cantidad de productos y su transporte por ferrocarril y otros medios. Pero este, el ferrocarril, por sus características propias como medio de transporte masivo, abarata la circulación de mercancías o personas. Además aguanta el paso del tiempo, tan es así que seguimos montados en la estructura ferroviaria heredada del porfiriato. Las carreteras requieren de mantenimiento constante, se saturan, son caras, tienen limitantes importantes respecto del tamaño y peso de la carga que pueden aceptar, promueven el desperdicio energético porque obligan al uso intensivo de automóviles y nunca son suficientes. Recuperar la movilidad ferroviaria del país era algo lógico y urgente. Aquí íbamos en sentido contrario. Apenas este 30 de abril supimos algunos detalles del proyecto del tren rápido que tendrá, en una primera etapa, como origen y destino la ciudad de Querétaro. No porque no se tuvieran los detalles, sino porque no se querían dar a conocer. En el Diario Oficial del 18 de febrero del 2013 se publica el acuerdo de coordinación para la construcción del tren rápido, entre lo interesante podemos encontrar: OBLIGACIONES DE "EL ESTADO DE QUERETARO". Para la consecución del objeto del presente instrumento "EL ESTADO DE QUERETARO" se obliga a: a) Llevar a cabo en el ámbito de su competencia y jurisdicción, la liberación de los Derechos de Vía que se requieran para la realización del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México", así como la elaboración del diseño, construcción y financiamiento de las obras viales y urbanas necesarias para la mejor operatividad. […] b) Aportar la infraestructura necesaria para establecer las rutas alimentadoras, así como implementar el reordenamiento de transporte público e incluirlo a dichas rutas alimentadoras a lo largo del recorrido del proyecto "Tren Rápido Querétaro-Cd. México" en "EL ESTADO DE QUERETARO". TRANSPARENCIA. "LA SCT" conviene en hacer pública la información que se genere con motivo de la realización de las acciones a que se contrae el presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones, en términos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental […] "EL ESTADO DE QUERETARO", se compromete a difundir la información que se genere con motivo del presente Convenio Marco de Coordinación de Acciones. Ocho meses después, la inquietud ciudadana por el desconocimiento del proyecto era evidente en la zona de Hércules y colonias vecinas, la nota informativa de Mariana Chávez de La Jornada (27 de septiembre del 2013) era evidencia de ello: “El tren rápido México-Querétaro, cuyo anteproyecto aún se elabora, ya generó inquietud entre cientos de habitantes de siete colonias de la delegación Villa Cayetano Rubio, en el municipio capitalino, luego que trabajadores de la empresa Prointec IPMSA tomaron fotografías de sus casas y realizaron encuestas y mediciones de la ruta, que afectaría a unas 7 mil 500 personas, quienes temen perder su patrimonio. Vecinos de la colonia El Bosque narraron que el 20 de agosto interceptaron a personas que medían y fotografiaban viviendas y calles. Una se identificó como José Rendón Cabrera, encuestador de la coordinación del proyecto de Prointec IPMSA. El Bosque y los fraccionamientos Hércules, La Estación 1, La Estación 2, Los Perales, 2 de Abril, Hollywood y La Crucita. También descubrieron que el panteón va a desaparecer”. Ya sabían, las autoridades y empresas, que la terminal estaría en esa zona. En otros lugares el procedimiento es menos opaco, por ejemplo, el 20 de febrero 2014 José Antonio Trejo Rodríguez, director de Desarrollo Económico de la alcaldía de Tula en el estado de Hidalgo decía: “A finales de diciembre la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) definió el trazo de la vía del tren rápido México-Querétaro, proyecto que en este momento se encuentra ya en el proceso de la liberación del derecho de vía […] todo se ha hecho de manera muy impecable y no ha habido problema con la compraventa de los predios, pues no se está haciendo desde la perspectiva del autoritarismo”, y detallaba la ruta de la vía y las afectaciones a terrenos y ejidos. http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1568906&page=15 Mientras, nuestros funcionarios jugaban a dar atole con el dedo, sabiendo que: “De acuerdo con el análisis costo-beneficio del TAV México-Querétaro, la estación ubicada en la zona de Balcones del Acueducto comprende tres zonas diferenciadas: zona edificada de la estación, de circulación y de parada. Esta última incluye estacionamiento, zona de taxis y bus, kiss and ride, carga y descarga y emergencias, y aparcamiento de bicicletas, según detalla el documento. En Querétaro, también habrá un taller cerca de Bernardo Quintana. Ahí se realizaría la instalación de inspección básica diaria y depósito. http://eleconomista.com.mx/estados/2014/04/29/obra-civil-tren-mexico-queretaro-cinco-licitaciones Por lo menos desde noviembre del año pasado se sabían los encargados de gestionar los derechos de vía y la cantidad que el proyecto destina al mismo fin: “El despacho Tovilla y Elias Abogados trabajará para tren México-Toluca con contrato de 5,102,230 millones de pesos (mdp), mientras que Estrategias en Infraestructura y Territorio hará lo mismo para el Tren México-Querétaro con una oferta de 5,600,689 mdp. La labor de ambas empresas será liberar los espacios de algunas construcciones ubicadas en un perímetro de no menos de 20 metros a los costados de los rieles y negociar la adquisición de terrenos adicionales, http://www.obrasweb.mx/construccion/2013/11/13/asignan-contratos-para-liberar-derecho-de-via-de-los-trenes Formas muy diferentes de hacer las cosas y todavía hay mucha información oculta en los escritorios de algunos interesados. Será para que no recordemos al anterior intento fallido que costó miles de millones de pesos que fueron a parar al bolsillo de unos cuantos. No hay respeto para el ciudadano.

sábado, 26 de abril de 2014

NORMAL INCOMPETENCIA

Permítame felicitarlo. Sí, a Usted que está leyendo este texto, porque al menos mientras dure su lectura se estará escapando de esa amplia mayoría de mexicanos que no leen. Posiblemente no sea el momento de ponerse a recordar o reflexionar sobre la importancia de la lectura ya que lo está experimentando, por momentos se escapa de la realidad que lo rodea y se sumerge en la poco común labor de traducir los garabatos impresos en este papel y construirse una realidad diferente. De su maestría en hacerlo, de su hábito lector, de su capacidad de concentración dependerán las posibilidades de divertirse, de jugar con el texto, de hacer que sus neuronas se entretengan porque, al parecer, se lo están pidiendo. Lo anterior viene a cuento porque el pasado 23 de abril, todavía en plenas vacaciones de primavera, se celebró el día internacional del libro, según unos, o el día mundial de la lectura y del derecho de autor, según otros; como sea que se llame se dieron a conocer datos estadísticos poco dignos de un país que presume ser la décimo segunda economía mundial. Pero hasta este tipo de noticias tienen su chiste, los principales medios de comunicación masiva hicieron eco de una encuesta nacional de lectura del 2012 cuando las instancias generadoras de ese tipo de datos ─el CONACULTA y su sistema de información cultural o la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana─ ni siquiera los tienen en sus sitios electrónicos ni en sus principales notas. Según publicó el diario La Jornada y sitios electrónicos de noticias: “La Encuesta Nacional de Lectura 2012 –publicada por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana– reportó que 35 de cada 100 mexicanos no han acabado un libro en su vida y sólo 12 de cada centenar dedican su tiempo libre a leer. En contraste, 42 por ciento prefiere la televisión. Los datos del estudio señalaron que tres de cada 10 jóvenes de entre 12 y 17 años respondieron que no les gusta leer, 61 por ciento de los encuestados comentó que no lo hace por falta de tiempo y 48 de cada 100 no había asistido a una biblioteca.” A la fecha de escribir este texto, el mismo 23 de abril, ignorábamos el origen real de la información, ya que las instancias oficiales reconocen dicha encuesta, pero del 2006. Lo que sí encontramos son otros datos que pueden servir de contraste, quizás no tan completos como una encuesta nacional aplicada a la población mayor de 12 años, cosa que no suele mencionarse a la hora de dar a conocer la información, pero que de algo pueden servir. Por ejemplo, logramos conocer el “NOP World Culture Score(TM) Index Examines Global Media Habits... Uncovers Who's Tuning In, Logging On and Hitting the Books”, que trata de medir los hábitos o el tiempo que se le dedica a actividades como leer, ver televisión, estar conectado a internet por motivos ajenos al trabajo y a escuchar la radio. La muestra de países fue limitada ─se realizaron más de 30 mil encuestas en 30 países entre diciembre del 2004 y febrero del 2005─ pero intenta ser representativa y plural. En ese índice que es hasta marca registrada, resulta que los mexicanos mayores de 13 años leemos un promedio de 5.5 horas por semana, que comparadas con las 10.7 horas que le dedican en la India pues nos estamos quedando en la mitad. Como todo esas cifras son relativas, nuestros vecinos del norte, tan cultos ellos, casi leen lo mismo que nosotros, 5.7 horas por semana. Eso sí, le ganamos a los coreanos (3.1), japoneses (4.1), taiwaneses (5.0), brasileños (5.2) e ingleses (5.3). Para estar sentadotes frente al televisor somos buenos, pero no tanto. De los 30 países encuestados estamos en el último lugar con 11.6 horas por semana, seguramente la pésima calidad de la programación puede que tenga algo que ver con esto; como sea los tailandeses le dedican 22.4 horas por semana a estar frente a la caja idiota. Pero ellos están muy lejos, los gringos reconocieron 19 horas en promedio y el global fue de 16.6 horas. Claro, son resultados de hace 8 años que seguramente han tenido cambios. Para oír la radio los argentinos son, bueno eran, los campeones con 20.8 horas a la semana, nosotros andábamos por las 11.1 horas, seguramente los embotellamientos viales tienen algo que ver, y el promedio global andaba por las 8 horas, con los chinos hasta abajo de la tabla con apenas 2.1 horas. Nuestro pésimo servicio de internet y el atraso tecnológico nos ubicaban al fondo del registro de horas por semana frente a la computadora, fuera del dedicado por trabajo, con 6.3 horas a la semana, el máximo era de los taiwaneses con 12.6 horas y el global alcanzaba las 8.9 horas. Ya son muchos datos, además contrastantes en ciertos aspectos. Vale la pena centrarnos en dos cosas, la primera que tiene que ver con la fecunda producción literaria representada por autores como Elena Poniatowska ─premio Cervantes este año─, el premio Nobel de literatura Octavio Paz, el multipremiado José Emilio Pacheco, y otros igualmente destacados como Carlos Monsiváis o el inatrapable Gabriel García Márquez por mencionar a los más recientes, que no conocemos ni apreciamos lo suficiente como para que impacten en nuestro placer por la lectura. El segundo es una necedad propia, seguimos sosteniendo que nuestros jóvenes y niños no leen porque están educados para no hacerlo, porque les hemos enseñado y ellos han aprendido, que leer es aburrido, que es tan difícil que hasta cuando se tiene que hacer no se entiende nada. Hemos elevado la incompetencia lectora a la normalidad, pero no queremos reconocerlo.

viernes, 11 de abril de 2014

EL INFIERNO TAN TEMIDO

Existen formas diferentes de engañar a nuestro cuerpo, de sacarle la vuelta a su funcionamiento “normal” y forzarlo más allá de sus límites, aunque después vengan las consecuencias. Lo engañamos cuando al entrar a trabajar en el turno nocturno en una fábrica lo enfrentamos a un ambiente luminoso, como si fuera de día. Cuando requerimos de horas extras de trabajo y le damos café, cuando le damos una pizca de optimismo con ese delicioso procesamiento del cacao que llamamos chocolate, cuando lo obligamos a dar un extra de esfuerzo con bebidas energéticas y cargadas de iones que evitarán, en algo, la fatiga y los calambres musculares. Cuando ingerimos bebidas alcohólicas para derrumbar nuestras inhibiciones y defensas mentales, para volvernos, al menos eso creemos, más audaces, más seguros, más sociables. En todos los casos sabemos que habrá consecuencias y nos preparamos para ellas, hasta que el cuerpo deje de aguantar. Claro, todo va en proporción, no es igual la imperceptible resaca de tomarse una taza de delicioso chocolate que la de esnifarse una línea de cocaína. Entonces ¿cuál es el atractivo de la cocaína? En el corto plazo “Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples, tanto físicas como intelectuales, mientras que a otros les produce el efecto contrario.” Lo anterior lo señala el National Institution on Drug Abuse, ─http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/cocaina-abuso-y-adiccion/cuales-son-los-efectos-corto-plazo-del-uso-de-la-cocaina─, pero una definición más práctica es la que señala Roberto Saviano en su libro CeroCeroCero “La coca es la respuesta exhaustiva a la necesidad más apremiante de la época actual: la falta de límites”. Para ponerlo más simple aunque se tenga el riesgo de perder precisión, la cocaína produce todos los efectos juntos de los estimulantes y desinhibidores conocidos, y además, en un mundo masificado donde lo peor es pasar desapercibido, donde lo normal es sinónimo de mediocridad, donde existe la permanente pulsión por destacar en algo y tenerle terror al anonimato, donde lo que importa es el ahora aunque el mañana se vaya al carajo, todos los límites parecen desvanecerse o, por lo menos, estirarse hacia un futuro que no importa porque solo el presente existe. Como toda sustancia que altera el funcionamiento orgánico, crea dependencia física, pero la otra dependencia, la psicológica que implica el estar totalmente convencido de que dejar de consumirla desvanece cualquier ventaja sobre los demás, puede que sea peor. Falta agregar algo, los efectos posteriores a su consumo se pueden evitar si se sigue consumiendo, por lo menos por un tiempo que parece eterno. Aún con todo lo anterior hay algo que encaja y la convierte de una adicción personal en una global. La necesidad del consumo constante y las prohibiciones legales que la encarecen la convierten en una mercancía con altísimos niveles de ganancia. La transferencia de dinero que se da de los bolsillos de los millones de consumidores hacia el sistema económico ─bancos, empresas multinacionales, monopolios, etc.─ que se vuelve adicto a esos ingresos la vuelve imprescindible, sin la coca, sin el tráfico de armas que protege a sus productores y comerciantes, sin la corrupción que provoca, el neoliberalismo no sería posible. Las pruebas allí están, grandes bancos que tienen que pagar multas ridículas cuando se les comprueba que “blanquearon” miles de millones de dólares de procedencia ilegal. Tan solo en nuestro país se calcula que el tamaño de los movimientos financieros alcanzan cifras superiores a los 40 mil millones de dólares al año. Cargar en maletas o en aviones completos esas cantidades en billetes es poco práctico, depositarlas en alguna sucursal bancaria o “invertirla” en grandes empresas legales como fraccionadoras, constructoras, casinos, centros de espectáculos y todo lo que se nos ocurra es más fácil, y como todos acaban embarrados y terminan dependiendo de esos ingresos, pues nadie dice nada. Parece que tenemos un triple efecto. El individual sobre quien la consume a cada rato. El cultural porque está produciendo una identidad artificial y negocios secundarios fuera de los mencionados anteriormente, la narco cultura ya está presente y también produce ganancias millonarias, los narco corridos que abonan a una visión artificial y benigna del consumo de drogas, el cantarle a los sanguinarios, a los descuartizadores, a los violentos que no tienen más límite que las ráfagas enemigas, a las traiciones como forma de vida. Allí está el documental de Shaul Schwarz titulado precisamente Narco cultura. Y el tercer efecto, el financiero sobre un sistema económico que no solo promueve al narcotráfico, sino que depende de él. Regresando a México, creer que con la detención del Chapo Guzmán, con el descabezamiento, en sentido figurado, de los Caballeros Templarios, se va a disminuir o acabar con el negocio es una ingenuidad peligrosa. Otros ocuparán rápidamente esos lugares, harán nuevos acuerdos, mientras existan consumidores habrá vendedores, eso lo sabemos todos. Pero el problema no se queda allí, se desparrama y quien se siente seguro porque la ilegalidad no tiene consecuencias no duda en “explorar” otras actividades que les den ganancias inmediatas y relativamente fáciles: la trata de personas, las extorsiones, los secuestros, los asesinatos a pedido, el robo, la esclavitud en cualquiera de sus formas. Y entonces, parafraseando al célebre Cochiloco de la película de Luis Estrada, esta vida se convierte en un infierno.

viernes, 4 de abril de 2014

CON LA CABEZA EN LOS PIES

Dos acontecimientos se roban la agenda informativa, uno que hasta trasciende las fronteras porque el tema así lo exige, lástima que tenga que ver con Querétaro, con su realidad y con las contrastantes declaraciones huecas de funcionarios públicos de todos los niveles de gobierno; con la pobreza de sus habitantes, con el descuido y falta de desarrollo de la cabecera de uno de los municipios con mayor futuro en el desarrollo industrial del estado y del país. Importa que al segundo en importancia de una organización criminal lo hayan “neutralizado” ─como en el lenguaje técnico se denomina a la muerte─, pero quedan muchas preguntas sin responder porque hemos renunciado a hacerlas. “México es el origen de todo. El mundo en el que ahora respiramos es China, es la India, pero es también México. Quien no conoce México no puede entender cómo funciona hoy la riqueza de este planeta. Quien ignora a México no entenderá nunca el destino de las democracias transfiguradas por los flujos del narcotráfico. Quien ignora a México no encuentra el camino que distingue el olor del dinero, no sabe cómo el olor del dinero criminal puede convertirse en un olor ganador que poco tiene que ver con el tufo de muerte barbarie corrupción. Para entender la coca hay que entender a México.” Roberto Saviano CeroCeroCero. Curioso que celebremos el centenario de Octavio Paz, ese intelectual y poeta fuera de clasificación que se empeñó en tratar de entender este país hasta donde la alcanzó el aliento, poniéndonos un muro de silencio para no entender el estado que guarda en la actualidad. Que sean otras miradas las que descubran ese México escondido detrás de las miles de notas intrascendentes, sin relación entre sí, como un caleidoscopio que no encuentra su simetría porque está roto por dentro y nos empeñamos en mantener nuestra pupila pegada a su extremo ciego y descompuesto. Pero hablamos de dos temas, el segundo es más doméstico y complementa al anterior, porque no se puede llegar a esos extremos de criminalidad, de crueldad, de indiferencia por el sufrimiento humano sin antes pasar por un sistema educativo que ha servido como incubadora de la corrupción e impunidad. Y no nos referimos solo a las escuelas, sino a todo lo que nos rodea y nos educa, a las familias, a las instituciones públicas y privadas, a las iglesias, a los todo poderosos medios masivos de comunicación. Pero la escuela, ahora sí en singular, podría ser el germen de una educación alternativa que evitara los efectos nocivos que esas instituciones contrahechas provocan en nuestros niños y jóvenes, porque ahora hay que “salvarlos” hasta de esas sacrosantas influencias, que en lugar de protegerlos los inducen a la frustración, a la desesperanza, a la incertidumbre sobre algo tan básico como su futuro inmediato, y esos ingredientes solos ─imaginémoslos combinados─ producen respuestas violentas. Es fácil hacer leña del árbol caído. Tirios y troyanos están utilizando los resultados del censo escolar para demeritar, aún más, la labor de los profesores que se rifan el físico y la mente frente a un grupo numeroso de niños y jóvenes que no encuentran algo y alguien en quien creer, que llegan a su escuela mal nutridos, mal queridos, mal apoyados y mal tratados. Ya sabemos que según el citado censo en nuestro subsistema de educación básica hay casi 26 millones de alumnos que tratan de ser atendidos por menos de un millón de profesores con plaza; que existen casi 262 mil “centros educativos”, que el 31 por ciento de los mismos ni siquiera tienen agua y que un porcentaje mayor tampoco tienen drenaje ─no tienen servicios de drenaje el 43.7% de las primarias y el 42.7% de las secundarias─; que los alumnos del 15% de las escuelas no tienen una silla para sentarse, o una mesa para descansar los brazos, el libro, los cuadernos; que apenas el 6 por ciento tienen acceso a internet. También nos enteramos que hay más de 32 mil maestros que tienen más de 60 años con el desgaste físico y psicológico que eso implica y que no se jubilan por muchas causas que parece a nadie interesan. Pero nos fijamos en que 39 mil profesores no se encontraron en la escuela donde los papeles que tenían los censores en ese momento decían que tenían que estar, ignorando la enorme cantidad de movimientos diarios que hay entre una escuela a otra, de una región a otra. Se nos olvida que un sistema dinámico no puede conocerse a detalle con una fotografía tomada por un aficionado que ni siquiera lo conoce. Resulta más confiable comparar nómina contra entrega física del pago, sea en efectivo, con cheque o depósito a tarjeta de débito. Por supuesto que debe haber “aviadores” quienes cobran sin trabajar y que allí están metidos líderes sindicales, presidentes municipales y gobernadores. Claro que hay un exceso de “comisionados sindicales” que hacen el trabajo político de su antidemocrática dirigencia y del partido que los cobija, pero las autoridades no toman la decisión de cerrar esas lacras porque se sirven de ellos para conservar su poder. Según el censo en Querétaro existen 4,055 “centros de trabajo”, 450,255 alumnos en educación básica ─la mitad en primaria─ atendidos por 30,348 personas de los cuales 21,115 son maestros. El análisis del resto de los datos quedará para después. Definitivamente hay que rescatar nuestras escuelas de décadas de abandono, prestigiar el trabajo docente, ser sensibles a la situación desesperada de nuestros niños y jóvenes, amarrarle las manos al resto de las instituciones que mal educan para restarles influencia o reorientarlas. Lo peor es caminar en sentido contrario argumentando buenas intenciones o la búsqueda de una calidad que se pierde en los laberintos de la desigualdad.

sábado, 29 de marzo de 2014

ENVIDIA AJENA

Tan aficionados que somos a dejarnos guiar por la agenda que nos imponen los medios de comunicación masiva, que también omitimos los temas que los grandes grupos noticiosos “desaparecen” del mundo informativo. El caso del que hablamos es la nominación que, por vez primera, hace un diario especializado en finanzas como lo es el inglés The Economist, cuyo directorio decidió otorgar, por primera vez en su historia, la nominación de “País del año” a la República Oriental del Uruguay en el 2013 “por su receta para la felicidad humana”. Ver: http://www.economist.com/news/leaders/21591872-resilient-ireland-booming-south-sudan-tumultuous-turkey-our-country-year-earths-got Es al menos paradójico que un diario financiero otorgue distinción alguna a un país que rema a contracorriente del capitalismo salvaje que nos oprime y gobierna; que tiene, además, un presidente que se burla de esta nueva religión que tiene como dios a la excesiva concentración de la riqueza ─con su cauda de corrupción e impunidad que necesita para desarrollarse─, junto a la devastación indiscriminada e irresponsable del planeta. Bueno, por lo menos llamaron la atención de algunos otros medios ansiosos de notas de color como El País, quien envía a Juan José Millás junto con el fotógrafo Jordi Socías a investigar ese país, que es tan peculiar que tiene como presidente a José Mujica. Los discursos, la modesta forma de vivir, que no es pose de el Pepe como le dicen sus paisanos de forma fraterna y no por un truco mediático pagado, como muchos que conocemos, están disponibles en la vasta red electrónica de la internet, aunque sí vale la pena conocer algo de los antecedentes personales de este congruente octogenario. Juan José Millás ─Retrato de Uruguay, el país que sorprende al mundo; publicado el 23 de marzo del 2014 en El País─ ya en la casa del personaje que quiere conocer y describir, recuerda que: “José Mujica Cordano, el dueño de la perra tullida, contaba 80 años de los que 15 había estado preso por su pertenencia al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Tenía en su curriculum de guerrillero dos fugas y en su cuerpo seis heridas de bala. Detenido por última vez en 1972, no volvería a ver la luz hasta 1985. Entró, pues, con 37 años y salió con 50. Durante ese tiempo, conoció en las cárceles de la dictadura vejaciones sin límite. Desnudo, con las manos y los pies atados a una especie de somier o parrilla, le habían aplicado la picana hasta abrasarle los genitales y la lengua. La picana, siendo uno de los instrumentos preferidos de los militares, no era el único, ni el más sofisticado. Alcanzó asimismo justa fama el consistente en obligar a caminar al preso por una cornisa situada en un sexto piso, por ejemplo, con una capucha en la cabeza, haciéndole sentir el vacío bajo sus pies. Estaba la “bañera” también, el ahogamiento con paños empapados de agua, las simples palizas y, en fin, el hambre, el aislamiento, los perros… Cada cárcel tenía su especialidad. Según relata Walter Pernas en Comandante Facundo, el ahora presidente de Uruguay, que había perdido los dientes en el trascurso de las palizas que le atizaban de forma habitual, llegó a comerse el papel higiénico y el jabón, además de las moscas que acudían a su celda (con frecuencia un simple agujero) atraídas por el olor a mierda que despedía el preso. Había chupado, con sus encías desnudas, en busca de un poco de calcio, los huesos que le arrojaban sus carceleros después de que los perros los hubieran limpiado. Bebió su propia orina, durmió durante años sobre suelos de cemento, expuesto a fríos intolerables y a calores asfixiantes. Había pasado semanas o meses sin ver la luz, años sin hablar con nadie que no fueran las ratas o los insectos que convivían con él o le hacían visitas. Perdió la noción del espacio y del tiempo, deliró, adelgazó hasta ser capaz de contar cada uno de los huesos de su esqueleto. Se cagaba y se meaba encima porque, fruto de los golpes, las balas y la deficiente alimentación, sufría problemas renales y digestivos. Cuenta el aludido Walter Pernas que no podía caminar erguido, como un hombre, y que en los momentos de mayor deterioro físico y psíquico los militares llevaban a sus hijos a la cárcel para que vieran a la bestia y la insultaran. Viajó, en fin, varias veces hasta el borde mismo de la muerte de donde regresaba alucinado, con los ojos hundidos y sin masa muscular sobre la que sostenerse. Lo llevaban y lo traían de una prisión a otra, de un agujero a otro, como un saco de mercancía inmunda, arrojándolo sin contemplaciones sobre la caja del camión militar y sacándolo de ella a patadas. Conocedores de su diarrea crónica y de sus problemas urinarios, los carceleros desoían sus súplicas para que lo condujeran al retrete. Fruto de su constancia, y de la de su madre, logró, al cabo de los años, que le dejaran poseer un orinal del que no se separaba y que se convirtió increíblemente, con el paso del tiempo, en el símbolo de una victoria moral sobre sus secuestradores. Abandonó la cárcel abrazado a él, convertido ya en una maceta de flores. Apenas llevaba cuatro días libre, cuando pronunció un discurso político en el que resultaba imposible encontrar un vestigio de resentimiento. La naturaleza, suele decir, nos ha puesto los ojos delante para que miremos al frente.” Con esos antecedentes, con esa forma de ver el mundo que los dictadores y sus serviles carceleros no pudieron quebrar, se tiene autoridad moral para plantarse frente a quien sea y exigir respeto para su país, para la forma autónoma de tomar decisiones por muy polémicas que parezcan, para proponer y llevar a la práctica políticas sociales que verdaderamente rompan las desigualdades, para regresarle algo de humanidad a un mundo globalizado que justifica pasarle por encima e intentar destruir a cualquiera que se oponga o quiera intentar algo diferente. Si queremos conocer esa receta para la felicidad humana que dice The Economist tienen los uruguayos, nos queda de tarea informarnos más sobre ese paisito, sobre su gente, sobre ese presidente que hasta provoca envidia ajena.

viernes, 21 de marzo de 2014

CUESTIONAR LA POBREZA

La comparación es obligada pero casi nadie la quiere hacer. Una simple suma, el cruzar los datos de fuentes diferentes pero equivalentes puesto que se está sumando lo mismo: el simple ingreso de unos cuantos contra el vergonzoso ingreso de otros muchos. El resultado alcanzó para ser la nota principal en La Jornada de este 19 de marzo ¿por qué en el resto de los medios de comunicación no lo fue? Vamos a la fuente original aunque esté en inglés, total los números no entienden de idiomas. Pidámosle a la computadora que abra el sitio http://www.forbes.com/billionaires/#tab:overall_country:Mexico y sumemos las fortunas representadas “principalmente por el valor de sus empresas en los mercados accionarios” de los diez mexicanos más ricos. Si la computadora no miente y no tiene por qué hacerlo, la suma de sus fortunas es de 132.9 en miles de millones de dólares. Si consideramos las cifras oficiales y hacemos la comparación pertinente resulta que: “15.7 millones de hogares tienen un ingreso anual que equivale a menos de dos terceras partes (57.2 por ciento) de la fortuna de los diez mexicanos más acaudalados.” La Jornada. Que suertudos dirían algunos, es el destino podrían decir otros, pero como decía el mexicano Heberto Castillo, los ricos no tienen dólares machos y dólares hembras como para juntarlos en sus bóvedas y ponerlos a reproducirse; ese dinero se traslada de los bolsillos de muchos para caer en los de muy pocos. ¿Cómo se logra eso? Con un sistema económico que favorece la concentración de la riqueza por un lado, mientras que socializa la pobreza por el otro. Ejemplos hay muchos. Si se grava con impuestos a los contribuyentes cautivos que son los trabajadores y empleados que cobran por nómina y se permite que las grandes empresas puedan deducir, o simplemente evadir el pago de los impuestos que les corresponden; o cuando ese dinero ineludiblemente recolectado del trabajo de los más se usa para “rescatar” las empresas de esos ganones, haciendo deuda pública lo que es deuda privada ─el caso descarado del FOBAPROA-IPAB─; o teniendo salarios muy bajos con una productividad media o alta; o pagando en exceso servicios y productos que además son de mala calidad, como la telefonía, el acceso a internet, los refrescos y la comida chatarra, el crédito bancario y comercial, nuestras disque modernas autopistas que nunca terminan de repararse, el exceso de precio del pan y sus derivados, la destrucción de grandes extensiones de tierra para sacar minerales a cambio de un pago miserable por hectárea, el espantoso y caro transporte público, el ineficiente sistema de salud, la carencia de prestaciones laborales, el discriminador sistema educativo y mejor le paramos antes de caer en la desesperanza. A cambio de esas desigualdades nos quieren conformar con políticas sociales diseñadas no para detener y revertir la pobreza, sino para incrementarla. En otras latitudes planetarias causan asombro nuestros programas gubernamentales de “apoyo” al campo, a los más jodidos, a los ancianos, a las madres solteras, las becas estudiantiles y ahora el seguro a los desempleados. Pero ese asombro no es por la cuantía ya que están muy pichicateadas, o su cobertura geográfica que atiende más a criterios electorales que de verdadera necesidad, mucho menos a su contradictorio impacto ─según la OCDE “En México el gasto social es equivalente a 7.4 por ciento del producto interno bruto (PIB), el más bajo del bloque. El promedio para todos los países que pertenecen a ese organismo es 21.9 por ciento del PIB. El más alto es el Francia, que equivale a 32.8 por ciento de su producto”─; sino a que su diseño no toca, para nada, los intereses y privilegios de esos que concentran la riqueza que producimos entre todos, al contrario, los refuerzan, porque esos “apoyos” terminan también en los bolsillos de los más ricos, ya que no hay donde más se puedan ir. Allí está la transa del seguro de desempleo, limitado a un miserable salario mínimo mensual y además financiado con los propios recursos de los trabajadores a través de su subcuenta de vivienda que cada trabajador tiene en el IMSS o ISSSTE, que además está integrada al bajo salario que cada uno recibe y equivale al 5 por ciento del mismo. Otra vez, se buscó no afectar los intereses de los empresarios, no tocar el presupuesto destinado a programas sociales, que como ya vimos es el más bajo de todos los países que integran la OCDE, y sacar una “prestación” a costa de las pocas e insuficientes que ya tienen los mismos trabajadores. Recuerde el “programa social” que más le guste o del que sea beneficiario, dele una revisadita comparándolo con las cifras y argumentos aquí presentados, juzgue si corresponden a lo que se dice en su, esa sí, excesiva propaganda. Escribe Roberto Saviano en su libro CeroCeroCero, que la delincuencia organizada encontró que la democracia es un sistema político donde todos tienen un precio; entonces, y aquí ya nos separamos de ese autor, nuestro precio está determinado por el miedo a perder lo poquito que tenemos de esas “ayudas” sociales, a ser un paria más que ni siquiera aparece en alguna lista de “beneficiarios” de las limosnas oficiales. Habría que agregar que entre más pobres somos, como país, más barato es el precio que se paga por nuestro voto. Mientras, esos 10 mil millonarios y los que les siguen seguirán creyendo que pueden vivir con la seguridad de seguir disfrutando de sus privilegios, pero las personas, hasta las más miserables, tienen un límite y no son infinitamente maleables, que no se nos olvide, a todos.