domingo, 10 de octubre de 2010

SER JOVEN EN QUERÉTARO

Hay que saber interrogar a la realidad para que nos responda y podamos conocerla, para eso sirven los estudios, la recopilación de datos, la capacidad de interpretación.

Por ejemplo, gracias a la investigación de la Dra. Minerva Escartín Chávez, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) conocemos con precisión las situaciones alimentaria y de tabaquismo de los alumnos, “de primero y segundo grado”, del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ) de los planteles 7 y 16, ambos ubicados en el municipio conurbado de El Marqués, las notas informativas de los medios que consignaron la investigación nos dicen que, “8.6 por ciento de estos estudiantes padecen bajo peso, 21 por ciento sobrepeso, 9.5 por ciento obesidad de primer grado, 2.7 por ciento obesidad de segundo grado y 58.2 por ciento tienen un peso normal”, en lo referente al tabaquismo, el 24 por ciento de esos jóvenes que en su mayoría se encuentran entre los 15 y 16 años se consideran fumadores. La Dra. Escartín menciona que: “Es preocupante que casi un cuarto de esta población tenga el hábito de fumar; por ello, nuestro interés en informarlos para que se concienticen de sus conductas alimenticias y sus adicciones” y también se hace énfasis en que ese casi 40 por ciento que no tiene un peso considerado como adecuado a su edad y desarrollo está propenso a sufrir problemas, más si se combinan los dos aspectos antes mencionados: “los problemas de sobrepeso y tabaquismo son factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónico degenerativas como diabetes, problemas cardiológicos, y entre los más graves y fulminantes, infartos y enfermedades de tipo vascular-cerebral”.

Los datos no están como para desperdiciarlos, hay que aprovecharlos para tomar medidas que beneficien a la población estudiantil, lo primero que hay que cuestionar es ¿qué han hecho las autoridades de ese sistema para estudiar lo adecuado de la comida que consumen esos muchachos y que se les vende dentro de esos planteles? ¿Qué acciones contra el tabaquismo y a favor de una alimentación sana están implementando junto con las autoridades municipales? Porque la venta de tabaco –y por nuestra parte incluimos el alcohol—a menores de edad en los alrededores de esas escuelas es responsabilidad del estado y municipio. Desde la fecha en que se dio a conocer, 21 de septiembre, hasta la publicación de este texto, no se ha sabido de ninguna acción coordinada y entonces ese tipo de investigaciones se quedan como curiosidades a las que nadie les hace caso.

Lo mismo sucede con temas delicados como el seguimiento de egresados, que las instituciones educativas se guardan como si fueran secretos porque no quieren ser evaluadas. Otro ejemplo: en la generación 2004-2007 del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Querétaro (CECYTEQ) egresaron 228 estudiantes, pero sólo se tienen datos actualizados de 63, de estos últimos “29 se mantienen estudiando, de estos; 24 solo dedicándose a estudiar (37%), y los 5 restantes estudian y trabajan (8%), 23 solo trabajan (35%), y 13 no estudia ni trabaja (20%)”, aquí las matemáticas fallaron y aparecen dos alumnos de más, la magia de las cifras institucionales es algo todavía incomprensible. Lo interesante es lo que alcanzan a revelar los números, porque los egresados de esa generación e institución más de la mitad (55%) ya no continuaron sus estudios y las principales causas para no hacerlo son: con un 23% por situaciones personales y familiares, con un 19% porque no aprobó el examen de admisión, otro 19% por falta de recursos económicos, un 17% otras razones, el 11% por falta de interés en estudiar, continuando con un 8% que argumenta que no se le ofrece la carrera de su preferencia en la región y el restante reporta estar realizando otros estudios, sin especificar cuáles. Casi la mitad no siguieron estudiando por causales en donde la desigualdad económica tiene un papel importante. Es una lástima que existan egresados que ven truncos sus planes porque los conocimientos adquiridos y certificados no les alcanzaron para aprobar un examen de admisión, otro problema atribuible a los pocos lugares disponibles en las instituciones de educación superior. Ojalá que el COBAQ diera a conocer sus cifras al respecto, sin “arreglos” ni simulaciones.

Terminamos con una problemática creciente y terrible, según el representante de la SEP en el estado Eleuterio Zamanillo, el número de solicitudes de becas para apoyo a madres solteras o embarazadas creció, en un solo año, de 250 a 1500 tan sólo en el nivel básico, es decir, hasta secundaria. Estamos hablando de niñas de entre 11 y 15 años que ya están teniendo niños a pesar de su inmadurez física e intelectual. Según el mismo funcionario “se trata de una verdadera tragedia social la que viven estas niñas precoces y que al quedar embarazadas se ven obligadas a desertar sus estudios ya sea de primaria o secundaria”, esas becas, cuando se otorgan, tienen como objetivo el que esas niñas puedan seguir estudiando, pero el problema no es únicamente financiero y tampoco carece de historia, “"siempre ha sido un problema en Querétaro, desde hace varios años, tenemos un serio problema con embarazos no deseados, sobre todo en jovencitas” y plantea varias hipótesis: son "muchachitas muy precoces y esto tiene que ver mucho con problemas de educación, de falta de educación sexual y con descuido, esto nos revela también que muchos niños crecen casi solos, los padres no pueden estar al pendiente en esa etapa de los 13 a los 17 años que todos los muchachos tratan de hacerse independientes y nos encontramos con papás muy permisivos que prefieren no poner límites o no enfrentarse a los muchachos y las consecuencias son estas". Las alternativas están limitadas a esa visión sin explorar otras, pero al menos las cifras se hicieron públicas y el desastre social, del que somos responsables todos, que está detrás de ellas también.

De plano, ser joven en Querétaro no es fácil.

lunes, 4 de octubre de 2010

LA RAZÓN PERDIDA

Varios hechos políticos que suceden casi simultáneos en el tiempo, en un lugar tan aparentemente desabrido como Querétaro donde se presume que nunca pasa nada y cuando pasa son sucesos aislados cometidos por diabólicos “fuereños” y en donde las víctimas son inocentes “buenas conciencias” queretanas, inducen a sospecha. Analistas prestigiosos dicen que es por lo menos obligado buscar alguna racionalidad en eso que parece simple producto de un azar caprichoso. Centremos la atención en algunos.
Primero, el gobierno estatal descolorido comienza a dar color. La propuesta de reforma electoral local levantó más polvareda de la que estaba pensada, flaco favor le hicieron los actuales consejeros electorales del IEQ y el representante del PRI que se opusieron sin argumentos suficientes a que el consejo general de ese instituto opinara sobre la iniciativa ventilada en los medios de comunicación, además de que no lograron bloquear el acuerdo tomado por mayoría. La sinrazón se convirtió en la nota del día y de los subsecuentes por el encono mostrado, si hasta el presidente municipal de la capital puede decir lo que se le dé la gana sobre el tema en entrevistas banqueteras, a quien se le ocurre decir que lo que diga el órgano colegiado de la instancia especializada y autónoma es invadir competencias o que está fuera de lugar.
Segundo, días antes el identificado como dirigente del grupo de los duros dentro del partido albiazul y exsecretario de gobierno del sexenio garridista Alfredo Botello pidió, más bien exigió, que el actual gobierno estatal hiciera las cosas bien porque ellos –los panistas—no querían regresar a gobernar sobre ruinas, augurando un futuro triunfo electoral en los procesos locales del 2012 y 2015.
Tercero, por las mismas fechas el congreso priista del estado de México comete su propio madruguete electoral que impide la figura del “candidato común”, revelando los miedos de quien quería aparecer como super confiado por invencible y seguro precandidato a la presidencia por el club de los ricos. Todos sabemos, porque así se han encargado de hacerlo saber, de la sintonía que existe entre el copetudo gobernador de esa entidad y el de esta. Así que intuir que ambas reformas electorales, aunque por el momento no se refieran a los mismos aspectos, están encaminadas a proteger los mismos intereses, no tiene chiste.
La propuesta de reforma local ya fue tratada en el número anterior de este semanario, no tiene caso repetir lo que bien se resumió, allí también están los argumentos de las diferentes partes. Lo que falta es intentar una evaluación de la actuación de los consejeros que salen por terminar su periodo de siete años y que con esa experiencia esperábamos que terminaran con más gloria que pena. Por ejemplo, teniendo el IEQ competencia para proponer iniciativas legales electorales ¿porqué no lo hicieron en el más de un año que pasó de julio del pasado a septiembre de este? O siquiera hubieran convocado a consulta ciudadana, si a su juicio los cambios necesarios son pocos o ni siquiera existen ¿porqué no iniciar la consulta para concluir precisamente eso y evitar que el gobernador los “madrugara”?
El consejo electoral del IEQ poco ha abonado a la democracia, si acaso se han limitado a organizar los procesos electorales y sacar los resultados sin dudas significativas, que no es un asunto menor pero no suficiente. Por ejemplo, mientras el consejo general del IFE dirigido por José Woldenberg se caracterizó por las discusiones de alta calidad que sobre los diferentes temas de la democracia había que considerar, aplicar y solventar, dejando en claro que la pluralidad de opiniones bien sustentadas permitían la toma de acuerdos, provocando cambios en la cultura democrática apenas naciente después de una larga etapa oscurantista. Nuestro IEQ llegaba con los acuerdos previamente “planchados” a sus reuniones de consejo, nada más para darle legalidad a lo que habían acordado en la oficina del presidente en turno. Primero les ganó el fetichismo normativo, después el consensualismo, también el pánico de que los ciudadanos supiéramos que pensaban diferente, si es que tal cosa era cierta. Todos declaraban lo mismo y ponían cara de intelectuales superiores al resto de los mortales, como si la clonación, la soberbia y el falso consenso fueran la misma cosa. Hubo puntos positivos, pero no con la suficiente intensidad como para sentirlos cercanos a una ciudadanía que esperaba y se merecía más. Nos quedan a deber.
Se termina el espacio. ¿Cuál es la racionalidad que empata los dos primeros temas de este texto? Que el “duro” Botello ya se dio cuenta que los mismos funcionarios que precipitaron, con sus malas decisiones, la alternancia política a favor del PAN, están nuevamente en el poder y cercanos al gobernador actual, y están haciendo lo que saben hacer: perder en las próximas elecciones y en todas las que hagan falta, ¿la razón? que algunas de las decisiones políticas importantes se deciden en estructuras que están por encima de los partidos políticos, por eso a algunos les resulta fácil “brincar” de uno al otro y de regreso si es necesario, la lealtad o tener un perfil ideológico preciso es más una desventaja que una cualidad. El Yunque es una de ellas, pero hay otras, que esa “influencia” es profundamente antidemocrática y que el IEQ nunca pudo y quizás ni quiso, establecer una estrategia de largo alcance para trasladar esos poderes de facto al ámbito democrático, al de los votos de los ciudadanos. Allí está su principal deuda. El colmo es que los consejeros que se quedan no parecen tener el atrevimiento que les faltó a los anteriores, son contadores de votos, nada más. Las alternativas, como ha sucedido en los años recientes, están del lado de las organizaciones sociales que pelean por demandas específicas sabiendo que estas rebasan, con mucho, sus aparentes limitaciones.

sábado, 18 de septiembre de 2010

LA REVOLUCIÓN DE LOS RICOS

“Una revolución está en curso. Mientras la mayoría de la población del país ha perdido la esperanza en el progreso, un reducido grupo de poder empresarial avanza en imponer sus ideas sobre el diseño de una política económica que beneficia a un puñado de personas. Es, como la caracteriza el profesor universitario Carlos Tello Macías, una revolución de los ricos.” Roberto González Amador La Jornada 10 de Septiembre 2010.

El texto parece que pasó desapercibido, la hipótesis que sustenta todavía más, no mereció ningún eco en los medios masivos de comunicación, y eso que el libro con los datos que la sustentan ya tiene tres años que se presentó públicamente.
El autor no es un improvisado, tampoco un subversivo que responda a intereses ocultos, exóticos o sospechosos, fue titular del Banco de México y Secretario de Programación y Presupuesto, también representó a nuestro país como embajador en Cuba, Portugal y la desaparecida Unión Soviética, después, profesor universitario en la UNAM en su Facultad de Economía. El libro se titula Estado y desarrollo económico 1920-2006 y tiene un objetivo muy puntual que al parecer cumple: demostrar que la política económica implementada por los últimos gobiernos mexicanos responde a intereses específicos, a una planeación e intención que data al menos desde 1975.
Don Carlos Tello Macías nos cuenta que el origen del Consejo Coordinador Empresarial, ese supersindicato de los más ricos del país, se da como reacción al movimiento estudiantil y popular de 1968, ese que desnudara el autoritarismo, el alto precio pagado por los trabajadores, campesinos y jóvenes, que fueran los grandes protagonistas de ese desarrollo económico que venía de 1932 y llegara hasta 1981, con tasas de crecimiento anual constantes.
Pero ese crecimiento, que de seguir hubiera coincidido con la etapa de apertura democrática, se vio brusca y criminalmente interrumpido a principios de la década de los 80 del siglo pasado. ¿Cómo operaron los ricos, los grandes empresarios, para imponer sus intereses y concentrar la riqueza social en cada vez menos manos? ¿Cómo le hicieron para justificar y legitimar el brusco viraje económico y mantener a los ciudadanos creyendo que su modelo es el mejor aunque a casi todos nos vaya mal? El mismo catedrático lo dice: “¿Cómo? Actúan sobre el sistema educativo, y en la educación superior. Es simple demografía. De aquí a 25 años, dicen los impulsores de este proceso, los estudiantes que están en las aulas van a ser los que dirijan el país, desde distintas esferas. Lo que hicieron fue meterse a las universidades. En México así ocurrió también. Se puede ver en la forma en que se expandió la educación superior privada y en que se condujo la educación pública. Conquistaron el futuro de las universidades a partir de dar prestigio a sus ideas sobre la economía. Entre 1974 y 2000, en esos 25 años, 19 premios Nobel de Economía fueron otorgados a economistas que pensaban como ellos, que defendían esas ideas. Los programas de estudio de economía fueron restructurados para dar preponderancia creciente a las ideas contrarias al Estado, y se fueron abandonando las ideas que los economistas llamamos keynesianas, o sea, donde el Estado debe participar”. Pero Tello no era ni es el único que advirtiera de ello, por las mismas fechas, el Ingeniero y político de oposición Heberto Castillo Martínez decía que la primera generación de gringos nacidos en México estaba saliendo de las universidades y se estaban apropiando de los cargos públicos y pretendiendo dirigir las políticas económicas. Que nuestro vecino del norte no necesitaba invadir o conquistar nuestro país, que bastaba con educar en sus intereses a los jóvenes privilegiados que podían pagar o acceder a cursar sus estudios en las universidades de élite de ese país, y de este diría Tello.
La correspondencia entre un hecho y otro existe. Mientras la intervención del Estado en la economía comienza a achicarse, mientras el Estado se “adelgaza”, el “rescate” de empresas públicas se incrementa, también la venta, a precio de regalo y en condiciones absolutamente ventajosas, de empresas públicas con mercados cautivos y ganancias más que considerables. El ejemplo es contundente y no hay porqué dejarlo escapar: “A mediados de los años 80, en el gobierno del ex presidente Miguel de la Madrid, comienzan a aplicarse políticas de corte neoliberal, o neoclásico, como las llamábamos antes. Primero se redimensionó el Estado. Se redujo su papel en la economía, disminuyó el gasto público y comenzaron a ser vendidas empresas públicas bajo la idea de que el Estado no sabe hacer las cosas. Apunta: Una de las primeras en ser vendidas fue Mexicana; luego los particulares la echaron a perder, el Estado la recuperó y se las volvió a vender y la acaban de echar a perder otra vez”.
Y lo mismo con los bancos, con las carreteras, con las minas, la telefonía, con el petróleo, la electricidad, la salud, la educación, la radio y televisión, bueno, lo que sea, todo se vale con tal de concentrar la riqueza social producida por todos, el capital no tiene moral ni buenas costumbres, allí está el crimen organizado que dejaron crecer hasta los extremos que vivimos actualmente, y todo porque se le vio como fuente de financiamiento fácil y sin pagar impuestos.
“En este proceso de redimensionamiento del Estado el salario mínimo redujo dos terceras partes de su poder real de compra entre 1980 y 2000, y el salario contractual perdió casi la mitad de su capacidad adquisitiva en el mismo periodo”. Los índices de pobreza para arriba mientras que entre los más ricos del mundo aparecen empresarios mexicanos que obtienen sus ganancias no por innovadores, trabajadores, visionarios o eficientes, sino por el trato preferencial de los gobiernos, la exención de impuestos, las tasas preferenciales para todo, los “rescates”, los teletones, los redondeos, el FOBAPROA y el IPAB, hasta el Chapo Guzmán aparece en esos índices, lo dicho, no tienen moral ni ética.
Si para lograr lo que han hecho hay que pasar por el desmantelamiento de las instituciones sociales heredadas de la Revolución de 1910 y del Cardenismo, pues hay que hacerlo, hay que fastidiar al IMSS, al ISSSTE, a los sindicatos y los contratos colectivos, a las políticas redistributivas de la riqueza, a los impuestos progresivos y que dependen de los ingresos; hay que pegarle a la transparencia, al voto libre (haiga sido como haiga sido), al poder adquisitivo del salario, a la educación pública, a las posibilidades de empleo, a lo que sea.
Ahora nos quieren convencer que es nuestra culpa la pobreza, la mala educación, la falta de medicinas y de atención humana en las instituciones de salud, que no hay empleo porque somos flojos y no nos capacitamos, que la Independencia, la Revolución, las nacionalizaciones del petróleo y la electricidad, los sindicatos y las organizaciones campesinas, las huelgas ferrocarrileras, médicas, el movimiento del 68, la ciudadanización de los órganos electorales y todo lo demás no tuvieron sentido, que apenas aguantan para un desfile visto por televisión. Lo peor, ahora hasta le encuentran ventajas morales al crimen organizado, porque impone valores por la fuerza, nada más eso faltaba.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Independencia y Libertad

La “historia oficial” sirve para mantener a rajatabla la misma versión, pero no sirve de nada para explicar los hechos. Nuestra historia oficial nos habla de unos héroes independentistas que parecían atender a anhelos personales, a esperanzas todavía no compartidas, a un dilatado y confuso proceso donde pasaron de protagonistas a villanos. Pero nunca nos dijeron cual era la situación de la potencia española, que llegó a tener tantas colonias en ultramar gobernadas con la figura de virreinatos.

No es ninguna casualidad que varios países latinoamericanos celebren el inicio de su lucha por la Independencia en el mismo año de 1810, lo que no nos dijeron en la escuela, ni nos dicen en las efemérides, es que en esas mismas fechas, la propia España estaba sumida en su propia lucha por independizarse de los franceses.

Hacer cortes en los procesos históricos resulta un tanto tramposo, pero para los fines de este texto no hay de otra. Por ejemplo, en una rápida revisión podemos encontrar que hubo varios “gritos de Independencia”, el primero fue el 10 de agosto de 1809 en lo que hoy es Ecuador, después el 3 de julio de 1810 en Santiago de Cali, Colombia; el 15 de septiembre de 1810 en Dolores Hidalgo, Guanajuato en México; el 5 de noviembre de 1811 en El Salvador; y fuera de la influencia española, el 7 de septiembre de 1822 en Brasil; en el resto de los actuales países sudamericanos la fecha del inicio de su independencia, ya sin “grito” coincide en 1810.

Pero volvamos a los españoles, quienes invadidos por el ejército francés de Napoleón, deciden unirse al Levantamiento del pueblo de Madrid del 2 de mayo de 1808 y pelear por su propia independencia. La historia resulta interesante, porque con todo y que estos movimientos son fuertemente influidos por los ideales de la Revolución Francesa de 1789 entre los que se encontraban la pérdida de privilegios de la iglesia católica y la confiscación de sus cuantiosísimos bienes producto, entre otros, de la imposición de impuestos sobre las cosechas, su ejército invasor sirvió para difundir sus ideas liberales, basta recordar que entre los primeros acuerdos de su Asamblea Nacional es la aprobación de la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”. En el ínter entre una fecha y otra, la todavía poderosa armada española, encargada del control de las colonias americanas, se ve envuelta en la fracasada campaña francesa para invadir Inglaterra. La batalla de Trafalgar fue decisoria para que la armada francesa no pudiera recuperarse nunca y la británica asegurara un dominio marítimo que durará 100 años más, mientras, los españoles sufrieron pocas pérdidas, aunque el cerco marítimo inglés no tarda en tener consecuencias. Por ejemplo, de los 41 navíos de guerra con que cuenta la armada española en 1805, pasa a 26 en 1811, a 17 en 1820, para terminar con 3 en 1835, además de que el bloqueo impedía la llegada de mercancías y metales preciosos de América. En esa coyuntura las independencias americanas se dieron en terreno fértil y en tiempo coincidente.

Nada más que la arenga que hace Miguel Hidalgo y Costilla el 16 de septiembre de 1810, atendiendo a testimonios de ese evento fue: “¡Viva la virgen de Guadalupe! ¡Viva Fernando VII! ¡Muera el mal gobierno!”, que según algunos historiadores revela que la demanda de los conspiradores tenía más que ver con la situación española, la idea independentista todavía estaba algo verde, en lo inmediato se pedía la muerte del mal gobierno francés entronizado en España, y el regreso del gobierno monárquico de Fernando VII, llamado “el Deseado”, nada liberal y sí absolutista, incluso abolió la Constitución de 1812 producto de las Cortes de Cádiz. Esa primera constitución española es la responsable de otro empujón independentista, pero ahora dirigido por la jerarquía católica quien veía sus privilegios amenazados si ese ordenamiento legal llegaba a implementarse en las colonias americanas, entre otras cosas se abolía la inquisición y con ello se perdía el brazo ejecutor, coercitivo y amenazante de esa institución.

El historiador José Félix Zavala (eloficiodehistoriar.com) escribe que las peripecias del “padre de la patria” y esa parte de la historia que prefiere omitirse por algunos: nos hace recordar que la expulsión de Miguel Hidalgo del seno de la Iglesia Católica por el nombrado Obispo de Valladolid Abad y Queipo, no tenía otro significado que descalificarlo frente al pueblo en el momento en el que él era el líder del movimiento insurgente. El texto de la excomunión que desde luego se hace “por la autoridad de Dios todopoderoso…” y “de las “Vírgenes celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, dominaciones, querubines y serafines, de los Santos Inocentes…”; rebasan la retórica de su tiempo y piden que lo maldigan, lo condenen, donde quiera que se encuentre, sea en casa o en el campo, en el camino o en las veredas, en la selva o en el agua y aún en alguna iglesia, que sea maldito en el vivir y en el morir, en el comer y en el beber; que sea maldito exterior e interiormente… en sus quijadas y narices… en sus muslos, caderas, piernas, pies y uñas. Nuestro visitante asiduo en Querétaro, Miguel Hidalgo, contestó “Los opresores no tienen armas ni gentes para obligarnos con la fuerza en la horrorosa esclavitud a que nos tenían condenados”.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Para leer ENLACE

Es cierto que una prueba no lo dice todo, no es lo mismo contestar preguntas de opción múltiple que enfrentarse a problemas en la vida cotidiana y saber resolverlos de la mejor manera, también es cierto que hay escuelas que trabajan para enseñar a sus estudiantes cómo resolverla aunque eso implique no cubrir los programas, también que la evaluación se pervierte al ofrecer estímulos económicos a escuelas, profesores y grupos que logren puntajes altos, pero al menos es un esfuerzo caro para evaluar nuestro sistema educativo.

Parece haber cierta coincidencia: hay un estancamiento con todo y la implementación de reformas presuntamente ambiciosas y dirigidas en el sentido correcto. Nuestro país ha estado padeciendo la puesta en marcha de dos reformas recientes, la RIEB (Reforma Integral a la Educación Básica) y la RIEMS (Reforma Integral a la Educación Media Superior), la cantidad de recursos, de horas, de trabajos dedicados a las mismas parecen no estar dando resultados, y es que se nos olvidó que el factor principal es la convicción de los docentes de que es necesario cambiar y el consenso de hacia dónde hacerlo.

Los resultados siguen hablando de un desastre anunciado, en el análisis comparativo hecho por la propia SEP señala que entre el año pasado y este, en primaria, en español, en los niveles “bueno” y “excelente” se pasa del 32.8 al 36.9 por ciento, un avance de 4.1 puntos porcentuales; en matemáticas el problema es mucho más grave, ya que los puntajes óptimos apenas se alcanzan en una proporción bajísima de la población estudiantil, se concentra en los mismos niveles señalados el 9.4 (en 2009) y el 11.2 por ciento este año, apenas una diferencia de 1.8 puntos porcentuales, demasiado pequeño para considerarse significativo. Si se comparan los resultados aceptables (bueno y excelente), los de español rebasan en un 30 por ciento a los de matemáticas.

Para el tercer grado de secundaria los resultados son peores porque no hay cambios, lo que revela que la reforma en este nivel no está sirviendo, para español, en los niveles “bueno” y “excelente”, hay un retroceso mínimo de 0.30 puntos porcentuales al pasar de 18.2 al 17.9 por ciento. El problema no es sólo ese, ya que el resultado es de apenas la mitad de lo que obtienen los alumnos de primaria en la misma materia. En “habilidad matemática” se pasa del 18.7 el año pasado, al 20.3 por ciento en este, apenas un incremento de 1.6 puntos, aunque los datos son mejores si se compara con “matemáticas” en primaria.

Por lo menos en educación media superior las cosas no pintan tan feas, de tener un porcentaje de 49.8 en “habilidad lectora” agrupados en los niveles “bueno” y “excelente” en el año pasado, en este sube a 57.2, es decir un avance de 7.4 puntos porcentuales; como contraste, ese resultado se ve opacado por lo señalado en “habilidad matemática”, donde apenas hay un cambio del 18.7 al 20.3 por ciento, y aún así se encuentra por lo menos un tercio abajo (35.4%) de la “habilidad lectora”.

Procesar los datos del estado con respecto al país, de cada alumno, de cada escuela por turnos y comparar todo con los respectivos promedios es algo que escapa a este texto. Pero sí podemos señalar que, como advierten algunos especialistas en temas educativos, cuando los avances son mínimos estos pueden deberse a que los estudiantes ya han realizado la prueba ENLACE anteriormente, en otro nivel educativo, y saben cómo se responde y ya no hay sorpresa o confusión al respecto, es decir sería un efecto de “habituación” a la prueba y no un avance real lo que se esté midiendo, por eso se habla de que si algo se revela es un estancamiento, malo por el contexto en que se da, que es el de las reformas educativas ya señaladas que debieran estar mostrando sus primeros efectos positivos.

También, y es importante subrayarlo, parece existir una relación estrecha entre los resultados en “habilidad lectora” y “habilidad matemática”, entre mayor es la primera aumenta la segunda. Nada sorprendente si consideramos que el manejo del lenguaje, la comprensión lectora, tienen que ver con el manejo de conceptos concretos y abstractos, y que estos últimos son la base de las matemáticas. Pero nuestros directivos siguen pensando a contracorriente, a los malos resultados en las materias que tienen que ver con ese pensamiento abstracto (llámense álgebra, cálculo, estadística y probabilidad o como sea), responden con un incremento de horas para las mismas, lo que deviene en más horas de incomprensión y mayor frustración para los muchachos, en lugar de incrementar las dedicadas a la “comprensión” de lo que se lee, de lo que se vive, de lo que se siente y a su expresión escrita, para después o conjuntamente, abordar el lenguaje matemático o el de las lenguas extranjeras.

Finalmente, quiero agradecer a los lectores que han mandado sus opiniones a través del correo electrónico, algunos se han tomado la molestia de compartir datos sobre eficiencia terminal de algunas instituciones educativas, que es otra forma importante de medir los resultados, y que por su extensión e importancia ya no hay espacio para tratarlos aquí. Habrá que hacerlo en las próximas semanas.

sábado, 28 de agosto de 2010

AUSTEROS Y ECONÓMICOS

Con eso de la alternancia que se confunde con democracia, se pusieron de moda una serie de prácticas políticas que se quieren hacer pasar como normales, es más, en lugar de que sean reprobables ahora piden que las aplaudamos.
Me explico y ejemplifico con el proceso electoral del año pasado. Los diferentes candidatos, con tal de ganar, hicieron alianzas hasta con el diablo, y este se les apareció en forma de múltiples personajes que disque tenían el control de grupos de votantes o que a cambio de dinero transformado en encuestas amañadas, en promoción en los medios disfrazado de noticias, de guerra sucia –espionaje, difusión de imágenes “comprometedoras”, rumores de renuncias, etc— cooptación de líderes de opinión, intentos de compra de votos y todo lo que se les ocurrió, “cooperaron” en el cambio de preferencias electorales y produjeron votaciones que nadie se esperaba, ni los mismos candidatos.
Un mérito que debiera de ser de los ciudadanos, que ya estaban hartos no sólo de la corrupción sino también del cinismo y la hipocresía, fue secuestrado por innumerables grupitos políticos que presumieron una fuerza e influencia que de seguro no tuvieron y ya no tendrán.
El problema es que esos grupitos pasaron la factura, exigieron puestos en las administraciones recién llegadas, esperando “recuperar” lo que supuestamente invirtieron, por eso en dependencias y municipios se duplicó la nómina. No sólo se quedaron muchos de los que ya estaban porque no hubo dinero para liquidarlos o porque alcanzaron algo de protección, también se incorporaron los “nuevos” recomendados, los que supuestamente, con su trabajo y dedicación, indujeron los votos que los llevaron a un triunfo en el que ni ellos mismos creían. Quizás no se habló pero sí se supuso, esas facturas políticas tienen fecha de caducidad, más por tradición, por usos y costumbres, que por haber estado pactadas. Su vencimiento abarca un tiempo que va de la toma de posesión de los gobiernos hasta su primer informe o, cuando mucho, un año. Y todo eso se ha hecho con recursos públicos, por eso no hay para obra pública, apenas se inauguran mediáticamente algunos programas y al día siguiente desaparecen por inviables, o hay que contratar deuda pública para cumplir con la nómina abultada y viene las crisis de las prestaciones decembrinas, con la advertencia del secretario de finanzas estatal de que no habría más rescates. Pero mientras, se sangra el dinero que pagamos por impuestos, no sólo los ya pagados, también los que se pagarán en el futuro con todo e intereses. En el inter, las prioridades seguirán esperando aunque en los discursos estén presentes.
Pero el tiempo no perdona, ya se cumple el año y cada gobernante necesita consolidar su propio equipo político, requiere deshacerse de lastres que no contribuyen en nada a la marcha de una administración que será, ante los ojos ciudadanos, responsabilidad de una sola persona, por la que votaron esperando un cambio. Si las cosas salen mal su nombre, su fama pública, con el rechazo ciudadano y la amenaza de la alternancia quedarán manchados para siempre, y algunos todavía son muy jóvenes para soportarlo.
Pero esos demonios que andan sueltos no se irán sin resistirse, sin gritonear, sin llamarlos malagradecidos, sin decirles que sin ellos no son nada, amenazando con la debacle, filtrando documentos a la prensa no por honestidad, sino por simple y mezquina conveniencia.
Del otro lado, la medida pretenderá disfrazarse de austeridad, de privilegiar la obra pública por sobre los gastos de una nómina por demás abultada e innecesaria, de lograr el apoyo ciudadano para deshacerse de esos que ahora les estorban y que de mantenerse donde están les impedirán gobernar, porque son buenos para destruir pero no para cooperar.
En lo que se da ese proceso, vienen las propuestas privatizadoras, las de construir en espacios públicos estacionamientos que después se “concesionarán” a empresas cuyos dueños se parecen entre sí, los reacomodos, los “ahora sí hay planes” y todo por austeros y económicos. Como no.

sábado, 21 de agosto de 2010

DERECHOS DISLOCADOS

Este lunes terminan las vacaciones escolares, las cifras de alumnos que regresarán a las aulas es impresionante, tan sólo en nuestro estado y refiriéndonos a la educación básica son más de 415 mil abarcando la pública y privada. Los niveles superiores ya tienen dos semanas de actividad escolar y en esta etapa histórica de bono demográfico las cifras son, también, casi increíbles, tan sólo el sistema Colegio de Bachilleres anda por los 25 mil alumnos y no hay, todavía, una cifra exacta porque se siguen inscribiendo y hay una buena cantidad de primer ingreso en calidad de “oyentes” porque les falta terminar el proceso de entrega de documentación.
Como sea, el número de estudiantes da una pequeña idea del talento y las capacidades que se pueden y deben desarrollar en el aula. Desafortunadamente tenemos deudas sociales pendientes en lo referente al derecho a la educación.
Me explico. Es frecuente que las autoridades educativas festejen las cifras de cobertura que ha alcanzado el sistema educativo nacional, pero detrás de esos porcentajes casi fabulosos están escondidos rezagos graves que no hemos querido ver. El informe titulado “El Derecho a la Educación en México” presentado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), revela datos importantes citados por la investigadora educativa Leticia Araujo en la Revista Educación 2001 de julio de este año, como estos: “de cada 100 niños de 6 a 11 años, 98 asisten a la escuela. Al ser este un alto porcentaje, pareciera que la cobertura está casi resuelta, sin embargo, lo anterior es cierto sólo para el 88% de quienes entre 4 y 5 años, para 92% de los de 12 a 14, y para 65% de los de 15 a 17 años. Las cifras de niños que no asisten a la escuela son significativas: poco más de 480 mil de 4 a 5 años; 240 mil de 6 a 11; 574 mil de 12 a 14 años y 2.4 millones de 15 a 17. La inasistencia a la escuela va de entre 20 y 30 por ciento de los niños de 5 a 14 años de edad”. Es decir, el problema no es sólo de cobertura, sino de cómo la desigualdad social le está pegando a la asistencia escolar y al incumplimiento de ese derecho a la educación.
Pero el derecho a la educación no se refiere sólo a los que no pueden asistir a la escuela aunque la tengan relativamente cerca, también abarca a la adquisición de saberes y aprendizajes que resulten relevantes para los que sí asisten y a los que no se podría acceder fuera de la escuela. Es decir, se demuestra que la escuela es indispensable para el desarrollo integral de los escolapios. Lo anterior nos lleva a considerar los índices de reprobación y deserción como algo más que simples números. Un maestro que tiene altos niveles de reprobación porque no es capaz de lograr aprendizajes relevantes de sus alumnos, no sólo está atentando contra los indicadores académicos de la institución para la que trabaja, sino que está atentando contra el derecho a la educación de los alumnos puestos bajo su cargo y responsabilidad, y no se trata de regalar calificaciones para que todos pasen, sino de lograr esos aprendizajes que marcan la diferencia entre como iniciaron el ciclo escolar y como lo terminaron. Por eso es un crimen que las instituciones educativas mantengan dentro de su plantilla laboral a esos maestros que, además de no cumplir con los objetivos de la institución, tampoco, y más grave, garantizan que los alumnos que tienen en el aula logren esos aprendizajes o desarrollen esas competencias que les serán indispensables en su vida actual y futura. Ejemplos de esa ineficacia y corrupción hay muchos, seguramente se nos viene más de un nombre a la cabeza mientras leemos este texto.
La desigualdad económica y social también penetra nuestras escuelas, baste decir que “seis de cada diez escuelas del área rural o indígena no cuentan con drenaje ni agua entubada mientras que el área urbana, 15% de los planteles tienen problemas con estos servicios”.
Regresemos a lo local y a la necesidad de que los sistemas educativos funcionen de forma más o menos coherente entre sí, porque si una parte se disloca todos los elementos restantes a su alrededor pierden el equilibrio y se ven afectados. Parece ser el caso del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ), en colaboraciones anteriores insistimos en que la oficina del gobernador debiera poner atención a lo que ocurre dentro de ese sistema de educación media superior, por su tamaño, por el número de alumnos que atiende, por su importancia para el desarrollo del estado. Da la impresión de que en lugar de avanzar existen retrocesos. Desde el inicio de esta administración, desde las oficinas centrales del COBAQ se corrió la versión de que su director no duraría mucho en el cargo, que suspiraba por irse al Instituto Politécnico Nacional y que su puesto actual sólo era una estación de paso, que sólo se preocuparía por colocar a su gente desplazando a quien fuera, de hecho ya hubo artículos periodísticos en otros medios dando cuenta de algunas presuntas irregularidades, hasta desplegados se pagaron, la respuesta ha sido el silencio y la instauración de prácticas que parecen poco lógicas. Por ejemplo, la cuota por semestre que abarca la inscripción o reinscripción es de 825 pesos, más, en algunos casos el pago por uso del laboratorio de informática que es de 220 pesos, para dar un total de 1 mil 45 pesos, pero tan sólo el costo del uniforme deportivo que es obligatorio es de 800 pesos, a lo que hay que sumar lo que cuesta el uniforme de diario, entre los dos rebasan el costo de inscripción semestral. Hace no mucho, los ingresos producto de la renta de las cafeterías eran para sufragar los gastos más urgentes de cada plantel, ahora todo lo concentran las oficinas centrales y esos recursos no regresan en materiales y servicios, mientras, en los planteles no hay butacas suficientes, se tienen alumnos con sillas que no tienen donde recargarse para escribir o apoyados en tablones para 10 personas, no hay para marcadores ni papelería, no hay para actualizar los equipos de cómputo; se inauguran instalaciones que carecen de laboratorios, con los puros cascarones de aulas. Las cada vez más precarias condiciones no han afectado significativamente el trabajo porque los docentes y administrativos hacen milagros con lo poco que tienen, pero de seguir las cosas como van el sistema COBAQ tendrá graves daños que repercutirán en sus estudiantes.
Dislocada la dirección general los demás elementos se afectan, hasta el sindicato (STSPE) anda pidiendo públicamente la cabeza de directores de plantel y de funcionarios administrativos en lugar de exigir la desaparición de prácticas que atentan contra el buen clima laboral y los derechos de los trabajadores sin solapar corrupciones e ineficiencias, señalar personas en particular lo pone, innecesariamente, en plan de juez y parte, porque si se le cumple con las destituciones que pide y llega alguien peor, poco podrá hacer para inconformarse puesto que se hizo lo que pidió. Además, a río revuelto ganancia de oportunistas. En fin, ojalá que ahora sí se tomen medidas acordes con la importancia de la educación media superior pública, la que se paga con nuestros impuestos, en lugar de responder a la presión de grupos políticos que piden el pago de facturas con cargo al derecho a la educación.