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domingo, 18 de abril de 2021

ESTÚPIDA OBEDIENCIA

 


ESTÚPIDA OBEDIENCIA

Joaquín Córdova Rivas

 

La pandemia ha dejado salir lo mejor y lo peor de lo que somos. Los medios de comunicación masiva se han dado vuelo mostrando lo que, a su pobre juicio, dictado más por la búsqueda de audiencia que por lo ejemplificante del caso, creen que es lo que debiera ser públicamente imitado o condenado.

 

Y vuelven viral la excepción y no la regla, los cantantes de ópera en los balcones de alguna ciudad italiana como si todo el país estuviera cantando, o las multitudes chinas o japonesas que están casi condenados a usar el cubrebocas para no respirar tanta porquería que flota en el ambiente de sus contaminadas urbes, como si fuera muestra de la disciplina que hay que imitar para sacarle la vuelta al coronavirus. O los elogios a la aplastante e invasiva cyber vigilancia que en esos y otros países lleva a saber dónde y en qué momento está cada ciudadano.

 

Pero lo peor es esa aparente conformidad para seguir reglamentos, medidas aparentemente legales, ocurrencias de gobernantes ignorantes, pero con muchas ganas de hacerse notar y obedecer. Y allí está el problema: nos acostumbramos a obedecer sin cuestionar, anulando el sentido común, lo aprendido en milenios de historia, lo que nos ha dejado la academia y la experiencia ancestral, para seguir instrucciones aplicadas por aparatos “de seguridad” que no tienen absolutamente nada que ver con el control, contención o solución de un problema global como muchos de los que padecemos.

 

Y hacemos caso y hasta justificamos los “filtros sanitarios” en las carreteras, que violan flagrantemente la libertad de tránsito, sin ninguna manera de demostrar su efectividad más que contando el número de vehículos revisados, o los que se impidieron seguir en su viaje, como si eso limitara los contagios. Llegamos a la tontera de dejar pasar a quienes muestran un código de reservación de un hotel o restaurante, como si los contagios tuvieran relación directa con la capacidad económica de los viajantes. Aquí valdría la pena recordar el repudio que provocara esa propuesta hecha por el infumable gobernador de Guanajuato y el presidente municipal de su capital que se lamentaba del turismo que “no gasta” y solo abarrota las calles y las ensucia, en su pobre visión del “turismo” que ellos mismos promueven. Pues bien, ese repudio pronto se olvidó y ahora se justifica para impedir el libre tránsito por carreteras estatales o federales basados en una campaña de miedo que paraliza las neuronas ciudadanas.

 

¿Cómo se mide la capacidad de afluencia a una playa, a un bosque, a una plaza pública, a un centro comercial? A capricho, no hay de otra. ¿A poco aplican un “coeficiente” para dividir el número de metros cuadrados entre el volumen medio que ocupa un mexicano obeso, típico producto de la mala alimentación impuesta por la industria de la chatarra ultraprocesada? ¿O consideran la marea y la fase lunar en el caso de las playas? ¿Miden también el espacio que ocupa la mercancía en un supermercado, tienda de conveniencia o changarro cualquiera? Claro que no, mandan a alguien que “a ojo de buen cubero” dicta el número de clientes permitidos en cualquier espacio que se le ponga enfrente, con la sabiduría que le da una credencial plastificada, quizás un chaleco mugroso por exceso de uso y falta de lavado y la presencia de algún policía malencarado y harto de seguirle la corriente a esos dictadorcitos que refuerzan la discrecionalidad y abuso de sus meros jefes. Esos que admiran en secreto, porque en público es políticamente incorrecto, a los Franco, Pinochet, Videla, Plutarco Elías Calles o cualquiera que se les parezca sin importar tiempo, lugar o daño histórico.

 

No se les olvida, es que ignoran que cualquier actividad humana implica la presencia social de otros semejantes, hasta el consumo tiene que ver con rituales de comunicación, de vanidad, de comparación, de opinión. De tristeza y estupidez ver librerías vacías que impiden la entrada de dos personas que, con sus propios gustos, expectativas y carteras, que practican el arte de buscar y dejarse conquistar por autores, temas o libros que les llamen la atención, con la absurda regla de no dejar entrar más que una persona por grupo o familia; y en lugar de orientar sobre su materia se contratan “vigilantes” destinados a impedir la compra, la recomendación, el compartir expectativas. Las librerías y espacios culturales convertidos en una ampliación de la absurda lógica reglamentaria que anula el criterio propio, que convierte a empleados en responsables privados del seguimiento ciego de medidas que no sirven para nada ante una pandemia que han logrado que provoque más terror que ganas de indagar, investigar, cuestionar y superar de manera sana y socialmente responsable.

 

Esos grandes espacios comerciales, a veces al aire libre, que se han convertido en lugares de segregación en donde, con un aparato de sonido permanentemente conectado, repiten incansablemente las absurdas “disposiciones oficiales”, ante los oídos torturados de guardianes y público en general, como si la simple repetición incitara a la estúpida obediencia dictada por legisladores y reglamentadores que parece que nunca pasaron por el bachillerato o alguna universidad que los educara sobre lo elemental de los virus y lo complejo de la genética humana. Pero que quieren justificar su ignorancia y falta de empatía con sus representados o gobernados imponiendo reglas sin sentido y que solo provocan lo contrario de lo que dicen evitar.

 

Ya se está volviendo costumbre observar solitarios automovilistas con las ventanas cerradas y el cubrebocas puesto, o ciclistas y corredores al aire libre con el mismo trapo colgado de las orejas, que se ha convertido en un fetiche más, en algo que por el simple gesto de llevarlo —aunque sea mal puesto, esté sucio o muy usado— impide el contagio de algo que puede ser mortal pero que sigue sin comprenderse. Y nuestros gobernantes abonan esa ignorancia para sembrar miedo, para justificar arbitrariedades, medidas que atentan contra los más elementales derechos humanos.

 

Hay que cuestionar, informarse de fuentes confiables, recordar lo que aprendimos en la escuela, consultar a nuestros viejos, hacer uso de la memoria ancestral, inconformarnos ante el abuso, la mala información y la estupidez.

miércoles, 24 de marzo de 2021

 


DESENCUENTROS

Joaquín Córdova Rivas

 

Alguna vez escuché de uno de mis maestros, de esos que conoce uno fuera de las aulas, de esos que tienen amplia experiencia y reflexionan sobre ella, una frase que bien viene a cuento en este advenimiento de supuestas y reales corrientes feministas y el discurso de las nuevas masculinidades: “a los mitos hay que dejarlos en paz”.

 

El contexto era radicalmente diferente, pero entiendo que hay ciertas características de personajes que finalmente pasan a la historia por su oportuno y temerario desempeño, que hacen prescindibles otras que ahora serían social y políticamente incorrectas.

 

Entre la indiscreción, la impertinencia y el sacrilegio podría pasar el revisionismo de heroínas y héroes si solo nos fijáramos en su desempeño amoroso, en su franca transgresión a la moral imperante de entonces y ahora. ¿Qué sería de la historia oficial de doña Josefa Ortíz si solo nos detenemos en sus afanes amorosos? ¿Se le consideraría protofeminista? En el caso de los masculinos, como el cura Hidalgo que mostraba poco respeto por la virtud de la castidad ¿Se le calificaría de acosador sexual, nos quedaríamos en eso?

 

Si hay algún personaje actual que resulta mediáticamente poco presentable es Félix Salgado Macedonio, según los estándares de belleza o guapura queda en el mismo nivel que el 90 y algo por ciento de mexicanos, vamos, si nos comparamos con el modelo de los personajes cinematográficos que vemos diario en las series de paga estamos feos, además su comportamiento público no siempre es ejemplar, su lenguaje tampoco es adecuado para las buenas maneras. Parece que sí hay diferencia si el cortejo o el acoso viene de alguien guapo o famosillo: Roemer, calcetín con rombos ataca de nuevo | SinEmbargo MX

 

Recuerdo algo que en su momento me impactó, era 1983 si la memoria no traiciona, y al interior del Partido Mexicano de los Trabajadores se procesaba una denuncia contra uno de sus fundadores más respetados, dirigente sindical y ferrocarrilero de décadas de lucha, encarcelado en Lecumberri por 12 años, asesor de la que es ahora la cooperativa de refrescos Pascual, secretario general de ese PMT que se jugaría su registro condicionado en 1985, el histórico Demetrio Vallejo. La denuncia, sustentada por dos compañeras integrantes del CEN era por acoso sexual. Y es que el “chaparrito de oro”, como se le llamaba (Demetrio Vallejo, el indoblegable (lasillarota.com) tenía fama de coqueto.

 

Dicen los que saben, que el protagonista de la novela de Elena Poniatowska “El tren pasa primero” Trinidad Pineda, está basado en el rebelde y congruente líder sindical ferrocarrilero.

 

La sinopsis dice: ««Tuve hambre y frío, sentí que ningún fuego, ningún abrazo me calentarían, pero sé que si un solo hombre lucha y no se deja morir, la vida vale la pena.» Este era un hombre que nació en un pueblo del sur de México. Nunca hubiera salido de él, pero un día el tren pasó frente a sus ojos y en el ruido de esa máquina escuchó el relato de su vida; supo el porqué de la indomable ansia de saber que lo empujaba siempre más allá de sus límites. Y en efecto, a Trinidad Pineda Chiñas, el personaje central de esta novela, el tren lo llevó a todo: a lugares que nunca imaginó, a incontables saberes, oficios, personas, posibilidades, y sobre todo al instante en que habló a sus compañeros ferrocarrileros con tal ardor y convicción que los convirtió en vanguardia de la lucha de los trabajadores. Y pusieron de cabeza al país y al régimen. El tren es la vida. Pero si ser ferrocarrilero es asunto de hombres, ninguno de ellos es nada sin las mujeres. Madres, esposas, maestras, amantes, rieleras, transitan por estas páginas con poderosa presencia, con la fuerza inabarcable que late dentro de cada una. Son lo que los hombres no alcanzan a ser, o ni siquiera imaginan.» El Tren Pasa Primero de Poniatowska, Elena 978-84-204-6983-6 (todostuslibros.com)

 

El asunto terminó con la expulsión de Demetrio Vallejo del PMT, aunque la historia oficial dice que él renunció por desacuerdos en el manejo de la huelga y fundación de la cooperativa de refrescos Pascual que él impulsó, de todas formas, fue diputado federal por el Partido Mexicano Socialista en 1985, año en que murió.

 

Soy de la generación que vio crecer al movimiento feminista en este país, cuando lograron conquistar muchos derechos que ahora dan por sentados, como si siempre los hubieran tenido, pero necesito que alguien me explique ¿qué sería de la historia y de sus personajes si se juzgaran desde las redes sociales o desde ese feminismo —de los muchos que hay— que desconoce la historia y persigue más ser “trending topic” que los cambios a profundidad, a largo plazo, cambiando cotidianidades y fundando instituciones que promuevan y hagan realidad nuevas formas de convivencia?

lunes, 8 de febrero de 2021

RETAZOS ARMÓNICOS


 RETAZOS ARMÓNICOS

Joaquín Córdova Rivas

 

No, no es una guerra, no se arregla con policías, ni bloqueando carreteras con falsos filtros sanitarios; tampoco evitando el acceso a espacios abiertos como playas, bosques, plazas y jardines; es un problema de salud pública, de devastación de la naturaleza, de contaminación de ríos, de mares, de destrucción de tierras agrícolas, de maltrato extremo y de extinción de especies, de una relación enferma con la naturaleza propia y externa —que a final de cuentas es la misma—; es un problema de maltrato planetario, de desigualdades sociales, de pobreza, de individualismo a ultranza. Por eso no se arregla con policías antiCOVID que buscan reprimir a los ciudadanos hasta en sus espacios más íntimos, como el interior de sus hogares, tampoco poniéndonos unos en contra de otros. Es un problema de educación, de solidaridad, de humildad con la Tierra y el Universo. Lo advertimos desde el principio, esta pandemia no se detendrá hasta que nos contagiemos todos, sea de manera directa o con las vacunas, el problema es que según avanzan los días se convierte en una enfermedad de pobres, de los que no tienen acceso a un sistema público de salud digno, suficiente y eficiente porque sus gobernantes lo fueron desmantelando a través de varios sexenios; de los que no tienen para comprar las medicinas, el oxígeno (concentradores, tanques); de los que tienen que usar un transporte público hacinado, sin medidas de salud necesarias para evitar el contagio directo, de los que mueren en sus domicilios contagiando a quienes los cuidan; de los que no tendrán disponibilidad de vacunas (parece que no será nuestro caso).

 

Es el daño, no el año. Creemos que la distribución arbitraria del tiempo, de su fragmentación en días o años, hará que el estado de cosas cambie sin hacer nada más que arrancarle hojas al calendario. Renegamos de un 2020 por fatídico, por desgraciado, como si el 2021 tuviera que ser, en automático, diferente, sin necesidad de modificar nuestro comportamiento suicida colectivo. Es el daño que le hemos hecho al único planeta que nos soporta, no el número que le imponemos al paso inexorable del tiempo que todo recompensa o se termina cobrando. Lo peor es que viene un proceso electoral con las mismas mañas de siempre, con el empleo discrecional, arbitrario e ilegal de los recursos públicos para comprar votos, para burlar la voluntad ciudadana a cambio de promesas que no se cumplirán; de lo mismo de siempre sin presentar alternativas que cambien el rumbo de una humanidad extraviada que destruye su entorno para beneficio de una casta política y económica que se apropia de lo ajeno y lo convierte en aglomeraciones de viviendas mal hechas, en espacios no adecuados para la convivencia familiar ni comunal, en el simple lucro inmoderado desplazando a los habitantes tradicionales de barrios ricos en historia para imponer sus plazas agringadas y sus conjuntos departamentales amurallados. No hay medida alguna para detener o revertir lo que se pierde para todos —en aire limpio, en agua potable suficiente y sin provocar déficit entre el agua que se capta y la que se saca de los mantos acuíferos, en espacios de convivencia, en tierra cultivable, en ríos y cuerpos de agua convertidos en cloacas y demás que ya sabemos y no arreglamos—

 

Otro mundo es posible, otra forma de relacionarnos con lo que nos rodea y con los que nos rodean:

 

«Las relaciones afectivas constituyen el verdadero poder y el eje de los procesos económicos. La sociedad occidental, el capitalismo y el modelo actual de globalización, menosprecian y combaten el vínculo emocional, lo consideran un peligro. Para que el sistema capitalista funcione se requieren menores índices de cohesión, más impersonalidad, concebir a los demás como medios para extraerles determinados beneficios. Pero hay muchas demostraciones de que un equipo, un grupo, un país, cohesionado, integrado emocionalmente, logra niveles de productividad mucho mayores que aquellos en los que cada uno dedica tiempo y esfuerzo a cuidarse de los demás.  Como germen de la nueva sociedad se necesita generar y desarrollar una “tecnología afectiva” que propicie enlaces progresivos entre quienes buscan la justicia, para elevar su poder de con-vocar a muchos más. El verdadero poder no lo da un cargo público ni el dinero. El poder en esencia significa “poder hacer”. El poder efectivo de una persona o de un grupo debe medirse por su capacidad de convocatoria y de organizar los variados intereses y esfuerzos de los convocados.

Cuantos esfuerzos actuales se desgastan por falta de integración afectiva entre los seres humanos: hay que “vigilar y castigar” (Foucault, 1996), porque los otros constituyen amenazas latentes o chivos expiatorios. Cuántas horas de esfuerzos y vidas humanas, se gastan en hacer y usar armas, así como sistemas de vigilancia, de represión y reclusorios. Cuántos problemas de salud y cuántas muertes son causadas por el estrés en las ciudades; cuántas parejas rotas por la rutina y las presiones; cuántos niños y adolescentes crecen sin respaldo afectivo suficiente; cuántas venganzas, reproches e insultos; cuánta monotonía; cuántas muertes prematuras.

Toca a los artistas de todos los géneros y a los científicos de todas las áreas, especialmente a los psicólogos, producir los símbolos y técnicas necesarios para contribuir a la expansión y profundidad de los afectos (Gramsci, 1975). Despertar en muchos el poder para construir un sueño colectivo posible: la sociedad del afecto.» De la “sociedad del conocimiento” a la “sociedad del afecto” en la perspectiva de la Teoría de la praxis. Marco Eduardo Murueta (2010). Alainet.org

 

Esa democracia es puro espectáculo, es pura escenografía para hacernos creer que lo que no cambia de fondo se transforma mágicamente, porque parece lo que no es y nunca ha sido. Allí está la ejemplar, envidiable y exportable democracia norteamericana. Cercada por las armas, las “legítimas” de las policías, de los miles de elementos de su Guardia Nacional que impide el paso, aísla a un presidente de sus ciudadanos, muestra que les teme, que su enemigo principal es interno, que sus propias contradicciones afloran de maneras poco dignas, más descaradas. Los enemigos no están detrás de un inacabable e inútil muro fronterizo, ni escondido debajo de un turbante o de una piel no blanca, tampoco cubierto por un hiyab o un burka. Míster Biden no será diferente del aborrecible Trump, del hipócrita y mediático Obama o del extraviado Bush. Cambia la cara, pero es el mismo sistema político excluyente, el mismo sistema económico injusto y depredador.

 

Se burlan, hacen memes, quieren exhibir la ignorancia ajena mostrando la propia. Y es que, otra vez, el presidente de la república acierta al exponer el tema: en las redes sociales ¿quién define la verdad? El dueño de Facebook y Whatsapp —es el mismo— el de twitter o el de cualquier otro medio de comunicación masiva se apropian e imponen su verdad, sus falsas buenas maneras, el disfraz cínico de sus intereses comerciales escondidos detrás de supuestos algoritmos sin intención alguna, que miden la “libertad de expresión” con la censura de ciertos términos o temas, de imágenes que a ellos les resultan inoportunas, repulsivas, indecentes; mientras “moldean” la opinión pública y se apropian de contenidos y de la vida expuesta disque “voluntariamente” por sus numerosos usuarios. Y es que no hay una red social alternativa, fuera de intereses particulares y simplemente comerciales o complicadamente políticos. Hay intentos, pero no han madurado por la falta de difusión, como ejemplo está «facepopular.net». Hay que construir esos medios alternativos de comunicación, esas redes sociales que respeten los contenidos y no se los roben, que no les teman a los disensos y exhiban las “noticias falsas”, espacios virtuales de intercambio de experiencias, de desarrollo de habilidades sociales y artísticas, con reglas claras y sin intereses políticos y económicos ocultos. Hay que hacerlo.

MALDITAS MATEMÁTICAS


 MALDITAS MATEMÁTICAS

Joaquín Córdova Rivas

 

Un poco de historia no viene mal, más cuando sirve para entender el panorama político actual de nuestro estado, quizás este “clavado” en las engañosamente tranquilas aguas queretanas sirva para explicar lo que sucede con la actual corriente “morenista”.

 

Ahora cualquiera sabe que la reforma electoral de 1982 sirvió para despresurizar un ambiente político que amenazaba con radicalizarse debido a la intransigencia del partido oficial y sus satélites, para reconocer el crecimiento y representatividad de una corriente de izquierda, que veía, en las elecciones, la oportunidad de incluir sus propuestas en la agenda legislativa nacional. Desde el movimiento ferrocarrilero de 1958, pasando por diferentes luchas sociales que se expresaran en diferentes momentos posteriores (1966, 1968, 1971…), había la necesidad de abrir el abanico electoral porque, ante la cerrazón oficial, la vía armada seguía siendo, para algunos, la única posible.

 

No nos metamos en más fechas, basta decir que lo que queda de esa izquierda histórica se encuentra en una coyuntura que comparte algunos elementos comunes a la del proceso electoral de 1985 (antes del enorme fraude del 88).

 

Regresemos a Querétaro. Una parte significativa de la izquierda local estaba agrupada en el Partido Mexicano de los Trabajadores, surgido a mediados de los setenta y dirigido por el expreso político, inventor e Ingeniero Heberto Castillo Martínez. El llamado PMT por sus siglas, había solicitado su registro condicionado en 1984 para participar en el proceso federal del año siguiente. En ese momento recibimos varias visitas de dirigentes nacionales para solicitar que fuera el PMT queretano quien se encargara de la parte operativa de la campaña en la circunscripción correspondiente (que abarcaba varios estados grandotes y por tanto importantes), dado que era uno de los comités más activos y mejor organizados. El mensaje era claro, aunque nos negábamos a verlo: Querétaro, con menos del 2 por ciento del padrón electoral, no era prioridad, había que sacrificar a los cuadros locales para reforzar el trabajo en otros lugares con mayor porcentaje de participación en las urnas y lograr, a pesar de ataques, hostigamiento y la maquinaria del fraude, el registro definitivo.

 

La meta se cumplió, para las elecciones federales de 1985 el PMT logra traspasar el porcentaje mínimo para conservar su registro, mismo que serviría años después como base para el registro del Partido Mexicano Socialista y la fusión para formar el PRD viejo, el de los principios y no la caricatura actual. Para una síntesis apretada están los múltiples artículos del propio Heberto Castillo, de Eduardo Valle “el búho”, y de otros, en los medios escritos de la época, el impactante trabajo de caricaturistas y artistas plásticos, los testimonios de intelectuales y escritores, el trabajo fino de pemetistas que fomentaron cambios legislativos importantes para el desarrollo de instituciones “ciudadanizadas” y algunos que siguen en la brega, como Marco Eduardo Murueta, proponiendo hasta nuevos modelos constitucionales. Una breve revisión se puede hallar en: A 45 años de la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores - La Crónica de Hoy | Rodolfo Torres | (cronica.com.mx)

 

Sobra decir que los valiosos aprendizajes en la lucha sindical y social del PMT queretano quedaron frustrados y postergados para continuarlos en otras oportunidades, que no se concretaron porque las prioridades siempre fueron otras y porque parte de sus liderazgos cayó en el pragmatismo del corto plazo, cansados de una lucha desigual y desgastante.

 

El proceso electoral federal de este año (2021), marca otra postergación para la izquierda queretana refugiada en MORENA. En las prioridades pesa más la elección de diputados federales porque hay que asegurar la mayoría legislativa, y los procesos locales importantes quedan solo en estados donde hay cierta seguridad de ganar sin distraer los escasos recursos con que se contará, frente al dispendio del dinero privado prometido por cúpulas empresariales que han estado perdiendo privilegios ilegales e inmorales.

 

Más claro. MORENA priorizará las candidaturas federales a costa de algunas locales; en el caso queretano, la propuesta de Celia Maya cumple con esos criterios. Primero, ayuda a cumplir con la cuota de género; segundo, al ser un estado con poco porcentaje en el padrón electoral no distrae recursos que tendrán que invertirse en los 4 distritos electorales federales; tercero, queda, en algo, fuera del desgaste que provocará el golpeteo por la gubernatura y las presidencias municipales, que si bien se “reparte” alegremente el PRIAN —donde las mismas familias de siempre aparecen en los dos partidos aparentemente enfrentados— corre el riesgo de radicalizarse al ser más escasos los espacios a repartir. MORENA participará de lleno en candidaturas locales donde tenga el triunfo más seguro según sus propios cálculos, Zacatecas y Sonora podrían ser ejemplo de ello, y algunas ciudades importantes, pero lo principal es conservar la mayoría legislativa.

 

El método de encuesta para definir las candidaturas locales en realidad encubre ese pragmatismo electoral, a los morenistas queretanos les quedará la tarea de ganar alguno(s) de los distritos federales de mayoría, allí es donde será la batalla y donde pueden demostrar que están listos para ganar, a futuro, presidencias municipales y la gubernatura con candidatos fuertes y no de sacrificio, de perfil diferente y no figuras recicladas de otros partidos políticos con las mismas mañas de siempre. Quizás exigir que un partido amalgamado apenas en las banderas de la lucha contra la corrupción y la impunidad, muy disperso en lo ideológico, presente un perfil definido a poco de su fundación sea demasiado.

 

Las inercias no se detienen en seco. Un sistema político tan corrupto como el mexicano no cambia súbitamente ni solo por las buenas, hace falta mucho músculo político durante un largo tiempo para revertir las prácticas y los daños de décadas de corrupción e impunidad. Hay que construir Patria (así, con mayúsculas) rompiendo moldes que se presentaban como los únicos posibles, a costa de la pobreza y desigualdad de la mayoría.

 

En otras coordenadas geográficas, los zapatistas planean una gira mundial para relacionarse con otros movimientos sociales, pero nos deben la explicación de porqué fracasaron en su intento de formar el FZLN —como un frente aglutinador de múltiples organizaciones ciudadanas dispersas— en esa asamblea fundacional que naufragó en Querétaro, después de su gira nacional. ¿Cómo se les ocurre que tendrán éxito internacional si aquí no pudieron? ¿Dónde está la autocrítica que a otros les reprochan?

 

Mientras, nuestros vecinos del norte, andan fingiendo sorpresa e indignación porque, creyéndose el país más poderoso del mundo, sucumben ante el embate de un puñado de radicales. No es que los dejaran entrar al Capitolio, es que ya estaban adentro desde hace más de cuatro años.

NOS CUESTA TANTO

 NOS CUESTA TANTO

Joaquín Córdova Rivas

 

La infodemia insiste en la catástrofe como futuro inmediato. Insiste en culpar a los ciudadanos individuales de la crisis prolongada de un sistema político y económico insostenible. Toda nuestra civilización occidentalizada está en jaque, ese virus diminuto que aprovecha todas nuestras debilidades, desarrolladas a través de generaciones de malas prácticas nutricionales, de devastadoras prácticas económicas, de promover desigualdades y pobreza, le pegó a nuestras principales festividades religiosas, a nuestras creencias más arraigadas, cuestionándolas aunque no queramos enterarnos.

 

El día de acción de gracias de los anglosajones, el día de muertos de nosotros los latinos, su Halloween, nuestro 12 de diciembre, y vienen el 24 y el 31 de este año, y no hablamos de las celebraciones judías o musulmanas que también han sido acalladas, interrumpidas, acotadas. Los dioses permanecen callados e impotentes, nuestra Basílica y numerosos templos vacíos y tristes. Nuestro cristianismo católico requiere de las concentraciones multitudinarias, por eso los campanarios que convocan a reunirse, a diferencia de los minaretes musulmanes que convocan al rezo dondequiera que se esté en ese momento.

 

Apenas iniciadas las primeras acciones de confinamiento social ya había un virus anónimo —como todos— que advertía:

 

«La globalización, la competencia, el tráfico aéreo, los límites presupuestarios, las elecciones, el espectáculo de las competiciones deportivas, Disneyland, los gimnasios, la mayor parte de los comercios, el Parlamento, la reclusión escolar, las reuniones masivas, los empleos burocráticos, toda esa sociabilidad ebria que no es más que el reverso de la soledad angustiosa de las mónadas metropolitanas: Todo era innecesario una vez que se ha puesto de manifiesto el estado de necesidad. Agradecedme las dosis de verdad que probareis durante las semanas que vienen: empezareis por fin a habitar vuestra propia vida, sin las mil escapatorias que, bien que mal, os hacen soportar lo insoportable. Sin haberos dado cuenta, nunca os habíais mudado a vuestra propia existencia. Vivíais entre las cajas de cartón y no os dabais ni cuenta. Desde ahora tendréis que vivir con vuestros amigos más cercanos. Vais a vivir juntas. Vais a dejar de estar como de paso hacia la muerte. Aborreceréis quizás a vuestro marido. Vomitareis quizás sobre vuestros hijos. Quizás querréis hacer volar el decorado de vuestra vida cotidiana. A decir verdad, no estaréis ya más en el mundo, en las metrópolis de la separación. Vuestro mundo no era habitable en ninguno de sus puntos más que a condición de una huida eterna. Teníais que aturdiros con frecuentes desplazamientos y distracciones ya que el horror había ganado en presencia. Y lo fantasmático reinaba entre los seres. Todo se había optimizado tanto que nada tenía ya ningún sentido. ¡Estad agradecidos conmigo por todo esto y sed bienvenidos de nuevo sobre la tierra!» Monólogo del virus. Anónimo. Publicado en Lundi matin 21 de marzo, 2020.

 

¿Qué hemos aprendido? Al parecer muy poco. El exceso de información (contradictoria, mal interpretada) y de notas falsas parecieran indicar que sabemos muchos más que al principio, sin embargo, esa presunción es falsa. Lo que sí ha crecido es la resistencia para reconocer que, quizás, mucho de lo hecho ha sido inútil y hasta contraproducente. Nos cuesta tanto reconocer que nos equivocamos.

 

Que quizás las terapias extremas, la intubación y el coma inducido para soportarlo, no sea la mejor decisión dada la alta mortalidad observada —que se acredita a la irresponsabilidad individual por acudir tardíamente a los servicios de emergencia—, en lugar de cuestionar su pertinencia. Tampoco hay autocrítica respecto de la efectividad —si es que tienen alguna— de los toques de queda, de los horarios limitados que provocan las aglomeraciones que se pretenden evitar, de los cierres de espacios deportivos y parques produciendo un sedentarismo que va contra la salud, el no entender la necesidad que tenemos de relacionarnos cara a cara y de cómo convencernos de limitarnos temporalmente, en lugar de usar amenazas, represiones abiertas y abusivas, el inducir el odio social contra el otro aunque sea familiarmente próximo. Que posiblemente sea más confiable, barato y oportuno usar un medidor de oxigenación para detectar algún posible infectado, que intentar medir la temperatura corporal en distintas partes anatómicamente inadecuadas o en momentos inoportunos que dan datos inútiles.

 

Ahora el asunto se complica por el temor de algunos gobiernos por el término de la pandemia y el confinamiento, más preocupados por la reacción de una ciudadanía que, en muchas ocasiones, se siente agraviada por una autoridad represora, que dicta medidas estúpidas con el pretexto de “proteger la vida”.

 

Tampoco hemos medido cambios aparentemente insignificantes: «Llevamos meses de cuarentenas voluntarias u obligatorias y las videollamadas abundan en nuestras vidas, ya sea en el ámbito del trabajo, la familia, los amigos u otro que necesite de este formato de comunicación. De esta manera, nos hemos percatado de que se abre una puerta a la intimidad y nos cuidamos de no estar en pijama, de que nuestros convivientes no deambulen cerca, de que la casa no se vea desordenada, etc. Así, lo que era nuestro espacio íntimo se vuelca como un espacio público, donde entra todo tipo de personas, incluso quienes jamás pensamos que entrarían a nuestro hogar.» Videollamadas, la pérdida de la intimidad y la falsa libertad.
Camila Rojas Sánchez (Temuco, Chile). covid-19. La comunicación en tiempos de pandemia Rodrigo Browne & Carlos del Valle, editores. Ediciones universidad de la frontera. Julio 2020.

 

Vienen los cambios provocados por las campañas masivas de vacunación, en el entendido de que aún así habrá afectados —aunque la esperanza es que sean menos y de menor gravedad—, lo que no debe tolerarse es que se utilice como pretexto para un nuevo tipo de discriminación o represión. Apostar por el consenso social, el convencimiento, no por la obligatoriedad disfrazada o no.

 

Y exigir que las propuestas electorales incluyan cambios profundos en nuestra relación con la naturaleza de la que somos parte, con nosotros mismos; nada de que la “nueva normalidad” se restringa a embarrarse de gel antibacterial, esconderse aterrorizado detrás de un cubrebocas, lavarse las manos o esconderse para estornudar.

 

INTER-CONTAGIADOS


 INTER-CONTAGIADOS

Joaquín Córdova Rivas

 

La cohetería de varias celebraciones de coartada religiosa en La Cañada y El Marqués durante varias madrugadas seguidas a principios de este diciembre, dan cuenta de un carácter festivo que no se apaga ni con las tragedias. Incluso puede que se avive como necesidad de aferrarse a un pasado cercano menos volátil y doloroso. Convivencias necesariamente multitudinarias que dejan espacio para el olvido de precauciones con consecuencias intangibles hasta que la enfermedad o la muerte aparece tocando a la puerta.

 

Pero el virus biológico no es la única amenaza, existen “noticias” que se transmiten a mayor velocidad y son igual o más dañinas. Desde el mes de abril se advertía la propagación de información excesiva y falsa sobre la pandemia:

 

«Además de enfrentar la pandemia de COVID-19, México vive la propagación de noticias falsas que circulan en las redes sociales y algunos medios de comunicación tradicionales, generando un impacto adverso para enfrentar la situación, afirmó Luis Ángel Hurtado, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM. Las también llamadas fake news tienen efecto directo en el estado de ánimo y éste poco a poco evoluciona hasta generar pánico. “En algunas partes del mundo se han presentado situaciones que derivaron en cuadros de histeria colectiva; este fenómeno es preocupante”.» Boletín UNAM-DGCS-318.  9 de abril de 2020.

 

Los grupos interesados en difundir información falsa no se limitan al tema pandémico, ahora abarcan todo lo que pueden con tal de desprestigiar, insultar, o socavar la credibilidad de políticas públicas (educativas, laborales, de seguridad), de gobiernos, de medidas sanitarias y, ahora, de los esfuerzos por terminar con las muertes, el confinamiento, el distanciamiento social que demoniza las manifestaciones de afecto y la expresión no verbal de emociones (con los cubrebocas ocultando más de la mitad del rostro), a través de la indispensable campaña de vacunación. Noten la tendenciosa difusión de “noticias” promovidas por las farmacéuticas que se disputan un mercado de miles de millones de vacunas que urgen.

 

El uso de la interconectividad, de las redes sociales para provocar miedo y dinamitar la confianza y la solidaridad, a llegado a tal grado que hasta existe una página electrónica —que debiera ser más difundida y consultada— para exhibir algunas de las informaciones falsas de mayor impacto o más “compartidas”: infodemia.mx

 

Ningún gobierno ni sistema de salud, público o privado, estaba preparado para lo que se nos vino encima, menos una economía depredadora y que basa su “éxito” en las desigualdades sociales y la pobreza de la mayoría. Por eso urge un cambio de rumbo que no se dará en automático, aunque parezca increíble y antihumano, existen quienes se benefician de la destrucción del planeta y la explotación bárbara de sus prójimos.

 

El convencimiento y no la represión, es el camino para lograr que la población se autoregule y se moderen —porque no se acabarán hasta que la mayoría sea inmune—los contagios, esos gobernadores panistas que presumen el castigo y la obligación de usar el cubrebocas hasta en espacios públicos sin importarles la sana distancia, muestran su raíz autoritaria y su carencia de autoridad moral para que sus ciudadanos les hagan caso.

 

Quizás por eso fue poco conmemorado el día internacional contra la corrupción. En un mensaje tibio pero indispensable, se recordó —por si hiciera falta—:

 

«Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional contra la Corrupción. Nueva York, 9 de diciembre de 2020.  

        En los últimos años se han producido estallidos de ira y frustración contra líderes y gobiernos corruptos. En algunos países la gente ha salido a la calle para exigir justicia social y rendición de cuentas.

        Por su parte, la crisis de la COVID-19 ha creado oportunidades adicionales para la corrupción, lo que se suma a esas graves preocupaciones. Los gobiernos están gastando rápidamente para volver a encarrilar la economía, prestar apoyo de emergencia y adquirir suministros médicos. La supervisión en esas circunstancias puede ser más débil, y el desarrollo de vacunas y tratamientos aumenta el riesgo de sobornos y especulación.

        La corrupción priva de recursos a las personas que los necesitan, socava la confianza en las instituciones, exacerba las grandes desigualdades expuestas por el virus y crea obstáculos para una recuperación sólida. No podemos permitir que se malversen los fondos destinado a estimular la economía ni los recursos vitales para hacer frente a la emergencia.

        La recuperación de la pandemia debe incluir medidas para prevenir y combatir la corrupción y los sobornos. Debemos forjar alianzas amplias para fortalecer la supervisión, la rendición de cuentas y la transparencia, aprovechando los instrumentos mundiales de lucha contra la corrupción que nos ofrece la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

        Las medidas contra la corrupción deben formar parte de las reformas e iniciativas de carácter más amplio adoptadas a nivel nacional e internacional para fortalecer la buena gobernanza, eliminar los flujos financieros ilícitos y los paraísos fiscales y devolver los activos robados, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Debemos aprovechar la oportunidad que nos brinda el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General contra la corrupción, que se celebrará el próximo año, para proponer reformas e iniciativas ambiciosas en ese sentido.

        En el Día Internacional contra la Corrupción, todos nosotros (los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y todas las partes interesadas) debemos comprometernos a trabajar juntos para promover la rendición de cuentas y poner fin a la corrupción y los sobornos a fin de crear un mundo más justo e igualitario.» ONU México » Mensaje
del Secretario General con motivo del Día Internacional contra la Corrupción

 

Múltiples contagios, unos —la inmensa mayoría— nos sirven para preparar y fortalecer nuestro sistema inmunitario — «es el conjunto de elementos y procesos biológicos en el interior de un organismo que le permite mantener la homeostasis o equilibrio interno frente a agresiones externas, ya sean de naturaleza biológica (agentes patógenos) o físico-químicas (como contaminantes o radiaciones), e internas (por ejemplo, células cancerosas). Reconoce lo dañino y reacciona frente a ello (ya sea agresión externa o interna)» wikipedia— y poder vivir en un equilibrio siempre cambiante en el único planeta que todavía nos soporta. Otros, socavan nuestra confianza, la credibilidad, la esperanza, y esos los provocamos, los creemos, los compartimos —contagiamos— sin que existan defensas suficientes para resguardarnos y permitirnos vivir digna y pacíficamente; las noticias falsas y la corrupción son buen ejemplo de estos.

sábado, 5 de diciembre de 2020

INFANCIA Y DESTINO

 


INFANCIA Y DESTINO

Joaquín Córdova Rivas

 

¿Qué recordarán nuestros niños cuando sean adultos, cómo impactará su comportamiento la calidad de vida que tienen hoy? UNICEF México presentó su informe anual correspondiente al 2019 y los datos son importantes para entender este presente que se volvió, repentinamente, más complicado, y un futuro que creció en incertidumbre, en el no saber hacia dónde vamos en el corto plazo. Esa instancia de la Naciones Unidas especializada en la infancia y adolescencia recopila cifras obtenidas en distintos estudios enfocados en esa etapa definitoria de la vida de cualquier ser humano.

 

En nuestro país hay «39.8 millones de niños y adolescentes —12.7 millones son menores de entre 0 y 6 años—, de ellos, el 49.6 por ciento vive en situación de pobreza; el 80 por ciento de los niños en 6º de primaria no alcanzan los aprendizajes esperados para su nivel educativo; 63 por ciento de niños entre 1 y 14 años han sufrido algún tipo de violencia en el hogar —4 de cada 10 probables violaciones sexuales sucedieron en sus entornos más cercanos y cotidianos—; 35.6 por ciento de entre 5 y 11 años padecen sobrepeso y obesidad.» Informe Anual 2019 | UNICEF

 

Para dimensionar el “éxito” de las políticas públicas según nuestras —a veces maquilladas cifras oficiales— muestran que: «La pobreza infantil en México sólo disminuyó 0.8 puntos porcentuales del 2008 al 2016.»

 

Además del panorama general, UNICEF informa de las acciones realizadas para orientar la acción y aportaciones de 59 mil socios mexicanos, para una revisión completa sugerimos remitirse al informe, por ahora nos centraremos en los datos duros, esos que demuestran que nuestros niños y adolescentes podrían vivir mejor, disfrutar plenamente de esta etapa de su vida, y en muchos casos no lo están haciendo por factores fuera de su alcance y voluntad.

 

La pobreza, la mala alimentación, las carencias graves se revelan en que «18 por ciento de los niños menores de 5 años no tienen un adecuado nivel de desarrollo.» Y aun así niños de otros lugares cruzan nuestro territorio buscando una vida mejor: «En 2019, se detectaron 51,999 niñas, niños y adolescentes migrantes, de los cuales 23 por ciento viajaban solos.»

 

Y solo se consideran datos oficiales, faltaría saber de cuánto es el subregistro de esos niños y adolescentes migrantes, de lo que se sabe: «51, 999 niñas, niños y adolescentes extranjeros registrados en las estaciones del Instituto Nacional de Migración; 94% —48,607 — eran niños, niñas y adolescentes de Centroamérica; 23% eran adolescentes que viajaban solos. Procedían de: 31.2% Guatemala, 47.2% Honduras, 13.2% El Salvador.»

 

De allí la necesidad de actualizar algunos de los preceptos legales para enfrentar esos y otros retos. La propuesta de nueva Constitución, de la que escribimos la semana pasada en este espacio, establece que: «Artículo 58. Concepto de familia. Familia es el grupo de personas que tienen una identidad compartida debida al parentesco consanguíneo o voluntario, cuyos lazos afectivos son intensos y la estabilidad y bienestar emocional de cada uno es atendido por el grupo, por lo que se apoyan mutuamente, comprenden las situaciones que cada quien vive y realizan acciones solidarias entre sí. La familia es el ámbito propio de las relaciones de pareja, padres-hijos y entre hermanos, sin menoscabo de otras relaciones familiares. Los infantes y adolescentes tienen prioridad para ser atendidos, educados y respaldados moral, afectiva y económicamente, para su participación social sana.»

 

No es magia, es educación. Ser padres o tutores requiere de conocimiento, de practicar y ser ejemplo en valores convenientes para la persona y la colectividad: «Artículo 63. Educación de padres, madres y tutores. Los padres y la comunidad deben ser absolutamente respetuosos de la integridad corporal y psicológica de los niños, evitando someterlos a castigos, manipulaciones psicológicas y/o dejar de brindarles atención y cuidados necesarios. El establecimiento de derechos, obligaciones y límites en los niños y adolescentes debe realizarse afectivamente, con base en los valores y principios de esta Constitución, dando razones y poniendo el ejemplo. Quienes tengan hijos menores de 15 años tienen el derecho y el deber de acudir a los talleres de las Escuelas para padres, madres y tutores programados e impartidos en las instituciones de educación básica, siendo obligatorio para quienes tengan hijos inscritos en la escuela respectiva. Las instituciones y las empresas deben facilitar la participación de los trabajadores en dichos talleres. Artículo 64. Organización y convivencia familiar. Es necesario que los integrantes de la familia tengan tiempo suficiente para la convivencia, por lo que no debe haber excesos frecuentes de horas laborales o escolares.»

 

En fin, la situación de nuestra infancia y adolescencia refleja fielmente esa crisis dentro de la crisis de un sistema político y económico insostenible, ese que se trata de cambiar, con múltiples resistencias de sus escasos pero poderosos beneficiarios, en el tiempo más corto posible. La polarización social no es nueva, está anclada en las desigualdades sociales, en las corrupciones e impunidades de unos cuantos a costa de los muchos otros. No es de discurso, es de hechos, es de injusticias generacionales, es de valores contrapuestos. Y los pagamos desde la infancia.

lunes, 30 de noviembre de 2020

PROYECTANDO EL FUTURO

 


PROYECTANDO EL FUTURO

Joaquín Córdova Rivas

 

Después de décadas de saqueo sistemático, de corrupción cupular generalizada, de violencia y delincuencia organizada desde la élite gobernante, los intentos por llevar a la justicia a unas cuantas de las cabezas visibles de ese criminal desbarajuste, apenas alcanzará para una mínima conformidad social con fecha de caducidad cada vez más próxima.

 

De allí la necesidad de organizar, proponer, recopilar, ordenar y llegar a acuerdos acerca de un marco legal que reconozca las desigualdades, que recupere las demandas de luchas sociales históricamente reprimidas, que recoja las aspiraciones de esas mayorías silenciadas e invisibilizadas mediática y políticamente.

 

Hay personajes, líderes sociales, organizaciones gremiales que denuncian, demandan y proponen. Algunas se organizaron con un objetivo común: trabajar en una nueva constitución para nuestro país. Se trata de aprovechar lo avanzado y evitar retrocesos, porque hasta ahora el gobierno federal, la 4T como se la ha dado en llamar, está trabajando dentro de los estrechos márgenes de una legalidad mañosa, tramposa y rebasada; porque no hay de otra.

 

Si todo salió de acuerdo con lo programado, el pasado 25 de noviembre se presentó la propuesta de:

 

«La Nueva Constitución Mexicana 2021, en el contexto del Siglo XXI, retoma el espíritu social de la Constitución de 1917 y recoge el legado de las culturas originarias y de las luchas sociales de nuestra historia. Como síntesis del pensamiento nacional, latinoamericano y universal, plantea un nuevo diseño político, económico, cultural, educativo, ecológico y jurídico para una vida satisfactoria de todos los mexicanos, de las familias y de las comunidades. Garantiza la soberanía nacional y la independencia del país, con una democracia real en la que el pueblo toma las riendas de su destino, y no una oligarquía. Hace realidad la Sociedad del Afecto, combinando afectividad y sistematicidad, de tal manera que cada persona y cada familia cuidan de la comunidad y ésta se encarga del mayor bien de todos sus integrantes.» Nueva-Constitución-Mexicana-2021.pdf (cnpm.mx)

 

Según el boletín de prensa, que sintetiza los aspectos fundamentales y firmado por quienes intervinieron, con sus ideas y trabajo:

 

«el sistema económico capitalista continúa empobreciendo a los pueblos del mundo y depreda la naturaleza del planeta; los mexicanos continuamos viviendo en crisis por la grave descomposición y sometimiento a intereses antinacionales de casi todos los gobiernos federales, estatales y municipales que hemos padecido desde 1940. La mayoría de los gobernantes en México han estado sometidos a gobiernos extranjeros y han permitido la entrega, el despojo y el saqueo de nuestros recursos naturales. La gran mayoría de la población padece un grave y progresivo deterioro económico y vive en la marginación, en la pobreza y en la pobreza extrema, mientras unos cuantos ocupan los más altos niveles de riqueza mundial. La corrupción, impunidad y conflictos de intereses son características de la mayoría de quienes han ocupado los cargos públicos de 1940 a la fecha. Se ha traicionado el espíritu de la Constitución de 1917 con las reformas que se le infligieron entre 1988 y 1994, y entre 2006 y 2016. Se ha dañado gravemente a la Nación con el genocidio que significan decenas de miles de ejecuciones, feminicidios y desapariciones forzadas desde 2006 a la fecha. Existen altos niveles de violencia generalizada y cotidiana que afectan a todo el territorio nacional. Hay desesperación, frustración y furia en la mayoría de la población por el cúmulo de injusticias y violaciones a los derechos humanos, individuales y colectivos, que desde hace décadas se han venido padeciendo y siguen creciendo en todo el país. Se han traicionado los intereses populares por parte de la partidocracia vigente y de supuestos representantes del pueblo que participan en ella. Continuamente se tergiversa y se manipula la información por parte de la mayoría de los medios masivos de comunicación. Se han despedido, censurado, reprimido, asesinado y desaparecido a una gran cantidad de periodistas y luchadores sociales. Se ha roto el pacto federal a través de la centralización de la economía y la política. Se han venido destruyendo y contaminando los bienes naturales como aguas, bosques, ríos, generando un ecocidio por la desaparición de especies animales y vegetales, motivados por la apropiación privada y la devastadora explotación minera, petrolera y agrícola. Han surgido movimientos dispersos y permanentes, en nuestro país y en otros países, especialmente los movimientos de jóvenes y de mujeres, en demanda de justicia. Se han realizado varios esfuerzos complementarios de unidad en la diversidad para abrir un nuevo proceso constituyente y establecer otra forma de gobierno en el país.»

 

Una propuesta interesante, que considera las necesidades presentes y futuras, que organiza demandas tradicionalmente dispersas porque las organizaciones ciudadanas se han especializado en cierto tipo de luchas: ecologistas, por la defensa de la tierra, por una economía solidaria, por una educación popular, por la diversidad política y cultural, feministas, por la pluriculturalidad, y un largo etcétera cristalizado en 248 artículos más 14 transitorios; 11 títulos con su articulado respectivo.

 

A final de cuentas se trata de considerar lo que hemos sido para proyectar lo que queremos ser, es la ambiciosa, pero factible propuesta de una “Constitución Política de la República Federal y Pluricultural de México 2021”, concentrada en un lema interesante: “Sociedad del Afecto: democracia, justicia, equidad, fraternidad y libertad plenas, en armonía con la naturaleza.”

 

Cambiando de tema, el conjunto urbano llamado Central Park en la capital queretana, constituye para algunos el símbolo de progreso y éxito que quisieran tener. Recuerdo dos alumnos de bachillerato que ansiaban llegar a tener su oficina o departamento allí, incluso publicaban fotos (selfies les dicen ahora) teniendo como fondo esos edificios que ni siquiera pagan el predial y han tenido los típicos problemas de las construcciones faraónicas irregulares. Central Park sigue debiendo 69 millones de pesos al municipio de Querétaro: Secretario de Finanzas (andresestevez.mx). El tema viene a cuento por la ejecución reciente de quien se ostentaba como uno de sus dueños quien tenía otros complejos de oficinas y habitacionales en varias partes del país. Lo menciono porque algunos de nuestros jóvenes se están inspirando en ese tipo de “ejemplos” para considerarse alguien en la vida, habría que darles otros como alternativa válida y disfrutable.

 

Algo extra. A invitación de otro exalumno, ahora Licenciado en Educación Musical por la UAQ-SJR, asistí virtualmente a la ceremonia de titulación de una generación de virtuosos jóvenes (y no tanto) que pretenden contagiar con su pasión artística a niños y adolescentes mexicanos. Tenochtzin Esquivel Lugo y sus compañeros, representan lo mejor de la educación pública de este país, y la esperanza para hacer placentera la vida de muchos a pesar de las desigualdades e injusticias actuales, que esperamos erradicar, ayudando a la construcción de ciudadanía a través de las artes y de lo que se pueda.

 

Por último, poner la lupa sobre la comisión de Trabajo y Previsión Social de la actual legislatura queretana, que tiene un rezago de meses, y en algunos casos de años, en el dictamen de pensiones y jubilaciones de los trabajadores al servicio de los poderes del estado, ni siquiera son eficientes para contestar los correos o consultas que los ciudadanos les hacen, comenzando por su presidente el morenista Néstor Gabriel Domínguez Luna. A ver si le echan más ganitas que para eso se les paga.

SECTAS DESTRUCTIVAS

 


SECTAS DESTRUCTIVAS

Joaquín Córdova Rivas

 

La tentación en la yema de los dedos. Con la condena de 120 años de prisión a su líder resulta fácil revictimizar a sus integrantes, más si estos resultan miembros de las familias más poderosas del país, ya sea por su riqueza inexplicable o por su relación con grupos políticos y empresariales. Parecería que formar parte de una secta sería otra forma de posicionarse para abusar o potencializar el poder que ya tienen, no porque se lo hayan ganado, sino porque lo “heredaron” de algún antepasado con antecedentes poco presumibles.

 

Pero las sectas no son un fenómeno tan nuevo como a veces parece. No hay tiempo para una revisión histórica pero sí para plantear algunos aspectos básicos y remitirse a una bibliografía escasa por la dificultad para abordar la variedad del tema.

 

Primero la palabra. “La raíz etimológica del término castellano «secta» se halla precisamente en el verbo latino secare: cortar, separar, romper con... Otros, ya se ha recordado anteriormente, piensan en el verbo sequi: seguir, optar por... La secta opta por un camino nuevo, sigue una inspiración, corre tras un líder y unas directrices capaces de llevar en pos de los mejores y más selectos espíritus.” Para conocer las sectas. Panorámica de la nueva religiosidad marginal. Juan Bosch. Editorial Verbo Divino. España. 1993. https://www.academia.edu/22498430/LAS_SECTAS_1_i

 

No todas las sectas son iguales ni tienen los mismos objetivos, por ahora solo nos centraremos en lo que se ha dado en llamar las “sectas destructivas” para diferenciarlas de otros movimientos que tienen otras intenciones.

 

Para unos, este tipo de sectas pueden definirse por sus características, por ejemplo: «A este respecto el Dr. Lifton, psiquiatra y sociólogo define sus características así:

1. Control de la atmósfera social y de la comunicación humana. Esto es obstaculizar la comunicación entre las personas dentro del grupo, pero también consigo misma, es decir evitar cualquier tiempo para la autoreflexión.

2. Manipulación mística. Se recrean una serie de atmosferas donde aparecen eventos o situaciones que dan la apariencia o el sentir de ser algo “mágico”, pero que en realidad han sido planeadas con anticipación para generar tal percepción.

3. Redefinir el lenguaje. Se instala la utilización de ciertas palabras, códigos o claves que solo adquieren sentido dentro del grupo y sus miembros.

4. La doctrina es más importante que la persona. Como lo define, nada importa el problema singular del sujeto del grupo, lo único relevante es el sostenimiento del grupo y sus dogmas en forma totalitaria, por lo que la situación de la realidad del sujeto en cuestión queda ensombrecida.

5. La ciencia sagrada. Los estatutos, reglas y dinámicas del grupo son incuestionables ya que crean la idea de ser científicas, verdaderas y absolutas como su líder.

6. El culto a la confesión. Una constante manipulación se logra por la confesión constante de la vida de los momentos más íntimos y dolorosos de los miembros frente a todos para después usar esta información para vigilar, denigrar y castigar.

7. Demandas de pureza inalcanzables. Dichas demandas son para lograr la “perfección” de cada uno de los miembros, generando castigos por no lograrlos y después introyectar un autocastigo de los mismos.

8. La dispersión de la existencia. Constantemente el grupo evalúa quien tiene derecho a existir según los beneficios del líder, no hay decisiones equitativas sino tajantes.» Citado en: Ensayo crítico sobre coaching en México. Las nuevas organizaciones (sectas): desde la Filosofía y Psicología. Psic. Betzabé Ávila López. https://www.academia.edu/14059091/sectas_and_coaching

 

En ese entorno, donde un líder se presenta como alguien fuera de lo común por ser “la persona más inteligente del mundo”, que exige una disciplina absoluta y que domina una estructura piramidal de discípulos que se convierten en cómplices, es fácil caer en abusos de poder y conductas ilícitas, por ello se esperan los resultados de la investigación a esos adeptos que disfrutaban del poder que les otorgaba la cercanía al líder, y sus respectivas condenas.

 

Quizás la definición más completa de secta destructiva sea todavía, la de P Rodríguez, Esclavos de un mesías, Elfos Barcelona 1984. Páginas 25, 26. Citado por Bosch.

 

«"secta destructiva" a todo grupo que se ajusta a los siguientes puntos: 1. Grupo cohesionado por una doctrina (religiosa o socio-religiosa) demagógica y encabezado por un líder carismático que es la divinidad misma o un elegido por ella; o bien un poseedor de la "verdad absoluta" en cualquier ámbito social. 2. Estructura teocrática vertical y totalitaria, en donde la palabra de los dirigentes es dogma de fe. Los líderes

intervienen hasta en los detalles más íntimos y personales de sus adeptos y exigen que sus órdenes sean ejecutadas sin la menor crítica. 3. Exigen adhesión total al grupo y obligan (bajo presión psicológica) a romper con todos los lazos sociales anteriores a la entrada al culto: padres, pareja, amigos, trabajo, estudios, etc. 4. Viven en comunidades cerradas o en total dependencia del grupo. 5. Suprimen las libertades individuales y el derecho a la intimidad. 6. Controlan la información que llega hasta sus adeptos, manipulándola a su conveniencia. 7. Utilizan sofisticadas técnicas neurofisiológicas -enmascaradas bajo la "meditación" o el "renacimiento espiritual"-

que sirven para anular la voluntad y el razonamiento de los adeptos, causándoles en muchos casos lesiones psíquicas graves. 8. Propugnan un rechazo total a la sociedad y a sus instituciones. Fuera del culto, todos somos enemigos (polarización entre el bien-secta y el mal-sociedad), la sociedad es basura y las personas que viven en ella sólo interesan en la medida en que puedan servir al grupo. 9. Sus actividades primordiales son el proselitismo (conseguir nuevos adeptos) y la recolección de dinero (cuestaciones callejeras, cursos, actividades comerciales e industriales e incluso claramente delictivas). En el caso de las sectas multinacionales, el dinero es enviado en buena parte a las centrales de cada grupo. 10. Bajo coacción psicológica, obtienen la entrega del patrimonio personal de los nuevos adeptos a la secta o de grandes sumas de dinero en concepto de "cursillos" o "auditorías". Los miembros que trabajan en el exterior del grupo entregan todo o gran parte de su salario a la secta. Y los que trabajan en empresas de culto no cobran salarios (las nóminas de esas empresas sólo son una cobertura ilegal, ya que nunca se hacen efectivas -o devuelven el dinero- para sus miembros-mano de obra)».

 

La duda permanece y habrá que esperar más información, adicional a lo que pueda recabarse en un documental o serie televisiva ¿Por qué los juniors de familias poderosas parecen tan proclives a formar parte de este tipo de organizaciones? ¿Qué moral o ética los guía para aprovecharse de los demás?