Mostrando entradas con la etiqueta onu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta onu. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de febrero de 2021

INTER-CONTAGIADOS


 INTER-CONTAGIADOS

Joaquín Córdova Rivas

 

La cohetería de varias celebraciones de coartada religiosa en La Cañada y El Marqués durante varias madrugadas seguidas a principios de este diciembre, dan cuenta de un carácter festivo que no se apaga ni con las tragedias. Incluso puede que se avive como necesidad de aferrarse a un pasado cercano menos volátil y doloroso. Convivencias necesariamente multitudinarias que dejan espacio para el olvido de precauciones con consecuencias intangibles hasta que la enfermedad o la muerte aparece tocando a la puerta.

 

Pero el virus biológico no es la única amenaza, existen “noticias” que se transmiten a mayor velocidad y son igual o más dañinas. Desde el mes de abril se advertía la propagación de información excesiva y falsa sobre la pandemia:

 

«Además de enfrentar la pandemia de COVID-19, México vive la propagación de noticias falsas que circulan en las redes sociales y algunos medios de comunicación tradicionales, generando un impacto adverso para enfrentar la situación, afirmó Luis Ángel Hurtado, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM. Las también llamadas fake news tienen efecto directo en el estado de ánimo y éste poco a poco evoluciona hasta generar pánico. “En algunas partes del mundo se han presentado situaciones que derivaron en cuadros de histeria colectiva; este fenómeno es preocupante”.» Boletín UNAM-DGCS-318.  9 de abril de 2020.

 

Los grupos interesados en difundir información falsa no se limitan al tema pandémico, ahora abarcan todo lo que pueden con tal de desprestigiar, insultar, o socavar la credibilidad de políticas públicas (educativas, laborales, de seguridad), de gobiernos, de medidas sanitarias y, ahora, de los esfuerzos por terminar con las muertes, el confinamiento, el distanciamiento social que demoniza las manifestaciones de afecto y la expresión no verbal de emociones (con los cubrebocas ocultando más de la mitad del rostro), a través de la indispensable campaña de vacunación. Noten la tendenciosa difusión de “noticias” promovidas por las farmacéuticas que se disputan un mercado de miles de millones de vacunas que urgen.

 

El uso de la interconectividad, de las redes sociales para provocar miedo y dinamitar la confianza y la solidaridad, a llegado a tal grado que hasta existe una página electrónica —que debiera ser más difundida y consultada— para exhibir algunas de las informaciones falsas de mayor impacto o más “compartidas”: infodemia.mx

 

Ningún gobierno ni sistema de salud, público o privado, estaba preparado para lo que se nos vino encima, menos una economía depredadora y que basa su “éxito” en las desigualdades sociales y la pobreza de la mayoría. Por eso urge un cambio de rumbo que no se dará en automático, aunque parezca increíble y antihumano, existen quienes se benefician de la destrucción del planeta y la explotación bárbara de sus prójimos.

 

El convencimiento y no la represión, es el camino para lograr que la población se autoregule y se moderen —porque no se acabarán hasta que la mayoría sea inmune—los contagios, esos gobernadores panistas que presumen el castigo y la obligación de usar el cubrebocas hasta en espacios públicos sin importarles la sana distancia, muestran su raíz autoritaria y su carencia de autoridad moral para que sus ciudadanos les hagan caso.

 

Quizás por eso fue poco conmemorado el día internacional contra la corrupción. En un mensaje tibio pero indispensable, se recordó —por si hiciera falta—:

 

«Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional contra la Corrupción. Nueva York, 9 de diciembre de 2020.  

        En los últimos años se han producido estallidos de ira y frustración contra líderes y gobiernos corruptos. En algunos países la gente ha salido a la calle para exigir justicia social y rendición de cuentas.

        Por su parte, la crisis de la COVID-19 ha creado oportunidades adicionales para la corrupción, lo que se suma a esas graves preocupaciones. Los gobiernos están gastando rápidamente para volver a encarrilar la economía, prestar apoyo de emergencia y adquirir suministros médicos. La supervisión en esas circunstancias puede ser más débil, y el desarrollo de vacunas y tratamientos aumenta el riesgo de sobornos y especulación.

        La corrupción priva de recursos a las personas que los necesitan, socava la confianza en las instituciones, exacerba las grandes desigualdades expuestas por el virus y crea obstáculos para una recuperación sólida. No podemos permitir que se malversen los fondos destinado a estimular la economía ni los recursos vitales para hacer frente a la emergencia.

        La recuperación de la pandemia debe incluir medidas para prevenir y combatir la corrupción y los sobornos. Debemos forjar alianzas amplias para fortalecer la supervisión, la rendición de cuentas y la transparencia, aprovechando los instrumentos mundiales de lucha contra la corrupción que nos ofrece la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

        Las medidas contra la corrupción deben formar parte de las reformas e iniciativas de carácter más amplio adoptadas a nivel nacional e internacional para fortalecer la buena gobernanza, eliminar los flujos financieros ilícitos y los paraísos fiscales y devolver los activos robados, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Debemos aprovechar la oportunidad que nos brinda el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General contra la corrupción, que se celebrará el próximo año, para proponer reformas e iniciativas ambiciosas en ese sentido.

        En el Día Internacional contra la Corrupción, todos nosotros (los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y todas las partes interesadas) debemos comprometernos a trabajar juntos para promover la rendición de cuentas y poner fin a la corrupción y los sobornos a fin de crear un mundo más justo e igualitario.» ONU México » Mensaje
del Secretario General con motivo del Día Internacional contra la Corrupción

 

Múltiples contagios, unos —la inmensa mayoría— nos sirven para preparar y fortalecer nuestro sistema inmunitario — «es el conjunto de elementos y procesos biológicos en el interior de un organismo que le permite mantener la homeostasis o equilibrio interno frente a agresiones externas, ya sean de naturaleza biológica (agentes patógenos) o físico-químicas (como contaminantes o radiaciones), e internas (por ejemplo, células cancerosas). Reconoce lo dañino y reacciona frente a ello (ya sea agresión externa o interna)» wikipedia— y poder vivir en un equilibrio siempre cambiante en el único planeta que todavía nos soporta. Otros, socavan nuestra confianza, la credibilidad, la esperanza, y esos los provocamos, los creemos, los compartimos —contagiamos— sin que existan defensas suficientes para resguardarnos y permitirnos vivir digna y pacíficamente; las noticias falsas y la corrupción son buen ejemplo de estos.

viernes, 13 de marzo de 2015

NO HAY MÁS PODER

No tienen más poder que el de su palabra, pero por ser artistas, de los buenos no de los prefabricados por las televisoras y sus programas zopiloteros de chismes, tienen el valor de la sensibilidad, de la percepción que burla los controles de la conciencia que la adormece y la traiciona. Fernando del Paso es un creador prolífico aunque poco apresurado, su obra literaria es reconocida y ha transitado por la poesía, la novela, el ensayo, el teatro y el cuento, apenas la semana pasada se presentó en la Feria Internacional del Libro de Yucatán, su discurso fue reproducido dentro y fuera del país por ser él quien lo dijo y por lo que dijo, en un imaginario diálogo con otro grande de nuestra literatura recientemente fallecido, José Emilio Pacheco: “Quiero decirte que a los casi 80 años de edad me da pena aprender los nombres de los pueblos mexicanos que nunca aprendí en la escuela y que hoy me sé sólo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia; sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas…. ¡Qué pena, sí, qué vergüenza que sólo aprendamos su nombre cuando pasan a nuestra historia como pueblos bañados por la tragedia! ¡Qué pena también, que aprendamos cuando estamos viejos que los rarámuris o los triques mazatecas, son los nombres de pueblos mexicanos que nunca nos habían contado, y que sólo conocimos por la vez primera cuando fueron víctimas de un abuso o de un despojo por parte de compañías extranjeras o por parte de nuestras propias autoridades! […] Sí, dime cuándo empezamos a olvidar que la patria no es una posesión de unos cuantos, que la patria pertenece a todos sus hijos por igual: no sólo a aquellos que la cantamos y que estamos muy orgullosos de hacerlo: también a aquellos que la sufren en silencio […] creo que también es una vergüenza que tengamos que vivir muchos años para enterarnos de la existencia de más de sesenta lenguas en nuestro territorio, por ejemplo el wixárica o kickapoo, cada vez que el grupo indígena que habla una de esas lenguas, sea víctima de un despojo, de un ultraje a la sacralidad de su territorio, o cuando el río o los ríos que lo sustentan se vean contaminados por una empresa minera o por la irresponsabilidad de las autoridades, o por la fracturación salvaje en busca de petróleo o gas shale que amenaza con consumir millones de litros de sus reservas acuáticas.” Ya no se sabe si es por cinismo o simple ignorancia, quizá porque la genialidad no se puede ocultar y hay que reconocerla a ver si algo se pega, pero el que cobra como presidente de la república lo felicitó cuando su más reciente película ganó varios óscares; poquitos días después Alejandro González Iñárritu reincidió en una entrevista al diario italiano La Reppublica ―Reporte Índigo. Lunes 9 de marzo de 2015―: “Puedo volar a donde quiera, pero no puedo cortar mis raíces pues parece que hoy en día la corrupción ha llegado a los niveles más básicos de la vida. Antes sólo secuestraban a los ricos, ahora también se llevan a las personas que venden verduras, refrescos para el camino y hasta el mecánico. Los gobiernos ya no son parte de la corrupción, el Estado es la corrupción […] Es un miedo como el que te dan los lobos; existe porque no los vemos. Usted puede ir a una oficina para presentar una queja y el lobo puede estar allí, pero no lo ve. Vivimos en una estepa”. Su imaginación le da para crear cualquier tipo de monstruos, recrearlos para cuestionar lo que se supone nos separa de ellos, o nos iguala. Pero nunca imaginó que el país podría llegar al punto de quiebre que se encuentra ahora y lo dijo en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara apenas el martes 10 de marzo en una entrevista para el diario Reforma: “Me encantaría sentarme con la clase política y prenderles el fuego para que hubiera voluntad histórica, no nomás voluntad de robar. A muchos de nosotros nos van a olvidar, pero a ellos, las chingaderas que hacen, las va a recordar la historia […] Si tuviéramos el porcentaje de fallas que ha tenido el gobierno mexicano, estaríamos desempleados. Es un banquete de mierda tan enorme, que cuando lo cortas en pedacitos te lo alcanzas a comer. Está basculado el gobierno mexicano por la corrupción y el recorte”. Con su desparpajo dijo cosas más duras, pero a buen entendedor pocas palabras. Diversos organismos internacionales han señalado, en diferentes momentos y tonos la grave situación en que se encuentra nuestro país, pero nuestra clase política ―gobernantes, medios de comunicación, cúpulas empresariales, partidistas, religiosas y militares― ha optado por alinear su discurso y negar lo evidente, señalados como cínicos además de corruptos prefieren imponer su proyecto de país a costa de lo que sea. El relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes declaró, desde su sede en Ginebra a la agencia EFE que: “Mi afirmación de que la tortura es generalizada en México se basa en cientos de testimonios que yo mismo recogí en mis visitas a las cárceles y centros de detención en México, donde casi todos, incluidos niños y niñas, me dijeron que habían padecido actos de brutalidad durante su detención”, dice la nota: El relator denunció que existe un “patrón muy similar” de tortura que se filtra a todas las fuerzas de seguridad tanto federales, como estatales y locales, como en el Ejército. http://www.sinembargo.mx/11-03-2015/1277683 Todos lo vemos menos ellos, apenas pegan algún brinquito cuando la delincuencia se les descontrola y los ataca directamente, pero mientras sus ganancias sean mayores que sus pérdidas, y eso se mide en dólares no en afectos, y menos, mucho menos en principios éticos, religiosos o siquiera morales. Su preocupación es evidente, el “efecto Peña Nieto” (corrupción, inseguridad, impunidad, crisis económica, inequidad social) amenaza con restarles tantos votos que pueden no lograr el control del congreso ni con las tranzas del Partido Verde y las complicidades de un INE que nació envenenado. Pero… una oposición domesticada tampoco es garantía de nada. Por lo pronto no hay más poder que el de nuestras voces.

sábado, 7 de febrero de 2015

Nada más se tardaron 3 meses para responder a las denuncias públicas de conflicto de intereses. Nada más 4 meses para dar los pobres resultados de la investigación del caso Ayotzinapa. Otros 3 mesesitos para reconocer que el Tren de Alta Velocidad México-Querétaro era inviable financieramente y había que “suspender” la licitación, ahora reconocen que no será posible hacerla en los próximos 2 años, mencionando, como de pasadita, que requeriría de 48 mil millones de pesos de subsidios. Reaccionan tarde, mal y de malas. Para un régimen político basado en la corrupción, la impunidad y el cinismo la lógica más elemental carece de sentido. Sigamos simulando, total el país aguanta eso y más. Dos regulaciones distintas que no surgen de la coyuntura inmediata, tampoco de la defensa indigna del tótem sexenal: “Un conflicto de interés personal es una situación en que los intereses privados de una persona —como relaciones profesionales externas o activos financieros personales— interfieren o puede entenderse que interfieren con el cumplimiento de sus funciones oficiales. La aceptación de un honor, una condecoración, un favor, un obsequio o remuneración en relación con las funciones oficiales puede dar lugar a un conflicto efectivo o posible de interés por cuanto puede considerarse que crea una obligación. No debemos utilizar nuestro cargo ni los conocimientos obtenidos en su desempeño para favorecer a familiares y amigos. Tampoco debemos prejuzgar la posición de los colegas o clientes que no aprobemos. En la contratación de personal o consultores siempre debemos procurar los candidatos más apropiados para el empleo”. Oficina de Ética de la Organización de las Naciones Unidas. http://www.un.org/es/ethics/conflictofinterest.shtml Va la otra: “Los conflictos de interés son aquellas situaciones en las que el juicio de un sujeto, en lo relacionado a un interés primario para él o ella, y la integridad de sus acciones, tienen a estar indebidamente influenciadas por un interés secundario, el cual frecuentemente es de tipo económico o personal. Es decir, una persona incurre en un conflicto de intereses cuando en vez de cumplir con lo debido, podría guiar sus decisiones o actuar en beneficio propio o de un tercero.” http://www.innsz.mx/opencms/contenido/investigacion/comiteEtica/conflictointereses.html Nunca hubo sorpresa, llevan en precampaña electoral varios meses a pesar de lo que diga la acomodaticia ley electoral y sus órganos rectores y disque vigilantes. ¿Por qué hay que apoyar “proyectos personales” con dinero público? Y todavía van a exigir nuestro voto a su favor. Un día sí y el otro también han estado apareciendo en los medios de comunicación con el pretexto de dar a conocer lo que hacen, en favor de los queretanos, las instituciones que encabezan por gracia de su partido. Ahora hay que fingir asombro, que nadie sabía nada, que su aparición en los medios era simple coincidencia, pero su “destape” real se dio hace mucho en las páginas de sociales, cobijados por los suyos que no somos nosotros. El futuro nos alcanza, nuestras vialidades se colapsan en cualquier momento y producen pérdidas millonarias, en vidas, en tiempo irrecuperable, en calidad de vida. Revelan la pésima planeación o más bien la falta de ella. Circular por la autopista del TLC, vulgarmente llamada carretera 57, es jugar a la ruleta rusa. Ni qué decir del pésimo diseño del anillo vial Junípero Serra, del ya poco eficiente distribuidor Bicentenario, del caprichoso nudo de Corregidora norte y Bernardo Quintana, obras carísimas, para la foto. Mientras, el transporte público naufragando en un mar de intereses particulares, en la simulación del cambio de colores, en los parches de vinil para que no se vea la lámina podrida, en la escasa capacitación de sus choferes. Ya que está de moda el #yopropongo: yo propongo que para ser funcionario educativo en cualquier nivel se tenga como requisito que ellos mismos y sus hijos estén o sean egresados de escuelas públicas; que para ser funcionario se utilice el transporte público de pasajeros cotidianamente, él y su familia, nada de helicópteros o camionetotas blindadas escoltadas por guaruras o policías; que todos los funcionarios públicos y sus familias utilicen para su atención el IMSS o el ISSSTE, que no tengan seguros médicos privados; que tengan salarios dignos que no rebasen 10 veces el salario promedio de un trabajador de su estado o municipio, sin bonos ni compensaciones. También propongo que para ser candidato a cualquier puesto de elección popular se haga público su curriculum vitae, para que cualquiera pueda corroborar esa historia de vida. Ya encarrerado, que las calles, hospitales, escuelas o cualquier obra pública tengan el nombre de un ciudadano que se haya distinguido por su entrega a los demás, como la enfermera Mónica Orta Ramírez del Hospital de Cuajimalpa, quien muriera víctima de la explosión de gas al regresar a rescatar a los recién nacidos que se encontraban en ese nosocomio. Mientras eso sucede, hay que ser optimistas y presionar, sigue la campaña de organizaciones empresariales en contra de los sindicatos y los sistemas de salud y educación, entre otros; les urge tragarse el presupuesto destinado a los mismos. Ahora resulta que se toma como logro que el Estado renuncie a sus obligaciones, que se quiera presentar como avance del Sistema Nacional de Bachillerato el que cada escuela de ese nivel “pueda gestionar” sus propios recursos, como si nadie pagara impuestos para ello; que en plena revolución tecnológica los maestros tengan que contratar el servicio de internet de su escuela para poder dar clase o trabajar utilizando la red mundial de información, o que compren y lleven sus computadoras, impresoras o proyectores porque las escuelas carecen del equipamiento más elemental. Se critica a los “alborotadores” que toman carreteras porque nadie atiende sus demandas, pero se oculta que hay estados en este país donde más del 40 por ciento de las escuelas son multigrado y sólo cuentan con uno o dos profesores; que se les paga, cuando tal cosa llega a suceder, depositándoles en cuentas bancarias teniendo el cajero más cercano a varias horas de distancia; y que además, son objeto cotidiano de robos, extorsiones y atentados contra su vida. Pero eso no cuenta, sigamos simulando que no hay conflictos de interés torciendo la lógica más elemental. Por eso yo tampoco aplaudo los discursos del Presidente.

sábado, 27 de septiembre de 2014

NI DESARROLLO, NI ÉTICA

Cumbre climática en la ONU. Espacio ideal para que los políticos se avienten discursos lucidores, reciban premios y reconocimientos de organizaciones que nadie conoce ni se sabe quién patrocina, toda la parafernalia necesaria para fingir que algo se hace haciendo nada. En las calles de Nueva York, sede de esa organización, más de 350 mil personas manifestando su exigencia porque se cambie el modelo desarrollista que nos está llevando al cambio climático acelerado en aras de un consumismo individualista sin ética ni solidaridad. En otras ciudades del planeta ocurren eventos semejantes de manera casi simultánea. Ejemplos sobran, veamos el más actual. La empresa tecnológica Apple lanza a la venta su más reciente equipo, con un sistema operativo supuestamente novedoso y los consumidores se lanzan a hacer largas filas para adquirirlo, al grado que se venden 10 millones de equipos en solo una semana, rompiendo con los pronósticos de la misma empresa. Pero la demanda no se debe a que los equipos anteriores ya no sirvan o dejaran de cumplir con su cometido, es el simple afán de querer distinguirse de los demás, comprando lo mismo que los demás. ¿Suena ilógico? Lo es. Nadie se detiene a pensar en las condiciones de trabajo de quienes armaron el aparatejo tan disputado, tal parece que aparecieron en las tiendas, ya metidos en su cajita, por generación espontánea. Pero no. La empresa subcontratada para producir los iPhone de Apple se encuentra en la ciudad China de Longhua, se llama Foxconn y fue motivo de un escándalo internacional por las malas condiciones de trabajo a que somete a sus trabajadores, a grado tal que desde 2010 registra una tasa de suicidios preocupante atribuida a las extenuantes jornadas de trabajo “un promedio de 12 horas por día recibiendo salarios denigrantes”, los mismos estudios revelan que una conducta extrema como el suicidio son “causados en su mayoría por la intensa explotación laboral y el aislamiento a que son sometidos” esos trabajadores (Genoveva Roldán Dávila coordinadora, La globalización del subdesarrollo en el mundo del trabajo. UNAM 2013). Por cierto. La hipótesis de la autora citada Genoveva Roldán, parece comprobarse con los datos disponibles de organizaciones internacionales como las mismas ONU, CEPAL, OIT, PNUD, y demás: a partir de la crisis económica del 2008, desaparece la ilusión de los países subdesarrollados de llegar al supuesto desarrollo, ahora los llamados países desarrollados están aplicando políticas económicas que llevan a hacer más precario el trabajo asalariado, esto es, bajar drásticamente hasta casi desaparecer la estabilidad laboral, los salarios dignos y suficientes, las pensiones y jubilaciones, el derecho a la vivienda, a la salud, a la diversión y esparcimiento, a las vacaciones, a jornadas laborales limitadas. Es decir, se está globalizando el subdesarrollo. Pero eso no lo queremos ver, seguimos en la absurda creencia de que el camino inevitable es el progreso sin detenernos a reflexionar en que estamos devastando irresponsablemente a la naturaleza, de la cual formamos parte y sin la cual no podemos vivir. Lo dijo acertadamente Ban Ki-moon “no podemos negociar con la naturaleza”. La crisis planetaria no apareció de la noche a la mañana, tiene siglos incubándose y forma parte de un sistema de pensamiento ampliamente extendido. El dominio y explotación de la naturaleza sin más límite que la ambición de unos cuantos tiene hasta bases filosóficas y religiosas apoyadas por un modelo “científico” de hacer las cosas. Pero eso habrá que abordarlo en otros textos. Por lo pronto pongámosle números a la crisis, además de los que hemos visto semanas atrás en estas mismas páginas y que se pueden encontrar en www.magazinedequeretaro.com.mx Desde hace más de treinta años estamos en la moda del capitalismo más salvaje que se ha visto en la historia de esta corriente económica, ese que algunos identifican mañosamente como neoliberal y que se esconde detrás de un falso respeto a las libertades individuales, para romper con el tejido social y atentar contra los derechos y seguridades de las mayorías. ¿Cómo podemos hablar de progreso, de justicia, de equidad en un planeta donde 85 personas tienen tanta riqueza como la mitad más pobre del mundo? A lo mejor conviene no saber que esa tendencia internacional de identificar reformas con movimiento, que se incrementó del 2008 a la fecha, ha dado como resultado la destrucción del Estado de Bienestar social sin que haya habido el crecimiento económico prometido. Los datos allí están, antes de los procesos reformistas recientes la tasa de crecimiento mundial era del 5.4 por ciento anual, a partir de la profundización de las reformas iniciadas con el “reaganomics” en los Estados Unidos y el “thatcherismo” en Inglaterra, con sus correspondientes imitadores en el resto de los países, como el salinismo en México, ese porcentaje bajó al 3.8 y sigue en picada, a pesar de los rescates bancarios y de los grandes corporativos financieros con recursos públicos que se convirtieron en deuda que todos tenemos que pagar, menos los beneficiados que no llegan ni al 1 por ciento de la población mundial. Como región a Latinoamérica tampoco le ha ido bien, hay que recordar que el salinismo y su afán reformista “coincide” con los últimos treinta años en que esta región no ha tenido crecimiento económico. Cifras recopiladas por la Dra. Genoveva Roldán y presentadas en su ponencia en el marco del Simposio Transdisciplinar del nivel Medios Superior, organizado por el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro los días 22 y 23 de septiembre de este 2014. Estamos en una época definitoria para el futuro de la humanidad y no es exageración o ganas de adornarse, ya se anunciaba desde hace algunos años: existe la necesidad extrema de cambiar el modelo económico y los irracionales patrones de consumo. Hay que recuperar los valores negados por el colonialismo de todo tipo, ese que no se detiene a pensar en las formas modernas de esclavitud y explotación de amplias franjas de la población para satisfacer la ambición desmedida de unos cuantos; allí están los casos de las empresas mineras o petroleras a las que no les importa contaminar ríos y tierras, los gobernantes que construyen presas privadas o que privatizan las ya construidas para construir fraccionamientos “exclusivos” y excluyentes, a costa del abasto de poblaciones enteras, que utilizan la fuerza para detener a campesinos e indígenas que se atraviesan en sus planes, y lo mismo se repite, diario, miles de veces en todo el planeta.

viernes, 29 de abril de 2011

TRABAJO DECENTE

No, no es un asunto de moral personal, no se trata de que haya que elegir entre trabajos con diferente grado de aceptación social. Es que no hay elección, al menos desde el punto de vista del trabajador.

Vamos aclarando, por lo menos desde el 2001 y producto de este capitalismo salvaje disque neoliberal, se reconoce que el rollo ese de la competitividad, de elevar los márgenes de ganancia a costa de lo que sea, ha tenido como víctima principal a los trabajadores. Incluso en sectores productivos donde la mano de obra no es importante en los costos de producción, lo primero que se les ocurre a los empresarios sacrificar, es el sueldo y las condiciones de trabajo. En ese año, recogiendo la preocupación y franca alarma por lo que está sucediendo en todas partes del mundo, aunque en unos más que en otros, la Organización Internacional del Trabajo, que forma parte de la Organización de las Naciones Unidas, propone una definición de lo que debe ser el “trabajo decente”. El concepto se ha ido actualizando con el tiempo, con la suma de organizaciones de trabajadores de diferentes partes del mundo y con el desarrollo teórico en el tema y aunque se antoja insuficiente y con cierto grado de ingenuidad, lo que suele pasar con acuerdos multilaterales, vale la pena considerarlo como punto de partida.

La mejor expresión de la meta del trabajo decente es la visión que tiene de él la gente. Se trata de su puesto de trabajo y sus perspectivas futuras, de sus condiciones de trabajo, del equilibrio entre el trabajo y la vida familiar, de la posibilidad de enviar a sus hijos a la escuela o de retirarlos del trabajo infantil […] Se trata de la igualdad de género, de la igualdad de reconocimiento y de la capacitación de las mujeres para que puedan tomar decisiones y asumir el control de su vida. Se trata de las capacidades personales para competir en el mercado, de mantenerse al día con las nuevas calificaciones tecnológicas y de preservar la salud. Se trata de desarrollar las calificaciones empresariales y de recibir una parte equitativa de la riqueza que se ha ayudado a crear y de no ser objeto de discriminación; se trata de tener una voz en el lugar de trabajo y en la comunidad. En las situaciones más extremas, se trata de pasar de la subsistencia a la existencia. Para muchos, es la vía fundamental para salir de la pobreza. Para muchos otros, se trata de realizar las aspiraciones personales en la existencia diaria y de manifestar solidaridad para con los demás. Y en todas partes, y para todos, el trabajo decente es un medio para garantizar la dignidad humana." EN: Reducir el déficit de trabajo decente: Un desafío global. Memoria del Director general. Ginebra: OIT, 2001. (pp. 8-9).

Con todo y que la aspiración anterior tiene al menos 10 años de haberse trabajado y difundido, en nuestro México es poco conocida entre la opinión pública, porque aquí lo que campea es el desconocimiento, tenemos un movimiento obrero organizado que se quedó en las cavernas propias de su casi eterna gerontocracia, con sus insatisfechas demandas históricas que sacan a pasear cada primero de mayo para tener el mismo espacio de siempre en los medios, como si eso fuera suficiente para sacudirse la naftalina y para olvidar las corrupciones de sus dirigentes y los daños a una clase obrera que está en peligro de pasar del trabajo a la servidumbre.

Se incrementa el desempleo, el salario no es suficiente para vivir con dignidad, hay mayor necesidad de trabajo femenil, se pierden derechos históricamente reconocidos, la infancia queda desamparada y es obligada a un trabajo forzado, la riqueza producida socialmente se concentra en muy pocas manos y la desigualdad amenaza la sobrevivencia de millones de desesperados, los obreros no se identifican con una empresa que los necesita pero los trata como estorbos, no hay capacitación tecnológica porque se prefiere comprarla ya hecha que innovar aquí; la experiencia estorba porque significa reconocer derechos, pagar jubilaciones, aceptar la reciprocidad de una relación laboral.

Para legalizar lo anterior y otras cosas más, el PRI y el PAN avanzan en el acuerdo para una reforma laboral que solo se detiene por la coyuntura electoral, saben que a pesar de todo habrá un costo político que no quieren pagar, pero que consideran indispensable para garantizar el flujo de recursos para sus partidos y candidatos en el corto plazo, total, los trabajadores son votos individuales fácilmente manipulables con lo que queda del corporativismo.

A pesar de todo hay una mínima capacidad de reacción que se puede potencializar, en lo global, tan de moda. Por lo menos la Confederación Sindical Internacional (CSI) ha expresado su rechazo en los medios internacionales y en el primer párrafo de su carta dirigida a Felipe Calderón declara lo siguiente: “El 10 de marzo de 2011, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó un proyecto a la Cámara de Diputados que propone una reforma significativa de las leyes laborales de México. Este proyecto de ley, que también cuenta con el apoyo del Partido Acción Nacional (PAN), fue hecho sin un proceso de consulta previa con todos los interlocutores sociales pertinentes y está lejos de subsanar deficiencias de larga data en la legislación laboral vigente que han impedido la libertad sindical y han promovido el aumento de la inestabilidad en las relaciones de trabajo. La Confederación Sindical Internacional (CSI) representa a 175 millones de trabajadoras y trabajadores en 151 países y territorios y cuenta con 305 organizaciones afiliadas nacionales se une al movimiento sindical mundial para manifestar su firme apoyo y solidaridad a nuestros compañeros y compañeras que se oponen enérgicamente a este proyecto de ley. Le instamos a que haga lo necesario a fin de que se presente una nueva propuesta, de acuerdo con las obligaciones de México conforme al derecho internacional, incluidos los derechos fundamentales de la OIT”. Lo mismo debería aparecer en las mantas y discursos de los trabajadores mexicanos este primero de mayo. Estemos atentos.