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sábado, 20 de mayo de 2017

CAVERNÍCOLAS

Joaquín Córdova Rivas Mientras en otras latitudes se tiene la certeza de que estamos viviendo un cambio abrupto en las formas de pensar, concentrar y procesar la información, que requieren conceptos diferentes, no construidos, de gobernanza, convivencia, toma de decisiones y educación, nosotros seguimos en las cavernas ideológicas. Según algunos autores, el homo sapiens tiene fecha de caducidad muy próxima, buena parte debido a que los cambios tecnológicos han sido tan rápidos, extendidos y profundos, que la simple adaptación a los mismos producirá una especie humana que pase a otra etapa en su desarrollo. Entendiendo el desarrollo no como un proceso lineal e ineludiblemente exitoso, porque desconocemos cómo y hacia dónde nos llevará en una escala histórica. De manera muy lenta nos estamos dando cuenta que la tecnología de la información y comunicación que utilizamos continuamente, prácticamente sin pausa alguna, almacena información sobre nuestros hábitos, costumbres, gustos, manías y deseos. Vivimos conectados, a través del celular, la computadora —en cualquiera de sus presentaciones—, con el uso de las redes sociales y de aplicaciones que no pueden utilizarse a menos que les demos “permiso” de acceder a toda nuestra información disponible y por generar. Cada que entramos a Facebook, Twitter, Google y sus múltiples tentáculos —correo, clima, mapas, juegos, series de TV, películas, videos, música, información y un extenso etcétera—, Amazon, Mercado Libre o lo que sea; cada que subimos una foto, “compartimos” nuestro gusto por cierta comida, libro, película, lugar —playa, iglesia, monumento, barrio, escuela o lo que sea—, pagamos o usamos un servicio —cine, supermercado, la panadería del barrio, cajero automático, gasolinera, restaurante, caseta de peaje, hotel, boletos para un concierto—estamos entrando en la intrincada red de algoritmos que “nos conocen” mejor que nosotros mismos y que refuerzan nuestras “preferencias” de acuerdo a intereses que desconocemos. Pronto —algunos ya lo hacen—, a través de monitores personalizados atados a nuestras muñecas, con forma de pulseras o relojes, estaremos creando bases de datos sobre nuestro ritmo cardiaco, concentración de azúcar, gasto calórico, temperatura corporal y ambiental, hidratación y todo lo que se nos ocurra. Con cámaras incorporadas a nuestros lentes graduados o protectores contra rayos solares, con el uso involuntario de las incorporadas a los aparatos que cargamos, las instaladas en los autos, las de las calles, enviaremos imágenes de todo lo hacemos y se podrán sincronizar con las reacciones corporales ya enunciadas, así podremos saber qué nos provoca estrés, qué nos alegra, nos entristece, nos excita, nos deprime o nos pone al borde de un ataque cardíaco, o de un coma diabético, o qué nos produce alergia. Ya en un plazo un poco más largo, quizás no tanto como parece, esas bases de datos y algoritmos adaptados a cada uno de nosotros, puedan diagnosticar, con mayor precisión que un médico especialista y en mucho menor tiempo y sin tanto gasto, qué marcha mal en nuestro cuerpo —cerebro incluido— y hasta generar una receta que pueda surtirse en expendedores automáticos con el cobro correspondiente incluido. La concentración de tal cantidad de información y su empleo instantáneo debe ser material de estudio, de otra forma nos agarrará en el primitivo arte de atrapar moscas y creer que lo que nos “sugieren” los aparatos tecnológicos, es una extensión válida de un libre albedrío que hace mucho desapareció para quedar como un tecno fantasma. ¿Cómo encara este reto nuestro “nuevo” modelo educativo?: «Las transformaciones veloces y continuas que experimenta el mundo de hoy tienen su centro en la generación de conocimiento. Si bien en la sociedad actual la transmisión de la información y la producción de nuevos saberes ocurren desde ámbitos diversos, la escuela debe garantizar la organización de dicha información; asegurar que todas las personas tengan la posibilidad de disfrutar de sus beneficios; y crear las condiciones para adquirir las habilidades de pensamiento cruciales en el manejo y procesamiento de información y uso consciente y responsable de las TIC (página 61). De manera particular, la educación enfrenta retos altamente desafiantes con relación a la cantidad de información al alcance, pues ha de garantizar el acceso a ella sin ninguna exclusión; enseñar a discernir lo relevante y pertinente; saber evaluarla, clasificarla, interpretarla y usarla con responsabilidad. Para ello, la escuela debe apoyarse en las herramientas digitales a su alcance; promover que los estudiantes desarrollen habilidades para su aprovechamiento, y que éstas se encausen a la resolución de problemas sociales, lo que implica trabajar en una dimensión ética y social y no únicamente tecnológica o individual (página 63). Otros componentes importantes para acompañar el desarrollo de habilidades del siglo XXI son la conectividad y el acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación incorporadas a los procesos de aprendizaje. Con un enfoque centrado en el aprendizaje de los estudiantes, y con el acompañamiento del docente, las TIC pueden contribuir, al incorporarse gradualmente con pertinencia, a estimular una mayor autonomía en los estudiantes así como a desarrollar competencias para la investigación, la comprensión y el análisis crítico de la información. Al mismo tiempo, las TIC son clave para garantizar la equidad en el acceso a recursos educativos diversos y de calidad» (página 120). http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/199494/Modelo_Educativo_para_la_Educacio_n_Obligatoria.pdf Pero del dicho al hecho hay mucho trecho. Esas pretensiones de equidad en el uso responsable, de capacitación para utilizar las TIC con todo su potencial, para investigar y conocer de forma creativa y autónoma, se topa con los criterios cavernícolas de directivos y “administradores” de los centros de cómputo de las escuelas, que argumentando el “peligro” de acceder a contenidos no educativos, o la simple posibilidad de “infectar” las pocas computadoras obsoletas que se tienen —en lugar de empeñarse por diseñar estrategias para que eso no suceda—, eligen censurar y bloquear el acceso a los buscadores, plataformas y redes sociales más usuales, dejando a los equipos de cómputo como simples máquinas de escribir, lo peor es que en media superior, COBAQ por ejemplo, a los estudiantes se les cobra una cuota extra por usar esos equipos, que por esos criterios cavernícolas, no sirven para nada.

sábado, 7 de mayo de 2016

LA PAZ QUERETANA

En algo coincidimos con el titular del poder ejecutivo estatal, lo sucedido el primero de mayo en la capital queretana fue histórico. Pero las coincidencias terminan allí, en lo demás hay diferencias de percepción. ¿A quién se le ocurrió que no habría inconformidad con el madruguete respecto de los nuevos lineamientos para la jubilación de los trabajadores al servicio de los poderes del Estado? ¿Quién, en su sano juicio, esperaba que le agradecieran que se incrementara la edad y los años de antigüedad para jubilarse, cuando nunca apareció en su plataforma electoral, ni tampoco hubo diálogo, ni convencimiento, ni acuerdo sobre ello? ¿Cómo esperar cooperación, comprensión o resignación cuando se ventila un faltante de mil millones de pesos o un gobierno prácticamente en quiebra sin que existan denuncias, averiguaciones, ni responsables de ese tamaño? ¿A poco creen que nadie nota que, con todo y la supuesta reforma educativa, ese sector se llenó de amigos, ahijados y recomendados de funcionarios presentes y pasados, sin conocimientos del tema, sin apegarse a los lineamientos de la misma y desplazando a quienes tienen experiencia y capacidad? Ya no hay mirones de palo, hay trabajadores inconformes con lo que les están haciendo injustamente, tratándolos como simples objetos de los que se puede disponer a discreción. Nuestra dictadura perfecta se está desmoronando por la falta de inteligencia y pericia de una clase política que sólo se mira el mugroso ombligo. Apenas alcanza a funcionar y sostenerse cuando se respeta la división de controles. Por ejemplo, el presidente de la república y algunos integrantes de su gabinete controlan a los gobernadores, diputados federales y senadores concentrando los ingresos fiscales y repartiéndolos a contentillo. Los gobernadores y presidentes municipales, a cambio de una tajada del mismo, se comprometen a controlar políticamente su territorio —incluyendo a los otros dos poderes que son designados con la descarada injerencia del ejecutivo, y que sólo fingen independencia—, de esa manera se crea una sincronía que les permite dar la ilusión de que sólo existe ese camino y quien disienta será catalogado como subversivo, revoltoso, anarquista, alborotador, instigador contra el sacrosanto orden institucional y el bien común. Por eso no se vale que se diga que los gobernadores no tienen la culpa de la disque reforma educativa, pues son parte importante de la maquinaria política que la tiene que implementar, además de su pertenencia a un partido político que la impulsó y aprobó, o cuando ellos mismos eran parte de esas instancias decisorias y las votaron hasta sin leerlas. El gobernador de un estado se convierte en el representante político más importante en su demarcación, debe tener el pulso de las inconformidades y el diagnóstico de las desigualdades, compartirlo con las autoridades federales y, entre todos, trabajar por resolverlas. Pero si entre ellos no se comunican, o falta oficio para hacer diagnósticos certeros, aunque públicamente digan las barbaridades que suelen decir, esa sincronía no aparece por ningún lado y los conflictos les estallan en la cara. Uno de los muchos errores fue la inasistencia del presidente municipal de la capital, para que se responsabilizara de sus metidas de pata y se viera obligado a convencer o a rectificar. La versión oficial es increíble porque nadie se la cree, eso de inventar que los inconformes eran de otros lugares, o que eran unos poquitos “enmascarados”, o que fueron instigados por los mismos de siempre —léase Gerónimo Sánchez o Pablo González, o los dirigentes magisteriales de la región serrana— es parte de ese imaginario que busca descargar culpas por un pésimo manejo político. Tampoco es posible que se sigan creyendo que la gerontocracia sindical oficial sigue teniendo la capacidad de control que nadie tiene ya. La paz queretana no se rompió el primero de mayo, viene desgarrándose desde años atrás, pero las válvulas para controlar el enojo y la indignación —“mal humor” le llama el otro que no entiende—, ya no funcionan, y una clase política incompetente buscará descargar su ineficacia inventando enemigos públicos para no encarar las consecuencias de su mala práctica cotidiana. La tentación autoritaria está en el anzuelo que se apresuran a morder. A menos que aparezca alguien que sepa poner orden en el desbarajuste que armaron, que no se crea nada de lo que están diciendo, que resista la tentación de creer que los medios de comunicación son el espejo mágico que les repite que son los más hermosos e infalibles, y que sepa de trabajo político fino, el primer año de las administraciones locales serán parte del desastre nacional. Allí sí hay sincronía. Lo peor que pueden hacer es ignorar las inconformidades que provocaron. Tienen que tomar en cuenta el desacuerdo respecto del incremento en la edad y años de servicio de los trabajadores al servicio de los poderes del estado, tienen que dialogar y reportar de forma fidedigna el problema de los profesores cesados de educación básica y media superior, el franco rechazo a la disque reforma educativa, la injusticia en la privatización del servicio de limpia del municipio de Querétaro y de los que se apresuran a seguir su mal ejemplo, la inconformidad de los policías, el incremento cotidiano en la inseguridad, el maltrato a organizaciones sociales que denuncian violencia de género o desaparición de personas. Tienen que dejar de pensar en el gobierno como un botín para saquear impunemente y lugar para poner a sus cuates aunque no sepan hacer nada. En fin, hay mucho por repensar y por hacer. Olvidarse que la paz queretana se basa en la falsa unanimidad o en una ciudadanía cobarde y temerosa. Aun así, pésele a quien le pese, se está haciendo historia.

sábado, 9 de enero de 2016

SABER VIVIR BIEN

«Vivir Bien, es la vida en plenitud. Saber vivir en armonía y equilibrio; en armonía con los ciclos de la Madre Tierra, del cosmos, de la vida y de la historia, y en equilibrio con toda forma de existencia.» Cosmovisión Aymara. Es mas una tradición que un gesto útil. Hacer un recuento del año que pasó apenas sirve para darse cuenta que nos hemos convertido en meros repetidores de lo que dicen los medios de comunicación, esas “ventanas” al mundo que restringen lo que vemos en lugar de ampliar nuestra visión. Constatar la desvergüenza y la desmesura de una clase política, empresarial y religiosa que no entiende que no entiende (así, repetido), es frustrante si nos quedamos allí. No tiene caso repasar la memoria sin intentar una interpretación que le dé algún sentido. Al menos algo hemos podido constatar, la anhelada felicidad no está en el consumismo que nos vende el modelo neoliberal. Tener muchas cosas, que generalmente ni necesitamos, y pagarlas con una vida miserable durante meses o años disque sin intereses no es gratificante, ya lo decía el psicoanalista Erich Fromm y muchos antes que él, no es lo mismo tener que ser. Otra cosa nos está quedando clara, al ritmo que estamos destruyendo los recursos de este planeta, a la especie humana no le queda mucho tiempo de sobrevivencia; con el problema de que ese decaimiento no será pacífico, ni disfrutable, ni siquiera mínimamente digno. En ese contexto que parece apocalíptico, pero que no remite a fuerzas externas o diabólicas para acabar con lo que llamamos humanidad, sino a la inconsciencia e indiferencia de una especie que puede destruirse por su propia ambición, comienza a adquirir pertinencia una propuesta que aparece en diferentes culturas a lo largo de la historia. Sin ser una revisión exhaustiva y agradeciendo a Miguel Valencia, que forma parte de la organización comunitaria Decrecimiento-Descrecimiento México, encontramos «Una vieja tradición filosófica preconiza alguna forma de autolimitación de necesidades para encontrar la felicidad. De acuerdo con Epicuro “el hombre que no está contento con poco no está contento con nada”. Según Hans Jonas, la búsqueda infinita termina en el “fracaso infinito”. Lucrecio dice “Si tu deseas siempre lo que no tienes, desprecias lo que tienes, entonces tu vida fluye sin plenitud y sin encanto; y de repente la muerte se te presenta antes de que tú puedas sentirte listo para partir, contento y saciado”. La versión americana de la simplicidad voluntaria encuentra una parte importante de su inspiración en la filosofía de Henry David Thoreau; su libro Walden o la Vida en Los Bosques es un clásico entre los ecologistas de ese país; nos dice que traemos atados a nuestro cinturón los objetos que nos pertenecen. La tradición europea puede reivindicarse de Tolstoi, de Gandhi y de sus discípulos, como Lanza del Vasto, fundador de las comunidades del Arca.» No son teorías viejas, ni irrealizables en el contexto actual, siguiendo a Valencia «Médico, escritor, editor y político, Serge Mongeau, es el más destacado defensor de la vida simple de Canadá y desde luego, un pilar del movimiento degrowth o descrecimiento de ese país […] En 1985 lanza el término simplicidad voluntaria que significaría modificar nuestro modo de vida por otro menos estresante. En Estados Unidos y Canadá existe desde hace algunos años un movimiento para reducir el consumo o downshifting. Se trata de trabajar, de producir, de gastar y de consumir menos como reacción al ultra consumismo-productivismo que nos imponen las empresas, los gobiernos y una gran parte de las escuelas y universidades. Latouche advierte que esta palabra se utiliza por primera vez en 1986 en un artículo publicado en el Arkansas Democratic Gazette sobre la experiencia de un hombre que decidió reducir a la mitad su tiempo de trabajo al renunciar a una posición importante en una empresa. Advierte que al menos la cuarta parte de los australianos entre los 35 y 39 años lo hacen, el 2 % de los estadunidenses hacia 1995 y estima que al menos hay 12 millones de personas “descrecentistas” en Europa.» Esta propuesta, que adquiere un segundo aire en pleno siglo XXI aunque con sus limitantes del típico pensamiento occidentalizado, puede complementarse con otra llamada “Vivir Bien”, cuyos principios fueron presentados en Querétaro en el Simposio Transdisciplinar convocado por el Colegio de Bachilleres para celebrar su XXX aniversario en el 2014. Desgraciadamente, no existe la documentación que recopile lo allí expuesto, las notas de prensa apenas repiten alguna frase común del gobernador en turno y nada más. Pero hay múltiples fuentes, una de ellas es el libro de Fernando Huanacuni Mamani Buen Vivir/Vivir Bien que se puede consultar en https://www.reflectiongroup.org/stuff/vivir-bien, pero dejemos sembrada la duda « El ser humano hoy tiene que detenerse y ver hacia atrás y también hacia el horizonte, y preguntarse acerca de cómo se siente, como está. Seguramente sentirá que hay soledad y desarmonía a su alrededor. Hay un gran vacío dentro y fuera de cada uno, y es evidente que se han desintegrado muchos aspectos de la vida: individuales, familiares y sociales. Es una desintegración colectiva que ha anulado la sensibilidad y el respeto por todo lo que nos rodea, resultando en una civilización muy infeliz y extraordinariamente violenta, que se ha convertido en una amenaza para sí misma y para todas las formas de vida.» Es una cosmovisión mucho más completa que la del decrecimiento, además ya existía en nuestros pueblos indígenas originarios, esos que la conquista intentó destruir o, hacer invisibles, pero que están resurgiendo con diversas luchas y organizaciones. Y aunque cada principio habría que explicarlo, he aquí una de las propuestas «Los Trece Principios para Vivir Bien – Suma Qamaña. El pueblo aymara ha guardado los siguientes principios para vivir bien o vivir en plenitud: 1 Suma Manq’ aña: Saber comer. 2 Suma Umaña: Saber beber. 3 Suma Thokoña: Saber danzar. 4 Suma Ikiña: Saber dormir. 5 Suma Irnakaña: Saber trabajar. 6 Suma Lupiña: Saber meditar. 7 Suma Amuyaña: Saber pensar. 8 Suma Munaña Munayasiña: Saber amar y ser amado. 9 Suma Ist’ aña: Saber escuchar. 10 Suma Aruskipaña: Saber hablar. 11 Suma Samkasiña: Saber soñar. 12 Suma Sarnaqaña: Saber caminar. 13 Suma Churaña, suma Katukaña: Saber dar y saber recibir.» Ojalá los rescatemos, podamos practicarlos y vivir bien. A todos nos conviene.

sábado, 27 de septiembre de 2014

NI DESARROLLO, NI ÉTICA

Cumbre climática en la ONU. Espacio ideal para que los políticos se avienten discursos lucidores, reciban premios y reconocimientos de organizaciones que nadie conoce ni se sabe quién patrocina, toda la parafernalia necesaria para fingir que algo se hace haciendo nada. En las calles de Nueva York, sede de esa organización, más de 350 mil personas manifestando su exigencia porque se cambie el modelo desarrollista que nos está llevando al cambio climático acelerado en aras de un consumismo individualista sin ética ni solidaridad. En otras ciudades del planeta ocurren eventos semejantes de manera casi simultánea. Ejemplos sobran, veamos el más actual. La empresa tecnológica Apple lanza a la venta su más reciente equipo, con un sistema operativo supuestamente novedoso y los consumidores se lanzan a hacer largas filas para adquirirlo, al grado que se venden 10 millones de equipos en solo una semana, rompiendo con los pronósticos de la misma empresa. Pero la demanda no se debe a que los equipos anteriores ya no sirvan o dejaran de cumplir con su cometido, es el simple afán de querer distinguirse de los demás, comprando lo mismo que los demás. ¿Suena ilógico? Lo es. Nadie se detiene a pensar en las condiciones de trabajo de quienes armaron el aparatejo tan disputado, tal parece que aparecieron en las tiendas, ya metidos en su cajita, por generación espontánea. Pero no. La empresa subcontratada para producir los iPhone de Apple se encuentra en la ciudad China de Longhua, se llama Foxconn y fue motivo de un escándalo internacional por las malas condiciones de trabajo a que somete a sus trabajadores, a grado tal que desde 2010 registra una tasa de suicidios preocupante atribuida a las extenuantes jornadas de trabajo “un promedio de 12 horas por día recibiendo salarios denigrantes”, los mismos estudios revelan que una conducta extrema como el suicidio son “causados en su mayoría por la intensa explotación laboral y el aislamiento a que son sometidos” esos trabajadores (Genoveva Roldán Dávila coordinadora, La globalización del subdesarrollo en el mundo del trabajo. UNAM 2013). Por cierto. La hipótesis de la autora citada Genoveva Roldán, parece comprobarse con los datos disponibles de organizaciones internacionales como las mismas ONU, CEPAL, OIT, PNUD, y demás: a partir de la crisis económica del 2008, desaparece la ilusión de los países subdesarrollados de llegar al supuesto desarrollo, ahora los llamados países desarrollados están aplicando políticas económicas que llevan a hacer más precario el trabajo asalariado, esto es, bajar drásticamente hasta casi desaparecer la estabilidad laboral, los salarios dignos y suficientes, las pensiones y jubilaciones, el derecho a la vivienda, a la salud, a la diversión y esparcimiento, a las vacaciones, a jornadas laborales limitadas. Es decir, se está globalizando el subdesarrollo. Pero eso no lo queremos ver, seguimos en la absurda creencia de que el camino inevitable es el progreso sin detenernos a reflexionar en que estamos devastando irresponsablemente a la naturaleza, de la cual formamos parte y sin la cual no podemos vivir. Lo dijo acertadamente Ban Ki-moon “no podemos negociar con la naturaleza”. La crisis planetaria no apareció de la noche a la mañana, tiene siglos incubándose y forma parte de un sistema de pensamiento ampliamente extendido. El dominio y explotación de la naturaleza sin más límite que la ambición de unos cuantos tiene hasta bases filosóficas y religiosas apoyadas por un modelo “científico” de hacer las cosas. Pero eso habrá que abordarlo en otros textos. Por lo pronto pongámosle números a la crisis, además de los que hemos visto semanas atrás en estas mismas páginas y que se pueden encontrar en www.magazinedequeretaro.com.mx Desde hace más de treinta años estamos en la moda del capitalismo más salvaje que se ha visto en la historia de esta corriente económica, ese que algunos identifican mañosamente como neoliberal y que se esconde detrás de un falso respeto a las libertades individuales, para romper con el tejido social y atentar contra los derechos y seguridades de las mayorías. ¿Cómo podemos hablar de progreso, de justicia, de equidad en un planeta donde 85 personas tienen tanta riqueza como la mitad más pobre del mundo? A lo mejor conviene no saber que esa tendencia internacional de identificar reformas con movimiento, que se incrementó del 2008 a la fecha, ha dado como resultado la destrucción del Estado de Bienestar social sin que haya habido el crecimiento económico prometido. Los datos allí están, antes de los procesos reformistas recientes la tasa de crecimiento mundial era del 5.4 por ciento anual, a partir de la profundización de las reformas iniciadas con el “reaganomics” en los Estados Unidos y el “thatcherismo” en Inglaterra, con sus correspondientes imitadores en el resto de los países, como el salinismo en México, ese porcentaje bajó al 3.8 y sigue en picada, a pesar de los rescates bancarios y de los grandes corporativos financieros con recursos públicos que se convirtieron en deuda que todos tenemos que pagar, menos los beneficiados que no llegan ni al 1 por ciento de la población mundial. Como región a Latinoamérica tampoco le ha ido bien, hay que recordar que el salinismo y su afán reformista “coincide” con los últimos treinta años en que esta región no ha tenido crecimiento económico. Cifras recopiladas por la Dra. Genoveva Roldán y presentadas en su ponencia en el marco del Simposio Transdisciplinar del nivel Medios Superior, organizado por el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro los días 22 y 23 de septiembre de este 2014. Estamos en una época definitoria para el futuro de la humanidad y no es exageración o ganas de adornarse, ya se anunciaba desde hace algunos años: existe la necesidad extrema de cambiar el modelo económico y los irracionales patrones de consumo. Hay que recuperar los valores negados por el colonialismo de todo tipo, ese que no se detiene a pensar en las formas modernas de esclavitud y explotación de amplias franjas de la población para satisfacer la ambición desmedida de unos cuantos; allí están los casos de las empresas mineras o petroleras a las que no les importa contaminar ríos y tierras, los gobernantes que construyen presas privadas o que privatizan las ya construidas para construir fraccionamientos “exclusivos” y excluyentes, a costa del abasto de poblaciones enteras, que utilizan la fuerza para detener a campesinos e indígenas que se atraviesan en sus planes, y lo mismo se repite, diario, miles de veces en todo el planeta.

viernes, 19 de septiembre de 2014

30 AÑOS APRENDIENDO

¿Recuerda su adolescencia, su primer enamoramiento, la primera vez que pensó en su futuro laboral o académico? Seguramente todas esas y más cosas importantes pasaron cuando transitaba de la secundaria a la preparatoria, por eso la etapa entre los 14 y los 18 años es importante, angustiante, recordable y hasta disfrutable. Dependerá de su contexto personal y familiar; en primer lugar, saber por qué tomó las decisiones que impactaron su vida hasta la actualidad, pero hay que agregar la situación del país en ese momento, ya que la forma y contenidos de lo que aprendimos tuvo que ver con el modelo educativo de su escuela, con la formación de sus profesores y la solidaridad o indiferencia de sus compañeros. Ahora recuerde o imagine, según sea el caso, que le tocó vivir aunque sea de lejecitos el fatídico y aleccionador octubre del 68. Repase las noticias contradictorias, los juegos verbales de los gobiernos y los principales medios de comunicación ―con sus valientes excepciones― para justificar la brutal represión contra el movimiento estudiantil que se originó, precisamente, en un pleito entre alumnos de las vocacionales 2 y 5 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena incorporada a la UNAM. No nos metamos en más detalles para no perder el hilo de la historia. Basta saber que tres años después la propia Universidad Nacional, producto de un necesario periodo de reflexión y convocatoria a sus principales directivos y científicos ―los coordinadores de Ciencias y Humanidades de la Universidad, Guillermo Soberón y Rubén Bonifaz Nuño; de los directores de las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias, Química y Ciencias Políticas y Sociales, Ricardo Guerra Tejeda, Juan Manuel Lozano, José F. Herrán y Víctor Flores Olea y del director de la Escuela Nacional Preparatoria, Moisés Hurtado G. respectivamente―, el rector Pablo González Casanova elaboró un plan para crear un sistema innovador que se denominó Colegio de Ciencias y Humanidades, aprobado por su Consejo Universitario el 26 de enero de 1971 y echado a andar el 12 de abril del mismo año con tres planteles: Vallejo, Azcapotzalco y Naucalpan. Como era de esperar, el gobierno federal con la presidencia de Luis Echeverría Álvarez, el mismo personaje que tiempo después y no sin dificultades sabríamos que “cocinó” y llevó a la práctica la represión y masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, respondería con su propio modelo, con la justificación, cierta además, de que había que atender la demanda que sobre ese nivel educativo estaba produciendo el egreso masivo de estudiantes de secundaria. Así nace el Colegio de Bachilleres como “un organismo público descentralizado del Estado creado por Decreto Presidencial el 26 de septiembre de 1973. Su objeto es ofrecer estudios de bachillerato a los egresados de la educación secundaria, en las modalidades escolarizada y no escolarizada.” http://www.cbachilleres.edu.mx/cbportal/index.php/component/content/article/278 Pronto este modelo fue adoptado por los gobiernos estatales a quienes les urgía tener su manera propia de enfrentar la demanda y no depender de los planes y programas de sus propias universidades públicas, generalmente más críticas de lo que quisieran, además, se compartiría parte del financiamiento con la federación, lo que evitaba presionar en exceso las exiguas arcas estatales. Tal fue el caso queretano, que a través de la legislatura local instituye la creación del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ) el 19 de julio de 1984 y que iniciaría su operación en septiembre de ese año, con instalaciones prestadas por la secundaria técnica 14 en Loma Bonita. http://cobaq.edu.mx/notas/2014/nota_71_14.html Dicen que “infancia es destino”, afortunadamente no es el caso aunque sí se guardan algunas características definitorias de su origen. No es lo mismo nacer como alternativa a los modelos educativos tradicionales, con la opinión y debate de expertos, que producto de decretos gubernamentales. No es lo mismo llegar a dirigir un sistema educativo mediante un proceso abierto a la comunidad y con la participación de docentes y estudiantes, que por la gracia del gobernador en turno. Pero los 30 años del COBAQ han servido para ir cambiando, para incrementar significativamente su cobertura hasta llegar a todos los municipios del estado con 60 planteles, más los que se acumulen, y atendiendo a casi 33 mil estudiantes. Los retos siguen siendo los mismos de su fundación, principalmente los expuestos en los dos primeros objetivos: “Propiciar la formación integral del estudiante, ampliando su educación en los campos de la cultura, la ciencia y la técnica; Crear en el alumno una conciencia crítica y constructiva que le permita adoptar una actitud responsable ante la sociedad”. Allí todavía quedamos debiendo porque su normatividad interna sigue siendo autoritaria y se practica lo que el subsecretario de educación media superior Dr. Rodolfo Tuirán, ubica como uno de los componentes principales de la deserción estudiantil: el culto a la norma, más si se usa como pretexto para impedir la creación o promoción de esa conciencia crítica tan necesaria en cualquier ser humano. En fin, hay que celebrar los 30 años del COBAQ asumiendo los retos de la educación del siglo XXI, proponiendo cambios como la Transversalidad del conocimiento, recordando a quienes dieron parte de su vida apostándoles a los muchachos, a su futuro, a sus ilusiones y esperanzas. No hay que ser mal agradecidos, por mi parte reitero lo escrito hace algunos años: “Un apunte final que no se puede dejar pasar, en la memoria histórica del Colegio de Bachilleres (COBAQ) publicada con motivo del 25 aniversario de esa institución educativa, la mezquindad impidió se reconociera la importancia de personajes como Bárbara Leticia Ruiz Barrios, de las fundadoras de ese sistema y de su Plantel 1. Aunque sea por este medio que sepa que muchos valoran lo que otros se empeñan en querer borrar de la historia.” http://bachomania.blogspot.mx/2010/02/un-pasado-para-nuestro-futuro.html

sábado, 16 de agosto de 2014

OPTIMISMO CRÍTICO

Viene la prueba del ácido para las reformas estructurales acordadas por los legisladores federales a lo largo de los últimos 11 meses. Los aficionados a la numeralia cuentan 14 comenzando con la mal llamada educativa, que en realidad fue una reforma laboral que dejó intocados los privilegios de la cúpula sindical del SNTE, pero que afectó gravemente los derechos de cientos de miles de profesores de todos los niveles; y terminando con la energética. Faltaron dos que se antojaban previas, porque ningún país puede esperar que un proceso reformista resulte exitoso en un ambiente de corrupción e impunidad, pública y privada, como en el caso mexicano. Hace falta, por lo menos, ejercer un optimismo crítico y hacer los ajustes y rectificaciones necesarias antes de que nos quedemos embarcados en falsas soluciones por muchas generaciones más. Faltó también la verdadera reforma educativa, esa que toque los planes de estudio que han mostrado ser inadecuados para el siglo 21, bueno, ya ni a fines del siglo pasado servían más que para provocar frustraciones, reprobados y deserciones, con lo que se contribuía a las desigualdades sociales que seguimos padeciendo. Increíble que en un mundo donde se está cambiando drásticamente de paradigma científico sigamos empantanados en conceptos de aprendizaje y enseñanza de hace 100 años. Los del CNTE oaxaqueño y de otros estados no están locos, tampoco los normalistas guerrerenses cuando proponen una revisión a fondo de los programas y planes de estudio; pero saltarse las trancas y exhibir la ineficiencia de la SEP les ha costado mucho, el desgaste ha sido permanente y corren el riesgo de un manotazo brutal de un priismo que no tiene nada de nuevo y sí requiere resucitar el férreo control corporativo al que está acostumbrado. Por eso defiende a los Romero Deschamps, a su exdirigente corrupto del D.F., ese que tenía su propia compañía de “edecanes” para darse sus gustos a cargo del dinero público que se la da a su partido; mejor ni seguirle, porque de empresarios ligados al poder también hay una larga lista. Vamos a algo más local, nos ha faltado darle una revisadita a los resultados que el sistema educativo queretano ha dado en este año por la vía de la Evaluación Nacional del Logro en Centros Escolares mejor conocido como ENLACE, que este año sólo se aplicó en el nivel medio superior, o sea en bachilleratos y preparatorias. Primero hay que recordar que la misma prueba ya no se aplicó en el nivel básico ―primarias y secundarias―, porque se pervirtieron su diseño y aplicación. Había trampas y corrupción por todos lados porque se le ligó a los programas de estímulo a la docencia y nunca se utilizó para lo que estaba diseñada, ofrecer datos del desempeño de cada estudiante, profesor y escuela; de las debilidades y fortalezas. Aterricemos pues. ENLACE 2014 en media superior para Querétaro arrojó los siguientes resultados. En el nivel “excelente” de dominio en comunicación quedamos en cuarto lugar con un porcentaje de 6.2, detrás de Baja California, Durango, Coahuila y Chihuahua que están empatados en el tercero. De las escuelas públicas que más aportaron a ese resultado encontramos al Centro de Educación Artística (CEDART) Mariano de las Casas con un 39.4 por ciento; después el Colegio Nacional de Danza Contemporánea con el 21.4; seguido ―sin diferenciar entre turnos matutino y vespertino porque sería más complicado―, por la Escuela de Bachilleres de la UAQ Plantel SJR con 18.1; luego la Escuela de Bachilleres de la UAQ Plantel Sur con 17.9; en el quinto lugar el EMSAD 28 (Escuela Media Superior a Distancia) de Bella Vista del Río en Ezequiel Montes; sigue el EMSAD 19 de San Miguel Palmas en Peñamiller; a continuación la Escuela de Bachilleres “Salvador Allende” Plantel Pedro Escobedo con 12.9; sigue la Escuela de Bachilleres de la UAQ Plantel Norte con 12.8; luego el EMSAD 3 Concá en Arroyo Seco con 12.5; y en décimo lugar, para no alargarle más el COBAQ Plantel 13 “Epigmenio González” con 10.3 por ciento. En el grado “excelente” de dominio de las matemáticas nuestro estado quedó en quinto lugar con un porcentaje de 22.7, detrás de Durango, Sonora, Baja California y Puebla. Las escuelas públicas que más aportaron a ese resultado fueron: la Escuela de Bachilleres de la UAQ Plantel SJR turno matutino con un 58.8 por ciento; seguida del EMSAD 4 San Antonio de la Cal de Tolimán con 54.7; en tercer lugar el Plantel SJR turno matutino de la UAQ con 49.2; sigue el turno vespertino de ese mismo Plantel Sur de la UAQ con 47.1; atrasito el Plantel Norte de la UAQ con 39.3; luego el turno vespertino del Plantel SJR de la UAQ con 39.0; en séptimo la Escuela de Bachilleres “Salvador Allende” de la UAQ en Pedro Escobedo; después el Plantel Bicentenario de la UAQ turno matutino de Santa Rosa Jáuregui; le sigue el turno vespertino del Plantel Norte de la UAQ con 33.2; y en décimo el Plantel 13 de COBAQ en su turno matutino con 32.5 por ciento. Se pueden hacer muchas comparaciones más y manejar una variedad de hipótesis respecto de los resultados, por ejemplo de la vinculación de la enseñanza artística con el dominio comunicativo y matemático; o entre la cantidad (pequeña) de alumnos y un mejor aprendizaje; o entre el liderazgo académico que se encuentra en la dirección de ciertas instituciones contra la dejadez o incompetencia de otras; o entre el ambiente de libertad y respeto a los derechos de los estudiantes y la pretendida organización casi militar de otras en donde la apariencia y el comportamiento uniforme pesa más que el desempeño académico. En fin, cada quien puede ensayar y comparar los resultados que se pueden consultar con el detalle deseado en www.enlace.sep.gob.mx/ms Por lo menos como estado nos fue bien, pero la eficiencia y los resultados no son parejos y eso debiera ser una fuerte llamada de atención.

viernes, 14 de marzo de 2014

INERCIAS Y DEBATES

"Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?" Impertinencia significativa de un alumno a su maestro contada por el semiólogo Umberto Eco. La pregunta es válida mientras no nos quede claro para qué sirve la escuela en tiempos actuales, y quienes menos saben la respuesta parecen ser nuestros funcionarios y directivos educativos, pero la pertinaz ignorancia hace que todos dudemos y eso sí es riesgoso. El pasado 6 de marzo nuestra capital queretana fue sede regional del Foro Nacional de Consulta del Modelo Educativo, con dedicatoria al nivel medio superior, ─es decir, a los bachilleratos y preparatorias─, la participación docente fue nutrida, tanto que sobrepasó las expectativas, pero, siempre hay un pero, su dinámica siguió reflejando las malas inercias de las que necesitamos deshacernos si queremos cambiar, para bien, las cosas. Primero, los funcionarios estatales y directivos generales del subsistema de educación media superior estuvieron más interesados en su propia pasarela, en dejarse ver en los exclusivos y apartados lugares de las primeras filas del Teatro Metropolitano, que en las ponencias y propuestas presentadas, como si fueran asuntos ajenos a sus trabajos. Ojalá podamos presenciar algún evento donde estos funcionarios queden esparcidos entre el resto de los asistentes, que alcancen lugar sólo si llegan a tiempo y se tomen la molestia de escuchar lo que dicen los maestros. Segundo, el reglamento de participación y el tiempo escaso para la presentación de las ponencias ─en 5 minutos no se pueden leer 5 cuartillas─ hicieron que esta actividad fuera un atropellamiento continuo de la lógica, la coherencia y la sintaxis. No hubo la mínima posibilidad de discusión y acuerdo, sólo una simple relatoría superficial y sin posibilidad de corrección. En los asistentes quedó la sensación de que sólo sirvió para legitimar lo que un gabinete de “expertos” propondrá, para que un grupo minúsculo de funcionarios filtre lo que quiera pasar y a final de cuentas imponer. Tercero y ya lo han señalado algunos analistas del tema: “Por escuchar nuestro eco, no hemos advertido el hueco de los olvidados. No echamos de menos a esos que a diario van a una escuela o remedo de tal. Niños y niñas, ya muchos jóvenes, que son, se supone, los que importan: es su aprendizaje la preocupación expresa de todos los parlantes. Ni intención, menos creatividad para oírles, escuchar sus pareceres, atender sus relatos, el modo de ver lo que viven cada día en una mundo en que los adultos hablan, mandan, califican, proponen y examinan; descalifican, desordenan, y aplastan exigiendo respuestas y prohibiendo preguntas. ¿Hablan cuando llenan bolitas en los exámenes de reiteración múltiple? No es su voz: es la del otro ladrillo en la pared.” Manuel Gil Antón en http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2014/03/68983.php Cuarto, la presentación atropellada de las ponencias se dividió en 5 temas que pretendieron ser generales, cuando es obvio que su relación estrecha implica que los posibles consensos en uno de ellos afecta a los otros cuatro, sin embargo se hizo imposible tener una visión global e integradora. Podríamos seguir señalando las inercias, mejor veamos algunas de las propuestas. Hay que rescatar que en la SEP ya se dieron cuenta que los programas de estudio están saturados y sobrecargados, que hay que señalar y recuperar los aprendizajes imprescindibles, asegurarlos y que sirvan de plataforma para adquirir, incluso de forma autónoma y por interés propio, los siguientes. Por lo mismo, las planeaciones no debieran ser los mamotretos actuales, con dos cuartillas sería suficiente, con asegurar 2 o 3 competencias básicas y con esas avanzar en las demás que se pueda. El profesor debe tener reconocida libertad de cátedra para asegurar esos saberes imprescindibles, que su formación continua le sirva para hacer flexible el programa, la planeación y su actuar en el aula, decidiendo la mejor forma de evaluar, todo con el conocimiento detallado del contexto en que se encuentran los estudiantes y su centro educativo. Por lo pronto pasa lo que señala Feyerabend en su Filosofía Natural: “Podríamos decir que la incompetencia, ya estandarizada, se ha convertido ahora en una parte esencial de la excelencia profesional. Ya no tenemos profesionales incompetentes, tenemos incompetencia profesionalizada”. Regresemos a la pregunta inicial del estudiante impertinente a su maestro: "Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?", Umberto Eco responde: “Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice "casi todo", salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información. […] Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).” También podemos recurrir a Fernando Savater en El Valor de Educar: “Porque lo propio del hombre no es tanto el mero aprender como el aprender de otros hombres, ser enseñado por ellos. Nuestro maestro no es el mundo, las cosas, los sucesos naturales, ni siquiera ese conjunto de técnicas y rituales que llamamos «cultura» sino la vinculación intersubjetiva con otras conciencias […] Por decirlo de una vez: el hecho de enseñar a nuestros semejantes y aprender de nuestros semejantes es más importante para el establecimiento de nuestra humanidad que cualquiera de los conocimientos concretos que así se perpetúan y transmiten.” Finalmente rescatar un dato terrible por su significado, en donde hubo coincidencia, y una propuesta del experimentado Edmundo González Llaca: “El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) coinciden en los resultados de sus encuestas en los diversos niveles educativos: existe un rechazo masivo a la escuela. La estadística es dramática, menos del diez por ciento de los alumnos estudia por gusto. El reto es que la escuela deje de ser un espacio de tortura y mortificación y se convierta en un lugar de renacimiento; una sucesión permanente de instantes que despierten con alegría todas las potencias del alumno. Una educación que postula la dignidad y seriedad del humor, para que los alumnos dejen de ser estalactitas sentadas y regrese el movimiento a su rostro y a su cuerpo; para que los maestros desistan en representar el papel, solemne y taciturno, de quien narra un inacabable y triste cuento de navidad.” La letra con HUMOR entra. Ed. Trillas.

viernes, 7 de junio de 2013

HAGAMOS COMO QUE HACEMOS

Simular tiene sus ventajas, primero, la realidad se ajusta a la imagen que uno quiera imponer de ella. No importa el desfase entre lo que se quiere ver y lo que se ve, total, se pone gafas de color, de aumento, se hacen bizcos, se desenfoca la mirada o cualquier truco que se quiera, hasta cerrar los ojos se vale. Segundo, se impone esa “visión” a los demás, que por flojera depositan su confianza en ese otro que busca engañar. Obvio decir que en este juego de distorsiones unos ganan y otros, muchos, pierden. Nuestro país es de simulaciones. Hacemos como que nos interesa la educación mientras nos afanamos todo lo posible por sabotearla. En abril se aplicaron cientos de miles de pruebas ENLACE (Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares) en las escuelas de nivel medio superior, en las preparatorias y bachilleratos, después, en este mes de Junio se aplicaron los 16 millones 135,723 de pruebas del mismo tipo en la educación básica, cada una de ellas tiene un costo que se paga a un ente raro llamado CENEVAL (Centro Nacional de Evaluación), y decimos raro porque desde su nacimiento ocupó recursos de la SEP para comenzar a operar, es decir, dinero público de los impuestos que todos pagamos, además de que su estructura directiva y administrativa también salió del propio gobierno federal. Es un negocio de millones de pesos anuales, aunque se presume que es una asociación civil “sin fines de lucro”. Podrían ser minucias las anotadas hasta aquí si los resultados sirvieran para lo que se supone deben de servir, como retroalimentación para que los estudiantes conozcan con cierta precisión cuál es su desempeño en las habilidades que se les piden y el nivel de conocimiento que dominan en ciertos temas que se presumen básicos e indispensables, para sus profesores, tener una idea acerca del aprendizaje real de los estudiantes que tiene a su cargo durante determinado número de horas a la semana. Para los directivos y supervisores, porque podrían analizar qué tipo de apoyos o ayudas requieren sus escuelas, alumnos y profesores para lograr un mejor desempeño. Y para que los padres de familia tengan certeza de que lo que hacen para apoyar a sus hijos tiene efectos en sus aprendizajes, desde mandarlos o llevarlos a la escuela, conseguirles los materiales necesarios para practicar sus conocimientos, revisar y ayudar en las tareas, en detectar problemas de cualquier tipo que obstaculice su desarrollo, etc. Todo ocurre menos lo aquí señalado. Por ser una prueba estandarizada, es decir que se aplica a todos por igual, no distingue entre contextos completamente diferentes, por ejemplo: En febrero del 2011, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), emitió una resolución donde se estableció que la prueba ENLACE era discriminatoria para niños indígenas por no contemplar “el contexto cultural y lingüístico” de los infantes pertenecientes a ese grupo de población. Peor sucede con las escuelas donde se “integra” a población con alguna discapacidad donde de plano no se les permite participar o lo hacen en condiciones de manifiesta desventaja (http://www.adnpolitico.com/gobierno/2013/06/03/que-es-como-funciona-y-que-evalua-la-prueba-enlace). ENLACE sirve para poner a competir a los profesores entre sí para obtener estímulos económicos, para aspirar a un mayor número de horas frente a grupo y por tanto a un mayor salario, para que directivos y gobernantes presuman que gracias a ellos, que inspiran a niños y jóvenes con su ejemplo, se está en mejores lugares dentro de una ilusoria escala nacional. O para demeritar el trabajo docente si los resultados son “malos”. Lo que provoca, en la base del proceso educativo, es que los docentes se vean como enemigos entre sí, que la educación caiga en una espiral perversa donde el progreso de unos corresponda al desprecio de otros, con un problema más, generalmente los buenos profesores pierden ante los que manejan bien el sistema, los grillos, aunque sus resultados sean los peores medidos como sea. Tenemos evaluacionitis, todo lo medimos o más bien simulamos hacerlo, porque los resultados de ENLACE, de EXCALE, EXANI, de PRISA y las demás, internas o externas, que se aplican a lo largo de un ciclo escolar, no sirven para conocer, alumno por alumno, sus fortalezas y deficiencias. Aún cuando la información “bajara” a los docentes, el tiempo para analizarla es escaso, no se propicia el trabajo colaborativo — ¿Cómo? Si todos estamos compitiendo y si al otro profesor o a sus estudiantes les va mal a mí me va bien— y su implementación resulta casi imposible en grupos numerosos. Para complicar las cosas, en países donde se aplica algo parecido con consecuencias como las que se quieren imponer aquí, el rechazo a una prueba estandarizada como la que mencionamos es cada vez mayor, por parte de directivos de escuela, de profesores frente a grupo, de investigadores y pedagogos, de estudiantes y padres de familia. Años de experiencia y malos resultados no pueden ser ignorados. Pero hay remedio. Podemos hacer que las evaluaciones sean específicas, que cada escuela, atendiendo a sus circunstancias históricas, culturales y materiales diseñe su propia evaluación poniendo en el centro el aprendizaje de los estudiantes. Diseñando programas de estímulo que atiendan a la comunidad escolar como un ente educativo integral, no poniendo a competir a estudiantes y profesores, sino provocando el trabajo colaborativo donde todos salgan ganando. Hay tiempo, talento más que suficiente, ganas de hacerlo, solo falta el espacio y superar modos autoritarios y antipedagógicos. Un ejemplo: en el Colegio de Bachilleres la estructura burocrática no funciona, en lugar de hacer las cosas como deben y en el momento preciso decidieron regresar al pasado, los últimos nombramientos docentes datan del 2005 y en lugar de irlos actualizando como corresponde en cualquier institución, decidieron aplicarlos en el segundo semestre de este 2013, un retraso de 8 años. Así, cualquier reforma se desbarranca.

viernes, 2 de noviembre de 2012

CRÍMENES SIN SENTIDO

No se vale. Hasta hace muy poco tiempo, dele vuelo a la memoria y verá, sabíamos de asesinatos sin sentido por las series extranjeras, principalmente norteamericanas, y nos asombrábamos de los grados de locura a los que podía llegar una sociedad desequilibrada, dividida entre un puritanismo extremo por falso y una liberalidad muy localizada geográficamente ─California, Nueva York quizás─ o bien instalada, comercialmente, en los medios de comunicación. Los asesinos seriales eran casos que brincaban de las investigaciones policiales a los tribunales y a la conciencia colectiva que los veía como símbolos de fuerzas externas ─malignas─ descontroladas. Pero la mitología primero y las ciencias sociales después, encontraron que lo maligno vive dentro de nosotros, de todos, no afuera como una amenaza que simplemente hay que reconocer y evitar. Esos comportamientos aparentemente absurdos que cuestionan nuestra humanidad, porque hacen que predomine nuestra animalidad, se están presentando entre nosotros, pero su mañoso manejo mediático evita que encontramos o siquiera ensayemos explicaciones. El caso más reciente son los restos humanos femeninos encontrados, casualmente, en un pequeño cuerpo de agua en la delegación de Santa Rosa Jáuregui. Las notas periodísticas producto de la “información” oficial son intencionalmente imprecisas, detrás del lenguaje aparentemente técnico y cauto se ocultan datos que la ciudadanía, por su lado, está obligada a completar. La crítica al manejo noticioso tendrá que esperar aunque no hay que olvidarlo. Por ahora recuperemos el hilo de este texto. Como lo demuestran diferentes investigaciones recientes ─por ejemplo “Narcotráfico” de Ioan Grillo, por muchos años corresponsal de medios de comunicación ingleses y europeos en nuestro país─, los descuartizamientos son utilizados por fuerzas militares y paramilitares para producir terror en sus enemigos, el ejemplo más cercano es el de los kaibiles guatemaltecos cuyas atrocidades han sido adoptadas por los “zetas” mexicanos. En ese contexto, el de la delincuencia muy organizada que aprovecha los altísimos niveles de corrupción de nuestra clase política, empresarial y religiosa; la saña respondería a un escalamiento en esta guerra entre grupos opuestos de narcos buscando el control territorial de un mercado en expansión continua. Eso no le quita lo aberrante, pero, aparentemente, estaría contenida a dos bandos que se identifican mutuamente con cierta precisión. Aunque su desbordamiento finalmente es inevitable. Pero nos estamos refiriendo a eventos que no tienen relación con un lucro inmediato, hablamos de crímenes a los que no les encontramos algún sentido, por así decirlo, en términos de una disputa por un mercado ilegal. Parece que la sombra de los feminicidios ─término que ni siquiera reconoce la Real Academia de la Lengua Española─, de la violencia extrema dirigida hacia las mujeres por el simple hecho de serlo, se escapó de Ciudad Juárez para expandirse por todo el país, sin ser Querétaro la excepción. La primera vez que se denunció un evento de tales características fue en el 2009 en San Juan del Río, a grado tal que agrupaciones sociales de distinto signo hicieron el reclamo público como lo reseña “Libertad de Palabra” del 2 de Noviembre de ese año: “El feminicidio no debe quedarse sólo en cifras. Debemos denunciarlo como parte de una política de control contra las mujeres. La violencia contra las mujeres es una forma de control social. Además, la crisis económica y la inestabilidad política desatan la violencia y las principales víctimas son las mujeres. Queremos que la memoria de Alí Cuevas y María Fernanda Loranca Aguilar, no sean sólo una cifra, como no lo deben ser los asesinatos de mujeres. Ni cifra, ni nota amarillista.” Las redes sociales, los medios de comunicación alternativos generados por la propia ciudadanía, son abundantes en alertas que denuncian desapariciones de mujeres, muy jóvenes en su gran mayoría, que contrastan con el silencio o el desprecio por el tema de las diferentes instancias oficiales. En el 2009 siquiera sabíamos los nombres de las víctimas, ahora hasta eso se quiere ocultar. Al menos hasta la redacción de este texto no se sabía.

domingo, 18 de septiembre de 2011

REQUISITOS

Hasta para renunciar hay que ser oportuno, por lo menos en la política, porque la acción puede trascender, enviar un mensaje, aprovecharla para tomar impulso e iniciar una etapa diferente. Pero fue al revés.

Seguramente nuestro secretario de educación pública, que dedicó el último año para promoverse e intentar ser considerado como candidato de su partido a la presidencia de la república, no solo consideró el ir abajo en las encuestas internas del PAN, también debe haber recibido un adelanto de los resultados de la prueba ENLACE 2011, que es la mejor evaluación a su desempeño; como los resultados no fueron buenos, aunque presume que se alcanzaron metas sexenales, el trampolín de un espectacular avance educativo se rompió apenas agarrando vuelo. Desgraciadamente, es también la tomografía de un sistema educativo esclerosado, cuyas dosis reformistas no logran el objetivo deseado porque la comunicación entre las autoridades y los profesores está mediada por una instancia sindical que todo lo deforma y lo usa para su exclusivo beneficio. Claro, la autoridad tiene su parte de responsabilidad, pero los docentes siguen dejando espacios que les pertenecen de origen y por no ocuparlos están permitiendo que cualquiera se los adueñe, y después se quejan porque sus expectativas y conocimientos cotidianos en el aula no son tomados en cuenta.

Los cambios, para que resulten, deben tomarse como propios, con la conciencia plena de su necesidad y pertinencia, de que se le toma a uno en cuenta como agente activo y no como un simple administrador de las decisiones de otros. Así, las reformas se quedan en simples requisitos, el discurso de los directivos es: “hay que llenar estos formatos nuevos porque a mí me los piden”, la administocracia se vuelve la nueva justificación para los cambios, no hay motivación didáctico-pedagógica, como lo escribe Alexander Schaunard: “Lo que pasa con el grupo otrora compacto, ejemplo viviente de un gremio en plena globalización, es que se hace grumos, se dispersa, forma pequeñas cofradías, que basan su comunicación en sencillos códigos, aferradas a unos cuantos conceptos, limitando su competencia a reducidos ámbitos que los hacen sentir seguros; lo más indispensable para seguir chambeando en la enseñanza, un saber que con cada nueva reforma se ha venido muriendo más y más”. Y entonces las principales resistencias contra los cambios son internas, de un profesorado que no logra asumir un lenguaje diferente, una concepción distinta de su quehacer frente al grupo de estudiantes que también se resiste porque ya se acostumbró a asistir a la escuela y no aprender, sólo cumple con requisitos administrativos para pasar de un grado al otro, igual que sus maestros.

Cuando a los reformadores se les ocurrió decir que lo nuevo era lo mismo que lo que ya se hacía desde hace muchos años se perdió el sentido de todo, otra vez Schaunard (Y ahora… ¿quién podrá defendernos? Revista Educación 2001, septiembre del 2011): “Lo primero que hacemos cuando somos introducidos súbitamente en un nuevo ambiente lingüístico, es tratar de encontrar parecidos fonéticos o gráficos con nuestro propio código para intentar entreabrir la cortina que nos permita atisbar esa nueva realidad. Al final hacemos tantas sustituciones que, sin darnos cuenta, sometimos a la nueva lengua a nuestra gramática acostumbrada, haciendo un vis a vis con el que podemos continuar nuestras vidas…”. Es decir, para hacer lo nuevo seguimos haciendo lo viejo, engañándonos nosotros mismos. Parecer que cambiamos sin realmente hacerlo. Y luego nos sorprendemos de que lo nuevo no dé resultados.

Mientras, los profesores siguen haciendo como que hacen sin hacer realmente. Seguimos cumpliendo con requisitos absurdos con tal de tener mayores ingresos, como el burro persiguiendo la zanahoria que nunca podrá alcanzar. Hasta recurrimos a posgrados “patito” sabiendo que no aprendemos más, que lo supuestamente cursado no tendrá impacto en nuestra práctica cotidiana porque, otra vez, recurrimos a lo ya sabido para no aprender otra cosa, si acaso nos volvemos soberbios. Ese es el juego de la meritocracia.

Nuestras escuelas debieran ser un hervidero de discusiones, los resultados de ENLACE tendrían que estar siendo examinados a detalle, vinculándolos al trabajo en el aula, al de cada quien en particular, al de todos como comunidad, pero eso no sucede, estamos esperando que los administradores nos den su interpretación y nos impongan sus acciones, para cumplir con el requisito.

lunes, 15 de agosto de 2011

EDUCACIÓN ESTRATÉGICA

Apenas cuatro párrafos, ni siquiera una cuartilla de las 105 que integran el total del documento, dedicados a uno de los temas supuestamente “estratégicos” del actual gobierno estatal, la educación media superior.

Vamos al principio: “La educación es un factor estratégico para el desarrollo personal y social. Le destinamos el 48 por ciento del presupuesto asignado al Poder Ejecutivo en 2011. Más de 7,000 millones de pesos se invierten en beneficio de la formación de niños y jóvenes. Los programas que se aplican en este sector tienen como finalidad contribuir a mejorar la calidad de los aprendizajes, a disminuir la cantidad de personas que no concluyen la primaria y la secundaria y a elevar el nivel de escolaridad de la población de 15 a 24 años”. Del discurso desapareció la educación como un factor relevante para acabar, o siquiera disminuir, la desigualdad social; la educación como palanca para tener una mejor calidad de vida, por la vía de mejores empleos y salarios; la educación como la principal ayuda para entender el mundo y disfrutarlo. Ahora es un “factor estratégico” que busca objetivos internos sin garantía de proyección en la vida cotidiana de las personas. Sólo faltó decir que el cuantioso presupuesto se va en nómina y la inversión nueva se queda muy por debajo de lo que se requiere, además de que el grueso de su presupuesto es federal y ya viene etiquetado. Nada más por citar un dato, la institución no lucrativa llamada Fondo Unido México, señala en su informe 2010 que nuestro país “invierte 11 mil 400 pesos al año por cada estudiante de primaria, lo cual es la inversión más baja entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)”.

Pero los cuatro párrafos que señalamos inicialmente tienen que ver con lo que conocemos como preparatoria o bachillerato, aquí ni siquiera se menciona el presupuesto para poder compararlo con el total de alumnos: “La matrícula de educación media superior creció con respecto al periodo anterior, 5.7 por ciento, registrándose 64,950 alumnos en el ciclo escolar 2010- 2011”. Tampoco se menciona la necesaria vinculación con los niveles precedentes y el superior. Ignoramos, en este documento, cuál es la demanda y qué porcentaje se está cubriendo. No se da cuenta de la desastrosa gestión del C.P Andrés Gerner, designado director general del COBAQ al inicio de esta administración, ni del estado lamentable en que dejó a dicho sistema, no hay autocrítica, ni siquiera un asomo de evaluación.

El Sistema Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ) requiere de adecuaciones urgentes, algunas se están intentando desde su dirección académica, con muchas resistencias porque se tocan intereses enquistados desde hace muchos años. Si desde la Ciudad de México se alerta sobre la pérdida de materias humanísticas ?necesarias para entenderse uno mismo y a la sociedad de la que formamos parte? en este nivel educativo, en el COBAQ tal desmantelamiento inició hace algunos años, con el pretexto de que los estudiantes necesitaban de más horas de Cálculo Diferencial e Integral, con el argumento estúpido de que les iban a preguntar en los exámenes de ingreso a las instituciones de educación superior, el área de Ciencias Sociales y Humanidades perdió horas de clase que se dedicaban a materias propias de ese campo de conocimientos como Sociología, Ciencias de la Comunicación, Temas Selectos de Filosofía, Historia del Arte, Etimologías Grecolatinas o Derecho, como si estas fueran prescindibles. Lo peor del caso es que los egresados terminan por no saber Cálculo ?por el crimen pedagógico que cometen muchos profesores, no todos, que supuestamente imparten la materia? y tampoco saben lo propio del área de conocimientos que eligieron para su futuro. Para colmo muchos de los profesores beneficiados con horas de clase que imparten en un área que no les corresponde, son los más resistentes a cualquier cambio en la didáctica y pedagogía, además de que entregan los resultados más pobres reflejados en muchos reprobados y poco aprendizaje.

Claro que hay cosas valiosas y rescatables que se ven en la cotidianidad de la vida académica, pero las resistencias y privilegios de algunos amenazan con descarrilar los intentos de cualquier cambio, por más necesario y urgente que sea. Muestra de lo que vale la pena: “En noviembre pasado firmamos un convenio para la implementación de la iniciativa Becas Capital Semilla, por medio del cual mujeres queretanas egresadas de educación media superior ganaron 7 de las 24 plazas para estudiar una carrera técnica en la Universidad de Georgetown en Washington”. Ojalá que esas alumnas, con familias de escasos recursos económicos, regresen mejor preparadas y eso impacte en el desarrollo de sus familias y comunidades.

sábado, 12 de febrero de 2011

DOS CUERPOS

“Dos personas se combinan en el capitán, escribió Séneca. Una de ellas es igual a todos los pasajeros porque el capitán también es un pasajero. Pero la otra persona es distinta porque sólo él es el capitán. La responsabilidad le otorga privilegios y lo marca con exigencias. Una tormenta puede afectarlo como pasajero, pero nunca como piloto. La imagen expresa la antigua noción del gobernante como personaje escindido: hombre y semidiós; cuerpo e institución. La idea cristalizaría en la doctrina medieval de los dos cuerpos del rey. El monarca era hombre y, como tal, sentía. Vivía las pasiones ordinarias, estornudaba, tropezaba. Pero como soberano no se enfermaba; era infalible e inmortal. Era la voz de la justicia, la palabra de la ley y daba su cara a la moneda”. La democracia de Lefort. Jesús Silva-Herzog Márquez, 01 de febrero del 2011.

Esa teoría política de “los dos cuerpos del rey” de origen medieval, parece tener vigencia en las supuestas democracias del siglo XX y XXI. Todos sabemos que los gobernantes son hombres en el sentido genérico del término, que pertenecen a la especie humana y que son iguales a todos, envejecen, enferman, son egoístas y generosos, heroicos y canallas, capaces de las más grandes virtudes, de los peores vicios y defectos. Ese carácter dual nos mete en muchos problemas ¿cómo criticar al hombre sin afectar la institución que representa? En primer lugar, quien debiera cuidar que esa dicotomía no se separe a extremos irreconciliables es el propio gobernante, porque lastimaría lo que políticamente le debiera ser más preciado, incluso que la propia vida. Pero pedirle eso a un simple ser humano puede ser demasiado.

En una monarquía quizás no habría más remedio que aguantarse o esperar una conspiración interna que permitiera un reemplazo antes de que fuera demasiado tarde, en una democracia se esperaría la existencia de mecanismos institucionales que previeran la debacle física e intelectual. La revocación del mandato podría ser una buena forma de hacerlo si todas las demás fallaran, pero ¿cuáles serían esas demás? Lo suficientemente claras como para evitar un disfrazado golpe de estado, como para suscitar la aquiescencia ciudadana, libre de sospechas y agandalles. En esa hipotética democracia moderna los medios de comunicación juegan un papel esencial porque lo mismo pueden ocultar lo evidente, que exagerar lo pequeño o fabricar lo inexistente. Aunque siempre, el silencio o la simulación serían la peor de las respuestas.

Cambiando de tema. Los gobernantes mantienen algunos temas constantes en sus discursos, la educación es uno de ellos porque se ha constituido en una especie de remedio para todo, para la carencia de empleo, para combatir la anorexia y el sobrepeso, para promover el ahorro, para remediar la ecología, para detonar el desarrollo, para combatir las adicciones y los embarazos precoces, para prevenir las enfermedades crónicas, para todo lo que se quiera y requiera. Pero detrás el discurso prevalece una tremenda confusión.

Por ejemplo, el viernes 4 de este mes, por la tarde y previo a un fin de semana largo, lo que ya indica algo planeado, como para no dar oportunidad a que alguien reaccionara y se encontrara el martes 8 con una decisión tomada, el sistema Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro, por decisión unipersonal del gobernador tal y como marca el artículo 20 de su ley orgánica que dice: “La titularidad de la Dirección, está a cargo de un Director General, quien será nombrado y removido por el Gobernador del Estado; el ejercicio de su cargo será de cuatro años, pudiendo ser reelecto por un periodo igual”; anunció, así en lo oscurito, que se cambiaba a su principal funcionario para que entrara el casi doctor en Derecho Miguel Ángel Mendoza Mendoza. De entrada se antoja que es mala idea que el nombramiento tenga que ser directo del titular del poder ejecutivo, cualquier error en la designación o en el funcionamiento de ese sistema de educación media superior se le puede achacar directamente, sin ningún colchón que amortigüe los trancazos. De esa manera, la desastrosa dirección del contador Gerner por más de un año no será culpa sólo de él, sino principalmente de quien lo puso allí sabiendo que no iba a poder con el paquete. Además, ¿a quién se le ocurre que el gobernador tenga que ser un especialista en todo? Lo mejor sería que ese tipo de designaciones cayeran en la esfera del secretario de educación del estado, a quien sí se le podrían dar instrucciones precisas, que se encargue de su implementación y se le pueda pedir cuentas. A la fecha nadie sabe qué instrucciones recibió el anterior director general de ese sistema que abarca ya a 54 planteles de bachillerato, si las cumplió o no, nunca se hace una evaluación de cara a la sociedad que le pagó su altísimo sueldo y envidiables prestaciones, tampoco se sabe si la penuria económica y la mala condición física de los planteles se deben a una mala administración, a que se le recortaron recursos o, peor aún, si se desviaron para otros fines. Tampoco sabemos cuáles son las prioridades que se le señalaron al funcionario recién nombrado, mucho menos hay claridad respecto de todo el aparato educativo del estado. Así no puede haber suma de esfuerzos y sí se abona a la confusión existente.

Claro que no todo es malo, hay más cosas buenas debidas al trabajo cotidiano de docentes, administrativos y estudiantes; también el panorama mejora con los cambios en la dirección académica, por fin la racionalidad se asoma, se encara la realidad de una educación que por años ha venido a menos en calidad y que se está viendo como un vulgar negocio. Por fin, decíamos, hay espacio para que lo académico recobre su importancia y el lugar que nunca debió haber perdido.

domingo, 5 de diciembre de 2010

LAS ÚLTIMAS DE NOVIEMBRE

Podría comenzar por lo que parece más importante, pero a uno le ganan los afectos. Hay personajes que son definitorios en nuestra forma de pensar y actuar, nuestros padres, algunos maestros, personas que conocimos aunque sea brevemente y que nos impactaron con sus ideas, con sus conocimientos, por ejercer sus opciones de vida sin miedos paralizantes, por su congruencia a pesar de las consecuencias. No fueron aburridos santos arrepentidos de sus numerosos pecados, tampoco abstemios de la vida, sí fueron militantes de sus ideales compartidos, de las ansias de igualdad y justicia. Pueden no estar físicamente cerca, pero lo que hacen cambia vidas, rompe destinos, libera la imaginación.

Uno de esos personajes entrañables fue y seguirá siendo don José Álvarez-Icaza., Con un currículum ideal para hacerlo odioso porque fue fundador y dirigente del movimiento familiar cristiano, de esos que pudieran creer que siempre tienen la razón porque se sienten inspirados directamente por un dios que se supone perfecto, de esos que pudieran refugiarse en la justicia divina para no hacer nada en contra de las injusticias, total, las víctimas ya disfrutarían en la otra vida y sus verdugos ya lo pagarían, en automático. Para Pepe Álvarez-Icaza las cosas no eran así, la fe sin acciones que la respaldaran no servía de nada, no era fe, era la simple justificación para dejar que las cosas siguieran siendo las mismas: a favor de los poderosos siempre, en contra de las mayorías que desarticuladas se miraban indefensas por los siglos de los siglos. Haciendo mancuerna con el descreído de Heberto Castillo fueron responsables en la construcción de una alternativa política que rompía paradigmas, que se resistía exitosamente a las corrupciones, que se adelantó en el ejercicio de derechos a pesar de los costos internos. Aseguraba que una izquierda política que no entendiera la fe que provoca peregrinaciones como la anual queretana a la Basílica de Guadalupe no tenía futuro, y tenía razón. La fundación del centro nacional de comunicación social (CENCOS), su alejamiento de la parte de la jerarquía católica que sólo ve por sus riquezas y sus intereses terrenales y el resto de su vida, ya fue reseñado por los medios nacionales, no tiene caso repetirlo aquí. Hasta luego Pepe, que tu fe haga que la otra vida sea una realidad para ti.

Otro personajazo cumple 80 años de vida. Tan queretano que hasta se apellida Alcocer y se nombra Salvador. Tan subversivo que hasta es poeta. Tan incómodo que en medio del conservadurismo local resulta ser de izquierda. La mejor forma de festejarlo es leyendo sus poemas, compartiéndolos, disfrutándolos.

¿Quién será el asesor de cabecera de Felipe Calderón? ¿No le habrán dicho que ese lema de “Vamos por más” suena a amenaza y que resultó contraproducente en Querétaro?: “Es momento, amigas y amigos, de apretar el paso y de hacerlo con pasión, y de hacerlo con alegría, y proclamar que vamos por más… Porque México no se merece quedar varado a la mitad del camino del cambio democrático que hemos emprendido, y mucho menos la tragedia de regresar a lo antiguo, a lo autoritario, a lo irresponsable. […] Vamos por más. Porque nuestra obra no ha concluido”. Una década de gobierno panista, una década sin poder tener el poder, por incapacidad, por soberbia, porque comparte los mismos intereses con su principal enemigo, el PRI. Un partido blanquizaul que se mira en el espejo y no se reconoce, que perdió los principios, que no supo construir una alternativa. Así ¿qué celebran?

Bonito relajo se armó. El mero día en que la nota principal debería de haber sido la boda en el seno de la monarquía mexiquense-tricolor, los espacios los roba el rumor de la liberación de Diego Fernández de Cevallos. Según El Universal que aparentemente se fue con la finta, su fuente era de confianza: “El sobrino contó después que ese viernes 26 de noviembre estaba en una boda familiar en Acapulco, Guerrero, cuando notó algarabía contenida en un grupo muy cerrado de parientes. Se lo compartieron: Diego está libre y sano.” Por cierto un “sobrino incómodo” queretano. Como sea, ya se cumplió el plazo dado por los mismos “desaparecedores” para regresarlo de su cautiverio forzado y queda la duda ¿podrá “celebrar” el cuarto aniversario del gobierno calderonista en libertad?

No se entiende, según esto había un plazo fatal qué cumplir en el nombramiento de los consejeros electorales del IEQ y los panistas, en lugar de enfrentar el proceso, de denunciar paso a paso lo que consideraban que estaba mal, se escondieron y se excluyeron. Unos fueron autoritarios, los otros fueron irresponsables, otra vez a judicializar lo que debiera ser un acuerdo de cara a los ciudadanos, otra vez a buscar lo oscurito. Pero tampoco se cumplió con el procedimiento, los que tomaron finalmente protesta no fueron votados por la mayoría calificada del congreso. Tal sainete deja vulnerables a los “electos” y ya protestantes que pueden convertirse en protestados. Difícil creer que el ejecutivo no estuviera enterado al detalle de lo que estaba pasando y de que aprobó lo hecho. Cubrir con un primer velo de sospecha una institución que nació ciudadanizada y que se ha ido partidizando no puede ser coincidencia. Todavía no entran en funciones y ya les dieron la primera ablandadita.

La primera de diciembre, el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro anuncia la puesta en marcha de la RED COBAQ para combatir las adicciones entre su población estudiantil, labor encomiable si no fuera porque dicha red sólo existe en la imaginación de sus directivos.

domingo, 10 de octubre de 2010

SER JOVEN EN QUERÉTARO

Hay que saber interrogar a la realidad para que nos responda y podamos conocerla, para eso sirven los estudios, la recopilación de datos, la capacidad de interpretación.

Por ejemplo, gracias a la investigación de la Dra. Minerva Escartín Chávez, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) conocemos con precisión las situaciones alimentaria y de tabaquismo de los alumnos, “de primero y segundo grado”, del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ) de los planteles 7 y 16, ambos ubicados en el municipio conurbado de El Marqués, las notas informativas de los medios que consignaron la investigación nos dicen que, “8.6 por ciento de estos estudiantes padecen bajo peso, 21 por ciento sobrepeso, 9.5 por ciento obesidad de primer grado, 2.7 por ciento obesidad de segundo grado y 58.2 por ciento tienen un peso normal”, en lo referente al tabaquismo, el 24 por ciento de esos jóvenes que en su mayoría se encuentran entre los 15 y 16 años se consideran fumadores. La Dra. Escartín menciona que: “Es preocupante que casi un cuarto de esta población tenga el hábito de fumar; por ello, nuestro interés en informarlos para que se concienticen de sus conductas alimenticias y sus adicciones” y también se hace énfasis en que ese casi 40 por ciento que no tiene un peso considerado como adecuado a su edad y desarrollo está propenso a sufrir problemas, más si se combinan los dos aspectos antes mencionados: “los problemas de sobrepeso y tabaquismo son factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónico degenerativas como diabetes, problemas cardiológicos, y entre los más graves y fulminantes, infartos y enfermedades de tipo vascular-cerebral”.

Los datos no están como para desperdiciarlos, hay que aprovecharlos para tomar medidas que beneficien a la población estudiantil, lo primero que hay que cuestionar es ¿qué han hecho las autoridades de ese sistema para estudiar lo adecuado de la comida que consumen esos muchachos y que se les vende dentro de esos planteles? ¿Qué acciones contra el tabaquismo y a favor de una alimentación sana están implementando junto con las autoridades municipales? Porque la venta de tabaco –y por nuestra parte incluimos el alcohol—a menores de edad en los alrededores de esas escuelas es responsabilidad del estado y municipio. Desde la fecha en que se dio a conocer, 21 de septiembre, hasta la publicación de este texto, no se ha sabido de ninguna acción coordinada y entonces ese tipo de investigaciones se quedan como curiosidades a las que nadie les hace caso.

Lo mismo sucede con temas delicados como el seguimiento de egresados, que las instituciones educativas se guardan como si fueran secretos porque no quieren ser evaluadas. Otro ejemplo: en la generación 2004-2007 del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Querétaro (CECYTEQ) egresaron 228 estudiantes, pero sólo se tienen datos actualizados de 63, de estos últimos “29 se mantienen estudiando, de estos; 24 solo dedicándose a estudiar (37%), y los 5 restantes estudian y trabajan (8%), 23 solo trabajan (35%), y 13 no estudia ni trabaja (20%)”, aquí las matemáticas fallaron y aparecen dos alumnos de más, la magia de las cifras institucionales es algo todavía incomprensible. Lo interesante es lo que alcanzan a revelar los números, porque los egresados de esa generación e institución más de la mitad (55%) ya no continuaron sus estudios y las principales causas para no hacerlo son: con un 23% por situaciones personales y familiares, con un 19% porque no aprobó el examen de admisión, otro 19% por falta de recursos económicos, un 17% otras razones, el 11% por falta de interés en estudiar, continuando con un 8% que argumenta que no se le ofrece la carrera de su preferencia en la región y el restante reporta estar realizando otros estudios, sin especificar cuáles. Casi la mitad no siguieron estudiando por causales en donde la desigualdad económica tiene un papel importante. Es una lástima que existan egresados que ven truncos sus planes porque los conocimientos adquiridos y certificados no les alcanzaron para aprobar un examen de admisión, otro problema atribuible a los pocos lugares disponibles en las instituciones de educación superior. Ojalá que el COBAQ diera a conocer sus cifras al respecto, sin “arreglos” ni simulaciones.

Terminamos con una problemática creciente y terrible, según el representante de la SEP en el estado Eleuterio Zamanillo, el número de solicitudes de becas para apoyo a madres solteras o embarazadas creció, en un solo año, de 250 a 1500 tan sólo en el nivel básico, es decir, hasta secundaria. Estamos hablando de niñas de entre 11 y 15 años que ya están teniendo niños a pesar de su inmadurez física e intelectual. Según el mismo funcionario “se trata de una verdadera tragedia social la que viven estas niñas precoces y que al quedar embarazadas se ven obligadas a desertar sus estudios ya sea de primaria o secundaria”, esas becas, cuando se otorgan, tienen como objetivo el que esas niñas puedan seguir estudiando, pero el problema no es únicamente financiero y tampoco carece de historia, “"siempre ha sido un problema en Querétaro, desde hace varios años, tenemos un serio problema con embarazos no deseados, sobre todo en jovencitas” y plantea varias hipótesis: son "muchachitas muy precoces y esto tiene que ver mucho con problemas de educación, de falta de educación sexual y con descuido, esto nos revela también que muchos niños crecen casi solos, los padres no pueden estar al pendiente en esa etapa de los 13 a los 17 años que todos los muchachos tratan de hacerse independientes y nos encontramos con papás muy permisivos que prefieren no poner límites o no enfrentarse a los muchachos y las consecuencias son estas". Las alternativas están limitadas a esa visión sin explorar otras, pero al menos las cifras se hicieron públicas y el desastre social, del que somos responsables todos, que está detrás de ellas también.

De plano, ser joven en Querétaro no es fácil.

sábado, 21 de agosto de 2010

DERECHOS DISLOCADOS

Este lunes terminan las vacaciones escolares, las cifras de alumnos que regresarán a las aulas es impresionante, tan sólo en nuestro estado y refiriéndonos a la educación básica son más de 415 mil abarcando la pública y privada. Los niveles superiores ya tienen dos semanas de actividad escolar y en esta etapa histórica de bono demográfico las cifras son, también, casi increíbles, tan sólo el sistema Colegio de Bachilleres anda por los 25 mil alumnos y no hay, todavía, una cifra exacta porque se siguen inscribiendo y hay una buena cantidad de primer ingreso en calidad de “oyentes” porque les falta terminar el proceso de entrega de documentación.
Como sea, el número de estudiantes da una pequeña idea del talento y las capacidades que se pueden y deben desarrollar en el aula. Desafortunadamente tenemos deudas sociales pendientes en lo referente al derecho a la educación.
Me explico. Es frecuente que las autoridades educativas festejen las cifras de cobertura que ha alcanzado el sistema educativo nacional, pero detrás de esos porcentajes casi fabulosos están escondidos rezagos graves que no hemos querido ver. El informe titulado “El Derecho a la Educación en México” presentado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), revela datos importantes citados por la investigadora educativa Leticia Araujo en la Revista Educación 2001 de julio de este año, como estos: “de cada 100 niños de 6 a 11 años, 98 asisten a la escuela. Al ser este un alto porcentaje, pareciera que la cobertura está casi resuelta, sin embargo, lo anterior es cierto sólo para el 88% de quienes entre 4 y 5 años, para 92% de los de 12 a 14, y para 65% de los de 15 a 17 años. Las cifras de niños que no asisten a la escuela son significativas: poco más de 480 mil de 4 a 5 años; 240 mil de 6 a 11; 574 mil de 12 a 14 años y 2.4 millones de 15 a 17. La inasistencia a la escuela va de entre 20 y 30 por ciento de los niños de 5 a 14 años de edad”. Es decir, el problema no es sólo de cobertura, sino de cómo la desigualdad social le está pegando a la asistencia escolar y al incumplimiento de ese derecho a la educación.
Pero el derecho a la educación no se refiere sólo a los que no pueden asistir a la escuela aunque la tengan relativamente cerca, también abarca a la adquisición de saberes y aprendizajes que resulten relevantes para los que sí asisten y a los que no se podría acceder fuera de la escuela. Es decir, se demuestra que la escuela es indispensable para el desarrollo integral de los escolapios. Lo anterior nos lleva a considerar los índices de reprobación y deserción como algo más que simples números. Un maestro que tiene altos niveles de reprobación porque no es capaz de lograr aprendizajes relevantes de sus alumnos, no sólo está atentando contra los indicadores académicos de la institución para la que trabaja, sino que está atentando contra el derecho a la educación de los alumnos puestos bajo su cargo y responsabilidad, y no se trata de regalar calificaciones para que todos pasen, sino de lograr esos aprendizajes que marcan la diferencia entre como iniciaron el ciclo escolar y como lo terminaron. Por eso es un crimen que las instituciones educativas mantengan dentro de su plantilla laboral a esos maestros que, además de no cumplir con los objetivos de la institución, tampoco, y más grave, garantizan que los alumnos que tienen en el aula logren esos aprendizajes o desarrollen esas competencias que les serán indispensables en su vida actual y futura. Ejemplos de esa ineficacia y corrupción hay muchos, seguramente se nos viene más de un nombre a la cabeza mientras leemos este texto.
La desigualdad económica y social también penetra nuestras escuelas, baste decir que “seis de cada diez escuelas del área rural o indígena no cuentan con drenaje ni agua entubada mientras que el área urbana, 15% de los planteles tienen problemas con estos servicios”.
Regresemos a lo local y a la necesidad de que los sistemas educativos funcionen de forma más o menos coherente entre sí, porque si una parte se disloca todos los elementos restantes a su alrededor pierden el equilibrio y se ven afectados. Parece ser el caso del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ), en colaboraciones anteriores insistimos en que la oficina del gobernador debiera poner atención a lo que ocurre dentro de ese sistema de educación media superior, por su tamaño, por el número de alumnos que atiende, por su importancia para el desarrollo del estado. Da la impresión de que en lugar de avanzar existen retrocesos. Desde el inicio de esta administración, desde las oficinas centrales del COBAQ se corrió la versión de que su director no duraría mucho en el cargo, que suspiraba por irse al Instituto Politécnico Nacional y que su puesto actual sólo era una estación de paso, que sólo se preocuparía por colocar a su gente desplazando a quien fuera, de hecho ya hubo artículos periodísticos en otros medios dando cuenta de algunas presuntas irregularidades, hasta desplegados se pagaron, la respuesta ha sido el silencio y la instauración de prácticas que parecen poco lógicas. Por ejemplo, la cuota por semestre que abarca la inscripción o reinscripción es de 825 pesos, más, en algunos casos el pago por uso del laboratorio de informática que es de 220 pesos, para dar un total de 1 mil 45 pesos, pero tan sólo el costo del uniforme deportivo que es obligatorio es de 800 pesos, a lo que hay que sumar lo que cuesta el uniforme de diario, entre los dos rebasan el costo de inscripción semestral. Hace no mucho, los ingresos producto de la renta de las cafeterías eran para sufragar los gastos más urgentes de cada plantel, ahora todo lo concentran las oficinas centrales y esos recursos no regresan en materiales y servicios, mientras, en los planteles no hay butacas suficientes, se tienen alumnos con sillas que no tienen donde recargarse para escribir o apoyados en tablones para 10 personas, no hay para marcadores ni papelería, no hay para actualizar los equipos de cómputo; se inauguran instalaciones que carecen de laboratorios, con los puros cascarones de aulas. Las cada vez más precarias condiciones no han afectado significativamente el trabajo porque los docentes y administrativos hacen milagros con lo poco que tienen, pero de seguir las cosas como van el sistema COBAQ tendrá graves daños que repercutirán en sus estudiantes.
Dislocada la dirección general los demás elementos se afectan, hasta el sindicato (STSPE) anda pidiendo públicamente la cabeza de directores de plantel y de funcionarios administrativos en lugar de exigir la desaparición de prácticas que atentan contra el buen clima laboral y los derechos de los trabajadores sin solapar corrupciones e ineficiencias, señalar personas en particular lo pone, innecesariamente, en plan de juez y parte, porque si se le cumple con las destituciones que pide y llega alguien peor, poco podrá hacer para inconformarse puesto que se hizo lo que pidió. Además, a río revuelto ganancia de oportunistas. En fin, ojalá que ahora sí se tomen medidas acordes con la importancia de la educación media superior pública, la que se paga con nuestros impuestos, en lugar de responder a la presión de grupos políticos que piden el pago de facturas con cargo al derecho a la educación.

jueves, 29 de abril de 2010

EL LIBRO Y LA LECTURA

En estos días anteriores cayó una conmemoración que es más importante de lo que parece, el Día Internacional del Libro no festeja nada más ese invento como lo material, como ese amasijo de páginas que gracias a otro invento, la imprenta, se convirtió en popular.
Si recordamos nuestras lecciones escolares, sabremos que antes de los griegos, esa civilización que todavía nos maravilla porque recogió buena parte de la sabiduría de la época sin destruirla, inventó un sistema de signos con los que se podía representar todo y que admitía la creación o combinación de los mismos para nombrar lo que se iba conociendo. El alfabeto, que después, en nuestro caso adoptó otro código muy parecido que conocemos como abecedario, nos permitió, como especie humana, apropiarnos de la realidad, entenderla y transformarla.
Ese código escrito y verbal nos permite entender lo material y frecuentemente superarlo, nuestra convivencia sería imposible sin ese lenguaje que se atesora en las páginas de millones de libros que circulan, se leen y se guardan en todos los lugares posibles e imaginables.
Este día del libro se celebró con conferencias, encuentros académicos de alto nivel y de lectores que son los más importantes, de ferias del libro, de rescate de los mismos antes de que se reconvirtieran en papel sin más valor que su precio por kilo, en la sensibilización de que leer no es una actividad más de la que se puede prescindir. A la lectora y escritora Ángela Pradelli le interesa la manera en que se trata a la lectura y al libro dentro de las aulas, se pregunta si en realidad lo que se dice en los discursos oficiales se concreta en la práctica de diario en las escuelas y el provecho que tiene en los estudiantes. Pradelli parte o más bien llega a un hecho contundente: "Los alumnos que leen y escriben poesía en el aula se acercan al secreto más misterioso de la creación".
Pero vamos por partes y hasta donde el tiempo lo permite. En voz de la misma escritora: “Los profesores, en nuestras clases, tenemos que valorar la vacilación de la lengua como algo sagrado, preservarla en lo insondable de la materia que enseñamos. Escribir una oración breve puede ser una operación compleja y dificilísima. Se ponen en juego no sólo la circulación de las palabras, también los silencios, las jergas, la cadencia, el fraseo. El lenguaje corre allí con su energía creadora. La polisemia de la lengua es casi permanente: es imposible hablar sin matices, es imposible desatender a la vitalidad de ciertas frases y tonos. Los acentos de un poema nos revelan un mundo y nos ocultan otros. La intensidad de una prosa que nos afecta puede perturbarnos (…)
Los alumnos que leen y escriben poesía en el aula se acercan al secreto más misterioso de la creación. Cuando los estudiantes elaboran argumentaciones y construyen relatos hablan también, siempre, de su propia identidad. Vivimos en un mundo que se desborda de señales, que está repleto de mensajes. Cada gesto, cada color, las posturas, incluso los silencios tienen algo para decirnos.” Y sin embargo, un sistema educativo malo como el mexicano, no admite esas consideraciones, los profesores consideramos el uso del habla dentro del aula como desorden, como una falta a la disciplina, como un reto a la autoridad del docente quien es el único que puede hablar. Hace poquitos años escuché a un director de un plantel del Colegio de Bachilleres de nuestro estado decir que a él le gustaba que la escuela estuviera en silencio, que pareciera que no había nadie, que no había clases, él creía que el uso del lenguaje en el aula era simple ruido que había que acallar.
Conozco también el caso de una profesora que para ahorrarse trabajo prefiere reprobar a sus alumnos en lugar de motivarlos para que desentrañen esos misterios que los rodean y que también existen en su riquísima vida interior, que tiene índices de reprobación, en la materia de Literatura, del 50 al 80 por ciento, ni qué decir que esos alumnos terminan por aborrecer la lectura y la literatura en general, ni esperar que aprendan algún día a escribir correctamente. Sus directivos lo saben y no hacen nada por cambiar la situación, prefieren evitarse una bronca a cambio de que generaciones completas de muchachos terminen deformados y sin la posibilidad de encontrarle el gusto a algo que nos sirve, como ninguna otra cosa, para ser mejores seres humanos.
Vamos otra vez con Pradelli: “La riqueza de una clase puede ser ilimitada si valoramos los espacios de los diálogos "interlinguales". La capacidad del lenguaje es tremenda. Por la lengua construimos una mirada personal sobre el universo, nuestra propia humanidad depende de nuestras palabras”. Un poeta, el nicaragüense Ernesto Cardenal nos recuerda que: “En el aula, cuando el lenguaje circula con vida entre alumnos y profesores -en las bocas, los cuadernos, las pantallas- se construye, sobre todo, una visión del mundo.”
Necesitamos entonces, que nuestro niños y jóvenes sean los protagonistas del aprendizaje dentro y fuera de las aulas, debemos de facilitarles los espacios para que se comuniquen, que hablen, que opinen, que escriban, que compartan con los demás ese mundo que están construyendo, entender que el diálogo no es desorden, que si hay alguna reacción a lo que se ve en el aula puede ser la sorpresa que encuentran en conocer y comprender algo que desconocían, su capacidad de asombro, a pesar del maltrato escolar, todavía existe y puede desarrollarse, sólo así su mundo y el nuestro tendrán sentido. De eso se trata el libro y la lectura.

sábado, 6 de marzo de 2010

LOS DESASTRES Y LA DEMOCRACIA TONTA

Los desastres mostrando mucho más de lo que creíamos que había, no sólo la arrogancia humana que cree que puede domar a la naturaleza, también el miedo a la incertidumbre, la pérdida de las seguridades que damos por ganadas y que cuando se tambalean, en este caso literalmente, hacen que perdamos cualquier asidero con una realidad que primero negamos y después nos enloquece. No hay nada más difícil que controlarse en medio de una multitud que actúa irracionalmente. Eso han mostrado los desastres naturales o no.
Por ejemplo, el sismo en la República de Chile y sus lamentables consecuencias que no tiene caso mencionar una por una, ya la crónica de los hechos y el recuento de los daños los hemos estado viendo y escuchando por los diversos medios de comunicación internacionales, lo que vale la pena destacar es la oportunidad para que ese nuevo organismo recién nacido en Cancún, esa asociación de países latinoamericanos sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, podrá probar en los hechos si es viable, si esa integración alcanza siquiera para contribuir de forma importante en la reconstrucción de ese país sin que hagan falta los dólares del imperio del norte. Y es que hay que recordar que lo actuales gobernantes chilenos, comenzando por su todavía presidenta Michelle Bachelet, son de los damnificados, de los afectados directamente por la represión militar que de la mano de los norteamericanos ejerció una represión brutal contra ese pueblo y que a pesar del cerco informativo cruzó fronteras y se ganó el repudio internacional de la mano y la voz del canto latinoamericano. La dictadura militar y sus efectos que trascienden generaciones. El pinochetismo como símbolo de la brutalidad, de las ganas de destruir cuerpos y mentes alegando las buenas intenciones y las libertades que convirtió en represión, en tortura, en desapariciones forzadas, en miles de muertos.
Los agravios cometidos por nuestros vecinos del norte son muchos, y aunque se adueñaron de la situación de desastre en Haití para hacer negocio con ello, el caso chileno es diferente y esa diferencia debe verse al momento de entrarle a la reconstrucción material y social de esos lejanos vecinos sureños, pero cercanos en la cultura y la sensibilidad.
Hablando de cultura y sensibilidad, estamos lamentando la muerte de un ser humano excepcional, de un mexicano que se dio la oportunidad y aprovechó al máximo la vida, aunque esta haya sido relativamente corta temporalmente, apenas 62 años, lo que logró Carlos Montemayor da envidia. Ojalá y todos nos decidiéramos a vivir como él. Su biografía, sus obras, su influencia sobre el arte y la cultura está en todas partes, sólo bastan las ganas de buscarlas para encontrarlas. Sólo podemos aquí, traerlo a la memoria para que su obra se siga disfrutando y nos sirva para explicarnos la realidad.
En Querétaro también hay personajes entrañables, de esos que hurgando en el pasado no pierden su anclaje en el presente aunque vean seriamente amenazado su futuro. Y es que nuestro sistema de salud está destrozado como resultado de la aplicación criminal de las políticas neoliberales y los damnificados ya se cuentan por millones. Don José Félix Zavala es uno de ellos, pero no se resigna, pelea por sus derechos y los de los demás, y a pesar de las dificultades, de los graves problemas de salud propios y de su familia no deja de producir, de recoger y compartir esos temas culturales y sociales que tienen espacio en su página electrónica de “El oficio de historiar”. Ojalá que su persistencia y la solidaridad rompan con la indiferencia, el cinismo y la ineficacia de autoridades que no sirven para lo que se les paga.
Otro tema persistió este fin de semana. Una entrevista más, de las muchas que se preocupa en ofrecer por todo el mundo y principalmente en los países, como el nuestro, que están sumidos en la violencia de la acción cruel del crimen organizado. El señor Edgardo Buscaglia, ya conocido en estas páginas, lanza una advertencia más producto de su amplia experiencia y de su trabajo como especialista de la ONU. El crimen organizado seguirá con su espiral corruptora mientras las élites política y empresarial mexicanas no se convenzan de que perdieron el control de la situación y están directamente amenazados. Y es que para que el crimen organizado crezca a los niveles que estamos padeciendo, es porque las élites creen que pueden mantenerlo fuera de sus colonias y campos de golf, fuera de sus familias, ajeno a su forma de vida, creen que todavía les alcanza para controlarlo y beneficiarse de las ganancias, que son muchas y que se cuelan por todos lados. Pero los está perdiendo la ambición y su criaturita se los está comiendo. Buena parte del país ya está bajo control de la ilegalidad, venga del lado que venga, hasta hacer una fiesta resulta más que riesgoso, y es que quieren que nos acostumbremos a la presencia de las fuerzas armadas en las calles, como si no hubiera otras cosas qué hacer, más efectivas, más inteligentes, dentro del marco legal.
Para terminar, dice nuestro secretario de educación pública que la mexicana es una “democracia tonta”, porque desperdicia el talento político –bueno, el poquito que llega a notarse—por no permitir la reelección legislativa, nada más que nuestro secretario se mordió la lengua porque acaba de despedir a dos de los funcionarios más importantes para la implementación de las reformas educativas en los diferentes sistemas, truncando, en los hechos, el avance y consolidación de las mismas. Y eso sin necesidad de adentrarse en los asegunes de cada una. Quizás estaría pensando, también, en instituciones como el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro, que en lugar de aprovechar el capital humano que ha desarrollado en sus 25 años de existencia, lo está desperdiciando; por ejemplo, después de muchos años no hubo cursos de actualización para los docentes el pasado mes de enero y las prácticas autoritarias están ocupando el lugar de lo que debiera ser un espacio rico en investigación, diagnósticos serios y propuestas fundamentadas. Se antoja que las autoridades educativas y la oficina del gobernador le echaran un ojo a este sistema.