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lunes, 8 de febrero de 2021

RETAZOS ARMÓNICOS


 RETAZOS ARMÓNICOS

Joaquín Córdova Rivas

 

No, no es una guerra, no se arregla con policías, ni bloqueando carreteras con falsos filtros sanitarios; tampoco evitando el acceso a espacios abiertos como playas, bosques, plazas y jardines; es un problema de salud pública, de devastación de la naturaleza, de contaminación de ríos, de mares, de destrucción de tierras agrícolas, de maltrato extremo y de extinción de especies, de una relación enferma con la naturaleza propia y externa —que a final de cuentas es la misma—; es un problema de maltrato planetario, de desigualdades sociales, de pobreza, de individualismo a ultranza. Por eso no se arregla con policías antiCOVID que buscan reprimir a los ciudadanos hasta en sus espacios más íntimos, como el interior de sus hogares, tampoco poniéndonos unos en contra de otros. Es un problema de educación, de solidaridad, de humildad con la Tierra y el Universo. Lo advertimos desde el principio, esta pandemia no se detendrá hasta que nos contagiemos todos, sea de manera directa o con las vacunas, el problema es que según avanzan los días se convierte en una enfermedad de pobres, de los que no tienen acceso a un sistema público de salud digno, suficiente y eficiente porque sus gobernantes lo fueron desmantelando a través de varios sexenios; de los que no tienen para comprar las medicinas, el oxígeno (concentradores, tanques); de los que tienen que usar un transporte público hacinado, sin medidas de salud necesarias para evitar el contagio directo, de los que mueren en sus domicilios contagiando a quienes los cuidan; de los que no tendrán disponibilidad de vacunas (parece que no será nuestro caso).

 

Es el daño, no el año. Creemos que la distribución arbitraria del tiempo, de su fragmentación en días o años, hará que el estado de cosas cambie sin hacer nada más que arrancarle hojas al calendario. Renegamos de un 2020 por fatídico, por desgraciado, como si el 2021 tuviera que ser, en automático, diferente, sin necesidad de modificar nuestro comportamiento suicida colectivo. Es el daño que le hemos hecho al único planeta que nos soporta, no el número que le imponemos al paso inexorable del tiempo que todo recompensa o se termina cobrando. Lo peor es que viene un proceso electoral con las mismas mañas de siempre, con el empleo discrecional, arbitrario e ilegal de los recursos públicos para comprar votos, para burlar la voluntad ciudadana a cambio de promesas que no se cumplirán; de lo mismo de siempre sin presentar alternativas que cambien el rumbo de una humanidad extraviada que destruye su entorno para beneficio de una casta política y económica que se apropia de lo ajeno y lo convierte en aglomeraciones de viviendas mal hechas, en espacios no adecuados para la convivencia familiar ni comunal, en el simple lucro inmoderado desplazando a los habitantes tradicionales de barrios ricos en historia para imponer sus plazas agringadas y sus conjuntos departamentales amurallados. No hay medida alguna para detener o revertir lo que se pierde para todos —en aire limpio, en agua potable suficiente y sin provocar déficit entre el agua que se capta y la que se saca de los mantos acuíferos, en espacios de convivencia, en tierra cultivable, en ríos y cuerpos de agua convertidos en cloacas y demás que ya sabemos y no arreglamos—

 

Otro mundo es posible, otra forma de relacionarnos con lo que nos rodea y con los que nos rodean:

 

«Las relaciones afectivas constituyen el verdadero poder y el eje de los procesos económicos. La sociedad occidental, el capitalismo y el modelo actual de globalización, menosprecian y combaten el vínculo emocional, lo consideran un peligro. Para que el sistema capitalista funcione se requieren menores índices de cohesión, más impersonalidad, concebir a los demás como medios para extraerles determinados beneficios. Pero hay muchas demostraciones de que un equipo, un grupo, un país, cohesionado, integrado emocionalmente, logra niveles de productividad mucho mayores que aquellos en los que cada uno dedica tiempo y esfuerzo a cuidarse de los demás.  Como germen de la nueva sociedad se necesita generar y desarrollar una “tecnología afectiva” que propicie enlaces progresivos entre quienes buscan la justicia, para elevar su poder de con-vocar a muchos más. El verdadero poder no lo da un cargo público ni el dinero. El poder en esencia significa “poder hacer”. El poder efectivo de una persona o de un grupo debe medirse por su capacidad de convocatoria y de organizar los variados intereses y esfuerzos de los convocados.

Cuantos esfuerzos actuales se desgastan por falta de integración afectiva entre los seres humanos: hay que “vigilar y castigar” (Foucault, 1996), porque los otros constituyen amenazas latentes o chivos expiatorios. Cuántas horas de esfuerzos y vidas humanas, se gastan en hacer y usar armas, así como sistemas de vigilancia, de represión y reclusorios. Cuántos problemas de salud y cuántas muertes son causadas por el estrés en las ciudades; cuántas parejas rotas por la rutina y las presiones; cuántos niños y adolescentes crecen sin respaldo afectivo suficiente; cuántas venganzas, reproches e insultos; cuánta monotonía; cuántas muertes prematuras.

Toca a los artistas de todos los géneros y a los científicos de todas las áreas, especialmente a los psicólogos, producir los símbolos y técnicas necesarios para contribuir a la expansión y profundidad de los afectos (Gramsci, 1975). Despertar en muchos el poder para construir un sueño colectivo posible: la sociedad del afecto.» De la “sociedad del conocimiento” a la “sociedad del afecto” en la perspectiva de la Teoría de la praxis. Marco Eduardo Murueta (2010). Alainet.org

 

Esa democracia es puro espectáculo, es pura escenografía para hacernos creer que lo que no cambia de fondo se transforma mágicamente, porque parece lo que no es y nunca ha sido. Allí está la ejemplar, envidiable y exportable democracia norteamericana. Cercada por las armas, las “legítimas” de las policías, de los miles de elementos de su Guardia Nacional que impide el paso, aísla a un presidente de sus ciudadanos, muestra que les teme, que su enemigo principal es interno, que sus propias contradicciones afloran de maneras poco dignas, más descaradas. Los enemigos no están detrás de un inacabable e inútil muro fronterizo, ni escondido debajo de un turbante o de una piel no blanca, tampoco cubierto por un hiyab o un burka. Míster Biden no será diferente del aborrecible Trump, del hipócrita y mediático Obama o del extraviado Bush. Cambia la cara, pero es el mismo sistema político excluyente, el mismo sistema económico injusto y depredador.

 

Se burlan, hacen memes, quieren exhibir la ignorancia ajena mostrando la propia. Y es que, otra vez, el presidente de la república acierta al exponer el tema: en las redes sociales ¿quién define la verdad? El dueño de Facebook y Whatsapp —es el mismo— el de twitter o el de cualquier otro medio de comunicación masiva se apropian e imponen su verdad, sus falsas buenas maneras, el disfraz cínico de sus intereses comerciales escondidos detrás de supuestos algoritmos sin intención alguna, que miden la “libertad de expresión” con la censura de ciertos términos o temas, de imágenes que a ellos les resultan inoportunas, repulsivas, indecentes; mientras “moldean” la opinión pública y se apropian de contenidos y de la vida expuesta disque “voluntariamente” por sus numerosos usuarios. Y es que no hay una red social alternativa, fuera de intereses particulares y simplemente comerciales o complicadamente políticos. Hay intentos, pero no han madurado por la falta de difusión, como ejemplo está «facepopular.net». Hay que construir esos medios alternativos de comunicación, esas redes sociales que respeten los contenidos y no se los roben, que no les teman a los disensos y exhiban las “noticias falsas”, espacios virtuales de intercambio de experiencias, de desarrollo de habilidades sociales y artísticas, con reglas claras y sin intereses políticos y económicos ocultos. Hay que hacerlo.

MALDITAS MATEMÁTICAS


 MALDITAS MATEMÁTICAS

Joaquín Córdova Rivas

 

Un poco de historia no viene mal, más cuando sirve para entender el panorama político actual de nuestro estado, quizás este “clavado” en las engañosamente tranquilas aguas queretanas sirva para explicar lo que sucede con la actual corriente “morenista”.

 

Ahora cualquiera sabe que la reforma electoral de 1982 sirvió para despresurizar un ambiente político que amenazaba con radicalizarse debido a la intransigencia del partido oficial y sus satélites, para reconocer el crecimiento y representatividad de una corriente de izquierda, que veía, en las elecciones, la oportunidad de incluir sus propuestas en la agenda legislativa nacional. Desde el movimiento ferrocarrilero de 1958, pasando por diferentes luchas sociales que se expresaran en diferentes momentos posteriores (1966, 1968, 1971…), había la necesidad de abrir el abanico electoral porque, ante la cerrazón oficial, la vía armada seguía siendo, para algunos, la única posible.

 

No nos metamos en más fechas, basta decir que lo que queda de esa izquierda histórica se encuentra en una coyuntura que comparte algunos elementos comunes a la del proceso electoral de 1985 (antes del enorme fraude del 88).

 

Regresemos a Querétaro. Una parte significativa de la izquierda local estaba agrupada en el Partido Mexicano de los Trabajadores, surgido a mediados de los setenta y dirigido por el expreso político, inventor e Ingeniero Heberto Castillo Martínez. El llamado PMT por sus siglas, había solicitado su registro condicionado en 1984 para participar en el proceso federal del año siguiente. En ese momento recibimos varias visitas de dirigentes nacionales para solicitar que fuera el PMT queretano quien se encargara de la parte operativa de la campaña en la circunscripción correspondiente (que abarcaba varios estados grandotes y por tanto importantes), dado que era uno de los comités más activos y mejor organizados. El mensaje era claro, aunque nos negábamos a verlo: Querétaro, con menos del 2 por ciento del padrón electoral, no era prioridad, había que sacrificar a los cuadros locales para reforzar el trabajo en otros lugares con mayor porcentaje de participación en las urnas y lograr, a pesar de ataques, hostigamiento y la maquinaria del fraude, el registro definitivo.

 

La meta se cumplió, para las elecciones federales de 1985 el PMT logra traspasar el porcentaje mínimo para conservar su registro, mismo que serviría años después como base para el registro del Partido Mexicano Socialista y la fusión para formar el PRD viejo, el de los principios y no la caricatura actual. Para una síntesis apretada están los múltiples artículos del propio Heberto Castillo, de Eduardo Valle “el búho”, y de otros, en los medios escritos de la época, el impactante trabajo de caricaturistas y artistas plásticos, los testimonios de intelectuales y escritores, el trabajo fino de pemetistas que fomentaron cambios legislativos importantes para el desarrollo de instituciones “ciudadanizadas” y algunos que siguen en la brega, como Marco Eduardo Murueta, proponiendo hasta nuevos modelos constitucionales. Una breve revisión se puede hallar en: A 45 años de la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores - La Crónica de Hoy | Rodolfo Torres | (cronica.com.mx)

 

Sobra decir que los valiosos aprendizajes en la lucha sindical y social del PMT queretano quedaron frustrados y postergados para continuarlos en otras oportunidades, que no se concretaron porque las prioridades siempre fueron otras y porque parte de sus liderazgos cayó en el pragmatismo del corto plazo, cansados de una lucha desigual y desgastante.

 

El proceso electoral federal de este año (2021), marca otra postergación para la izquierda queretana refugiada en MORENA. En las prioridades pesa más la elección de diputados federales porque hay que asegurar la mayoría legislativa, y los procesos locales importantes quedan solo en estados donde hay cierta seguridad de ganar sin distraer los escasos recursos con que se contará, frente al dispendio del dinero privado prometido por cúpulas empresariales que han estado perdiendo privilegios ilegales e inmorales.

 

Más claro. MORENA priorizará las candidaturas federales a costa de algunas locales; en el caso queretano, la propuesta de Celia Maya cumple con esos criterios. Primero, ayuda a cumplir con la cuota de género; segundo, al ser un estado con poco porcentaje en el padrón electoral no distrae recursos que tendrán que invertirse en los 4 distritos electorales federales; tercero, queda, en algo, fuera del desgaste que provocará el golpeteo por la gubernatura y las presidencias municipales, que si bien se “reparte” alegremente el PRIAN —donde las mismas familias de siempre aparecen en los dos partidos aparentemente enfrentados— corre el riesgo de radicalizarse al ser más escasos los espacios a repartir. MORENA participará de lleno en candidaturas locales donde tenga el triunfo más seguro según sus propios cálculos, Zacatecas y Sonora podrían ser ejemplo de ello, y algunas ciudades importantes, pero lo principal es conservar la mayoría legislativa.

 

El método de encuesta para definir las candidaturas locales en realidad encubre ese pragmatismo electoral, a los morenistas queretanos les quedará la tarea de ganar alguno(s) de los distritos federales de mayoría, allí es donde será la batalla y donde pueden demostrar que están listos para ganar, a futuro, presidencias municipales y la gubernatura con candidatos fuertes y no de sacrificio, de perfil diferente y no figuras recicladas de otros partidos políticos con las mismas mañas de siempre. Quizás exigir que un partido amalgamado apenas en las banderas de la lucha contra la corrupción y la impunidad, muy disperso en lo ideológico, presente un perfil definido a poco de su fundación sea demasiado.

 

Las inercias no se detienen en seco. Un sistema político tan corrupto como el mexicano no cambia súbitamente ni solo por las buenas, hace falta mucho músculo político durante un largo tiempo para revertir las prácticas y los daños de décadas de corrupción e impunidad. Hay que construir Patria (así, con mayúsculas) rompiendo moldes que se presentaban como los únicos posibles, a costa de la pobreza y desigualdad de la mayoría.

 

En otras coordenadas geográficas, los zapatistas planean una gira mundial para relacionarse con otros movimientos sociales, pero nos deben la explicación de porqué fracasaron en su intento de formar el FZLN —como un frente aglutinador de múltiples organizaciones ciudadanas dispersas— en esa asamblea fundacional que naufragó en Querétaro, después de su gira nacional. ¿Cómo se les ocurre que tendrán éxito internacional si aquí no pudieron? ¿Dónde está la autocrítica que a otros les reprochan?

 

Mientras, nuestros vecinos del norte, andan fingiendo sorpresa e indignación porque, creyéndose el país más poderoso del mundo, sucumben ante el embate de un puñado de radicales. No es que los dejaran entrar al Capitolio, es que ya estaban adentro desde hace más de cuatro años.