sábado, 7 de julio de 2012

TELEPRESIDENCIA

“Mientras gobiernos en todo el mundo cierran escuelas, despiden trabajadores y recortan el apoyo a los pobres, ancianos y enfermos, la oligarquía financiera que gobierna el mundo aumenta su riqueza y su poder”. Andre Damon La nueva aristocracia financiera en Global Research, 03 de julio del 2012. Es evidente, el proceso electoral no terminó el primero de julio, su conclusión será más dilatada y no solo dependerá de los resultados finales, los legales. Lo que se juega tiene mucho más fondo y rebasa la pugna entre Peña Nieto-Televisa contra Andrés Manuel López Obrador. Parece que una parte de los mexicanos se percató del manejo abusivo de la televisión para inventar un candidato presidencial a partir de un personaje hueco y de una estructura clientelar sujeta al mejor postor. Ese predominio de los medios de comunicación no es nuevo, pero los excesos son cada vez mayores. Por ejemplo, Silvio Berlusconi utilizó su plataforma mediática, como dueño de los canales televisivos de mayor audiencia en Italia, para crear un partido político primero ─Forza Italia─, y lanzarse como candidato después, el resultado está a la vista de todos, no solo se implementaron reformas políticas y estructurales que incrementaron la desigualdad social y económica, sino que le sirvió también para promover sus negocios asociados, como la trata de personas y la prostitución. Su fuerza e influencia es tal que no han podido deshacerse completamente de él a pesar de la exhibición pública de sus perversiones e ilegalidades. Producto de ese ataque a la democracia, nació el término telecracia: “Dícese del régimen político basado en el adoctrinamiento de las masas mediante el uso intensivo de la televisión. El método es sencillo, se utiliza la televisión a modo de "notario" (es decir de fedatario público) de forma que se consigue que el espectador perciba que todo lo que se transmite por ella es LA VERDAD, no habiendo lugar para opiniones disidentes. Además, suele ser bastante útil ofrecer programas de un nivel intelectual mínimo para mantener a las masas tranquilas y sin pensar demasiado […] Lo más importante para la implantación de una telecracia es el fomento masivo de la televisión y desincentivando cualquier tipo de ocio alternativo (excepto si implica consumo) especialmente la lectura” en http://palabraidentitaria.blogia.com Si a la influencia de la televisión se le añade el de otros medios de comunicación y se les pone en la misma sintonía manipuladora (diarios, revistas, radiodifusoras, encuestadoras y demás) los efectos son apabullantes. De consumarse la presidencia de Enrique Peña Nieto podremos tener la certeza de que las decisiones sobre los aspectos sustanciales de la política económica no se tomarán ni en Palacio Nacional, ni en Los Pinos, ni en el PRI, sino en Chapultepec 18, dirección de las principales oficinas de Televisa en el país. Por eso aterroriza que se anuncie que están en proyecto las reformas en materia laboral, fiscal y demás, porque con toda seguridad estarán enfocadas a la protección e incremento de los privilegios de unos cuantos a costa de todos. En textos anteriores me referí a los efectos de esas reformas en otros países que ya las implementaron, en la pérdida de derechos, en la precariedad de la vida para millones de seres humanos como dice André Damon en la cita inicial. Pero parece que no ha sido suficiente, así que abordaré el tema desde otra perspectiva, más bien con un ejemplo más crudo de los muchos que hay y, espero, evidente. El señor Larry Ellison es el tercer hombre más rico de Norteamérica, es el más alto ejecutivo de la empresa Oracle, dedicada al diseño y fabricación de software y hardware, pero eso es lo de menos, porque se supone que en una sociedad democrática se debe procurar la equidad, evitar los extremos insultantes e innecesarios, este ejecutivo es beneficiario directo de políticas fiscales que promueven la concentración de la riqueza en muy pocas manos, con lo que se producen aberraciones sociales supuestamente ya superadas en la historia, va una nota informativa del propio Damon: “el gobernador de Hawái anunció que el director ejecutivo de Oracle, Larry Ellison, compró Lanai, la sexta isla hawaiana por un importe de entre 500 y 600 millones de dólares. Los 3.000 residentes de la isla dependerán de la buena voluntad de Ellison como los vasallos de la Edad Media dependían de su señor”. Otra perlita de este personaje: “Ellison, es tristemente célebre por su extravagancia y su mezquina avaricia. En 2008, obtuvo un reembolso tributario de 3 millones de dólares de la ciudad de Woodside, California, después que un tribunal dictaminara que su casa, una reproducción del predio de un emperador japonés cuya construcción costó 200 millones de dólares, tenía un valor de solo 100 millones en el mercado actual”. ¿Saben cuál fue el argumento para devolverle esos milloncitos? Que sólo Ellison podía poseer y vivir en una propiedad con esas características, lo que la hacía poco atractiva para otros compradores y que, por tanto, por ese solo hecho debía valer la mitad de lo que costó y sus impuestos tendrían que ser mucho menores. Damon es concluyente y muy lógico: “Todos los años se desperdician billones de dólares en yates, mansiones y clubes de campo de los ricos y la microeconomía que crean a su alrededor. Vastos recursos se dedican a la especulación financiera, canalizados al casino de juego de Wall Street. Si esta riqueza recibiera un uso racional contribuiría considerablemente a la erradicación del desempleo, la pobreza y la enfermedad”. Aclaremos, no estamos en contra de la riqueza, sino de los abusos para incrementarla artificialmente, no como producto del trabajo, sino de las prácticas abusivas que cuando no resultan acaban siendo pagadas por los contribuyentes cautivos, los que menos ingresos tienen. Y de permitir esos rescates y privilegios se tratan las privatizaciones de sectores como el energético, la salud, las pensiones, el educativo, las comunicaciones y demás que debieran tener un fin eminentemente social. Pero la ambición es canija y enferma a quienes se envician con ella, por eso no temen llegar a la manipulación abierta, a la compra de conciencias y de votos, pero eso no significa que todos los demás nos resignemos y los dejemos hacer lo que se les pegue la gana. Eso es parte de lo que está en el fondo de este conflicto electoral. Habría que recuperar voces de esos jóvenes que saben de la influencia de los medios de comunicación. Como la del director de cine Santiago Mitre en la Revista Ñ del Martes 5 de junio de 2012. Número 175: “Creo que estamos en un momento donde la política necesita ser replanteada. Estamos en un momento de transición fuerte, donde lo político empieza a ser cuestionado, y donde cuestionarlo no es una cosa negativa, sino que invita a entender que estamos en esa transición y que hacen falta otros planteamientos. El modo en que uno se involucra en la política tiene que tener estricta relación con la ética personal. No se puede hacer política sin ética, sin valorar el vínculo humano”.

sábado, 30 de junio de 2012

LA REALIDAD DE LA FICCIÓN

“Estamos rodeados de demasiados juguetes tecnológicos, con Internet, los iPod...La gente se equivocó. Yo no traté de prever, sino de prevenir el futuro. No quise hablar de la censura sino de la educación que el mundo tanto necesita”. Ray Bradbury Sé que debería estar escribiendo del proceso electoral que formalmente finaliza este fin de semana, de la importancia del día después, de las condiciones de gobernabilidad, de los temas en que, aparentemente, hay consenso, pero debajo de ese galimatías hay temas que son necesarios, que nos sirven para reflexionar y corregir sobre lo andado. Menos de un mes de que el gran escritor inglés muriera, su preocupación por la educación y la cultura era patente, se nota a lo largo de su obra. Mi generación tuvo, entre otros libros de lectura, el de Fahrenheit 451, la temperatura, en esos grados, en que se quema el papel. Nos sorprendimos con la paradoja de un equipado y entrenado cuerpo de bomberos cuyo trabajo era quemar libros en una sociedad ubicada en un futuro no muy lejano a 1953, año de su publicación. Y es que tener libros estaba prohibido, su contenido producía inquietud, intranquilidad, acicateaba la curiosidad, y eso, en una sociedad planeada hasta en su más mínimo detalle no podía ser tolerado. En cambio, se fomentaban las enormes pantallas de televisión, omnipresentes, siempre dispuestas a dar instrucciones sobre qué hacer, cómo pensar, qué comprar, cómo sentir. Ocupando todo el tiempo y todo el espacio con su incesante parloteo, motivando a las personas a delatar a familiares, amigos, vecinos que tuvieran libros o los leyeran. El mismo Ray Bradbury lo decía, su novela no era anticipo del futuro, era prevenirlo, evitar que sucediera; porque los libros son importantes, guardan nuestros pensamientos, descubrimientos, sorpresas, sentimientos; son las ayudas de una memoria que tiene límite: “Sin bibliotecas, ¿qué nos quedaría? No tendríamos pasado ni futuro”. Hoy no quemamos libros, no es necesario; allí están pero casi nadie los toca, no se leen, es que nos hemos vuelto más sofisticados. Prohibir la lectura se vería mal, dejaría al descubierto su objetivo. Lo que hacemos es desalentarla, es decirle a nuestros niños y jóvenes que lean para que constaten que no entienden, que sean capaces de decir los sonidos relacionados con un texto pero ser incapaces de entrar en su significado; que les resulte frustrante, aburrido, inútil leer. Así se culpan ellos mismos, sin entender que están educados para eso. ¿Cuál sería esa educación que preocupaba a Bradbury? La cinematografía reciente se ha ocupado del tema, no solo “de panzazo”, el documental interesado de una asociación claramente ligada a intereses empresariales y televisivos, también sus contrapartes como “un mexicano más”, o las norteamericanas “esperando a superman” o la novedad de “detachment” traducido como “indiferencia”. Desde distintas ópticas, todas tratando el tema de la debacle educativa en diferentes países de este sufrido mundo. En nuestro México lo vemos con paros y manifestaciones de una parte del magisterio, con elevadas resistencias a una evaluación “universal”, con el fracaso de una prueba como ENLACE que sirve para todo menos para conocer las debilidades y fortalezas de nuestro sistema educativo, con la improvisación de funcionarios de ese sector; con la venta, al mejor postor, de las condiciones de trabajo y los salarios de los profesores, sabiendo que en el paquete se deterioran las condiciones de aprendizaje. Parece necesario ampliar el enfoque y recurrir a alguien más: “los modelos de la vida buena han pasado hoy a ser la presa de llaneros solitarios, cazadores y tramperos, y se han convertido en uno más de los numerosos botines resultantes de la desregulación, privatización, la individualización y la conquista y la anexión de lo público por parte de lo privado”. Zygmunt Bauman (Mundo Consumo) se percata de que en la sociedad actual globalizada los ciudadanos valen sólo como consumidores, que este rollo neoliberal no sólo nos roba el presente sino que ya se apropió de nuestro futuro, que se ha metido hasta lo más íntimo de nuestras vidas y las ha desarticulado convenciéndonos de que es nuestra culpa, siendo su principal mentira. Nos lamentamos de la pérdida de valores pero pretendemos ignorar que: “Quienquiera que llame a resucitar los gravemente heridos «valores familiares» (y que lo haga sabiendo lo que tal llamamiento implica) debería empezar por esforzarse en reflexionar sobre las raíces consumistas tanto del languidecimiento de la solidaridad social en el lugar del trabajo como del desvanecimiento del impulso por compartir las tareas de atención y el afecto en el hogar familiar”, y agregaríamos que si no avanzamos en resolver asuntos tan básicos el cambio educativo seguirá siendo cuesta arriba y una simulación más. Debería haber escrito sobre el número de casillas, sobre el esforzado ejército de ciudadanos que participan en este proceso electoral, sobre el IFE y sus capacidades, sobre las desconfianzas y escasas certidumbres, pero no pude.

viernes, 22 de junio de 2012

ADIVINANZA LABORAL

Es mal visto, pretenden hacer que quien está en contra de las reformas estructurales que pregonan, sin precisarlas, se sienta antipatriota, un emisario del pasado, un retrógrada inconsciente. Pero nada más alejado de la realidad. Nos dicen que estar en contra de la reforma laboral ha impedido la creación de 400 mil empleos tan solo en este año, que los cambios son necesarios para que producir puestos de trabajo sea más barato, más atractivo para los empresarios. Veamos si eso es cierto. Esas “reformas” ya se están aplicando en otros países, España parece ser nuestro modelo a seguir, pero puede ser cualquier otro país metido en este rollo neoliberal, aunque investigadores como Todorov van un paso adelante y le llaman ultraliberalismo porque ya está desbocado, como platicamos en un texto anterior. Como se llame. Un ejemplo de las consecuencias de esas reformas laborales que precarizan ─convertir algo, especialmente el empleo, en precario, inseguro o de poca calidad, según el diccionario de la real academia de la lengua española─ esos empleos que sustituyen a los antiguos, puede ser el caso de Latifa, quien: «A pesar de su título universitario como informática, de sus años de experiencia y de sus infatigables ganas de trabajar que recuerdan sus compañeros en la empresa, Latifa nunca fue promocionada. Tampoco vio crecer los 934 euros netos mensuales a los que se añadían las partes proporcionales de las pagas extra. Un sueldo que tenía que dar para mantener a su madre de 77 años, enferma de corazón y sin pensión. A pesar de haber cotizado siete años como asistenta, ésta estaba a cargo de Latifa en la Seguridad Social. Es fácil entender, pues, lo que recuerdan tanto los compañeros de trabajo como el hermano: “nunca renunciaba a hacer horas extra: necesitaba el dinero”». ¿Cuáles son algunas de las reformas laborales de las que fue víctima Latifa y que son aplicadas a millones de trabajadores? Además del tope salarial menor a los mil euros, de la falta de promoción sin importar la antigüedad o la calificación; a principios de febrero de este año entraron en vigor los cambios impulsados por el actual gobierno de derecha español, entre los más importantes está el que «una baja médica justificada entre nueve y 20 días es causa de despido procedente». Además, se obligó a las organizaciones sindicales a pactar los incrementos salariales para los años venideros, independientemente de las ganancias de las empresas o de la productividad de los trabajadores. Por ejemplo, la empresa para la que trabajaba Latifa, dedicada al telemarketing, llamada Konecta, propiedad en 40 por ciento de Banco Santander que es el socio mayoritario, con más de 14 mil trabajadores, el 70 por ciento mujeres, tuvo una ganancia reportada de 290 millones de euros tan solo en el 2011, y aún así, el convenio laboral firmado el 23 de mayo de este año 2012, que estaba congelado desde el 2009: “Incluye una subida salarial del 0,5% en los primeros tres años. Para 2013, el aumento salarial será del 0,6%, y del 0,7% para 2014 […] El convenio mantiene además el polémico artículo 17. Este punto establece la extinción del contrato por obra o servicio por disminución del volumen de la campaña contratada, dejando libertad al empresario para cuantificar dicha disminución” (Morir por miedo a perder el trabajo, nota periodística de Daniele Grasso del martes 12 de junio del 2012 en el Diario El País), lo que obviamente deja en manos de los patrones la libertad absoluta de despedir sin mayor argumento, sin pago de indemnización alguna. Latifa trabajó todos los días del mes de diciembre, todos los días se levantó a las 4 de la mañana para subir al transporte que la dejaría en su trabajo, acumuló además, todas las horas extras que pudo, hasta que su hermano la encontró tirada en el suelo, por agotamiento según se le diagnosticó en el centro de salud, una incapacidad justificada, pero el temor a ser despedida por ese motivo la hizo regresar a trabajar antes de recuperarse. Como era de esperarse su salud empeoró hasta que nuevamente fue a dar al centro de salud con apenas el 20 por ciento de su capacidad respiratoria, con eso la internaron en la Unidad de Cuidados Intensivos de un Hospital más grande en el cual murió de neumonía el 19 de marzo pasado, con la preocupación por perder su empleo. «Sentado en el bar de la periferia madrileña, Mounir ─hermano de Latifa─ recuerda a Dimitris Christoulas, el pensionista que se quitó la vida en Grecia ante la situación desesperada en la que se encontraba. La muerte de Latifa no fue voluntaria ni dejó el tiempo para una nota de despedida. También fue la de un “soldado desconocido” caído en la batalla diaria para llegar a fin de mes.» Esos son los empleos “nuevos” que se buscan con la abusiva reforma laboral que defienden 3 de nuestros 4 candidatos presidenciales, adivinen quiénes son.

viernes, 15 de junio de 2012

SENTIR EL CORAZÓN

En el corazón tenía la espina de una pasión; logré arrancármela un día: ¡ya no siento el corazón! Antonio Machado Inventamos reglas con la desesperada idea de que las pasiones no nos dominen; aprendemos hábitos en un intento fútil de no pensar y justificar todo lo que hacemos, para reducir nuestro margen de acción y portarnos bien sin necesidad de caer en dudas. Antes de seguir en un aparente divagar, es necesario dejar en claro el motivo de este texto. Surgió de examinar, después de observar, la conducta de algunos de los muchos candidatos que son protagonistas en este proceso electoral. Intenté ponerme en el lugar de alguno pero no pude, la pasión por el poder no es lo mío, imaginar la vorágine de actividades que se tienen que cumplir en una campaña electoral, el recorrer todos los municipios del país como ya lo ha hecho uno de ellos, el tener la agenda llena por semanas y meses, el recibir presiones, sufrir espionaje, estar en la boca de todos y en algunas de ellas sólo para ser maltratado. Es creencia pública que quien se dedica a la política es impulsado por ese lado corrupto que como humanos todos tenemos, que sólo quieren dar rienda suelta a sus bajos instintos aprovechándose del dinero ajeno, de nuestro dinero. Pero quizás estemos pasando algo importante por alto, el filósofo español José Antonio Marina, que ya mencionamos en otro momento, se atreve a asomarse a ese mundo interno que tanto tememos, donde se encuentran esos poderosos motivos para hacer cosas que nos sobrepasan y que no aparecen por arte de magia, o que traemos con nosotros por el simple hecho de creer que somos una especie aparte: “Olvidamos que gran parte de las cosas que pensamos, sentimos y creemos son resultado de un largo proceso de invención, de descubrimiento o de ambas cosas, y que si desconocemos esto, desconocemos también por qué pensamos, sentimos o creemos lo que pensamos, sentimos o creemos.” Es cierto que detrás de lo político, como un gran escenario, están los intereses de personas, grupos, facciones, que se disfrazan de colectivos para imponerse en las mentes de los demás. También damos por cierto que nuestros candidatos están al tanto de ello y son parte, pero habría que plantearse otras posibilidades, entre ellas que esos intereses, algunos inconfesables públicamente, se valgan de la pasión de los verdaderos políticos para lograr sus fines. Pero puede que el apasionado se entere demasiado tarde de estar siendo utilizado o de utilizar a los demás. Regresemos tantito: “Pasión puede definirse como una conmoción afectiva, vehemente, intensa, con gran capacidad movilizadora, que se adueña tiránicamente de la conciencia y que hace perder el control de la conducta”. Así dice en el Pequeño tratado de los grandes vicios y nos recuerda algo que no podemos olvidar, esas pasiones hacen perder el control de la conducta, se saltan la conciencia como filtro para diferenciar el bien del mal. Ya nos metimos en más problemas, parece haber una relación entre la pasión y el mal, por lo menos así lo creen algunos de los pensadores que han moldeado nuestro sistema de valores: “Tomás de Aquino encuentra tres causas internas del mal: la ignorancia, la pasión, la malicia (que es la inversión en la escala de valores).” ¿Qué hacer cuando las pasiones se desbordan, cuando se rompen las reglas o se cae en excesos públicos? ¿Tenemos que resignarnos a que todo se vale? No. No podemos justificar el daño que los otros o nosotros hacemos cayendo en la inacción o en la omisión. Por ejemplo, quedarnos sin reaccionar ante la forma en que se lleva el proceso electoral por la alcaldía de Querétaro no se vale, se están sobrepasando los límites que aceptamos todos. Lo mismo en el caso de la contienda presidencial, hasta inventamos términos como “guerra sucia” para rechazarla al tiempo que la justificamos, como si existieran las guerras limpias. Un proceso electoral tiene contendientes no enemigos, es una competencia por convencer y lograr la voluntad de los electores convertida en voto, pero no puede ser una guerra donde no existen límites, porque nos lastimamos todos. Otra vez Marina: Malo es lo que hay que evitar porque produce dolor, malestar, insatisfacción o muerte. Y esa idea es completamente humana: “Pero el mal surge por oposición a un Bien pensado, de la misma manera que la injusticia sólo tiene sentido si previamente hemos pensado la Justicia.” ¿Cuál es nuestra idea del Bien, de lo permitido, de lo aceptado? Parece que nuestros jóvenes universitarios tienen una mejor idea de ello, no se vale manipular, no se vale imponer, no se vale mentir, no todo lo que se puede hacer se debe hacer. Hay que intentar encausar las pasiones, dominarlas absolutamente puede ser castrante, frustrante e inútil, lo dice bien el poema de Antonio Machado, se deja de sentir el corazón.

viernes, 8 de junio de 2012

LA CIUDAD EDUCA

“Las ciudades no pueden construirse ni gobernarse al margen de la gente que la compone, que vive en ellas, es necesario tratar de propiciar el ejercicio de la democracia, de favorecer la participación de la población en la gestión de la vida pública, de permitir la reflexión en relación a lo que la gente vive, aprende, experimenta. La ciudad que educa es aquella que logrará convertir sus calles, sus plazas, sus espacios públicos y privados, sus instituciones, sus establecimientos en un constante y permanente aprendizaje, pero un aprendizaje consciente, creciente y de cambio permanente, en el cual el individuo es uno de los elementos principales en función de esta tarea.” Bárbara Gaete Cáceres en http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Ciudad-Que-Educa/2154603.html La disputa electoral en los municipios más poblados del estado tiene mucho que ver con temas metropolitanos, con los que tienen que ver con las ciudades, más el de Querétaro cuya mancha urbana ya lo rebasó y se extiende por otros que ven afectado su desarrollo, para bien o para mal. Por eso resalta la importancia del proceso electoral en este último, porque no se trata de ver a quién se le ocurren cosas disparatadas o que se oigan bonito, si no a la posibilidad de construir espacios habitables y disfrutables para todos. Hagamos un corte temporal anterior. Todo espacio territorial tiene, originalmente, una élite gobernante nativa que construye un discurso que la legitima en esa posición por los siglos de los siglos, en nuestro caso, la “queretanidad” se refiere a esa vieja aristocracia, que por un lado apela a un origen extranjero para marcar un deslinde con los habitantes originarios, principalmente indígenas, y por otro, a su origen por nacimiento en estas tierras. Pero ese discurso comienza a perder efecto cuando la llegada de los fuereños implica la pérdida de control sobre porciones importantes del desarrollo de la región que se refiera. Para decirlo de otro modo, los apellidos ilustres son desplazados por plebeyos desconocidos o por venidos de otras tierras. En el caso de nuestra gubernatura el primer punto de quiebre reciente fue la candidatura y después gobierno de Rafael Camacho Guzmán, más por motivos políticos del partido hegemónico, el PRI, que por voluntad de esa rancia aristocracia que le negó el apoyo durante todo su sexenio, pero las aguas volverían a su curso con otra salvedad, Enrique Burgos, que negoció con esa élite y ubicó a algunos personajes con ese perfil tradicional en puestos importantes de su gabinete. Pero los apellidos ilustres han regresado al gobierno. En un nivel más cercano para el ciudadano, el municipio, ese proceso de sustitución es más notable. Aprovechando la existencia de un partido de oposición más testimonial que efectiva, el PAN, los fuereños han logrado desplazar, poco a poco pero con paso constante, a esas familias que decidían a favor de quién y cómo se gobierna. Seguramente veremos de forma cada vez más frecuente la aparición de nuevos actores políticos en los municipios; por lo pronto, los expresidentes municipales de lugares como la sierra y el semidesierto queretano pueden seguir imponiendo sus apellidos y sus intereses, pero eso se está acabando. Ese rompimiento es el que vemos nuevamente en el caso del proceso electoral por la alcaldía queretana, los nuevos conservadores queriendo mantener el poder político a través de alguien que aprueban y responde a sus intereses, y los no queretanos por nacimiento que buscan satisfacer los propios, en medio, una ciudadanía que reclama la desatención de necesidades básicas y que sólo es convocada para emitir su voto entre alternativas que le son ajenas. Pero las cosas no serán tan fáciles como han sido hasta ahora, el mismo concepto de ciudad ha tenido cambios importantes que las élites, aristocráticas o no, tendrán que ir tomando en cuenta. La profesora Bárbara Gaete da cuenta de ello, se trata de: “convertir cada uno de sus espacios no solo en el lugar que se circula para ir a alguna parte, sino convertirla en lugar para estar, para pararse, para sentir, para compartir, para expresarse relacionándose con la gente que circula en ella, que forma parte importante de un bagaje de información, experiencias que son parte del desarrollo de un individuo […] Junto con esto, es necesario afirmar que la ciudad es un espacio de cultura, reconociendo que la ciudad es la que educa a la escuela y la escuela la que educa a la ciudad. Ella dispone de innumerables posibilidades educadoras, donde la información aparece de manera explícita e implícita. Así, vivir en la ciudad se constituye en un espacio cultural de aprendizaje permanente por sí solo donde todo lo existente puede ser un vehículo de educación.” En fin, hay que actualizar los conceptos y teorías para construir un gobierno que cumpla con lo que se espera en términos de satisfacción de necesidades públicas básicas, de desarrollo urbano incluyente, que sepa construir una ciudad que eduque en la democracia, que favorezca la convivencia, el esparcimiento, la tolerancia y reconozca la diversidad; que busque la expresión de nuevas formas de ciudadanía; que fomente las expresiones artísticas y culturales. Se trata de proyectos integrales, no de ocurrencias de momento o de ejes estratégicos que no se comunican entre sí. Hay que ser más exigentes como ciudadanos en su doble sentido, como individuos con capacidad de organizarse y defender intereses colectivos y como habitantes de espacios urbanos cada vez más extendidos con la posibilidad de ser disfrutables.