viernes, 17 de octubre de 2014

EXPLICACIONES NECESARIAS

Necesitamos entender para saber qué hacer. Entender lo que pasa en este México de fines del 2014 no es fácil, demasiados datos sueltos, demasiadas vidas desperdiciadas, demasiado dolor acumulado, el horror cotidiano como forzado artículo de consumo, la impotencia de querer hacer algo y no atinar una respuesta inmediata con la mínima lógica que la soporte. Así estamos. Que México esté convertido en una narco fosa no es del mes pasado, podemos seguir una continuidad macabra desde los feminicidios en Ciudad Juárez con que terminamos el siglo XX, con Acteal y Aguas Blancas, con las masacres que mencionamos aquí mismo apenas la semana pasada, con lo que se acumuló en esta misma y que aumenta día con día. Las explicaciones han sido pocas y desesperanzadoras. Desde quien dice que lo sucedido en Ayotzinapa fue producto de un momento de irracionalidad de alguien que tomó una decisión sin pensarlo siquiera, al calor del momento, y que fue acatada por unos imbéciles acostumbrados a no cuestionar nada; hasta los que han percibido un persistente afán de acercarse al despeñadero de la inhumanidad y aventar a quien sea creyendo que eso los va a salvar. Guillermo Trejo en el diario español El País no duda en escribir que para él «La masacre de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa fue una acción estratégica y premeditada para sembrar el terror y doblegar a los grupos de la sociedad civil que en Iguala y en municipios aledaños participaban en distintos procesos de articulación social – incluyendo policías comunitarias – para hacerle frente a las extorsiones, secuestros y asesinatos por parte del crimen organizado y de las autoridades públicas a su servicio. La masacre fue un acto de reconstitución del poder local; una acción barbárica mediante la cual el grupo criminal Guerreros Unidos quiso dejarle en claro a los movimientos sociales de la región quién era el mandamás. Fue, también, una ejecución ejemplar para incentivar a los ciudadanos y a los pequeños y medianos empresarios y comerciantes de la región a continuar pagando el “derecho de piso” y con ello consolidar la toma criminal del poder en la zona. » http://internacional.elpais.com/internacional/2014/10/10/actualidad/1412970176_327641.html Raúl Zibechi en un texto publicado el 3 de octubre, antes de que se calentaran las cosas a las temperaturas que estamos viviendo, plantea una hipótesis que divide en tres apartados, el texto completo está disponible para su lectura, pero nos detenemos en lo que pudiera ser un primer resumen « Es probable que estemos ingresando en un sistema peor aún que el capitalismo, una suerte de economía de robo, más parecida a la forma como funcionan las mafias del narcotráfico que a los modos empresariales que conocimos en la mayor parte del siglo XX. Es probable, también, que esto no haya sido planificado por la clase dominante, sino sea el fruto de la búsqueda desmesurada de lucros en el periodo financiero y de acumulación por desposesión, que ha engendrado una generación de buitres/lobos incapaces de producir otra cosa que no sea destrucción y muerte a su alrededor […] Parece que la clase dominante decidió que con el actual grado de desarrollo tecnológico puede prescindir del trabajo asalariado que genera riquezas, y ya no depende de consumidores pobres para sus productos. Más allá de que esto sea un delirio inducido por la soberbia, parece evidente que los de arriba no pretenden ordenar el mundo según sus viejos intereses, sino generar regiones enteras (y a veces continentes) donde reine el caos absoluto (como tiende a suceder en Medio Oriente) y otras de seguridad absoluta (como partes de Estados Unidos y Europa, y los barrios ricos de cada país).» http://www.jornada.unam.mx/2014/10/03/opinion/026a2pol El experto en temas de delincuencia organizada Edgardo Buscaglia, que advertía desde hace años que podían pasar episodios como los que estamos viendo, alcanza a develar que «Lo que tú tienes hoy como Presidente es uno más de los coordinadores de este descontrol político que tú tienes allí, son coordinadores de este pacto de impunidad, son coordinadores, facilitadores de este… ahora es Peña Nieto antes era Calderón, básicamente cambiaron las caras pero es el mismo horror, Lamentablemente en países donde los controles colapsan surgen masacres, surgen grandes casos de desvíos de fondos, surgen embajadores que se dedican a hacer negocios en vez de representar a su país en Europa como en Estados Unidos y en diferentes lugares del mundo, surgen síntomas, chispas de corrupción, crímenes de lesa humanidad, como es el caso de las masacres que tú has venido siguiendo desde que ocurrieron […] Cuando lo que une a la clase política de un país, no importa el partido, no es un proyecto común de Estado y de sociedad, donde la izquierda puede tener un mecanismo de implementar ese proyecto diferente a la derecha, cuando no hay un proyecto en común entre la clase política y lo único que los une es el negocio, el negocio electoral, el negocio petrolero, el negocio de privatización de la electricidad, cuando lo único que los une es el negocio, el tráfico de influencias, el conflicto de interés dentro de la clase política a la cual pertenece el señor Navarrete. Entonces tienes estas explosiones que sacuden la conciencia mundial, que sacuden la conciencia colectiva, que sacuden la conciencia de cualquier ser humano con un mínimo de decencia, pero un mínimo de decencia es lo que más escasea en un país como México, entre la clase política a la cual pertenece el señor Peña Nieto, el señor Navarrete, el señor Madero y todo esa fauna política que ustedes tienen ahí.» http://aristeguinoticias.com/0910/mexico/epn-tiene-el-mismo-rol-que-calderon-es-coordinador-del-pacto-de-impunidad-buscaglia/ Álvaro Delgado participa con su visión « Ahí está, a la vista, la pus: Las complicidades al más alto nivel entre criminales y políticos, sin distinción de partidos; entre jueces y magnates; entre mafiosos y autoridades para que el dinero sucio fluya en los circuitos financieros formales. El Estado es ya un megacártel, una estructura mafiosa con fachada de democracia que se va desvaneciendo aceleradamente. Y la única certeza que hay –quién lo duda– es que la violencia va a seguir desbordándose, con el costo mayor para los pobres. Si no se quiere entender que la miseria y la inequidad social son el fermento para la violencia y no se procede para contrarrestarlo, lo único seguro es que seguirá desbordada la violencia y las matazones serán, como se ha visto, cada vez más cruentas.» http://www.proceso.com.mx/?p=384692 No hay hipótesis optimistas, finalicemos con una más « En uno de sus sentidos últimos, la violencia no es únicamente el ejercicio letal y de exterminio contra la sociedad, es también la triste articulación de fallidas estrategias de “desarrollo”, el triunfo siempre precario del neoliberalismo y su efecto en el desmontaje de la capacidad jurídica del Estado para impartir justicia. El Estado mexicano no puede elaborar una respuesta moral y verosímil ante la violencia porque el rasgo ideológico que lo define actualmente lo hace imposible: el neoliberalismo reformista tiene que seguir invencible y jamás la violencia en sus últimos ciclos le obliga a sospechar que toda esta ilegitimidad de barbarie tiene alguna conexión con el modelo de depredación económica actual ni con el fracaso de la transición a la democracia en México.» Gustavo Ogarrio. La Jornada Semanal 09 de marzo 2014.

viernes, 10 de octubre de 2014

MASACRES

Que la indignación no tenga fecha de caducidad ni tolerancia, que así como el 2 de octubre no se olvida tampoco se olviden las masacres transexenales. Quizás habrá que sumarle a Aguas Blancas las de San Fernando, Tlatlaya e Iguala, sólo como muestra macabra de lo que es capaz de hacer la narcopolítica, porque enlistar todas y cada una sería un desafío para la memoria y hasta adormecería la capacidad de asombro. Pero cada víctima de este sistema inhumano merece ser recordado, sacado de las sombras del olvido, necesita humanizarse en cada uno de nosotros. Se vale maldecir, marchar, encorajinarse, guardar rencor, y organizarse. Buscarle salidas a lo que está acabando con lo poco o mucho que nos queda como integrantes de una especie que no duda en acabar con ella misma para satisfacer sus necesidades de poder, de riqueza, de consumo desenfrenado, de individualismo enajenante. Vivimos aquí y ahora, eso no lo podemos cambiar aunque el repudio nos mueva a fugarnos de una realidad lacerante y que sentimos que nos apabulla, que nos paraliza, que nos deja indefensos ante los cínicos que no tienen respeto alguno por los demás. Pero tanto horror, tanta corrupción y tanta muerte no pueden ser en vano. La magnitud de lo sucedido en apenas 10 días rebasa lo imaginable y hay que empezar por romper algunos mitos, no es cierto que merezcamos el gobierno que tenemos, la pobreza, la jodidez, la ignorancia, la migajera conveniencia no nació con nosotros, son construcciones sociales que pueden modificarse aunque requieran esfuerzos colectivos que podrían emplearse en otras cosas. Pero hay que resolver lo básico, no podemos seguir viviendo a expensas de los caprichos de los delincuentes y tramposos que se sirven de la política, de las empresas, de las iglesias, de las policías y cuerpos armados, hay que hacerles notar que no estamos dispuestos a que sigan haciendo con los demás lo que se les antoje. Hay que resistir y organizarse. Tampoco es cierto que no hay más manera de hacer las cosas que las que nos dicen a través de los medios de comunicación copados por los poderosos, hay que mostrar que existen otras formas de vivir, de pensarnos, de ser solidarios, de trabajar y disfrutar. Para darle continuidad a lo que hemos planteado en estos textos conviene salirse a lo internacional para dimensionar los graves errores cometidos con el proceso reformista casi culminado en el sexenio actual: Chongqing, China― En las afueras de esta ciudad del suroeste chino se pueden encontrar fábricas dotadas con personal estudiantil. Las escuelas envían a miles de adolescentes a estas plantas para que ensamblen dispositivos electrónicos para algunas de las marcas más prominentes del mundo. Muchos dicen que no tienen otra opción. “De repente me dijeron que tenía que pasar el descanso de mitad de año (escolar) haciendo computadoras o no podría graduarme” indicó una joven de 16 años llamada Xiao, quien cursa un programa de preparación para la universidad en un instituto vocacional. “Siento que me han engañado”. Xiao y sus compañeros han trabajado en la línea de ensamblaje de un proveedor de Hewlett-Packard llamado Quanta Computer durante 12 horas al día. Seis días a la semana… “A veces estamos tan cansados durante los turnos nocturnos que casi nos quedamos dormidos”. La nota escrita por Eva Dou es prolija en los detalles de explotación laboral en las ciudades chinas, muy parecidas a las que ya permiten las leyes mexicanas, que se puede encontrar en la sección que replica a The Wall Street Journal Americas en el diario Reforma del 6 de octubre de este año. Otra muestra de nuestras irracionalidades. En el mismo diario pero ahora del 7 de octubre Jorge A. Meléndez Ruiz encuentra que: “México ocupa el lugar 21 (subió un puesto) entre los países que más billonarios (definición: quien tienen mil millones de dólares o más) tienen: 27 ultrarricos con una fortuna de 169 mil millones de dólares, 6.25 billones en promedio (3.3 billones, si quitamos a Slim).” De plano para alimentar el ocio podemos mencionar que de todos los billonarios del mundo el 35 por ciento no tiene ningún título universitario. Misma fecha, mismo diario, nota de Ulises Díaz resumiendo los resultados del recién publicado Índice de Bienestar Regional de la OCDE. En una escala de 0 a 10, “donde cero es la peor condición posible y 10 la mejor […] En el rubro de ingreso por hogar, el mejor evaluado es Nuevo León, con (apenas) 1.8 puntos, seguido del Distrito Federal con 1.7 y Baja California con 1.5 puntos”. Querétaro se encuentra entre las 26 entidades que tienen 1 punto o menos. En seguridad “que mide la tasa de homicidios […] Yucatán obtiene un destacado 7.4” seguido por Querétaro con 2.6 puntos y “27 estados reciben un cero”. Las cifras siguen: “Donde los mexicanos salen bien evaluados es en medio ambiente, al grado que Yucatán obtiene 9.8 puntos, Quintana Roo saca 9.6 y Campeche 9.4 puntos. Las calificaciones más bajas en el indicador las obtienen Guanajuato con 3.2 y Querétaro con 3.1. En términos de empleo los puntajes más destacados son Yucatán con 8.7, Colima y Quintana Roo que tienen 8.3 y Campeche que obtiene 8. En tanto las entidades más bajas son Querétaro y Chihuahua que tienen 6 puntos y Tabasco obtiene un 5.7”. Pero los puntajes siguen siendo bajos, de todo el país, en salud (1.5), ingreso (0.4), involucramiento cívico (0.4), educación (0.3), accesibilidad a servicios (0.0) y vivienda (0.0). La globalización enfermiza que estamos aplicando es indiferente al destino que le están imponiendo a las grandes masas empobrecidas del país y del mundo, los multibillonarios dependen del deterioro en la calidad de vida de los demás, es el resultado del permanente despojo de lo poco que tienen muchos, para que se haga más lo mucho que tienen pocos. En fin, allí están las masacres, las cifras, las realidades que se esconden; no se pueden eludir porque nos estallan en la cara. Hay que cambiar lo que no funciona, lo que nos empobrece ética y económicamente. Mostrar que nuestra humanidad merece seguir por muchos años más porque tenemos remedio.

viernes, 3 de octubre de 2014

SALVAR LA HISTORIA

La historia marca, deja una huella imposible de borrar o de ignorar, más cuando son eventos que involucran a una o más generaciones; porque la historia no admite que se le parta en pedacitos para después unirlos como si fueran piezas de un rompecabezas. Nuestra historia en la difícil democracia tiene saltos hacia adelante y también retrocesos, a veces ambos al mismo tiempo, como en el 2 de octubre de 1968 y sus dos caras: la represión y la resistencia con movilización. Parte de ese ir y venir la vivimos ahora con la conformación de los organismos electorales estatales, como el queretano. Del 68, su importancia y las canalladas del sistema político ya se ha escrito mucho, del presente falta por escribir porque se han reactivado las movilizaciones estudiantiles, está vez a cargo del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y, otra vez, los normalistas encabezados por los radicados en Ayotzinapa. Todas las protestas, sin olvidar las de la CNTE, tienen como motivo la resistencia a la mal llamada reforma educativa, que no es otra cosa que el alineamiento del sector educativo, público y privado, al capitalismo devastador que se nos está imponiendo. Protestar contra la falta de contratación de los normalistas guerrerenses no es asunto menor, los muchachos egresados de las normales rurales, que además son de origen muy humilde y que tienen como primera lengua alguna de las indígenas que han sobrevivido, tienen una concepción radicalmente distinta de lo que debe ser la educación, claramente contraria al modelo empresarial y falsamente globalizador, por eso buscan exterminarlos. Para ellos, los normalistas, la educación cumple una función descolonizadora y emancipadora, de fortalecimiento de sus culturas ancestrales y de los valores de respeto a la naturaleza y a su entorno, con la solidaridad por delante, por eso los reprueban en las evaluaciones, por no compartir los mismos “valores” mezquinos e individualistas de los programas oficiales. Los politécnicos tienen la visión del servicio a una Nación que nos abarca a todos como mexicanos, de aprovechamiento racional de los recursos naturales que se confronta también con el modelo neoliberal, por eso, cuando en sus documentos básicos hay cambios en los conceptos, en las palabras, y se les quiere educar para un modelo empresarial, excluyente y concentrador de la riqueza en pocas manos, pues salen a las calles. No es casualidad que la UNAM no tenga ese tipo de problemas, se han negado a adoptar el “nuevo” modelo educativo y mantiene a su plantilla de docentes e investigadores sin afectarlos en sus derechos laborales. Pero estas son apenas las movilizaciones iniciales, hay partes del sistema educativo aún pasmadas pero que comienzan a resentir los efectos de esa reforma que ha hecho precaria la actividad docente y que busca “tecnificar” la enseñanza a costas de las disciplinas artísticas, filosóficas y humanísticas en general, que son las que le pueden dar razón y dirección al resto de los descubrimientos “científicos”. Por eso es importante la historia, para que no nos engañen con ideas viejas en envolturas nuevas, bien lo dice Eduardo Galeano en su Libro de los Abrazos: “Un sistema de desvínculos: para que los callados no se hagan preguntones, para que los opinados no se vuelvan opinadores. Para que no se junten los solos ni junte el alma sus pedazos. […] El sistema divorcia la emoción y el pensamiento, como divorcia el sexo y el amor, la vida íntima y la vida pública, el pasado y el presente. Si el pasado no tiene nada que decir al presente, la historia puede quedarse dormida, sin molestar, en el ropero donde el sistema guarda sus viejos disfraces. […] El sistema nos vacía la memoria, o nos llena la memoria de basura, y así nos enseña a repetir la historia en lugar de hacerla. Las tragedias se repiten como farsas, anunciaba la célebre profecía. Pero entre nosotros, es peor; las tragedias se repiten como tragedias.” Nos regresamos a la democracia procedimental sin lograr dotarla de contenido, es una democracia trianual, de nombre, sujeta a los caprichos de los nuevos virreyes y sus dóciles cortesanos que los adulan hasta marearlos y apoderarse de ellos. Por lo menos habrá la posibilidad de contrastar dos proyectos de nación, uno que se dobla a los intereses de los escasos poderosos, otro que privilegie los intereses mayoritarios y busque recuperar lo que queda del estado de bienestar. Hay que ser congruentes con nosotros mismos, ser conscientes de la dependencia con el entorno todavía amigable que nos permite sobrevivir y hasta disfrutar de la vida, evitando que se exploten las inseguridades inducidas por el consumismo y el conformismo. La felicidad no depende de devastar lo poco que nos queda, sino de establecer otro tipo de relaciones con los otros y con la naturaleza, tampoco hay que renegar de lo logrado: “No hemos evolucionado mucho desde que caímos del árbol. Debemos conservar el poco pulimento que hemos logrado tener. Hay que conservar la brida de educación que las generaciones anteriores lograron hacer pasar a las actuales; hay que conservar los logros de la cultura ―edificios, pinturas, música, libros, pensamientos― que penosamente se han ido acumulando en medio de la constante barbarie que es el recuento de nuestro recorrido humano. Hay que conservar la poca fineza que se nos ha ido sumando y que hace que no se pegue a las mujeres, no se abuse de los niños, no se mienta, no se robe, no se mate, porque todo eso “no se hace”. Y aquello que “no se hace” no necesita de argumentos… No se hace porque han quedado claras reglas básicas del bien y del mal. No es la moral burguesa sino la civilización humana la que merece ser conservada como la pupila de los ojos.” Ikram Antaki. Reflexiones en torno a El pasado a una Ilusión. Vuelta. Volumen 19. Número 228. Me uno a las lamentaciones por la desaparición del programa de Carmen Aristégui de las frecuencias radiofónicas queretanas, ya nos habíamos acostumbrado al periodismo crítico y de investigación.

sábado, 27 de septiembre de 2014

NI DESARROLLO, NI ÉTICA

Cumbre climática en la ONU. Espacio ideal para que los políticos se avienten discursos lucidores, reciban premios y reconocimientos de organizaciones que nadie conoce ni se sabe quién patrocina, toda la parafernalia necesaria para fingir que algo se hace haciendo nada. En las calles de Nueva York, sede de esa organización, más de 350 mil personas manifestando su exigencia porque se cambie el modelo desarrollista que nos está llevando al cambio climático acelerado en aras de un consumismo individualista sin ética ni solidaridad. En otras ciudades del planeta ocurren eventos semejantes de manera casi simultánea. Ejemplos sobran, veamos el más actual. La empresa tecnológica Apple lanza a la venta su más reciente equipo, con un sistema operativo supuestamente novedoso y los consumidores se lanzan a hacer largas filas para adquirirlo, al grado que se venden 10 millones de equipos en solo una semana, rompiendo con los pronósticos de la misma empresa. Pero la demanda no se debe a que los equipos anteriores ya no sirvan o dejaran de cumplir con su cometido, es el simple afán de querer distinguirse de los demás, comprando lo mismo que los demás. ¿Suena ilógico? Lo es. Nadie se detiene a pensar en las condiciones de trabajo de quienes armaron el aparatejo tan disputado, tal parece que aparecieron en las tiendas, ya metidos en su cajita, por generación espontánea. Pero no. La empresa subcontratada para producir los iPhone de Apple se encuentra en la ciudad China de Longhua, se llama Foxconn y fue motivo de un escándalo internacional por las malas condiciones de trabajo a que somete a sus trabajadores, a grado tal que desde 2010 registra una tasa de suicidios preocupante atribuida a las extenuantes jornadas de trabajo “un promedio de 12 horas por día recibiendo salarios denigrantes”, los mismos estudios revelan que una conducta extrema como el suicidio son “causados en su mayoría por la intensa explotación laboral y el aislamiento a que son sometidos” esos trabajadores (Genoveva Roldán Dávila coordinadora, La globalización del subdesarrollo en el mundo del trabajo. UNAM 2013). Por cierto. La hipótesis de la autora citada Genoveva Roldán, parece comprobarse con los datos disponibles de organizaciones internacionales como las mismas ONU, CEPAL, OIT, PNUD, y demás: a partir de la crisis económica del 2008, desaparece la ilusión de los países subdesarrollados de llegar al supuesto desarrollo, ahora los llamados países desarrollados están aplicando políticas económicas que llevan a hacer más precario el trabajo asalariado, esto es, bajar drásticamente hasta casi desaparecer la estabilidad laboral, los salarios dignos y suficientes, las pensiones y jubilaciones, el derecho a la vivienda, a la salud, a la diversión y esparcimiento, a las vacaciones, a jornadas laborales limitadas. Es decir, se está globalizando el subdesarrollo. Pero eso no lo queremos ver, seguimos en la absurda creencia de que el camino inevitable es el progreso sin detenernos a reflexionar en que estamos devastando irresponsablemente a la naturaleza, de la cual formamos parte y sin la cual no podemos vivir. Lo dijo acertadamente Ban Ki-moon “no podemos negociar con la naturaleza”. La crisis planetaria no apareció de la noche a la mañana, tiene siglos incubándose y forma parte de un sistema de pensamiento ampliamente extendido. El dominio y explotación de la naturaleza sin más límite que la ambición de unos cuantos tiene hasta bases filosóficas y religiosas apoyadas por un modelo “científico” de hacer las cosas. Pero eso habrá que abordarlo en otros textos. Por lo pronto pongámosle números a la crisis, además de los que hemos visto semanas atrás en estas mismas páginas y que se pueden encontrar en www.magazinedequeretaro.com.mx Desde hace más de treinta años estamos en la moda del capitalismo más salvaje que se ha visto en la historia de esta corriente económica, ese que algunos identifican mañosamente como neoliberal y que se esconde detrás de un falso respeto a las libertades individuales, para romper con el tejido social y atentar contra los derechos y seguridades de las mayorías. ¿Cómo podemos hablar de progreso, de justicia, de equidad en un planeta donde 85 personas tienen tanta riqueza como la mitad más pobre del mundo? A lo mejor conviene no saber que esa tendencia internacional de identificar reformas con movimiento, que se incrementó del 2008 a la fecha, ha dado como resultado la destrucción del Estado de Bienestar social sin que haya habido el crecimiento económico prometido. Los datos allí están, antes de los procesos reformistas recientes la tasa de crecimiento mundial era del 5.4 por ciento anual, a partir de la profundización de las reformas iniciadas con el “reaganomics” en los Estados Unidos y el “thatcherismo” en Inglaterra, con sus correspondientes imitadores en el resto de los países, como el salinismo en México, ese porcentaje bajó al 3.8 y sigue en picada, a pesar de los rescates bancarios y de los grandes corporativos financieros con recursos públicos que se convirtieron en deuda que todos tenemos que pagar, menos los beneficiados que no llegan ni al 1 por ciento de la población mundial. Como región a Latinoamérica tampoco le ha ido bien, hay que recordar que el salinismo y su afán reformista “coincide” con los últimos treinta años en que esta región no ha tenido crecimiento económico. Cifras recopiladas por la Dra. Genoveva Roldán y presentadas en su ponencia en el marco del Simposio Transdisciplinar del nivel Medios Superior, organizado por el Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro los días 22 y 23 de septiembre de este 2014. Estamos en una época definitoria para el futuro de la humanidad y no es exageración o ganas de adornarse, ya se anunciaba desde hace algunos años: existe la necesidad extrema de cambiar el modelo económico y los irracionales patrones de consumo. Hay que recuperar los valores negados por el colonialismo de todo tipo, ese que no se detiene a pensar en las formas modernas de esclavitud y explotación de amplias franjas de la población para satisfacer la ambición desmedida de unos cuantos; allí están los casos de las empresas mineras o petroleras a las que no les importa contaminar ríos y tierras, los gobernantes que construyen presas privadas o que privatizan las ya construidas para construir fraccionamientos “exclusivos” y excluyentes, a costa del abasto de poblaciones enteras, que utilizan la fuerza para detener a campesinos e indígenas que se atraviesan en sus planes, y lo mismo se repite, diario, miles de veces en todo el planeta.

viernes, 19 de septiembre de 2014

30 AÑOS APRENDIENDO

¿Recuerda su adolescencia, su primer enamoramiento, la primera vez que pensó en su futuro laboral o académico? Seguramente todas esas y más cosas importantes pasaron cuando transitaba de la secundaria a la preparatoria, por eso la etapa entre los 14 y los 18 años es importante, angustiante, recordable y hasta disfrutable. Dependerá de su contexto personal y familiar; en primer lugar, saber por qué tomó las decisiones que impactaron su vida hasta la actualidad, pero hay que agregar la situación del país en ese momento, ya que la forma y contenidos de lo que aprendimos tuvo que ver con el modelo educativo de su escuela, con la formación de sus profesores y la solidaridad o indiferencia de sus compañeros. Ahora recuerde o imagine, según sea el caso, que le tocó vivir aunque sea de lejecitos el fatídico y aleccionador octubre del 68. Repase las noticias contradictorias, los juegos verbales de los gobiernos y los principales medios de comunicación ―con sus valientes excepciones― para justificar la brutal represión contra el movimiento estudiantil que se originó, precisamente, en un pleito entre alumnos de las vocacionales 2 y 5 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena incorporada a la UNAM. No nos metamos en más detalles para no perder el hilo de la historia. Basta saber que tres años después la propia Universidad Nacional, producto de un necesario periodo de reflexión y convocatoria a sus principales directivos y científicos ―los coordinadores de Ciencias y Humanidades de la Universidad, Guillermo Soberón y Rubén Bonifaz Nuño; de los directores de las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias, Química y Ciencias Políticas y Sociales, Ricardo Guerra Tejeda, Juan Manuel Lozano, José F. Herrán y Víctor Flores Olea y del director de la Escuela Nacional Preparatoria, Moisés Hurtado G. respectivamente―, el rector Pablo González Casanova elaboró un plan para crear un sistema innovador que se denominó Colegio de Ciencias y Humanidades, aprobado por su Consejo Universitario el 26 de enero de 1971 y echado a andar el 12 de abril del mismo año con tres planteles: Vallejo, Azcapotzalco y Naucalpan. Como era de esperar, el gobierno federal con la presidencia de Luis Echeverría Álvarez, el mismo personaje que tiempo después y no sin dificultades sabríamos que “cocinó” y llevó a la práctica la represión y masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, respondería con su propio modelo, con la justificación, cierta además, de que había que atender la demanda que sobre ese nivel educativo estaba produciendo el egreso masivo de estudiantes de secundaria. Así nace el Colegio de Bachilleres como “un organismo público descentralizado del Estado creado por Decreto Presidencial el 26 de septiembre de 1973. Su objeto es ofrecer estudios de bachillerato a los egresados de la educación secundaria, en las modalidades escolarizada y no escolarizada.” http://www.cbachilleres.edu.mx/cbportal/index.php/component/content/article/278 Pronto este modelo fue adoptado por los gobiernos estatales a quienes les urgía tener su manera propia de enfrentar la demanda y no depender de los planes y programas de sus propias universidades públicas, generalmente más críticas de lo que quisieran, además, se compartiría parte del financiamiento con la federación, lo que evitaba presionar en exceso las exiguas arcas estatales. Tal fue el caso queretano, que a través de la legislatura local instituye la creación del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro (COBAQ) el 19 de julio de 1984 y que iniciaría su operación en septiembre de ese año, con instalaciones prestadas por la secundaria técnica 14 en Loma Bonita. http://cobaq.edu.mx/notas/2014/nota_71_14.html Dicen que “infancia es destino”, afortunadamente no es el caso aunque sí se guardan algunas características definitorias de su origen. No es lo mismo nacer como alternativa a los modelos educativos tradicionales, con la opinión y debate de expertos, que producto de decretos gubernamentales. No es lo mismo llegar a dirigir un sistema educativo mediante un proceso abierto a la comunidad y con la participación de docentes y estudiantes, que por la gracia del gobernador en turno. Pero los 30 años del COBAQ han servido para ir cambiando, para incrementar significativamente su cobertura hasta llegar a todos los municipios del estado con 60 planteles, más los que se acumulen, y atendiendo a casi 33 mil estudiantes. Los retos siguen siendo los mismos de su fundación, principalmente los expuestos en los dos primeros objetivos: “Propiciar la formación integral del estudiante, ampliando su educación en los campos de la cultura, la ciencia y la técnica; Crear en el alumno una conciencia crítica y constructiva que le permita adoptar una actitud responsable ante la sociedad”. Allí todavía quedamos debiendo porque su normatividad interna sigue siendo autoritaria y se practica lo que el subsecretario de educación media superior Dr. Rodolfo Tuirán, ubica como uno de los componentes principales de la deserción estudiantil: el culto a la norma, más si se usa como pretexto para impedir la creación o promoción de esa conciencia crítica tan necesaria en cualquier ser humano. En fin, hay que celebrar los 30 años del COBAQ asumiendo los retos de la educación del siglo XXI, proponiendo cambios como la Transversalidad del conocimiento, recordando a quienes dieron parte de su vida apostándoles a los muchachos, a su futuro, a sus ilusiones y esperanzas. No hay que ser mal agradecidos, por mi parte reitero lo escrito hace algunos años: “Un apunte final que no se puede dejar pasar, en la memoria histórica del Colegio de Bachilleres (COBAQ) publicada con motivo del 25 aniversario de esa institución educativa, la mezquindad impidió se reconociera la importancia de personajes como Bárbara Leticia Ruiz Barrios, de las fundadoras de ese sistema y de su Plantel 1. Aunque sea por este medio que sepa que muchos valoran lo que otros se empeñan en querer borrar de la historia.” http://bachomania.blogspot.mx/2010/02/un-pasado-para-nuestro-futuro.html

viernes, 12 de septiembre de 2014

RANCHO CHICO, INFIERNO GRANDE

Los problemas se acumulan y no alcanzan los recursos y los discursos políticos para resolverlos, cuando eso pasa es que algo anda mal. No, no hay lugar “ideal” para la terminal del Tren de Alta Velocidad (TAV), si se quiere que cumpla con los objetivos sin encarecer el traslado a la misma, sin entorpecer el tráfico de por sí complicado, sin afectar significativamente a los posibles vecinos, sin incrementar innecesariamente el tiempo de los usuarios para llegar y partir de la misma algunos se tendrán que sacrificar. ¿Habría manera de evitar o mitigar lo anterior? Sí, si tuviéramos gobernantes con visión de futuro, no simples administradores de lo que va quedando de una ciudad que añora la tranquilidad perdida hace no mucho, que se asombra de la pérdida acelerada de la calidad de vida, excepto para los que se trasladan en helicópteros o con escoltas que les abren camino. Pasa con los insuficientes drenes para capturar el agua de lluvia que encuentra los cauces naturales invadidos por construcciones indebidamente autorizadas; pasa con el lamentable sistema de transporte público ―ese que pomposamente llaman Red Q― diseñado para exprimir y maltratar al usuario; pasa con la “modernización” de vialidades viejas que a las pocas semanas de reinauguradas muestran sus graves carencias o falta de planeación, diseño y derroche ―como los “distribuidores viales” de 400 millones de pesos o más―; pasa con el nudo vial que se forma casi cualquier día y a cualquier hora para atravesar los Arcos de norte a sur; pasa cuando se permite que sean las “destructoras” constructoras que rajan calles y avenidas a capricho y sin intervención alguna de ingeniería de tránsito, maximizando los problemas sin más pretexto que “puedo, lo hago y me vale” ―como en la tortuosa entrada y subida a Lomas del Marqués y El Campanario; pasa con los anillos viales construidos con curvas con peraltes insuficientes, sin puentes peatonales, con pendientes pronunciadas y de bajada, mal iluminadas y nunca vigiladas que además desembocan en otras ya saturadas ―el fray Junípero Serra es buen ejemplo―; pasa con la carencia de imaginación para prever el crecimiento de una ciudad sujeta a los caprichos de las fraccionadoras, en fin, pasa en cualquier parte de la ciudad y en el momento menos pensado. Y es que a la clase política queretana ya le quedó grande el estado y sus principales núcleos urbanos, porque los problemas se replican en San Juan del Río y hasta en Jalpan. Donde se aplique el mismo modelo de subdesarrollo el resultado es y será el mismo. Se puede presumir lo que de por sí da el contexto sociopolítico de la entidad. Estando en el centro del país las principales autopistas y vías del ferrocarril pasan por aquí, lo que lo hace ideal para el establecimiento de industrias que requieren traer sus insumos y distribuir sus productos, por lo menos por vías terrestres. Es de los estados geográficamente más pequeños ―ocupa el lugar 27 en extensión territorial―, con apenas 18 municipios que se pueden recorrer en poco tiempo, no se compara con los 570 que tiene Oaxaca, tampoco con los 247,460 kilómetros cuadrados de Chihuahua; en población ocupa el lugar 22 con menos de 2 millones de habitantes con la mitad en su capital estatal. No se trata de minimizar al estado, sí de ponerlo en su justa dimensión, ya que considerando los indicadores nacionales parece que crecemos y nos desarrollamos no por la gracia y el talento de la tradicional y cerrada clase política ― “gobierno familiar” se le ha llamado―, y sí por su manejable tamaño e importancia de su ubicación geográfica, sobre lo que no se tuvo ni tiene ninguna influencia. Hace algunos ayeres notamos que una entidad pujante como la queretana no podía seguirse gobernando “como ranchito”, que hacían falta propuestas novedosas que atacaran los problemas antes de que se fueran presentando, que previeran y fueran audaces, que aprovecharan los talentos locales aunque no tuvieran apellidos “ilustres” o fueran no nacidos aquí, porque la “nacencia” nadie la escoge, es uno más de los muchos accidentes que poco vale la pena querer controlar. Pero esa clase política se resiste a renovarse, a perder el control sobre lo que considera su exclusiva propiedad y ve a los demás como extraños que vale despreciar por su acento, por las placas de sus automóviles que invaden las antes pacíficas calles queretanas, que atiborran sus centros comerciales, que les regatean los lugares de estacionamiento en el primer cuadro de las ciudades, que no les creen a sus domesticados medios de comunicación, que traen “costumbres raras” como el querer determinar libremente con quién se casan, que evidencian la falta de planeación y la poca imaginación para construir un estado incluyente y con visión de futuro. Quiérase o no, esté legislado o no, ya estamos en pleno periodo preelectoral y los nombres que aparecen son los mismos de siempre, con las frases huecas de siempre, con el complejo de superioridad de siempre. Se necesitan propuestas de desarrollo bien fundamentadas, que metan en orden a los intereses enquistados que son tradicionalmente conservadores porque particularmente les conviene, que integren a todos los talentos vengan de donde vengan, que no sean “amablemente” discriminadores y excluyentes. Urge una renovación de la clase política estatal porque “el ranchito” ya les creció.

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL CRISTAL CON QUE SE MIRA

Nuestra moderna mitología dicta que cualquier movimiento es un avance, eso no es cierto. La política mexicana está llena de chispeantes cuestionamientos al respecto, al grado de que se ha perdido la pista de a quién se le han ocurrido primero, ya no tienen derecho de autor. Desde el clásico “frente al abismo un paso adelante”, hasta el que pregona que “la reversa también es un cambio”. Pero se olvidan las advertencias y se piensa que no hay más camino que el que han seguido los otros, aunque se hayan ido al despeñadero. Los 22 meses del gobierno de Enrique Peña Nieto plantean más interrogantes que soluciones. Parece haber cierto agrado por el anuncio de los megaproyectos de desarrollo incluidos en el Programa Nacional de Infraestructura, más de 3 mil kilómetros en 47 nuevas autopistas, la construcción de una nueva terminal aérea en el D.F. con una inversión de 120 mil millones de pesos, la ampliación de los principales puertos del país, la construcción o ampliación de 4 líneas del Metro para conectarse con el Estado de México, los trenes de alta velocidad (TAV) para conectar la ciudad de México con Toluca y Querétaro, el transpeninsular y demás obras allí proyectadas; sólo queda la duda, si estos son los proyectos que van a “mover a México” ¿para qué querían las reformas si no son necesarias para hacer todo esto? A alguien le están dando gato por liebre. La somera revisada a ese programa plantea otra interrogante ¿de dónde saldrán los recursos para construir todo eso? Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria advierte: “Pareciera que el tema que este gobierno ya sacrificó es que vamos a tener que seguir adquiriendo deuda en los próximos años. Difícilmente el gobierno va a cumplir con todo lo que dijo sin recurrir a déficit importantes en lo que resta del sexenio”. El artículo de Martha Martínez sobre economía en el suplemento Forma y Fondo del diario Reforma del 31 de agosto, recurre a diversas fuentes para sostener las siguientes cifras comparativas: El poder adquisitivo del ingreso laboral de las familias era de 1,592 pesos mensuales en el IV trimestre del 2012, pero en el II trimestre del 2014 había disminuido a 1,516. Mientras, la tasa de desocupación en diciembre del 2012 era de 4.47 por ciento, en julio del 2014 había aumentado a 5.47%. También encuentra que a la par que los ingresos laborales familiares bajan, el costo de la canasta básica ha subido de 1,159 en diciembre del 2012 a 1,232 en julio del 2014. La justificación oficial parece ser que los dos primeros años del sexenio se dedicaron a “quitarle el freno” a la economía del país, pero sin preocuparse por echarle gasolina al motor, producto que además sigue aumentando de precio cada mes sin que se vea a dónde se van esos recursos, porque el diferencial con los precios internacionales de la gasolina nos dice que ya nos salen debiendo. La numeralia ciudadana suele ser cruel, principalmente porque se fija en la mención de términos que a los políticos no les importan, o viceversa. Por ejemplo, encuentran que se menciona 46 veces la palabra reformas y una sola vez la palabra corrupción, como si este último tema no fuera preocupante y urgente para el mexicano común y corriente. Obvio, para los políticos y empresarios que los rodean como rémoras no lo es. http://aristeguinoticias.com/0309/mexico/ciudadanos-y-corrupcion-mencionados-solo-una-vez-en-informe-de-epn/ Pero la numeralia oficial tampoco sale bien librada, lo que se presenta de forma triunfal revela un país muy desigual y con enormes carencias: “En 2014, la Cruzada (contra el hambre) llega a mil 12 municipios, 607 más que hace un año. Con la Tarjeta Sin Hambre, 595 mil familias adquieren con descuentos especiales en las tiendas DICONSA. Ahora hay mil 945 tiendas DICONSA adicionales y mil 582 distribuidoras de leche LICONSA. El Programa de Desarrollo Humano Oportunidades beneficia a 6.1 millones de familias, 255 mil más que al inicio de la administración.” Y todo para que sepamos que, a final de cuentas, la pobreza no solo no se reduce, si no que se incrementa, http://www.presidencia.gob.mx/numeros-y-cifras-del-segundo-informe-de-gobierno/ Puros programas asistencialistas que atienden los síntomas y no las causas, con los que políticos y grandes empresarios están de acuerdo porque se mantiene a la población controlada políticamente, evita que estallen conflictos sociales y permite la existencia de los privilegios fiscales que tanto disfrutan, los ricos no los pobres. El documento anterior “Escrito por Staff Presidencia” comienza con las cifras relativas al combate a la delincuencia, donde se empeñan en presentar datos que el ciudadano no siente en su vida cotidiana: “84 de los 122 delincuentes más peligrosos, ya NO representen (sic) una amenaza para la sociedad”. ¿Entonces por qué estamos como estamos? Si a eso le sumamos la información de la reunión de los capos de los principales cárteles por rumbos coahuilenses para llegar a acuerdos y repartirse nuevamente el territorio nacional, el panorama no se ve nada bien. Pareciera que la presunta disminución en los índices delincuenciales se debe más a una reorganización del crimen organizado que a la efectividad de los esfuerzos gubernamentales para recuperar las plazas perdidas. Allí están los casos paradigmáticos de un Mireles detenido y encarcelado, y un “papá pitufo” y un “americano” como jefes de seguridad comunitaria. De la mal llamada reforma educativa ni hablar, su implementación ha provocado que miles de niños y jóvenes no tengan profesores y estén perdiendo horas de clase sin que parezca importarle a nadie, a final de cuentas se hará otra simulación para tapar los huecos. Los símbolos también cuentan, ver a Peña Nieto flanqueado por dos dirigentes parlamentarios de la izquierda perredista pesa y levanta cuestionamientos sobre el tipo de oposición que padecemos, también el uso del Zócalo del país como simple estacionamiento, porque no es cualquier lugar, es al centro del universo en la mitología azteca ¿cómo pedir que se respete si ni la misma presidencia del país lo hace? Habrá opiniones de todo tipo, las mayoritarias se revelan en las encuestas de popularidad y aceptación que no resultan agradables al círculo presidencial y a las que nos referimos en este espacio en números anteriores de Magazine; sí valdría la pena mencionar que mientras el ciudadano común y corriente, ese que solo se menciona una vez en el informe de gobierno, no sienta una mejoría en su calidad de vida, en su ingreso laboral familiar, en su expectativa de que sus hijos vivan mejor que él, reformas podrán ir y venir, pero el rechazo al triunfalismo como forma de gobierno seguirá proyectando su sombra.