El poder ha cambiado de manos pero no de horizonte. Los partidos han pasado de la oposición al gobierno y del gobierno a la oposición sin que haya aparecido una idea distinta de lo político. Esa noción hermana a los partidos que han ocupado la presidencia en las últimas décadas. El nuevo partido gobernante ha resultado el mejor discípulo de su antecesor, mientras los priistas mantienen fidelidad por sí mismos. Ambos rinden culto a la tradición. Su imaginación es presa de sus lealtades y de sus temores. Se aferran a la herencia como si no hubiera opción, como si cualquier innovación fuera un precipicio. La democracia es el gobierno de los vivos, dijo Thomas Paine. La nuestra no es el reino de la vida, sino el imperio de los indolentes. Jesús Silva-Herzog Márquez. 23 de Octubre 2009.
A pesar de los pesares, con todo y que la política a la mexicana está desprestigiada porque pasan cosas que no deben suceder y no pasa nada, parece que no hay otro camino. Estas sociedades masivas por su tamaño, por su número, por los recursos que consumen y por las necesidades que deben satisfacer requieren de invenciones humanas que la vuelvan gobernable.
Se supone que la política debe cumplir con esa misión, pero como dirían los gurús de la calidad, el saber qué hacer implica saber a donde se quiere llegar, tener esa visión, un proyecto de país que sea incluyente, igualitario, que dé las mismas oportunidades y acceso a sistemas eficaces de salud, educación, vivienda y garantizando el acceso a todos los servicios públicos que Usted ya conoce.
Pero este país hace buen rato que navega sin rumbo que lo guíe, se está a merced de los vientos y de los sabotajes internos, de esos que les conviene que no se llegue a ninguna parte porque de llegar a algún puerto los meterían a la cárcel por andar de polizontes o traficando con mercancías prohibidas.
Mejor dejemos las metáforas marinas, total, Querétaro no tiene acceso al mar y sus cuerpos de agua son ínfimos y están gravemente contaminados.
Bueno, pues la política mexicana no está funcionando, al momento de escribir este texto no hay una definición total, ya sabemos que se incrementa la carga impositiva a cigarros, cerveza y sorteos, pero del resto de los impuestos no hay acuerdo, ni el PRI, ni el PAN ni el gobierno calderonista quieren asumir el costo político de votar a favor de incrementos en los impuestos porque todos sabemos que las propuestas de nuestro rozagante secretario de hacienda van en contra de la lógica y de las teorías económicas modernas; que van a provocar más desigualdad y pobreza, más desempleo y desesperación.
El salario miserable ya no alcanza para el transporte de los niños y jóvenes a la escuela, las deserciones por motivos económicos se incrementan, la solución no es más subsidios disfrazados de becas, sí lo es más empleos, salarios dignos, vida de calidad.
Pero como lo advierte Silva-Herzog, la política mexicana es la de la inmovilidad, la de no tocar intereses poderosos, la de beneficiar a unos a costa de todos. Hay temor y falta de audacia para hacer algo diferente por motivos diferentes.
Ese pasmo no sólo es típico de la administración federal, ya permeó los gobiernos estatales y municipales, donde hay alternancia en algunos nombres, en el color de las patrullas y del equipamiento público, pero faltan las ideas nuevas, las acciones audaces, que se note que estamos vivos.
El “imperio de los indolentes” ya no nos sirve a los ciudadanos. Allí están como muestra los miles de correos electrónicos protestando contra el incremento de esos impuestos, las convocatorias a organizarse, a no dejar pasar sin costo político esas decisiones que nos lastiman y protegen privilegios, la amenaza cierta y válida de ejercer el poder del voto las veces que sean necesarias, hasta que la clase política entienda que no tiene seguro el futuro. Pero la simple protesta y el desquite no es suficiente, hay que producir acuerdos, de esos que huelen a futuro, de esos que nos movilizan para lograr algo: un mejor país, más igualitario, para vivirlo y disfrutarlo todos.
Y es que no hay vergüenza ni decencia ni sanciones. Cualquier gobernante con algo de ética renunciaría si le dijeran que todos los indicadores apuntan a que su forma de gobernar ha producido más pobreza, más desempleo y peores condiciones de vida para sus gobernados, pero aquí no, aquí buscan a quien echarle la culpa y siguen haciendo lo mismo.
¿Cómo está eso de que varios gobiernos municipales queretanos se encontraron con que no había dinero ni para salarios, liquidaciones y aguinaldos? ¿No hay sanciones contra esos exmunícipes, tesoreros, regidores, diputados y alta burocracia que planeó mal, que aceptó irregularidades, que gastó mal, que derrochó, que desvió presupuesto público a campañas electorales de su partido? ¿Cómo está eso de que no se terminaron las obras públicas presupuestadas y que hasta se debe dinero a proveedores? ¿A quién le importa que el Arq. Covarrubias haya dejado un caos en el acceso a Bolaños, Rancho San Antonio, El Campanario y Lomas del Marqués, o los tumbos en la construcción del centro cultural y de convenciones, o el desinflado dragón azul que terminó quemado, políticamente, con su propio fuego? ¿No hay sanciones? ¿Brincan de puestos? ¿Amenazan con regresar?
Esos poco más de mil millones de pesos que se consiguieron para poner a flote a los municipios mal administrados podrían estarse utilizando en otras cosas socialmente más productivas, no es dinero de la cartera del presidente o de su secretario de hacienda, es producto de nuestro trabajo y que se nos quita vía impuestos. No debiera ser para mantener y sacar de apuros a los indolentes. Su impunidad nos cuesta a todos.
sábado, 31 de octubre de 2009
sábado, 24 de octubre de 2009
NO MÁS RETROCESOS
Joaquín Córdova Rivas
Como si no fuera suficiente con las broncas que tenemos encima, seguimos bordando sobre temas históricamente superados. No basta con la excesiva crueldad de los ejecutados, ahora mutilados, cercenados y colgados. No basta con las guerras internas en que se han convertido los procesos electorales hasta del municipio más pequeño y apartado, no basta con el terror que infunden con la reforma fiscal, que cuida los regímenes especiales de las grandes empresas y le va a hincar el diente a los contribuyentes cautivos, que son los que menos tienen. Ahora hay que sumarle, al menos, dos problemas más.
Comencemos con la importante elección del nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, esos que les estorban a los que quisieran imponer su muy particular noción de orden a costa de los derechos de los demás, aunque digan lo contrario.
Aquí hemos argumentado que un gobierno y unas instituciones laicas son la mejor defensa de la libertad religiosa y de creencias, que no se vale que supuestas mayorías automáticas quieran arrasar con las supuestas minorías, castigarlas y desaparecerlas utilizando los mecanismos del Estado, que la competencia para conseguir adeptos se mantenga en el ámbito personal y no envenene las relaciones sociales y las instituciones que deben garantizar una educación, salud, cultura, entretenimiento y demás para todos, sin distingos, sin preferencias o prejuicios.
Bien, pues hay algunos que siguen a contracorriente, el señor Hugo Valdemar que trabaja como vocero de la Arquidiócesis de México anuncia su veto a uno de los candidatos a dirigir la CNDH, se lanza, a nombre de esa organización porque no habló a nombre propio, en contra del expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal el señor Emilio Álvarez Icaza. La intolerancia se come hasta a los de casa. Y es que Emilio Álvarez Icaza es hijo de quien fuera un importante dirigente social del catolicismo, de los poquísimos que asistiera, sin haber hecho votos en alguna orden religiosa, porque dirigía el Consejo Mundial de Laicos, a importantes reuniones en el Vaticano que resultaran definitorias en la inclinación social de una iglesia que seguía mirando a Europa e ignorando a América y África. José Álvarez Icaza padre fue pionero en defensa de los derechos humanos en México, fundador del Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) que naciera ligado a la cúpula católica y que después se fuera independizando para tener una mayor autoridad moral y credibilidad, precisamente en una sociedad laica donde las intolerancias religiosas se presentaban con particular crudeza en lugares que ningún medio de comunicación alcanzaba a cubrir.
Tan cercano era Don José a la cúpula eclesiástica católica que las crónicas de la época reconocen que: “Fueron amigos desde el Concilio Vaticano II. Desayunaron juntos a lo largo de cinco años en el restaurante La Carbonara, en Campo di Fiori, en el Vaticano, durante los años que José Alvarez Icaza fungió como director de la Comisión Vida de la Familia y el entonces obispo de Cracovia, Karol Wojtyla, era su asistente eclesiástico. Eran los años 60, durante el pontificado de Juan XXIII”. Pero la cercanía se rompe cuando al obispo polaco se le nombra Papa y ocurre la Asamblea General del Episcopado Latinoamericano: "En Puebla se instalaron severas medidas para que no fueran molestados los obispos en sus deliberaciones -escribió Alvarez Icaza en su reseña sobre ese encuentro-. Y así una gran cantidad de personas que habían acudido a esa ciudad para plantear sus cuestiones a los obispos, quedaban frustradas. Para entonces ya no era miembro del Consejo de Laicos y sólo tuve un acceso muy precario a la asamblea, como periodista. Montamos entonces una agencia alternativa de prensa de la asamblea (Extramuros) que recogió toda la riqueza que los laicos querían hacer llegar a sus obispos, lo cual finalmente pudimos conseguir. Y así, por un medio indirecto y a través de los medios de comunicación, se pudo incidir en el documento final de Puebla. Los laicos participantes en esta aventura debimos soportar toda suerte de agresiones...¡Ni modo!"
El periodista Gerardo Galarza relaciona la trayectoria de ambos personajes: “Supongo que don Pepe, el único laico junto con su esposa que asistió al Concilio Vaticano II, también dirigente de aquel Movimiento Familiar Cristiano, luego miembro e integrante de la dirección nacional del inolvidable Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), el mismo quien transitó del “cristianismo, sí; comunismo, no” a acompañar a los comunistas mexicanos a la Basílica de Guadalupe, deberá estar orgulloso del informe que el presidente de la CDHDF rindió sobre los hechos de la News Divine”.
Cualquiera de los dos Álvarez Icaza sabe y sabía que la libertad religiosa no podía disfrazarse de una falsa libertad de expresión, que esa libertad es exclusiva de los individuos no de las corporaciones, sean estas empresariales, religiosas o del tipo que sean. Que para promover las creencias hay lugares, formas y mecanismos específicos a los que todos deben ajustarse para no favorecer, desde el poder político, a alguno. Si algo ha demostrado la historia es que las teocracias son lo peor que nos ha pasado y nos puede pasar. Por eso no se vale enarbolar vetos en asuntos que no les corresponden, hay que avanzar, no retroceder.
El otro asunto que no es menos importante, es el de las influenzas, el de los contagios virales que con los cambios de temperatura bruscos, característicos de la época, se han disparado y desnudado al sistema de salud mexicano, mal preparado y que sigue dando tumbos con el costo de muertes innecesarias, de costos económicos elevados por las ausencias de trabajadores y estudiantes. El fin de semana nos enteramos que el secretario de salud calculaba que llegaría a 300 el número de muertos por la influenza A H1N1 cuando la cifra, comprobada, es de 263. Pero esas cifras no cuadran. Sólo se manda a comprobación un tercio de los casos sospechosos porque son tantos que no tiene caso examinarlos todos. Sabemos que nuestros hospitales y clínicas públicas no tienen la capacidad para atender lo que se viene, que los casos graves serán tantos que no habrá forma de atenderlos a todos como se requiere, no hay camas suficientes, no hay respiradores, no hay médicos, no hay enfermeras, no hay especialistas. En Querétaro se está planeando rentar clínicas y hospitales para suplir las carencias. Y finalmente, corroborar que los resultados de los análisis para confirmar la presencia del virus, en el organismo de algún desafortunado queretano, es de dos semanas porque aquí no hay forma de llevar a cabo esos exámenes, sin que exista mecanismo alguno, pensado e implementado, para dar esa información a los enfermos, es decir, ni siquiera los que presentan los síntomas sabrán si tuvieron influenza y de qué tipo. Ni siquiera los inmunizados sabrán que lo son y seguirán viviendo con temor.
Joaquín Córdova Rivas
Como si no fuera suficiente con las broncas que tenemos encima, seguimos bordando sobre temas históricamente superados. No basta con la excesiva crueldad de los ejecutados, ahora mutilados, cercenados y colgados. No basta con las guerras internas en que se han convertido los procesos electorales hasta del municipio más pequeño y apartado, no basta con el terror que infunden con la reforma fiscal, que cuida los regímenes especiales de las grandes empresas y le va a hincar el diente a los contribuyentes cautivos, que son los que menos tienen. Ahora hay que sumarle, al menos, dos problemas más.
Comencemos con la importante elección del nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, esos que les estorban a los que quisieran imponer su muy particular noción de orden a costa de los derechos de los demás, aunque digan lo contrario.
Aquí hemos argumentado que un gobierno y unas instituciones laicas son la mejor defensa de la libertad religiosa y de creencias, que no se vale que supuestas mayorías automáticas quieran arrasar con las supuestas minorías, castigarlas y desaparecerlas utilizando los mecanismos del Estado, que la competencia para conseguir adeptos se mantenga en el ámbito personal y no envenene las relaciones sociales y las instituciones que deben garantizar una educación, salud, cultura, entretenimiento y demás para todos, sin distingos, sin preferencias o prejuicios.
Bien, pues hay algunos que siguen a contracorriente, el señor Hugo Valdemar que trabaja como vocero de la Arquidiócesis de México anuncia su veto a uno de los candidatos a dirigir la CNDH, se lanza, a nombre de esa organización porque no habló a nombre propio, en contra del expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal el señor Emilio Álvarez Icaza. La intolerancia se come hasta a los de casa. Y es que Emilio Álvarez Icaza es hijo de quien fuera un importante dirigente social del catolicismo, de los poquísimos que asistiera, sin haber hecho votos en alguna orden religiosa, porque dirigía el Consejo Mundial de Laicos, a importantes reuniones en el Vaticano que resultaran definitorias en la inclinación social de una iglesia que seguía mirando a Europa e ignorando a América y África. José Álvarez Icaza padre fue pionero en defensa de los derechos humanos en México, fundador del Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) que naciera ligado a la cúpula católica y que después se fuera independizando para tener una mayor autoridad moral y credibilidad, precisamente en una sociedad laica donde las intolerancias religiosas se presentaban con particular crudeza en lugares que ningún medio de comunicación alcanzaba a cubrir.
Tan cercano era Don José a la cúpula eclesiástica católica que las crónicas de la época reconocen que: “Fueron amigos desde el Concilio Vaticano II. Desayunaron juntos a lo largo de cinco años en el restaurante La Carbonara, en Campo di Fiori, en el Vaticano, durante los años que José Alvarez Icaza fungió como director de la Comisión Vida de la Familia y el entonces obispo de Cracovia, Karol Wojtyla, era su asistente eclesiástico. Eran los años 60, durante el pontificado de Juan XXIII”. Pero la cercanía se rompe cuando al obispo polaco se le nombra Papa y ocurre la Asamblea General del Episcopado Latinoamericano: "En Puebla se instalaron severas medidas para que no fueran molestados los obispos en sus deliberaciones -escribió Alvarez Icaza en su reseña sobre ese encuentro-. Y así una gran cantidad de personas que habían acudido a esa ciudad para plantear sus cuestiones a los obispos, quedaban frustradas. Para entonces ya no era miembro del Consejo de Laicos y sólo tuve un acceso muy precario a la asamblea, como periodista. Montamos entonces una agencia alternativa de prensa de la asamblea (Extramuros) que recogió toda la riqueza que los laicos querían hacer llegar a sus obispos, lo cual finalmente pudimos conseguir. Y así, por un medio indirecto y a través de los medios de comunicación, se pudo incidir en el documento final de Puebla. Los laicos participantes en esta aventura debimos soportar toda suerte de agresiones...¡Ni modo!"
El periodista Gerardo Galarza relaciona la trayectoria de ambos personajes: “Supongo que don Pepe, el único laico junto con su esposa que asistió al Concilio Vaticano II, también dirigente de aquel Movimiento Familiar Cristiano, luego miembro e integrante de la dirección nacional del inolvidable Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), el mismo quien transitó del “cristianismo, sí; comunismo, no” a acompañar a los comunistas mexicanos a la Basílica de Guadalupe, deberá estar orgulloso del informe que el presidente de la CDHDF rindió sobre los hechos de la News Divine”.
Cualquiera de los dos Álvarez Icaza sabe y sabía que la libertad religiosa no podía disfrazarse de una falsa libertad de expresión, que esa libertad es exclusiva de los individuos no de las corporaciones, sean estas empresariales, religiosas o del tipo que sean. Que para promover las creencias hay lugares, formas y mecanismos específicos a los que todos deben ajustarse para no favorecer, desde el poder político, a alguno. Si algo ha demostrado la historia es que las teocracias son lo peor que nos ha pasado y nos puede pasar. Por eso no se vale enarbolar vetos en asuntos que no les corresponden, hay que avanzar, no retroceder.
El otro asunto que no es menos importante, es el de las influenzas, el de los contagios virales que con los cambios de temperatura bruscos, característicos de la época, se han disparado y desnudado al sistema de salud mexicano, mal preparado y que sigue dando tumbos con el costo de muertes innecesarias, de costos económicos elevados por las ausencias de trabajadores y estudiantes. El fin de semana nos enteramos que el secretario de salud calculaba que llegaría a 300 el número de muertos por la influenza A H1N1 cuando la cifra, comprobada, es de 263. Pero esas cifras no cuadran. Sólo se manda a comprobación un tercio de los casos sospechosos porque son tantos que no tiene caso examinarlos todos. Sabemos que nuestros hospitales y clínicas públicas no tienen la capacidad para atender lo que se viene, que los casos graves serán tantos que no habrá forma de atenderlos a todos como se requiere, no hay camas suficientes, no hay respiradores, no hay médicos, no hay enfermeras, no hay especialistas. En Querétaro se está planeando rentar clínicas y hospitales para suplir las carencias. Y finalmente, corroborar que los resultados de los análisis para confirmar la presencia del virus, en el organismo de algún desafortunado queretano, es de dos semanas porque aquí no hay forma de llevar a cabo esos exámenes, sin que exista mecanismo alguno, pensado e implementado, para dar esa información a los enfermos, es decir, ni siquiera los que presentan los síntomas sabrán si tuvieron influenza y de qué tipo. Ni siquiera los inmunizados sabrán que lo son y seguirán viviendo con temor.
domingo, 18 de octubre de 2009
NOSTALGIA
Nos falta publicar más seguido pero no es por carencia de ganas. A final de cuentas somos el reflejo de lo que sucede en una comunidad que tiene que recuperar los hábitos de lectura y escritura. En algún momento se perdió ese eslabón que unía la lectura con la imaginación, pasó lo que alcanzó a ver con la inteligencia Giovanni Sartori, nos convertimos en una especie exclusivamente visual y nuestro cerebro dejó de ejercitar esas habilidades que, antes, nos hicieron desarrollarnos y diferenciarnos del resto de los animales. Ahora no creemos en nada si no lo vemos con los ojos, sin darnos cuenta que son muy limitados, que la realidad que alcanzan a sentir es la que tenemos cerquita y que también nos pueden engañar.
Leer es conocer con la imaginación a través de las palabras. Para eso las inventamos, para apropiarnos del mundo que nos rodea y del que podemos construir sin necesidad de lo material, porque lo material nos limita, nos regresa cientos de años en la historia y nos hunde en la oscuridad de la ignorancia. Dicen los optimistas que lo visual dará como resultado una nueva cultura, que las tecnologías y los medios de comunicación masiva suplirán esos esquemas mentales que presupone el cognoscitivismo y que son producto de miles de años, pero una realidad inventada por “alguien” nunca será la misma que la lograda por uno mismo. ¿Cómo apreciar la vida si uno sólo se deja arrastrar por ella?
La escritura es el paso siguiente a la lectura. Nos volvemos audaces. Queremos comunicar –hacer común--, ese mundo que nos creamos, porque es un verdadero acto de creación, queremos compartirlo para que otros lo conozcan y nos dejen entrar en los de ellos. No nos conformamos con un universo, preferimos la variedad del multiverso. Vivir en muchos mundos de forma simultánea, porque podemos hacerlo, porque el tiempo se nos acaba, porque somos finitos.
Leer es conocer con la imaginación a través de las palabras. Para eso las inventamos, para apropiarnos del mundo que nos rodea y del que podemos construir sin necesidad de lo material, porque lo material nos limita, nos regresa cientos de años en la historia y nos hunde en la oscuridad de la ignorancia. Dicen los optimistas que lo visual dará como resultado una nueva cultura, que las tecnologías y los medios de comunicación masiva suplirán esos esquemas mentales que presupone el cognoscitivismo y que son producto de miles de años, pero una realidad inventada por “alguien” nunca será la misma que la lograda por uno mismo. ¿Cómo apreciar la vida si uno sólo se deja arrastrar por ella?
La escritura es el paso siguiente a la lectura. Nos volvemos audaces. Queremos comunicar –hacer común--, ese mundo que nos creamos, porque es un verdadero acto de creación, queremos compartirlo para que otros lo conozcan y nos dejen entrar en los de ellos. No nos conformamos con un universo, preferimos la variedad del multiverso. Vivir en muchos mundos de forma simultánea, porque podemos hacerlo, porque el tiempo se nos acaba, porque somos finitos.
sábado, 17 de octubre de 2009
DETRÁS DEL DISCURSO
De plano el tema es la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, en plena crisis económica, metidos en el rechazo al plan de incremento de impuestos de un poco imaginativo e ineficaz Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, cuando la estrategia de guerra contra el narcotráfico está haciendo agua por todos lados, se abre un nuevo frente.
Vamos a los argumentos expresados en el discurso presidencial a ver qué encontramos: “Los recursos que recibía Luz y Fuerza del Centro (LFC) se destinaban no a mejorar la calidad del servicio, sino a pagar privilegios y prestaciones onerosas de carácter laboral, además de que las decisiones de operación de la empresa obedecían a las preocupaciones e intereses del sindicato” Si existían esos “privilegios”, que es lo más seguro ¿con quién se pactaron y por qué? ¿Sólo se beneficiaban los trabajadores o alguien más? Pero además preocupa el fuerte tufo antisindical, en el sentido de que se descalifica que los trabajadores puedan organizarse para defenderse de forma más efectiva frente al capital expresado en los intereses de los empresarios, de los accionistas, que buscan los rendimientos mayores a costa de lo que sea, aunque eso sea la calidad de vida y un ingreso digno de cientos o miles de familias. ¿Qué los trabajadores no pueden aspirar a organizarse para tener buenas condiciones de trabajo, vivir bien sólo debe ser aspiración de empresarios, políticos y narcotraficantes? ¿No se va a castigar a los directores y funcionarios que permitieron que esa empresa pública cayera en la ineficiencia y en la insolvencia?
Calderón enfatizó que el servicio eléctrico no se privatiza, de ninguna manera; ni en el centro del país ni en ninguna otra parte, y que las indemnizaciones a los trabajadores se darán conforme a la Ley Federal del Trabajo y al contrato colectivo, con un bono adicional a las prestaciones establecidas ¿entónces? Si las prestaciones eran onerosas dar un bono extra suena contradictorio. Es como denunciar a alguien porque me está pegando y retirar la denuncia a cambio de darle la oportunidad de pegarme otra vez. Hay otra cosa que está surgiendo con los días, Luz y Fuerza del Centro era el concesionario de una red de fibra óptica con capacidad de transmisión de datos suficiente como para abarcar electricidad, telefonía, internet y televisión. Misma que se quiere privatizar.
Definitivamente había que hacer algo con esa empresa, desde hace años era insolvente y no se modernizaba, se trabaja con equipos obsoletos e incapaces de dar un servicio eficiente y con una demanda en continuo ascenso. Simplemente manteniéndola como estaba: “Este año era necesario un presupuesto de más de 42 mil millones de pesos, además del dinero que la empresa cobra a los usuarios a través de las tarifas de luz. Cantidad equivalente al presupuesto del Programa de Oportunidades, o que duplica los recursos que se entregan a la Universidad Nacional Autónoma de México”. A ver, ahorrándose esa lana ¿existe el compromiso de destinarle más dinero a esos dos rubros, o fue simplemente para comparar sin que exista compromiso de por medio? Pero además hay otras instancias u organismos financieros que consumen y seguirán requiriendo mayores recursos ¿cuánto cuesta el IPAB-FOBAPROA, también se va a liquidar? ¿Y las cúpulas de los sindicatos de PEMEX, del SNTE?
“Lo peor de todo es que las pérdidas económicas venían aumentando año con año hasta hacerse impagables. Para seguir manteniendo a la empresa hubiera sido necesario subir desproporcionadamente las tarifas eléctricas o aumentar constantemente los impuestos”. El argumento no convence, las tarifas que maneja la CFE resultan impagables para muchos negocios pequeños y para gran número de familias que gracias al mal manejo de la economía nacional han caído en la pobreza ¿qué miscelánea chiquita, de esas de barrio o de pueblo, aguanta un pago bimestral de más de 3 mil pesos de energía eléctrica? ¿Cuántas familias, en varios estados del país se están organizando para enfrentar los incrementos abusivos y las prácticas “comerciales” de la CFE que criminaliza el no pago?
Se dijo también que “en poco tiempo LFC no hubiera podido pagar ni siquiera sus propias jubilaciones, además de que el número de trabajadores seguía creciendo no porque lo necesitara el servicio eléctrico, sino porque así lo exigía el contrato colectivo de trabajo”. ¿Quiénes firmaron esos contratos colectivos de trabajo, a poco los dirigentes sindicales se mandaban solos, allí no hay responsabilidades qué fincar?
Definitivamente hay que legislar para que cualquier tipo de organización tenga mecanismos transparentes y rutinarios de elección de dirigentes, que se prohíba la reelección y el brincoteo de una posición a otra, que se sepa en qué se gastan las cuotas sindicales y en qué se usa el patrimonio de sus integrantes, pero allí no le quieren entrar.
Podemos seguir con varias citas textuales y por varios párrafos más pero parece ser suficiente, el discurso oficial es incongruente porque además no se avanza por la vía de garantizar el respeto a las organizaciones sindicales, ciudadanas, de vecinos, de consumidores y otras muchas que existen a pesar de los intentos rudos por ignorarlas, desprestigiarlas y desaparecerlas al costo que sea. Estos gobiernos neoliberales insisten en pulverizar el tejido social sin importarle los costos en el corto y largo plazos, con una visión y un mensaje elitista: las buenas condiciones de trabajo, los salarios dignos, las ventajas de estar organizados sólo son para los empresarios, los políticos y la delincuencia.
Vamos a los argumentos expresados en el discurso presidencial a ver qué encontramos: “Los recursos que recibía Luz y Fuerza del Centro (LFC) se destinaban no a mejorar la calidad del servicio, sino a pagar privilegios y prestaciones onerosas de carácter laboral, además de que las decisiones de operación de la empresa obedecían a las preocupaciones e intereses del sindicato” Si existían esos “privilegios”, que es lo más seguro ¿con quién se pactaron y por qué? ¿Sólo se beneficiaban los trabajadores o alguien más? Pero además preocupa el fuerte tufo antisindical, en el sentido de que se descalifica que los trabajadores puedan organizarse para defenderse de forma más efectiva frente al capital expresado en los intereses de los empresarios, de los accionistas, que buscan los rendimientos mayores a costa de lo que sea, aunque eso sea la calidad de vida y un ingreso digno de cientos o miles de familias. ¿Qué los trabajadores no pueden aspirar a organizarse para tener buenas condiciones de trabajo, vivir bien sólo debe ser aspiración de empresarios, políticos y narcotraficantes? ¿No se va a castigar a los directores y funcionarios que permitieron que esa empresa pública cayera en la ineficiencia y en la insolvencia?
Calderón enfatizó que el servicio eléctrico no se privatiza, de ninguna manera; ni en el centro del país ni en ninguna otra parte, y que las indemnizaciones a los trabajadores se darán conforme a la Ley Federal del Trabajo y al contrato colectivo, con un bono adicional a las prestaciones establecidas ¿entónces? Si las prestaciones eran onerosas dar un bono extra suena contradictorio. Es como denunciar a alguien porque me está pegando y retirar la denuncia a cambio de darle la oportunidad de pegarme otra vez. Hay otra cosa que está surgiendo con los días, Luz y Fuerza del Centro era el concesionario de una red de fibra óptica con capacidad de transmisión de datos suficiente como para abarcar electricidad, telefonía, internet y televisión. Misma que se quiere privatizar.
Definitivamente había que hacer algo con esa empresa, desde hace años era insolvente y no se modernizaba, se trabaja con equipos obsoletos e incapaces de dar un servicio eficiente y con una demanda en continuo ascenso. Simplemente manteniéndola como estaba: “Este año era necesario un presupuesto de más de 42 mil millones de pesos, además del dinero que la empresa cobra a los usuarios a través de las tarifas de luz. Cantidad equivalente al presupuesto del Programa de Oportunidades, o que duplica los recursos que se entregan a la Universidad Nacional Autónoma de México”. A ver, ahorrándose esa lana ¿existe el compromiso de destinarle más dinero a esos dos rubros, o fue simplemente para comparar sin que exista compromiso de por medio? Pero además hay otras instancias u organismos financieros que consumen y seguirán requiriendo mayores recursos ¿cuánto cuesta el IPAB-FOBAPROA, también se va a liquidar? ¿Y las cúpulas de los sindicatos de PEMEX, del SNTE?
“Lo peor de todo es que las pérdidas económicas venían aumentando año con año hasta hacerse impagables. Para seguir manteniendo a la empresa hubiera sido necesario subir desproporcionadamente las tarifas eléctricas o aumentar constantemente los impuestos”. El argumento no convence, las tarifas que maneja la CFE resultan impagables para muchos negocios pequeños y para gran número de familias que gracias al mal manejo de la economía nacional han caído en la pobreza ¿qué miscelánea chiquita, de esas de barrio o de pueblo, aguanta un pago bimestral de más de 3 mil pesos de energía eléctrica? ¿Cuántas familias, en varios estados del país se están organizando para enfrentar los incrementos abusivos y las prácticas “comerciales” de la CFE que criminaliza el no pago?
Se dijo también que “en poco tiempo LFC no hubiera podido pagar ni siquiera sus propias jubilaciones, además de que el número de trabajadores seguía creciendo no porque lo necesitara el servicio eléctrico, sino porque así lo exigía el contrato colectivo de trabajo”. ¿Quiénes firmaron esos contratos colectivos de trabajo, a poco los dirigentes sindicales se mandaban solos, allí no hay responsabilidades qué fincar?
Definitivamente hay que legislar para que cualquier tipo de organización tenga mecanismos transparentes y rutinarios de elección de dirigentes, que se prohíba la reelección y el brincoteo de una posición a otra, que se sepa en qué se gastan las cuotas sindicales y en qué se usa el patrimonio de sus integrantes, pero allí no le quieren entrar.
Podemos seguir con varias citas textuales y por varios párrafos más pero parece ser suficiente, el discurso oficial es incongruente porque además no se avanza por la vía de garantizar el respeto a las organizaciones sindicales, ciudadanas, de vecinos, de consumidores y otras muchas que existen a pesar de los intentos rudos por ignorarlas, desprestigiarlas y desaparecerlas al costo que sea. Estos gobiernos neoliberales insisten en pulverizar el tejido social sin importarle los costos en el corto y largo plazos, con una visión y un mensaje elitista: las buenas condiciones de trabajo, los salarios dignos, las ventajas de estar organizados sólo son para los empresarios, los políticos y la delincuencia.
martes, 6 de octubre de 2009
MERCEDES SOSA
Dicen los filósofos, que si hay algo que a los humanos nos diferencie de los animales es saber que nuestra vida tiene un límite, que hagamos lo que hagamos o dejemos de hacer de todas formas vamos a morir. Esa certeza, quizás la única que nos queda, debiera llevarnos a convivir de una forma racional, a prever las consecuencias de nuestras acciones sobre los demás, a identificarnos con los que tendrán el mismo fin, a no hacernos daño pase lo que pase.
Pero algunos se creen inmortales y lo racional se lo dejan a los demás, creen que como pueden comprar casi todo también pueden comprar la vida, la suya y la de los otros.
Todo este rollo lo provocó la muerte de la cantante y excepcional ser humano Mercedes Sosa, esa que le daba voz y gracias a la vida, la que le cantaba canciones de cuna a los niños olvidados y sacrificados por estas ansías desmedidas que tienen algunos de riqueza y poder, la que le prestó sus pies cansados a esos miles de refugiados para volver a su tierra aunque fuera con la imaginación, la que protestaba contra los gorilas militares que sólo piensan en hacerse dictaduras enarbolando falsamente el bien común.
Mercedes Sosa no fue cualquier cantante, su importancia está más allá de cantarle a las aventuras y a las desventuras, a oponerse a los abusos de los que se creen dueños de los demás, a cantar a favor de los derechos humanos de todos y para todos, a confiar, quizás vanamente en el resto de sus congéneres. Sino porque fue un referente para una generación que ve el mundo de forma diferente, que cree que hay más cosas que nos unen y que la riqueza y el poder son para compartirlos, porque si se concentra en pocas manos se pudre y envenena todo lo que lo rodea.
Las dictaduras no se llevan con la inteligencia, son profundamente ignorantes y le temen hasta a su sombra, lo decía la propia Mercedes Sosa: "Los premios no son sólo porque canto, son porque pienso. Pienso en los seres humanos, en la injusticia. Pienso que si yo no hubiera pensado, otro sería mi destino", para los ignorantes con poder quienes piensan son más peligrosos que sus más profundas pesadillas, por ello dan muestras de su saña cuando detienen y asesinan a personajes como el obrero Víctor Jara, que por cantarle a sus semejantes, por desnudar artísticamente la explotación laboral fue objeto de tortura e incluso le cercenaron las manos para que no pudiera tocar su guitarra antes de matarlo. Pero su obra queda allí, como reproche a esos que le tuvieron miedo.
El tema da para mucho pero hay otro que se atraviesa, esta vez sobre el desvío de fondos públicos para pagar, ilegalmente, comisionados sindicales y aviadores en la secretaría de educación del estado, con fondos federales transferidos. Coincido con los comentarios escritos hasta el momento, falta darle una buena revisada a todas las instituciones educativas, no creo que alguna se salve del cuestionable manejo de sus finanzas, en todas se crearon puestos de alto nivel, con salarios altísimos para repartirlos entre los cuates, se privilegió el amiguismo a la eficiencia y al conocimiento del tema, fueron verdaderos cotos de privilegios para los compadres e incondicionales, que se sirvieron de los presupuestos públicos sin desquitar los sueldos y prestaciones, ¿para qué si estaban seguros de que se iban a quedar otros seis años? Y luego nos sorprendemos de que el país esté como está. Con más pobres, con más desempleo, con menos acceso a los servicios públicos porque ya hay miles de familias que no pueden pagar las tarifas del agua potable, de la electricidad, las carreteras, los combustibles y ese largo etcétera que adorna los discursos vacíos para meterle más la mano a nuestros bolsillos.
En fin, como cantan todavía, desde algún lugar de la conciencia de miles de seres humanos, Mercedes Sosa, Violeta Parra, Gabino Palomares y esa gran cantidad de cantautores la inteligencia y su canto son como la cigarra, que a pesar de que algunos la dan por muerta resucita y sigue cantando.
Pero algunos se creen inmortales y lo racional se lo dejan a los demás, creen que como pueden comprar casi todo también pueden comprar la vida, la suya y la de los otros.
Todo este rollo lo provocó la muerte de la cantante y excepcional ser humano Mercedes Sosa, esa que le daba voz y gracias a la vida, la que le cantaba canciones de cuna a los niños olvidados y sacrificados por estas ansías desmedidas que tienen algunos de riqueza y poder, la que le prestó sus pies cansados a esos miles de refugiados para volver a su tierra aunque fuera con la imaginación, la que protestaba contra los gorilas militares que sólo piensan en hacerse dictaduras enarbolando falsamente el bien común.
Mercedes Sosa no fue cualquier cantante, su importancia está más allá de cantarle a las aventuras y a las desventuras, a oponerse a los abusos de los que se creen dueños de los demás, a cantar a favor de los derechos humanos de todos y para todos, a confiar, quizás vanamente en el resto de sus congéneres. Sino porque fue un referente para una generación que ve el mundo de forma diferente, que cree que hay más cosas que nos unen y que la riqueza y el poder son para compartirlos, porque si se concentra en pocas manos se pudre y envenena todo lo que lo rodea.
Las dictaduras no se llevan con la inteligencia, son profundamente ignorantes y le temen hasta a su sombra, lo decía la propia Mercedes Sosa: "Los premios no son sólo porque canto, son porque pienso. Pienso en los seres humanos, en la injusticia. Pienso que si yo no hubiera pensado, otro sería mi destino", para los ignorantes con poder quienes piensan son más peligrosos que sus más profundas pesadillas, por ello dan muestras de su saña cuando detienen y asesinan a personajes como el obrero Víctor Jara, que por cantarle a sus semejantes, por desnudar artísticamente la explotación laboral fue objeto de tortura e incluso le cercenaron las manos para que no pudiera tocar su guitarra antes de matarlo. Pero su obra queda allí, como reproche a esos que le tuvieron miedo.
El tema da para mucho pero hay otro que se atraviesa, esta vez sobre el desvío de fondos públicos para pagar, ilegalmente, comisionados sindicales y aviadores en la secretaría de educación del estado, con fondos federales transferidos. Coincido con los comentarios escritos hasta el momento, falta darle una buena revisada a todas las instituciones educativas, no creo que alguna se salve del cuestionable manejo de sus finanzas, en todas se crearon puestos de alto nivel, con salarios altísimos para repartirlos entre los cuates, se privilegió el amiguismo a la eficiencia y al conocimiento del tema, fueron verdaderos cotos de privilegios para los compadres e incondicionales, que se sirvieron de los presupuestos públicos sin desquitar los sueldos y prestaciones, ¿para qué si estaban seguros de que se iban a quedar otros seis años? Y luego nos sorprendemos de que el país esté como está. Con más pobres, con más desempleo, con menos acceso a los servicios públicos porque ya hay miles de familias que no pueden pagar las tarifas del agua potable, de la electricidad, las carreteras, los combustibles y ese largo etcétera que adorna los discursos vacíos para meterle más la mano a nuestros bolsillos.
En fin, como cantan todavía, desde algún lugar de la conciencia de miles de seres humanos, Mercedes Sosa, Violeta Parra, Gabino Palomares y esa gran cantidad de cantautores la inteligencia y su canto son como la cigarra, que a pesar de que algunos la dan por muerta resucita y sigue cantando.
sábado, 26 de septiembre de 2009
LOS RETOS Y LOS DÍAS
Con gozoso abandono, el Estado se deshace de sus ambiciones pasadas, y cede las funciones que alguna vez había guardado celosamente contra los competidores existentes o aún por surgir. La “desregulación” es el lema, la flexibilidad (léase: no a los compromisos a largo plazo) el eslogan, y el “recorte del gasto público” la sustancia de la vocación del Estado. La tentadora imagen de la “buena sociedad” que se esperaba que el Estado construyera, y que se prometería que este construiría, se ha esfumado. La responsabilidad de hacer feliz la vida ha pasado de las oficinas estatales a los innumerables escritorios y dormitorios privados. Aquellas tareas que alguna vez habían sido declaradas a cargo de la Política Estatal (con invariable “P” mayúscula) han caído bajo la jurisdicción de las políticas de vida. LA SOCIEDAD SITIADA Zygmunt Bauman.
El tema es: los retos del nuevo gobierno estatal. Encontrar un hilo conductor que entrelace lo mucho que se puede decir no es fácil, algunas son hasta contradictorias y tejer en reversa para algunos es más complicado.
La cita textual puede ayudar en algo, nuestros gobernantes no asumen compromisos concretos de largo plazo, lo dejan a la imaginación colectiva, a la creación de expectativas basadas en quién sabe qué. Hay muchas esperanzas ¿en qué? Si es en un gobierno diferente al anterior se ha respondido con el eslogan de “un gobierno sin colores”, ¿será lo mismo que un gobierno descolorido, sin perfil definido? Ojalá que no. Este gobierno debe comenzar con hacer una declaración, no de fe, sí de principios que van a vertebrar sus acciones, debe dar a conocer ese hilo que servirá para unir las diferentes partes, que la van a dar congruencia, que van a estar por encima de los hombres y que será la base de la institucionalidad. No puede prometer la felicidad pero sí recuperar la convivencia sobre bases sanas, de tolerancia y respeto mutuo.
Doce años fuera de la jugada, nadando de muertito porque nunca se aprendió a ser oposición tiene sus costos. La “nueva generación” del PRI queretano se nota demasiado ligado a las viejas formas de hacer política, esas que se rechazaron y produjeran la pérdida electoral del 97. Por eso es indispensable un doble deslinde, por un lado con la “política parroquial” de la cúpula panista, que no encontró otra forma de protegerse que cubrir sus huellas detrás de la confusión y la trasgresión de las fronteras entre política y religión. Por el otro, con ese priismo viejo que buscará reactivar sus cacicazgos, que quiere repartirse hasta las cooperativas de las escuelas públicas.
En doce años el mundo cambió radicalmente, el estado también. Un reto central es el de la inteligencia, la capacidad de leer diferente un entorno diferente, no recurrir a las formas tradicionales de pensar, que ya no sirven. No un gobierno sin colores sino multicolor, donde quepamos todos, donde todos los intereses sean escuchados y estén representados, donde los espacios de acción política sean construcción colectiva y no concesión graciosa del gobernante.
Como dice la sociología moderna, el principal problema de nuestros Estados es el “desafío ético”, en un mundo globalizado con una agenda ecológica que compete a todos, esas, que antes eran oportunidades, ahora son limitantes. Si algo se reprocha al gobierno saliente es su sometimiento y complicidad con los poderes fácticos que resultaron excesivamente fortalecidos, al grado de comprometer el desarrollo armónico, inexistente, de los queretanos, y responsables de que seamos uno de los estados más desiguales del país.
Más de los que parecen recuerdan esa época de fines del sexenio de Enrique Burgos donde una sola familia concentraba el poder económico, político y religioso del estado; esa época y esos personajes están por reactivarse en cargos sensibles del gobierno, aunque con el panismo gozaron de cabal salud.
El Querétaro del siglo 21 debe transitar a una separación efectiva entre los asuntos políticos y religiosos, las cúpulas religiosas nunca se conforman con perder su poder temporal, la queretana todavía no asimila lo que Max Weber encontró hace tiempo, que la moral protestante se adapta mejor al capitalismo, que ese sistema económico terminará por desplazar a las instituciones que menos le convienen y las sustituirá por otras que les resulten más eficientes.
También se requiere ponerle límites claros a los voraces fraccionadores ligados a personajes políticos, porque están destruyendo el entorno ecológico, porque están lucrando con recursos naturales escasos y comprometiendo cuantiosos recursos públicos para vender miles de casas y fraccionamientos que, en un futuro mucho más cercano de lo que parece, no tendrán ni agua.
Los retos son más que el espacio disponible, el de la seguridad pasa por el de la impunidad y la corrupción. ¿Cómo mantener un entorno seguro cuando los aparatos de administración y procuración de justicia están cruzados de intereses familiares y de grupo? No es bronca sólo de los policías y militares, es un problema de convivencia diaria, donde los mecanismos de mediación entre ciudadanos han sido sistemática e intencionalmente destruidos. Hay que reconstruir el tejido social, ese, junto con el de la inteligencia, son los principales retos, los días son escasos, los plazos sexenales ya no sirven como referencia.
El tema es: los retos del nuevo gobierno estatal. Encontrar un hilo conductor que entrelace lo mucho que se puede decir no es fácil, algunas son hasta contradictorias y tejer en reversa para algunos es más complicado.
La cita textual puede ayudar en algo, nuestros gobernantes no asumen compromisos concretos de largo plazo, lo dejan a la imaginación colectiva, a la creación de expectativas basadas en quién sabe qué. Hay muchas esperanzas ¿en qué? Si es en un gobierno diferente al anterior se ha respondido con el eslogan de “un gobierno sin colores”, ¿será lo mismo que un gobierno descolorido, sin perfil definido? Ojalá que no. Este gobierno debe comenzar con hacer una declaración, no de fe, sí de principios que van a vertebrar sus acciones, debe dar a conocer ese hilo que servirá para unir las diferentes partes, que la van a dar congruencia, que van a estar por encima de los hombres y que será la base de la institucionalidad. No puede prometer la felicidad pero sí recuperar la convivencia sobre bases sanas, de tolerancia y respeto mutuo.
Doce años fuera de la jugada, nadando de muertito porque nunca se aprendió a ser oposición tiene sus costos. La “nueva generación” del PRI queretano se nota demasiado ligado a las viejas formas de hacer política, esas que se rechazaron y produjeran la pérdida electoral del 97. Por eso es indispensable un doble deslinde, por un lado con la “política parroquial” de la cúpula panista, que no encontró otra forma de protegerse que cubrir sus huellas detrás de la confusión y la trasgresión de las fronteras entre política y religión. Por el otro, con ese priismo viejo que buscará reactivar sus cacicazgos, que quiere repartirse hasta las cooperativas de las escuelas públicas.
En doce años el mundo cambió radicalmente, el estado también. Un reto central es el de la inteligencia, la capacidad de leer diferente un entorno diferente, no recurrir a las formas tradicionales de pensar, que ya no sirven. No un gobierno sin colores sino multicolor, donde quepamos todos, donde todos los intereses sean escuchados y estén representados, donde los espacios de acción política sean construcción colectiva y no concesión graciosa del gobernante.
Como dice la sociología moderna, el principal problema de nuestros Estados es el “desafío ético”, en un mundo globalizado con una agenda ecológica que compete a todos, esas, que antes eran oportunidades, ahora son limitantes. Si algo se reprocha al gobierno saliente es su sometimiento y complicidad con los poderes fácticos que resultaron excesivamente fortalecidos, al grado de comprometer el desarrollo armónico, inexistente, de los queretanos, y responsables de que seamos uno de los estados más desiguales del país.
Más de los que parecen recuerdan esa época de fines del sexenio de Enrique Burgos donde una sola familia concentraba el poder económico, político y religioso del estado; esa época y esos personajes están por reactivarse en cargos sensibles del gobierno, aunque con el panismo gozaron de cabal salud.
El Querétaro del siglo 21 debe transitar a una separación efectiva entre los asuntos políticos y religiosos, las cúpulas religiosas nunca se conforman con perder su poder temporal, la queretana todavía no asimila lo que Max Weber encontró hace tiempo, que la moral protestante se adapta mejor al capitalismo, que ese sistema económico terminará por desplazar a las instituciones que menos le convienen y las sustituirá por otras que les resulten más eficientes.
También se requiere ponerle límites claros a los voraces fraccionadores ligados a personajes políticos, porque están destruyendo el entorno ecológico, porque están lucrando con recursos naturales escasos y comprometiendo cuantiosos recursos públicos para vender miles de casas y fraccionamientos que, en un futuro mucho más cercano de lo que parece, no tendrán ni agua.
Los retos son más que el espacio disponible, el de la seguridad pasa por el de la impunidad y la corrupción. ¿Cómo mantener un entorno seguro cuando los aparatos de administración y procuración de justicia están cruzados de intereses familiares y de grupo? No es bronca sólo de los policías y militares, es un problema de convivencia diaria, donde los mecanismos de mediación entre ciudadanos han sido sistemática e intencionalmente destruidos. Hay que reconstruir el tejido social, ese, junto con el de la inteligencia, son los principales retos, los días son escasos, los plazos sexenales ya no sirven como referencia.
viernes, 25 de septiembre de 2009
ENTRE LA VIOLENCIA Y LA LOCURA
Muy Buena Semana
Esta reflexión podría llevar un titulo, quizás el más adecuado pueda ser entre la violencia y la locura. Me estoy refiriendo a los episodios recientes de todos conocidos, el apoderamiento de un avión de AeroMéxico, los disque explosivos medio detonados a las puertas de algunas tiendas de marca por supuestos grupos ecoterroristas, el asesinato de usuarios del sistema de transporte público de la ciudad de México y la nota sobre el incremento de suicidios en nuestro estado de jóvenes menores de 15 años.
Desde hace algún tiempo hemos estado insistiendo en que vivimos en un sistema económico que genera frustración, de hecho esa capacidad de hacer que nadie esté a gusto con nada es su principal motorcito. No estamos conformes con nuestra familia, con nuestra pareja, nosotros con nuestros hijos y ellos con nosotros. Renegamos cuando hay que hacer algo más que lo que estamos acostumbrados aunque sepamos que eso nos va a redituar en mayor capacidad de consumo. Y entonces todo truena.
Revienta la familia, explotan las instituciones sociales basadas en la solidaridad social y son reemplazadas por otras que sólo quieren el lucro a costa de sus integrantes o tradicionales beneficiarios.
El académico Roger Bartra acaba de regresar a nuestro país, es de los analistas sociales más polémicos y más constantes, también parece correr por la vía de que un estallamiento social, en estos momentos, difícilmente ocurrirá, dice que los mexicanos nos estamos tragando todas nuestras frustraciones y que eso puede producir, y aquí ya meto a algunos psicólogos de los que sí saben, arranques de furia, de violencia o de locura que antes poco se veían.
Cuando somos espectadores de series policiacas norteamericanas nos sigue asombrando que por allá estén tan locos, la conclusión siempre es, que qué bueno que eso no ocurre aquí; bueno, pues mala noticia, comienza a suceder y está atacando a la población más vulnerable, niños o casi niños, a personas con escaso repertorio social para hacerse oír por los demás y que, entonces recurre a pequeños cilindros de gas, a matar a personas que tienen más cosas en común con él de las que quisiera saber, a armar bombas con latas y foquitos o de plano a suicidarse. Qué curioso que los locos que dicen que Dios les habla hayan querido comunicarse con el presidente de esta república deshilachada ¿para pedirle qué?
Pero saben qué, a nuestra clase política sólo le interesa saber de dónde sacará más dinero para intentar sofocar la reacción colectiva de tanto pobre que hay, les interesa que los grandes capitales se sigan paseando por todos lados y exprimiendo a quien se pueda al amparo de las leyes, que esos no corran riesgos y así es mejor repartir algunas migajas entre los posibles desesperados. No es una obra de caridad, tampoco es justicia social, es simple y llanamente una reacción de autodefensa, para eso quieren nuestro dinero.
Mientras, sin encontrar una explicación a lo que está sucediendo, la población se ataca a sí misma.
Y no, no estamos copiando lo que vemos en la tele, estamos sufriendo los efectos de lo mismo pero en condiciones más precarias, tampoco es una pérdida de valores, como si fueran cosas que se quedan olvidadas al salir de casa o el bajarse del transporte, son los mismos valores de siempre vividos de manera totalmente diferente, Tampoco la locura es algo nuevo, excluidos ha habido siempre, pero no era como la actual de extendida y peligrosa.
Lo peor que podemos hacer es fingir que no pasa nada o hacer diagnósticos erróneos. Para entender la realidad también hace falta actualizarse, estudiarla, analizarla y no adoptar una opinión a bote pronto y defenderla como si fuera la única verdad posible. Nuestros locos, nuestros muertos, nuestras familias no están como para jugar con ellos.
Esta reflexión podría llevar un titulo, quizás el más adecuado pueda ser entre la violencia y la locura. Me estoy refiriendo a los episodios recientes de todos conocidos, el apoderamiento de un avión de AeroMéxico, los disque explosivos medio detonados a las puertas de algunas tiendas de marca por supuestos grupos ecoterroristas, el asesinato de usuarios del sistema de transporte público de la ciudad de México y la nota sobre el incremento de suicidios en nuestro estado de jóvenes menores de 15 años.
Desde hace algún tiempo hemos estado insistiendo en que vivimos en un sistema económico que genera frustración, de hecho esa capacidad de hacer que nadie esté a gusto con nada es su principal motorcito. No estamos conformes con nuestra familia, con nuestra pareja, nosotros con nuestros hijos y ellos con nosotros. Renegamos cuando hay que hacer algo más que lo que estamos acostumbrados aunque sepamos que eso nos va a redituar en mayor capacidad de consumo. Y entonces todo truena.
Revienta la familia, explotan las instituciones sociales basadas en la solidaridad social y son reemplazadas por otras que sólo quieren el lucro a costa de sus integrantes o tradicionales beneficiarios.
El académico Roger Bartra acaba de regresar a nuestro país, es de los analistas sociales más polémicos y más constantes, también parece correr por la vía de que un estallamiento social, en estos momentos, difícilmente ocurrirá, dice que los mexicanos nos estamos tragando todas nuestras frustraciones y que eso puede producir, y aquí ya meto a algunos psicólogos de los que sí saben, arranques de furia, de violencia o de locura que antes poco se veían.
Cuando somos espectadores de series policiacas norteamericanas nos sigue asombrando que por allá estén tan locos, la conclusión siempre es, que qué bueno que eso no ocurre aquí; bueno, pues mala noticia, comienza a suceder y está atacando a la población más vulnerable, niños o casi niños, a personas con escaso repertorio social para hacerse oír por los demás y que, entonces recurre a pequeños cilindros de gas, a matar a personas que tienen más cosas en común con él de las que quisiera saber, a armar bombas con latas y foquitos o de plano a suicidarse. Qué curioso que los locos que dicen que Dios les habla hayan querido comunicarse con el presidente de esta república deshilachada ¿para pedirle qué?
Pero saben qué, a nuestra clase política sólo le interesa saber de dónde sacará más dinero para intentar sofocar la reacción colectiva de tanto pobre que hay, les interesa que los grandes capitales se sigan paseando por todos lados y exprimiendo a quien se pueda al amparo de las leyes, que esos no corran riesgos y así es mejor repartir algunas migajas entre los posibles desesperados. No es una obra de caridad, tampoco es justicia social, es simple y llanamente una reacción de autodefensa, para eso quieren nuestro dinero.
Mientras, sin encontrar una explicación a lo que está sucediendo, la población se ataca a sí misma.
Y no, no estamos copiando lo que vemos en la tele, estamos sufriendo los efectos de lo mismo pero en condiciones más precarias, tampoco es una pérdida de valores, como si fueran cosas que se quedan olvidadas al salir de casa o el bajarse del transporte, son los mismos valores de siempre vividos de manera totalmente diferente, Tampoco la locura es algo nuevo, excluidos ha habido siempre, pero no era como la actual de extendida y peligrosa.
Lo peor que podemos hacer es fingir que no pasa nada o hacer diagnósticos erróneos. Para entender la realidad también hace falta actualizarse, estudiarla, analizarla y no adoptar una opinión a bote pronto y defenderla como si fuera la única verdad posible. Nuestros locos, nuestros muertos, nuestras familias no están como para jugar con ellos.
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