sábado, 27 de junio de 2015

MIRÁNDOSE AL ESPEJO

No nos confundamos, los profesores no estamos en contra de ser evaluados, de hecho lo somos a través de múltiples mecanismos y por una diversidad de actores, en educación media y superior hasta los estudiantes nos evalúan; el problema es que dichas evaluaciones no son tomadas en cuenta, pesan más otros criterios como los sistemas de estímulo que propician el individualismo, el obtener diplomas o posgrados hasta de instituciones patito, el servilismo a los jefes inmediatos, el sindicalismo corrupto. Pero la solución que se plantea tampoco es la adecuada, una evaluación estandarizada que sólo sirve para reforzar un sistema educativo deficiente, es como cambiar de amo y pensar que eso es ser libre. Pero la deficiencia de ese sistema educativo no está centrado en los contenidos de los programas de estudio, obsoletos, aburridos, saturados; tampoco en la grave carencia en el dominio de algún modelo pedagógico, aunque sea del memorista; estamos encubriendo lo que Erwin Fabián García López y Alejandra Jaramillo Morales del Instituto de Investigación en Educación IIEDU, de la Universidad Nacional de Colombia ponen de esta manera «Es evidente que todo proyecto político, autoritario o no, utilizará la escuela para transmitir e imponer (en algunos casos) su propia comprensión del mundo, su propia idea de la convivencia, su propia manera de entender el uso de los recursos y su forma de organizar la sociedad. El gran problema de esa “utilización” de la escuela radica en que se naturalizan esas comprensiones, al punto que se intenta constituirlas en un discurso oficial que no se pone en duda.» http://reevo.org/externo/siete-temas-imprescindibles-siguiendo-a-un-gran-maestro/ Y ese discurso trae detrás la forma neoliberal de entender el mundo, ese que justifica la inmensa concentración del poder económico y político en pocas manos, el que presenta como natural e inevitable el crecimiento de la pobreza de las mayorías como efecto de “la mano invisible del mercado”, y no de sus especulaciones financieras, de sus convenientes conflictos de intereses, de sus relaciones perversas con el poder público; ese discurso que justifica la explotación inmisericorde de la naturaleza y de los hombres, en lugar de la convivencia armoniosa y equitativa; ese que promueve el despojo del trabajo, de la salud, de la seguridad, de la vida plena de miles de millones de personas sin más pretexto que el consumo desenfrenado de unas élites insensibles y corruptas. Para eso está diseñada la evaluación que imponen, hasta constitucionalmente, la SEP y el INEE, que con la pretensión de la objetividad y la transparencia sólo están reforzando un sistema educativo excluyente, que refuerza las desigualdades sociales y las oculta detrás del derecho “de los niños” y jóvenes a ser educados, y de una calidad que sale del ámbito laboral para transitar por las aulas de las nuevas fábricas de empleados y obreros sin derechos laborales, a merced de lo que piensen y hagan los poderes fácticos organizados en cúpulas empresariales, en los monopólicos medios de comunicación, en Mexicanos Primero y sus tentáculos con diferentes denominaciones. Si alguien de otro planeta viniera y mirara nuestras escuelas, no distinguiría entre éstas y una prisión, pues el modelo arquitectónico es el mismo, advierte el arquitecto indio Prakash Nair. http://reevo.org/externo/la-escuela-no-debe-ser-una-prision/ “Hace 25 años el maestro era alguien que venía a la escuela para aprender de él, pero ahora ha cambiado con Internet, ahora pasó de ser alguien para dar información, a ser algo más: él tiene la sabiduría, él puede ayudarte de forma emocional y social; enfocar los esfuerzos del estudiante en las necesidades y no en lo meramente académico, ayudar al niño a encontrar algo por lo que se sienta motivado, si tiene un deseo estará feliz, pero a veces son muy aburridas las escuelas. No podemos forzar la atención en algo que de por sí es aburrido”. Tiene razón el arquitecto especialista en el diseño de espacios educativos, en escuelas pues, porque todo espacio educa, significa, provoca sensaciones y facilita ciertos aprendizajes, o impide otros: “Donde un adulto controla 50 pequeños en un salón… eso fue diseñado para las fábricas, donde querías que las personas trabajaran sin pensar por sí mismos, sin retar al jefe, pero ¿cómo puedes decir que te importa cada niño si lo pones en una prisión? Eso no tiene sentido, deben ser libres; no es un problema de dinero sino de decisiones, hay que tratar a los niños como queremos que nos traten a nosotros”. Hay otras formas de pensar el mundo y el universo, de vivirlo, de disfrutarlo, pero la visión oficialista quiere ignorarlas porque no sirve a los intereses de los grupos dominantes y entonces los sataniza, los presenta como indeseables, como subversivos —que sí lo son pero en buen sentido—. ¿Más claro? Va el fragmento del discurso del que trabaja como presidente de la república durante la instalación del Consejo Nacional de Transparencia apenas el pasado 23 de este mes y año: “lo que hemos o lo que estamos haciendo, y a lo mejor le voy a dar con ello material a más de un caricaturista, pero el Estado mexicano y su sociedad, lo que estamos haciendo es domar auténticamente la condición humana, llevarla por nuevos caminos, estableciendo parámetros, estableciendo límites, controles…”. Bueno, pues parte de esos límites y controles se llama “reforma educativa”, con “esa” evaluación docente incluida. Lastima que un presidente piense y crea que los mexicanos tenemos que ser “domados”, nos cree perversos, tramposos, deshonestos, desordenados nada más porque sí, quizás se está mirando al espejo y no alcanza a reconocerse.

sábado, 13 de junio de 2015

NOS FALTA TINTA ROJA

Una mezcla que resultó letal por lo sorpresiva, el nuevo PRI quiso reinventar sus viejas prácticas y se desdibujó, en estas elecciones fue como verlo, otra vez, en una televisión en blanco y negro. Múltiples factores que explican una derrota, pero además estos no se presentaron aislados sino interactuando entre sí, lo que dificulta el análisis. Además, este texto se escribe mientras se llevan a cabo los escrutinios oficiales y se leerá cuando hayan concluido. Lo que me consta: Las campañas oficiales de la SEDESOL, encaminadas a posicionar favorablemente a su titular, Manuel Pozo, en la percepción pública. Ya se sabía, desde hace mucho, que sería el candidato a la presidencia municipal queretana. Entrega de cubetas de pintura e impermeabilizante basadas en listas entregadas por comités vecinales que quién sabe quién designó. También de despensas con productos viejos y casi incomibles a personas de la tercera edad. Las primeras insuficientes para la azotea de una casa un poquito más allá del “interés social”, la pintura en colores francamente feos, como de saldos que nunca saldrán de otra manera; de todas formas la mira de los programas se veía medio chueca, muchas de esas “ayudas” se fueron en coches y camionetas último modelo, para vecinos con poder adquisitivo de sobra, no para los más fregados. Aun así los ciudadanos “beneficiados” saben que no son gratis, que se pagan con sus impuestos, nada qué agradecer. No se puede estar en todas partes y en todo momento, se puede confiar en fuentes cercanas, sin interés partidista pero todavía con capacidad de asombro, y que vieron como corría el dinero a raudales, que la pobreza de más de la mitad de la población es terreno fértil para la compra del voto; me cuentan y les creo, que la cotización del mismo estuvo entre los un mil y tres mil pesos, dependiendo del sapo era la billetiza. También que no fueron todos los candidatos y partidos quienes recurrieron a tales mañas, pero sí, que a quienes lo hicieron no les alcanzó para ganar, salvo casos excepcionales, casi aislados. Otra práctica que no tiene la efectividad de otras épocas pero que se tiene que investigar, porque existe la duda de que fueran del bolsillo de esos candidatos, más bien huele a dinero público, que no aparecerá registrado en la contabilidad electoral. Candidatos acartonados, con discursos desconectados de los posibles votantes, insinuando una continuidad que ya no podía sostenerse. Se advirtió desde tiempo antes, los dos principales no hacían empatía con la ciudadanía; los supuestamente “nuevos” apenas llegaron a poner su apellido en los traseros de las mallas de sus edecanes, después se hicieron los chistosos, los deseados, los pirrurris guapos que nadie puede resistir, por eso iban a ganar. Al parecer, todas y cada una de las viejas prácticas del partido oficial, después copiadas por sus contrincantes cuando se vuelven gobierno, se quedaron ya sin aliento, no alcanzaron para ganar y la debacle fue inevitable. Ojalá y eso sea signo de una ciudadanía menos ingenua, un poquito más crítica, aunque la elección no podría decirse que se “polarizó” porque no hubo polos diferenciados, sigue siendo el mismo proyecto neoliberal que se olvidó de principios e ideología. Apenas un pleito familiar por ver quién manda. El desgaste de una forma de gobernar que se fue quedando obsoleta, y entonces se fracasa en la reorganización del transporte público. No hubo cambios significativos, esos que permitieran olvidarse del auto para moverse colectivamente, sin ocupar el espacio que ya resulta insuficiente, sin contaminar tanto, de forma digna, cómoda y al alcance de cualquiera. Ni hablar del transporte suburbano, ese que mueve a los queretanos de las comunidades, caro, inseguro, sin corridas suficientes, sin control alguno y monopolizado, nadie se atreve a tocarlo y buena falta que hace. La inseguridad galopante porque va en incremento, el desprecio por las denuncias de desapariciones, el ocultamiento de sucesos propios de la nota roja, el férreo control sobre la prensa y los medios de comunicación por la vía del presupuesto de comunicación social, todo eso se acumula, deja agravios que no se olvidan. Peor todavía, el insultante espectáculo de las desigualdades sociales, la presunción de riquezas sin diferenciar su origen, las notas rosas que inventan sus fallidos príncipes azules y sus princesas de adorno. No hay izquierda, apenas un enjambre de organizaciones sociales corporativizadas para el beneficio de sus líderes, que sólo buscan cómo acomodarse, de dónde sacar dinero. De esas que hasta dejan solo a sus candidatos, ni siquiera tienen la congruencia de votar por ellos. Y se fueron al quinto lugar electoral, detrás de Morena y los votos nulos, una vergüenza. A los “morenos” les falta ser más incluyentes, apenas alcanzan a proponer la vuelta al estado de bienestar y eso hace falta, pero no incorporan luchas por los derechos humanos de nueva generación. Las minorías sexuales, religiosas, generacionales, apenas fueron escenografía de algún evento de cualquier partido, pero no se toman en serio. Hay que salirse del viejo molde de que todo tiene que ser optimista, de que en todo hay que privilegiar lo supuestamente bueno y fabricar percepciones que se alejan de los normales matices de toda actividad política, me permito compartir un fragmento de una reseña de Diego Erlan para la revista Ñ: Ocurre con un viejo chiste de la difunta República Democrática Alemana, en el que un obrero alemán consigue un trabajo en Siberia. Sabiendo que todo su correo será leído por los censores, les dice a sus amigos: “Acordemos un código en clave: si les llega una carta mía escrita en tinta azul, lo que cuenta es cierto; si está escrita en rojo, es falso. Al cabo de un mes, los amigos reciben la primera carta y está escrita en azul. Dice: “Aquí todo es maravilloso: las tiendas están llenas, la comida es abundante, los apartamentos son grandes y con buena calefacción, en los cines pasan películas de Occidente y hay muchas chicas guapas dispuestas a tener un romance. Lo único que no se puede conseguir es tinta roja.” Žižek se pregunta si no es ésta nuestra situación. “Contamos con todas las libertades que queremos; lo único que nos falta es la tinta roja: nos sentimos libres porque carecemos del lenguaje para expresar nuestra falta de libertad”. http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Zizek-stand-up-chistes-finos_0_1366663339.html

sábado, 6 de junio de 2015

TODO POR NADA

No se da algo a cambio de nada, menos el gobierno federal que tiene negociadores expertos hasta para imponer lo impensable. No lo pueden todo pero no regalan nada. Por eso no tienen sustento las interpretaciones de que la suspensión indefinida de la evaluación a los docentes de educación básica y media superior, se debe exclusivamente a las presiones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y su boicot electoral en las regiones donde tiene presencia. Un escenario más realista hubiera sido que las secretarías de gobernación y la de educación, propusieran un simple intercambio, por un lado se emite el comunicado de dicha suspensión indefinida y, a continuación, la CNTE anunciaría la suspensión de sus movilizaciones hasta un próximo encuentro y negociación. Con eso se salvaba la jornada electoral y la CNTE tendría una victoria para presumir y afianzar su posición. Pero nada de eso sucedió y entonces podemos sospechar que los motivos del comunicado que tiene a todos alborotados, son otros completamente diferentes. El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) no tiene la infraestructura necesaria para operar por su cuenta, está montado en la de la SEP y allí es donde aparece un primer problema ¿Se tiene la infraestructura suficiente para realizar la prueba de opción múltiple a cientos de miles de profesores de manera simultánea? Porque se requieren computadoras y la plataforma que soporte tal tráfico de datos sin colapsar. Parece que no. No queda claro hasta dónde o qué abarca el comunicado de dos renglones de la SEP. Si se refiere a todas las evaluaciones y convocatorias planeadas o sólo a las dirigidas a los profesores en activo. Porque el calendario del INEE tiene en las fechas más próximas lo siguiente: Concurso para la Promoción a cargos con funciones de Dirección y Supervisión de Educación Básica y Media Superior 2015 (15 al 30 de junio para Básica, 4 al 19 de julio para Media); Concurso para la Promoción a Funciones de Asesoría Técnica Pedagógica Educación Básica y Media Superior 2015 (¬15 al 30 de junio para Básica, 4 al 19 de julio para Media); Concurso de Asignación a la educación media superior en la zona metropolitana de la Cd. de México COMIPEMS (27 y 28 de junio); Evaluación al personal de Nuevo Ingreso al término del primer año escolar en Educación Básica y Media Superior 2015 (4 al 19 de julio para Básica, al 25 de julio para Media), y así por seis convocatorias más, hasta llegar a lo que parece el meollo del asunto: Evaluación del Desempeño Educación Básica y Media Superior 2015 (Fecha Límite: 9 de septiembre al 30 de noviembre de 2015 para EB y EMS 1er Grupo, 1 de febrero al 31 de mayo de 2016 para EB y EMS 2do Grupo). Lo que sí hay que señalar es que quienes se han mostrado más interesados en que se aplique la reforma laboral en la educación —mañosamente a eso le llaman “reforma educativa”—, son las organizaciones promovidas por los verdaderos poderes fácticos en este país, las cúpulas empresariales, señaladamente TELEVISA a través de Mexicanos Primero y la COPARMEX. Y es que el mercado educativo es muy atractivo, porque después de desprestigiar a los maestros, echándoles la culpa de los resultados obtenidos en pruebas estandarizadas como PISA y PLANEA (antes conocida como ENLACE), lo siguiente es imponer un modelo que en lugar de educar para la vida, produzca mano de obra barata y obediente. ¿Cómo se hace? Fácil. Con los poderosos grupos editoriales de los que son dueños o accionistas, retacar las escuelas públicas y privadas de libros de texto hechos como recetas de cocina, donde se especifique, hora por hora y día por día, lo que los profesores y estudiantes deben hacer, decir y aprender. En los mismos ya están “diseñados” los exámenes y la forma de calificar el “desempeño” de los niños y jóvenes. Nada de diversidad de interpretaciones, nada dejado al criterio del profesor que sabe, de inicio, que no hay mayor injusticia que tratar igual a desiguales, nada de tomar en cuenta la infraestructura física de cada centro escolar, nada de conocer a los alumnos para identificar sus fortalezas y debilidades, sus estilos propios de aprendizaje; ¿para qué interesarse en ellos si van a ser etiquetados y tratados como un número más en un mar de “indicadores académicos”? Mejor hagamos negocio con ellos y posteriormente explotémoslos como obreros o empleados. Esa es su reforma. Por lo anterior, la base magisterial, en educación básica y media, se siente agredida y está dejando, si es que algunos lo han hecho, de participar en las diferentes convocatorias; por ejemplo, se sabe que la respuesta a formarse como “evaluadores del desempeño”, así nomás dice, o como apoyos técnicos pedagógicos, no tuvieron la respuesta esperada, y es que “evaluar” el desempeño en aula de los propios compañeros es algo equivalente a hacerla de esquirol —según la RAE: “L'Esquirol, localidad barcelonesa de donde procedían los obreros que, a fines del siglo XIX, ocuparon el puesto de trabajo de los de Manlleu durante una huelga”— a servir de pretexto para que haya castigos por no seguir al pie de la letra un formato que a alguien se le ocurrió que era el ideal para conducir una clase, sin importar el nivel, la materia, los contenidos, ni las características propias de cada grupo y de cada niño o joven. Mucho menos se atiende al contexto sociocultural en que está inmersa cada escuela. Hay que llenar formatos y ya. Pues que lo hagan los directivos, para eso están, para eso se les paga, que asuman los costos de sus decisiones. En fin, una “reforma educativa” hecha sin el mínimo respeto a la opinión y conocimiento de los estudiantes, a sus expectativas de vida; menos consultar a los profesores, que son los directamente encargados de implementar los cambios en el aula, que deben estar convencidos y apasionados por su labor; tampoco preguntar a los padres de familia, para qué si se les convence a través de la telebasura que se les receta hora tras hora. Bueno, pues así no resultan las cosas. Ya que se detuvo el proceso, por la razón que sea, hay tiempo para corregir lo que está mal planteado desde el principio, sólo falta voluntad, visión de futuro y que prevalezcan los intereses de la mayoría sobre la de los grupos interesados en seguirse hinchando de billetes a costa de los demás.

viernes, 8 de mayo de 2015

¿QUIÉNES ESTÁN EN LAS ESCUELAS?

Resulta fácil hablar del sistema educativo nacional sin conocerlo, las frases huecas rellenas de aparentes buenas intenciones surgen a la menor provocación, lo que sí no deja de extrañar es que el gobierno federal se haya planteado una disque reforma educativa sin haber tenido actualizado el estado de su planta docente, el perfil de sus profesores en cuanto a dónde están, los promedios de edad, su origen académico, capacitación y demás detalles importantes; pero ya estamos acostumbrados, y eso es malo, a que las cosas se hagan al fregadazo y si algo funcionan pues es su mérito, y si no, es culpa de los maestros o de los padres de familia. Vamos con algunos datos duros. “La mayor parte de los docentes de educación básica (86.8%) labora en escuelas de sostenimiento público: 81% en preescolar, 90% en primaria y 86% en secundaria. Es importante destacar la casi nula existencia de un mercado de servicios educativos privados en las modalidades indígena, comunitaria y para trabajadores.” A pesar de los pesares la educación pública sigue siendo estratégica en este país, los esfuerzos por incrementar la oferta y que más niños y jóvenes tengan acceso a la escuela ha sido importante, pero las cosas cambian de un momento al otro, la escuela de hace 50, 20 o 10 años no puede seguir siendo la misma que la de este siglo 21, y sin embargo, sigue metida en esquemas viejos porque al gobierno así le ha convenido, y ha convertido la antes crítica presencia magisterial en corrupción sindical, con los altísimos costos sociales que padecemos. De la información anterior hay que señalar que para las organizaciones privadas la educación no es un servicio, sino un negocio que hay que explotar al máximo, por eso su nula presencia en las modalidades educativas indígena, comunitaria y de trabajadores, allí no hay lana. “Para la prestación del servicio en educación media superior concurren diversas instancias federales, estatales, universitarias y privadas. La oferta privada es mayor que en la educación básica, al contratar a 34 de cada 100 docentes y atender a casi una quinta parte del total de los alumnos. Respecto de los profesores que laboran en el servicio público, 17.6% lo hace en planteles federales, 37.5% en estatales y 11% en escuelas dependientes de universidades autónomas”. Aquí si hay más negocio, por eso 1 de cada 5 estudiantes en bachilleratos y preparatorias están en escuelas privadas, aprovechando también que el presupuesto público es limitado respecto de la cantidad de egresados del nivel básico que debieran, en un proceso lógico en la décimo segunda economía mundial, continuar sus estudios escolarizados. Continuamente escuchamos que la productividad del país depende de la vinculación entre la educación y la empresa privada. Que si los estudiantes son motivados para desarrollar habilidades y tener conocimientos técnicos tienen asegurado un trabajo y un ingreso seguro. Pero esa supuesta guía hacia lo técnico parece que existe desde hace mucho: “Mientras la gran mayoría de los docentes de planteles federales imparte clases en bachilleratos tecnológicos (87%), los profesores estatales participan de forma importante en el bachillerato general (69%) y, en menor medida, en el tecnológico (30%). En contraste, 86% de quienes laboran en planteles autónomos y casi 80% de quienes lo hacen en los privados se encargan fundamentalmente de impartir el bachillerato general”. Y es que no podemos seguir engañándonos, nuestras escuelas siguen siendo parte importante del mecanismo de desigualdad y marginación social, mientras por un lado buscamos que existan más probabilidades de acceso a las carreras que requieren una licenciatura o ingeniería de buen nivel, la educación tecnológica está orientada hacia los estudiantes de familias de bajos ingresos y mayor grado de marginación, y esa aparente ventaja de empleos más seguros y salarios mejores no más no cristaliza. Mientras la educación privada se enfoca en preparar a los aspirantes a mirreyes o a profesionistas de alta especialización. “Se sabe que los docentes ubicados en contextos de alta vulnerabilidad social enfrentan mayores retos que sus pares que laboran en ambientes de menor marginación y pobreza. En educación preescolar, casi dos terceras partes de los docentes en la modalidad general (65.7%) laboran en localidades de marginación media, baja o muy baja. En contraste, casi todos los de escuelas indígenas (96.2%) y cuatro quintas partes de aquellos docentes en comunitarias (81.4%) se encuentran en zonas de alta y muy alta marginación”. Otra vez los datos duros revelan las increíbles desigualdades sociales que padecemos, y luego nos asombramos de que esas escuelas no obtengan los mismos resultados en las pruebas estandarizadas que sí tienen los finlandeses. Los indicadores de marginación resultan poco creíbles y aun así, como son oficiales, hay que usarlos para la organización de los datos: “tres cuartas partes de los docentes de telesecundaria y 89.6% de los instructores de secundarias comunitarias prestan sus servicios en localidades de alta y muy alta marginación. En el caso de la educación media superior, sin importar el modelo educativo al que están adscritos, más de tres cuartas partes de los docentes se encuentran en zonas de reducida marginación”. Eso revela que ese nivel medio sigue estando inaccesible, hasta geográficamente, para una parte importante de la población de nuestro país, con el problema de que nuestros legisladores, por dedazo, decidieron que para el 2020 será obligatorio. La buena intención de ofrecer educación media para todos los egresados de las secundarias puede quedar en un obstáculo más que agrave la desigualdad social si las escuelas de bachillerato no se acercan a las comunidades más pequeñas y apartadas. Se termina el espacio, nada más dejamos las siguientes cifras para ir precisando el perfil de nuestras maestras y maestros: “Las escuelas de educación preescolar y primaria son preferentemente atendidas por mujeres. En preescolar hay 93 educadoras por cada 100 docentes; en primaria la presencia femenina disminuye a 67%, mientras que en secundaria es ligeramente superior (52%) a la de los varones […] En educación media superior, la participación de las mujeres es menor a la de los varones en los planteles federales, estatales y autónomos. En los privados esta relación se invierte”. No se puede negar la participación femenina en nuestro sistema educativo, sea por cultura o por oportunidad, nuestras mujeres han estado encargadas de hacernos lo que somos, con nuestras cualidades y defectos, considerando que la participación femenina como estudiantes es cada vez más importante hasta ser mayoritaria, el dato es significativo. Pero seguiremos después.

viernes, 24 de abril de 2015

CULTURA CONTRA EL ABURRIMIENTO

Sí, los candidatos que más probabilidades tienen de ganar son los más cuestionables y cuestionados. El pisoteo mutuo de sus largas o cortas colas está ocupando el tiempo y los espacios de las campañas, eso no es necesariamente malo, los procesos electorales sirven como catalizadores para que cada quien le saque sus trapitos sucios a sus contrincantes, de otra forma los ciudadanos viviríamos en la ignorancia perpetua y se daría lugar a la permanencia de los acuerdos perversos por debajo de la mesa, fuera de la mirada ciudadana, de esos al estilo de “perro no come perro”, de complicidades convenientes porque “todos cometemos tropelías ¿para qué descobijarnos?” Ojalá la pobreza de sus propuestas esté encubriendo una estrategia política, la de dejar lo mejor para el final, pero si seguimos con las mismas grisuras y opacidades los ganadores lo serán a pesar de sí mismos y sus colaboradores más cercanos. Bien lo vaticinó nuestro director general de Magazine, puede ganar el que cometa menos errores; por contraste, no sería necesario hacer buenas propuestas basadas en atinados diagnósticos, sólo hay que aguantar, callar, ganar y gobernar como mejor les convenga. Los votantes quedaríamos, otra vez, fuera de las coordenadas de sus afanes, hasta las próximas elecciones. Hacer un recuento de las propuestas manejadas hasta el momento sería condenarse al tedio y al sinsentido, mejor expresar que no hemos visto planteamiento serio, justificado y atractivo en temas que se consideran importantes siempre, fuera de coyunturas y oportunismos, de esos que calan hasta la médula y que sólo son objeto de referencias demagógicas, como ejemplos, la cultura, el arte y la educación. ¿Qué van a hacer con la radio y televisión del estado? ¿No se les antoja que sea pluricultural, que tenga repetidoras y producciones en todos los rincones del estado? ¿Podría servir para que el poder se entere de la opinión y propuesta ciudadana, sin censuras, sin gazmoñerías, sin miedos? ¿Están de acuerdo en que las escuelas públicas le entren a lo gorras a la reforma educativa, que sigan siendo simples correas de transmisión de lo que se decide en otras geografías? ¿Qué opinan del modelo educativo, de los contenidos de los programas de estudio, de las campañas de desprestigio contra el magisterio? ¿Inscribirían a sus hijos en alguna escuela pública de nivel básico, medio o superior? ¿De cuánto va a ser el gasto en “comunicación social”, con qué criterios informativos y comunicativos se va a utilizar? ¿Incrementamos significativamente la matrícula en la Normal del estado, su presupuesto, la investigación pedagógica? ¿Cuál será la relación con los sindicatos que cuentan con docentes, el SNTE, el STSPE, la CNTE, los de nuevo registro? ¿Qué hacemos con nuestras casas municipales de cultura, con sus entregados trabajadores, con sus esforzados y talentosos estudiantes, saben que existen? ¿Y la Orquesta Filarmónica? ¿Y el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes? ¿Y las bibliotecas, centros de medios, organismos e instalaciones deportivas? ¿Qué hacemos con nuestros escritores, cineastas, videastas, fotógrafos, teatreros, músicos, bailarines, pintores, escultores y demás artistas? ¿Y si en lugar de hacer plazotas vacías y elefantes blancos, a donde no llega ni el transporte público, construimos escenarios adecuados para conciertos, escenificaciones, galerías, exposiciones, salas de lectura? ¿Qué hacemos para que la población en general se acerque al arte y tenga la posibilidad de desarrollar cualquier talento que tenga, por gusto, por disfrutar de la vida? Toc, toc, ¿hay algún candidato por allí? En lo que responden a las preguntas anteriores, aquí cabría un emoticón que expresara sarcasmo, metámonos en uno de esos temas aprovechando la publicación del Informe 2015 titulado Los Docentes en México, publicado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Comienza con varias declaraciones tronantes de su junta de gobierno, detengámonos en esta: “En relación con las condiciones laborales, se busca advertir sobre la necesidad de hacer de la carrera docente una profesión atractiva, no sólo por medio del mejoramiento salarial, sino también mediante el diseño y la puesta en marcha de un sistema de incentivos que reconozca y premie el mérito.” Primero, y se especifica después, se reconoce que con la mentada reforma educativa la profesión docente perdió atractivo, cada vez a menos jóvenes les interesa, en las condiciones laborales y salariales actuales, elegir el magisterio para desarrollarse profesionalmente. Todo lo contrario a lo que ocurre en los países con mejores indicadores académicos. Segundo, se especifica que lo ideal es un sistema meritocrático, donde, hasta el momento, se cree que es mejor quien acumule un mayor número de papeles o grados académicos, aunque sean patito, no de quien logre mejores resultados en el aula. ¿Qué tan rápido vamos? “Durante los primeros años del siglo XX, los esfuerzos del Estado mexicano se concentraron en la ampliación de los servicios educativos, principalmente en educación primaria. En 1934 se establece en el texto constitucional la obligatoriedad y gratuidad de dicho nivel; en 1993 se agrega la de la educación secundaria, y en 2002, la de preescolar. A inicios de 2012 se eleva a rango constitucional la obligatoriedad de la educación media superior, cuya universalidad se alcanzará en el año 2021.” Casi un siglo para intentar que la población mexicana llegue a un promedio de 16 años de escolaridad, porque en preescolar hacemos trampa, con un año es suficiente y no los tres que estaban contemplados, porque no hay instalaciones ni docentes suficientes para ese nivel. Vamos a dejarlo allí, no sin antes mencionar que el informe citado, de la institución encargada de la evaluación de los profesores y de asegurar una educación de calidad, tiene errores ortográficos y de redacción como para reprobarlos. Una perlita, hablando de los docentes dice que: “son coresponsables de mejorar los aprendizajes de sus alumnos”. En una consulta al diccionario de la Real Academia Española: “La palabra coresponsables no está registrada en el Diccionario. La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana, corresponsable.” El colmo.

viernes, 10 de abril de 2015

¿QUÉ TANTO GOBIERNAN LOS QUE GOBIERNAN?

Hasta la ironía y el sarcasmo sufren cuando hay que reseñar las campañas electorales, no hay consuelo al saber que en otras partes de este mal tratado mundo las cosas suelen ser parecidas al pantano electoral mexicano. Para salir de lo rutinario podría caber hacerse algunas preguntas políticamente incorrectas. Por ejemplo, en el caso queretano y en un contexto de globalización neoliberal ¿qué tanto gobiernan los que gobiernan? La cuestión viene a cuento cuando nos vamos percatando que nuestros políticos son, en realidad, los sirvientes de otros intereses, generalmente económicos, que son los que financian sus campañas electorales, que les proponen “moches” inmediatos a cambio de tratos preferenciales de largo plazo, que les crean una burbuja de aduladores y que les hacen creer que la crítica y los críticos son asuntos que caen en el ámbito de “traición a la patria”, porque ellos son la patria y porque les conviene creer que si ellos están donde están, y son lo que son, es porque la voluntad divina así lo quiere. Quienes en realidad gobiernan son esos intereses que delimitan con precisión sus parcelas. Si te dejo jugar con la idea de que las corridas de toros sean declaradas “patrimonio cultural” es porque no me interesa y porque sé que no te meterás con mis negocios. Si te dejo encaminar la política educativa a la capacitación de mano de obra para mis empresas me hago de la vista gorda con el narcomenudeo. Si tolero tus tratos con el crimen organizado o no, será mientras no me afecte a mí y mi familia. Si te quieres gastar unos cuantos milloncitos en hacer parques públicos para quedar bien con algunos votantes potenciales, no me importa mientras tenga tratos fiscales preferenciales y pueda mover mis capitales a donde se me pegue la gana. De esa manera se puede ir construyendo una “gobernabilidad” compartida que corroe la legalmente establecida, la que supuestamente depende de la “voluntad popular”. La democracia como simple fachada de una red de complicidades que escapa a los intereses locales y nacionales. Por eso Querétaro y los estados que presentan tasas de crecimiento por encima del promedio nacional tienen la ventaja de no depender exclusivamente de los capitales norteamericanos, que presentan una crisis que unos pretenden cíclica y otros advierten como terminal. Por ejemplo, teorías como la de los sistemas mundo, buscan interpretar la historia de manera diferente, su perspectiva parte de determinar, en un contexto histórico específico, qué Estado es el que domina cultural y económicamente, quién puede imponer su forma de ver el mundo y difundir sus intereses, y en función de ellos imponer un orden cada vez más mundial. Sus grandes teóricos son los primeros en advertir la caída próxima de nuestros vecinos del norte, de reinterpretar la crisis económica cuyos efectos se notan desde hace 35 años, al menos; y observar los reacomodos en los centros de poder mundial. No queda claro qué sistema mundo relevará al actual, algunos dicen que será China, ese país que se incorpora recientemente a la economía global con un exceso de dólares, a grado tal que la tesorería norteamericana tiene una deuda enorme, que hay que pagar incluyendo intereses, con el banco central chino. Querétaro está cada vez más metido en esta dinámica. La producción de los trabajadores queretanos, su especialización en ciertas ramas productivas (automotriz y aeronáutica por ejemplo), el nivel salarial, las relaciones laborales y los derechos de los trabajadores y trabajadoras que suelen ser mayoría en las maquiladoras, están determinados por factores ajenos a la soberanía y dinámica nacional. Por eso resulta significativo que al gobernador queretano se le otorgue una distinción por parte del estado francés, pues no es sólo un gesto amistoso, sino el reconocimiento de que los intereses económicos de ese país se sienten cobijados en Querétaro. Antes, no hace mucho, recuérdense los años setentas del siglo pasado, la inversión preponderante era norteamericana, ahora, toda la región del Bajío, por su importancia geoestratégica, está siendo inundada por capitales de empresas europeas y asiáticas, principalmente de Japón y Corea. El todavía gran ausente es China. Los chinos, aprovechando el control casi absoluto sobre su economía, su muy numerosa mano de obra barata y controlada, su exceso de producción de casi lo que sea, está siendo un factor importante en el crecimiento de economías como las centro y sudamericanas que ya tienen índices de crecimiento anual que triplican los de nuestro país. Porque llegan con dólares en la mano, porque compran la producción de casi todo por los siguientes 5 o 10 años sin importar el precio, porque financian grandes proyectos de infraestructura sin cobrar intereses y sin imponerse culturalmente, es más, se muestran excesivamente tolerantes con prácticas corruptas que benefician a los gobernantes locales mientras sus proyectos se les respeten. Por eso el enojo cuando se canceló la construcción de los trenes México-Querétaro y el Transpeninsular, o la construcción del Dragon-Mart con el que planeaban inundar de maquila barata a los Estados Unidos. Seguramente la intervención de nuestros vecinos del norte ha sido clave para que nuestra clase política le ponga obstáculos a la inversión china, nada más recordar que la cancelación de los proyectos mencionados se dio en las vísperas de la gira, del que cobra como nuestro presidente, a la Casa Blanca ocupada temporalmente por Obama. Entonces ¿de qué se tratan las campañas electorales? ¿Qué tanto gobiernan los que gobiernan? ¿Qué tan valioso es el voto ciudadano? Mientras, cuidado con el coletazo económico después del 7 de julio, allí se desatarán los pocos demonios que estaban amarrados.

viernes, 27 de marzo de 2015

PEQUEÑAS REBELIONES

Desde que terminaron con las grandes organizaciones gremiales ‒ vía la represión, el corporativismo, la cooptación, la corrupción, las chicanadas legales‒, articular un movimiento ciudadano que exprese con cierta fuerza las crecientes inconformidades parece tarea imposible. A pesar de todo allí están los intentos de los indígenas del EZLN, de Javier Sicilia, los anteriores de las marchas por la paz, la de los padres de los niños de la guardería ABC, la de los padres de los normalistas de Ayotzinapa, las de las muertas de Juárez y un largo etcétera casi en cada región del país violentada por la criminalidad organizada en sus diferentes niveles. Si acaso quedan organizaciones regionales satanizadas por los medios de comunicación, como la CNTE y sus expresiones particulares como la CETEG, que han aprendido bien la lección de tiempos pasados y presentan dos frentes, uno abiertamente confrontador, de reacción inmediata, encargado de presionar tomando la vía pública, bloqueando aeropuertos, con capacidad para enfrentarse a las fuerzas públicas y de esa manera llamar la atención y presionar para lograr lo que se atora en la desgastante negociación con enviados gubernamentales que no deciden nada. Y, por el otro, el del trabajo de base, el generador de propuestas, el de llevarlas a cabo y probarlas. Hay que recordar que en numerosas escuelas de Guerrero y quizá de Oaxaca, Michoacán y Chiapas, se ponen a prueba libros de texto generados por sus pedagogos y profesores con amplia experiencia que consideran su contexto social e histórico específico. Se supondría, en una democracia funcional y con una corrupción contenida por el riesgo de ser conocida y castigada, que los partidos políticos tendrían como tarea principal aglutinar opiniones y voluntades, darle salida a los problemas e inconformidades, diferenciarse claramente de los otros partidos en términos de cómo interpretar una realidad compleja y hacer propuestas de largo aliento, vamos, construir y darle soporte teórico a una propuesta de proyecto de país y avanzar en el mismo. Se supone que para eso sirve la ideología ‒definida como el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político” según el diccionario www.rae.es‒. Pero nuestros partidos y políticos están más entretenidos en parecerse entre sí, en ser igual de corruptos, en taparse las transas unos a los otros, en ser indiferentes a las demandas ciudadanas, en ser los sirvientes de las cúpulas empresariales y religiosas. Pero el que no exista esa organización nacional que concentre y busque darle solución a las demandas e inconformidades, que las articule y tenga la fuerza necesaria para denunciar y resolver a la vez que construye y presenta un proyecto de país incluyente y equitativo, hace que las mismas se expresen de manera abrupta y sin relación unas con otras. Esas pequeñas rebeliones, que se están generalizando sin que los medios de comunicación alcancen a dar cuenta de todas, pretenden ser interpretadas como una reacción del narco a los “triunfos” de las fuerzas federales en su guerra contra la delincuencia. Pero eso no es cierto. Lo que estamos enfrentando es la creciente inconformidad de trabajadores agrícolas ‒los oaxacalifornianos del Valle de San Quintín que pudieron bloquear 120 kilómetros de carreteras durante 26 horas, por mencionar un ejemplo reciente‒; de trabajadores de la educación media superior contra la reforma educativa y el sistema nacional de bachillerato en todo el país, incluyendo Querétaro; de los profesores de educación básica ante los pésimos resultados de la reforma educativa apoyada por las organizaciones empresariales encabezadas por TELEVISA, por la vía de Mexicanos Primero y sus derivaciones; por el despojo de tierras provocados por los grandes proyectos acuíferos, o por empresas privadas de generación de energía solar o eólica; por el ecocidio y la explotación bárbara de las empresas mineras; por las innumerables corrupciones cotidianas como los litros incompletos que despachan las gasolineras, o los injustificados incrementos a los alimentos de primera necesidad, o las atemorizantes extorsiones telefónicas, o las desapariciones de mujeres o menores de edad hasta en los pueblos más apartados; o los secuestros de cualquier ciudadano que tenga un ingreso fijo, como el de la maestra de Pedro Escobedo y el posterior asesinato de su hijo cuando intentaba pagar el rescate de 80 mil pesos, según los medios de comunicación locales. Pero basta de ejemplos, a lo que queremos llegar es que esas pequeñas rebeliones, al estar desarticuladas entre sí, no podrán ser sofocadas una por una porque son demasiadas y con causas muy variadas. La excesiva pulverización de la protesta ciudadana impide que llegándole al precio a un dirigente todo se neutralice, su horizontalidad funciona en contra de la corrupción. No sabemos si la falta de intentos por aglutinarlas aprovechando un enemigo común ‒el proyecto neoliberal, los partidos políticos, las elecciones locales y federales, el presidente de la república, la pobreza y el desempleo crecientes, la reforma educativa‒, sea por falta de representatividad de los propios actores políticos o porque le están apostando a que los beneficiarios de siempre de la corrupción y la delincuencia no puedan controlar la explosividad social, y comiencen a caer cuando cualquiera se decida a hacer justicia por cuenta propia, como ya se hace en algunas comunidades y barrios. A muchos extraña que López Obrador no se haya colocado como paladín de todos esos movimientos, quizá por apostar tercamente en procesos electorales amañados, o porque no sabe cómo hacerlo. Pero Cuauhtémoc Cárdenas quiere aprovechar la oportunidad dado que fue desplazado, con toda su dinastía, de cualquier candidatura. El mismo motivo que lo llevó, hace 27 años, a formar el Frente Democrático Nacional que se agotó en la elección de 1988 y terminó de ahogarse en el PRD. Las inconformidades son graves y generalizadas, falta saber si se irán agrupando en movimientos cada vez mayores con expresión política propia, como PODEMOS en España o SYRIZA en Grecia, o alguna organización con características más propias, más al contexto mexicano, que trascienda el proceso electoral y el sexenio que ya urge que se termine.