viernes, 25 de mayo de 2012

DESBOCADOS

“Ante una situación, hay que pedir opiniones diferentes. Si tengo un solo televisor en mi habitación, veré las cosas de una sola manera; pero si tengo diez aparatos en distintos canales, serán diez visiones distintas”. Gianni Vattimo filósofo italiano en Revista Ñ digital, mayo 2012. El filósofo italiano tiene cierta razón, no toda. Con optimismo supone que cada canal de televisión ofrece una interpretación distinta de los mismos hechos, quizás eso funcione en otros países, en México no. La creciente movilización de los jóvenes universitarios mexicanos agarró a todo mundo por sorpresa, y es que nuestro mundo está conformado por lo que nos dicen nuestros medios de comunicación masiva, todos alineados, todos siguiendo el mismo modelo, todos controlados en los diferentes niveles de cobertura. Las excepciones son muy escasas y por lo mismo casi heroicas, pero hay un factor que antes no existía y que ahora tiene un papel crucial para evadir el cerco informativo: las redes sociales. En el día internacional de Internet, corroboramos que México sigue siendo uno de los más atrasados en cuanto a la cobertura de ese servicio, que apenas el 30 por ciento de los hogares tienen acceso a esa forma de comunicación, además, que el conectarse es más caro que en la mayoría de los países de la OCDE y que la velocidad y calidad es muy mala. Aún así, resulta un medio atractivo para que los estudiantes busquen información y generen la propia para compartirla con quien quiera encontrarla. A pesar de que no todo lo que aparece en la red mundial es cierto o que carezca de un enfoque desinteresado, la ventaja es que se encuentran múltiples versiones distintas, hay de donde contrastar, de donde elegir. Si a lo anterior le sumamos el desarrollo de habilidades de pensamiento diferentes por novedosas que los adultos encontramos inexplicables, se entiende esa sorpresa en torno a la movilización juvenil. Tal vez si hubiéramos estado atentos a lo poco que se colaba en los medios de comunicación acerca de los movimientos populares en Chile, en España, a los indignados de gran cantidad de países, a los levantamientos en el norte de áfrica, ese asombro sería menor, porque buena parte de los activistas fueron y siguen siendo los jóvenes. Esos que sienten que el presente se les arrebata de las manos, que no pueden planear un futuro siquiera a mediano plazo por la incertidumbre respecto de su empleo, que dudan de la capacidad adquisitiva de salarios cada vez más raquíticos, que observan con coraje cómo desaparecen sus derechos frente a una pequeña casta de banqueros y empresarios que quieren todo para ellos. Muchos saben, y algunos empiezan a intuir, que serán la generación que viva en peores condiciones que sus padres. Allí están las muestras, jóvenes que llegan a su tercera década sin poder independizarse del hogar paterno o materno, según el caso; que tienen una vida de pareja incompleta porque uno o ambos carecen de empleo seguro y viven arrimados con quien se puede; que no terminan de pagar sus estudios de licenciatura, maestría o doctorado y se consumen viendo crecer las deudas; que ven las angustias de sus mayores por no perder sus viviendas o las escasas posesiones que han logrado conseguir. ¿Qué les queda? El sistema les tiene preparada una primera salida, según el psicoanalista Eric Laurent ―entrevistado por Pablo E. Chacón, revista Ñ digital―: “Los síntomas son los que aparecen, los que ya aparecen: toxicomanías en general; todo (o casi todo) puede transformarse en algo adictivo; el juego, el sexo, el trabajo, etcétera; y como respuesta, al interior del discurso del amo, una mayor voluntad de vigilar, castigar, prohibir, que provoca en el sujeto, lógicamente, una creciente voluntad de destrucción. ¿Quieren prohibir? Entonces quiero más. Esto es muy común entre los jóvenes. Pero no sólo entre los jóvenes. Pero los jóvenes, de esa manera, demuestran la impotencia del otro, su megalomanía, sus maneras de sobrevivir a la punición.” Por eso no es casualidad que en el discurso de algunos de los candidatos presidenciales de diferentes países aparezca, como si fuera novedad pero aprovechando el clima de miedo, el fortalecimiento de los cuerpos de seguridad del estado, en lugar de enfocarse en otras alternativas menos costosas en vidas humanas, menos represivas y más acordes con los derechos humanos, que resultan los primeros “sacrificados” en aras de una seguridad ilusoria. Se atacan los síntomas y no las causas. La otra salida es la participación política. En México se está dando aunque en una coyuntura diferente, los estudiantes chilenos y españoles, por ejemplo, intensificaron su movilización después de las elecciones en sus países, después de que los partidos y candidatos de la derecha política resultaran vencedores en las urnas y emprendieran, con singular empeño, la aplicación criminal de las medidas neoliberales de un capitalismo que está desbocado. Aquí se mueven antes del proceso electoral con la posibilidad de influir en sus resultados, el rechazo abierto a uno de los candidatos lo rebasa, porque lo sienten como la personificación de esa manipulación que ya los tiene hartos. Pero el enemigo es ese modelito económico que el investigador Amador Fernández-Savater ilustra con una imagen cinematográfica ―diario El País 08 de mayo 2012―: "¡Más madera, es la guerra!” El tren de los Hermanos Marx es hoy la imagen más exacta del capitalismo. Desbocado, en fuga hacia adelante, desmantelándose a sí mismo para seguir alimentando el fogón de la máquina. Derechos, garantías, vidas, riquezas, recursos, cuidados, vínculos, el edificio entero de la civilización social moderna. La loca carrera del capitalismo amenaza con devorarlo todo. No hay ningún plan de conjunto ni a largo plazo: sólo echar toda la madera necesaria para que la máquina siga funcionando. El capitalismo se ha vuelto completamente punk: “no future”. Algo muy profundo se ha roto. Hacemos como si nada, pero lo sabemos.

viernes, 18 de mayo de 2012

UN MUNDO SIN NOMBRE

Me fascinan los cambios que estamos viviendo. ¿Quién iba a decirle a usted que los cambios iban a empezar en el norte de África? Y de ahí se ha extendido a buena parte de Europa y a los Estados Unidos, donde muchos de mis estudiantes me dicen: “Yo soy doctor y no encuentro trabajo”. O… “Mi padre ascendió a la clase media y yo siento que estoy bajando a la clase trabajadora”. En América Latina también hay cambios muy grandes, aunque se ha mantenido cierta estabilidad. Antes los problemas empezaban en América Latina. Ahora parece que van a llegar a América Latina. Y es un mundo que no sabemos nombrar. Si uno le dice a Dante, ¿qué se siente estando en plena Edad Media?, él nos diría: “¿Y qué es la Edad Media?” No podemos nombrar esta época pero sentimos que todo está cambiando. El Renacimiento sabía que era el Renacimiento, la Edad Media no sabía que era la Edad Media. Carlos Fuentes entrevistado por Francisco Peregil en Buenos Aires, publicado en El País el 14 de mayo del 2012. Es cierto, estamos en “un mundo que no sabemos nombrar”, donde los llamados países desarrollados se están derrumbando lenta pero inexorablemente como producto de una gula neoliberal. Estamos en un mundo que se consume y se acaba porque apuesta al desastre para enriquecer a unos cuantos a costa de todos los demás; que vive de prestado aunque sabe que no podrá pagar, porque como está diseñado no tiene futuro, es irracional, no tiene moral ni ética, y entonces los países atrasados parecen islas momentáneas en medio de ese mar de locura. Curioso, si algo nos protege es que nos hemos tardado en aplicar esas reformas estructurales que aparecen como los grandes remedios en las plataformas electorales de 3 de los 4 candidatos presidenciales, o a que estamos desandando el camino de las privatizaciones como en varios países sudamericanos, por eso nos estamos jugando el futuro el próximo primero de julio. Si algún salvavidas se ve en el horizonte es el rescate de ese estado de bienestar que irresponsablemente hemos ido desmantelando. La cultura fue noticia por motivos contrastantes, primero el 80 aniversario de la entrañable Elena Poniatowska, la que rescata del olvido y la indiferencia a personajes y episodios históricos que nos han definido como los mexicanos que somos. La Noche de Tlatelolco y los imprescindibles testimonios de los participantes en ese movimiento social, El Tren pasa primero como la biografía novelada del líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo, La Piel del Cielo y los prestigiados astrónomos mexicanos, las vidas de Tina Modotti, Gaby Brimmer y muchos más, los principales exponentes de la literatura de la onda, entre ellos Carlos Fuentes quien pereciera apenas este 15 de mayo y a quien recordamos con la cita inicial de este texto. Otro aniversario, el 95 del nacimiento de Juan Rulfo con su mundo mágico del Llano en llamas y Pedro Páramo por nombrar las más conocidas. También se atravesó el pretexto ideal para traer a la reflexión nuestro maltrecho sistema educativo, el día del maestro trasciende más allá de las pugnas palaciegas entre el que sigue cobrando como presidente y la candidata de su partido, y la que se autonombró líder vitalicia de un esclerotizado sindicato magisterial. Fuera de ese ámbito de ignorancia podemos encontrar posiciones como la de Paulo Freyre: Pedagogía de la Autonomía. Allí está presente la curiosidad en los estudiantes de las universidades visitadas por los candidatos presidenciales, sus simpatías y antipatías, esa curiosidad que incomoda a quienes pretenden que todo siga igual porque así les conviene, que con el pretexto de salvaguardar las tranquilidad y las buenas costumbres no quieren que se cuestione la historia de los pretendidamente inmaculados, sus propuestas vacías y contradictorias. La “spotización” por encima de los proyectos que deben armonizar lo que se diga, lo que se haga y lo que se logre. El diagnóstico lo conocemos: “La educación es un derecho humano fundamental, esencial para poder ejercitar todos los demás derechos. La educación promueve la libertad y la autonomía individual, la autorrealización; genera también importantes beneficios para el desarrollo colectivo […] La educación en México muestra signos preocupantes de rezago: hay 5.4 millones de analfabetas, 10 millones de personas que no terminaron la primaria, otros 16 millones no pudieron terminar la secundaria; y el promedio de escolaridad de la población mexicana es de 8.6 años. 42% de la población no ha concluido la educación básica […] De cada 100 niños que inician la primaria sólo 13 terminan la educación superior y únicamente dos concluyen un posgrado. La deserción es grave y aunque sus causas son diversas, la económica sigue siendo la principal” Juan Ramón de la Fuente, Educar Mejor, Revista NEXOS mayo del 2012. Allí están las propuestas y hay que conocerlas. Vamos a ponerle nombre al mundo que nos tocó vivir.

viernes, 11 de mayo de 2012

ADIÓS AL MÉXICO MÁS FEO

Los cuatro candidatos presidenciales tienen pasado, no nacieron el día que sus partidos los registraron ante la autoridad electoral, por eso se vale apelar a su historia para cuestionar su congruencia. Nuestra escasa cultura política y la manipulación mediática han producido un rechazo a los cuestionamientos directos, a los que tienen que ver con los resultados alcanzados o a las fallas. Ese “lloriqueo ciudadano” reprochando que en el primer intento de debate haya habido “ataques” y no puras propuestas es parte de ese intento por borrar un pasado mediocre, culpable o en algo exitoso; entonces ¿cómo conocemos los intereses que en realidad defienden? ¿Cómo sabemos que sus intenciones son reales y no simple mercadotecnia? El que todavía cobra como presidente de la república acaba de declarar que no hay más proyecto que el que él representa y aplica a rajatabla, en coincidencia, el candidato tricolor presenta una falsa disyuntiva: “El próximo primero de julio, los mexicanos van a decidir lo que va a pasar en los próximos seis años (hasta aquí va bien porque parte de una verdad para después vender una mentira, el paréntesis en mío JCR). Creo que de las opciones que se tienen hay una que representa más de lo mismo, es una opción que no representa cambio; y otra, que genera incertidumbre, podría significar un salto al vacío, al no saber con claridad qué esperamos” Enrique Peña Nieto citado textualmente por la reportera Claudia Guerrero del diario Reforma del 09 de mayo de este año, página 4. Otra vez el miedo, fundado en claras mentiras disfrazadas de suposiciones, como argumento para provocar un voto de castigo al rival más serio. No es necedad, es el saber que las elecciones mexicanas y sus resultados se desarrollan en medio de una pugna global, que influirán y son influenciadas por lo que pasa en otros países que enfrentan, cada uno a su modo, las graves consecuencias de un modelo neoliberal que los tienen en una espiral descendente de desarrollo. Traducido, cada día están peor. Por ejemplo, antes de las elecciones presidenciales francesas, una derrota de Sarkozy y la victoria del izquierdista Hollande provocaba, en algunos, la misma reacción que a nuestro candidato tricolor: los gurús del liberalismo británico […] creen que Hollande es “muy peligroso para Francia y para Europa porque quiere mantener a toda costa el Estado social más caro del continente”, y es que “el Estado aún paga sueldos a los artistas (ya sean nacionales o extranjeros) mientras estos no trabajan, los funcionarios hacen 35 horas semanales y mantienen el sueldo intacto, y en plena campaña electoral, con los dos candidatos compitiendo en promesas proteccionistas, París lleva dos semanas paralizada y sin coches porque ha habido vacaciones escolares de primavera. Francia asiste como si fuera una isla desmembrada del continente a la decadencia europea y al nuevo reparto de la influencia mundial decidido por la globalización ―Miguel Mora Un país rico con miedo al futuro, El País 06 de mayo del 2012. En correspondencia, las elecciones mexicanas se realizan en un subcontinente que ha mostrado voluntad y aspiraciones que están fuera de la imposición neoliberal, el Brasil izquierdista que tanta admiración causa de Lula da Silva primero, de Rousseff ahora; la Argentina rebelde que renacionaliza su producción petrolera después de una pésima experiencia con las corporaciones privadas; la Bolivia de Evo Morales y su nacionalización eléctrica; en fin, esas ansias por recuperar un futuro que el neoliberalismo se roba a la mala. Ese es nuestro contexto más cercano, y es el que algunos se empeñan en ocultar, porque no admiten que haya otras formas de hacer las cosas. Por eso el candidato de las izquierdas mexicanas plantea la defensa del estado de bienestar, un mejor reparto de la riqueza que generamos todos con nuestro trabajo y que se está quedando en las cuentas bancarias y lujos descomunales de unos cuantos multimillonarios que solo responden a sus intereses; por volver a hacer realidad derechos como el del acceso universal a un sistema de salud de calidad; a un sistema educativo que nos saque de mediocridades y reduzca las desigualdades; a un trabajo seguro y decente; al desarrollo científico, tecnológico y cultural; a una vivienda digna, sin recurrir a expropiaciones, propiciando la competencia para bajar precios inflados y desaparecer servicios que apenas existen en el papel pero se cobran en efectivo. Las “propuestas” de los candidatos apenas son pedacitos de un rompecabezas, de algo mayor que se llama proyecto de país, por eso es tarea de los medios y de los ciudadanos discriminar entre la demagogia que admite propuestas que son mutuamente excluyentes y las que sí son parte armónica de algo más grande, más completo, más esperanzador, aunque a algunos les dé miedo porque pierden sus privilegios. Ojalá que pasado el primero de julio podamos decir: adiós al México más feo, así como puede estar pasando con nuestros vecinos allende el océano: “La lección más importante de estas elecciones es que la democracia no puede ser suspendida: la crisis se tiene que gestionar desde la democracia. Y la democracia significa que la gente manda sobre la crisis, no la crisis sobre la gente. El viernes titulé mi columna “Que hable la gente”. Pues la gente ya ha hablado. Adiós a la Europa más fea. José Ignacio Torreblanca en El País, 07 de mayo 2012.”

viernes, 4 de mayo de 2012

DOS PROYECTOS

“Pero en el fondo son incapaces de alejarse del marco neoliberal (impulsado desde la Unión Europea, claro, que ésa es otra). Así, los principales partidos de la democracia no han sabido reconocer que por mucho invertir en el sector privado y empoderar a los empresarios, no significa que vaya haber más trabajo, porque la riqueza no se expande hacia la sociedad, sino que los beneficios se almacenan a buen recaudo en las arcas de unos pocos. Lo que quieren es ser competitivos en Europa a través de las exportaciones, y para eso los trabajadores tenemos que ser baratos para reducir costes. Una ruina […] He perdido la fe en la política de las corporaciones, la democracia del capital y de la clase privilegiada. He perdido la fe en que ustedes, con sus discursos paternalistas manidos, gobiernen por el bien común, no creo en un sistema democrático impuesto para silenciar a la clase obrera, pan y circo, eso es lo que durante años nos ha mantenido entretenidos, ajenos a lo que se cocía en política. Ahora que adelgazan el Estado del Bienestar, el pan escasea, y el circo, pues como que no nos lo podemos pagar, ahora, despertamos del letargo y pensamos reivindicar nuestros derechos hasta que no podamos más: el derecho a tener una vida digna, un trabajo y una vivienda en nuestro país. Eso les diría.” Nuria García en www.pepasypepes.blogspot.mx Nuria García es parte de esta generación de jóvenes desencantados de la política y del modelo neoliberal, española de origen ha tenido que emigrar a 4 países diferentes en busca de trabajo, es periodista, apenas con 24 años cumplidos y refleja con precisión lo que pasa cuando se aplican reformas que terminan por desmantelar ese estado de bienestar que comenzó a fastidiarse desde las dirigencias de los partidos derechistas encabezados por Ronald Reagan en los Estados Unidos y Margaret Thatcher en Inglaterra, contando con sus fieles seguidores en el resto del mundo; en México el modelito comienza a imponerse con el recientemente fallecido Miguel de la Madrid y su fiel escudero Carlos Salinas de Gortari, y así hasta la fecha sin importar el partido que gobierne. Las reformas que impulsan tanto el PRI como el PAN, que paradójicamente no han podido caminar con la velocidad que les gustaría por estarse peleando su paternidad ―porque maternidad no tienen―, buscan seguir en el mismo caminito que en otras partes del mundo ya se demostró que provocan gravísimas crisis económicas que terminan golpeando a las mayorías para beneficio de unos cuantos grandes corporativos. Veamos más cifras, ahora locales. De acuerdo con el investigador David Lozano del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM: “En la última década, el outsourcing o subcontratación ha crecido de manera exponencial en México, hasta registrar un nivel del 60 por ciento, principalmente en el sector de los servicios. A partir del 2001, se intensificó su utilización en el mercado laboral nacional. Por ejemplo, el 90 por ciento de los trabajadores de la industria manufacturera electrónica son reclutados por este medio […] Las personas contratadas bajo este esquema –mediante el cual las empresas recurren a un tercero para la contratación– carecen de condiciones dignas de trabajo y del 82 por ciento de prestaciones, lo que restringe su acceso a salud, vivienda, pago de aguinaldo y prima vacacional […] El 23 por ciento de quienes prestan servicios educativos laboran mediante subcontratación; en la industria, el porcentaje es del 18 por ciento, y en la agricultura, del 27 por ciento […] La economía nacional se caracteriza por su precarización y el abandono de prestaciones, en detrimento de las familias y, en consecuencia, el tiempo de vida productiva de los mexicanos se reduce por los niveles de estrés, y porque la subcontratación provoca un exceso de actividad laboral.” http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2012_275.html Eso y más, como la manida reforma energética, la del régimen de pensiones y jubilaciones, la educativa, no carecen de un fuerte trasfondo ideológico, por eso la posición del candidato presidencial de las izquierdas: sí a las reformas, pero no a esas; sí a las que protejan y amplíen ese estado de bienestar, los trabajos seguros con prestaciones sociales, la protección a los derechos sindicales, no a los dirigentes; sí a la evaluación educativa pero sin influyentismos, convenciendo y haciendo participar a los profesores, porque los cambios impuestos nunca van a funcionar y sólo se cae en simulaciones. No se trata de votar por el menos peor, tampoco de elegir entre más de lo mismo, se están confrontando dos formas radicalmente diferentes de pensar, de ver al país, al mundo y la relación de la especie humana con todo su entorno

viernes, 27 de abril de 2012

MALAS CALIFICACIONES

¿Qué nos queda a los ciudadanos de a pie, a los padres de familia y maestros, directores de escuela que quieren hacer las cosas bien; que quieren hacer lo correcto a pesar del sistema? Concentrarse en el aprendizaje. Leer, en lugar de ver televisión; caminar en lugar de sentarse; buscar amigos y pláticas inteligentes en lugar de deambular en reuniones y ambientes de ignorancia. Nada ni nadie en el mundo; ni siquiera el poder monopólico de la SEP o los arreglos de cúpula entre los líderes y el presidente, legisladores o gobernadores, me impiden el enorme placer de tomar un libro y leerlo; de caminar y pensar, de vivir y crear” Eduardo Andere M, analista en temas de educación comparada, política educativa y políticas públicas; en revista Educación 2001, “Mucho ruido y pocas nueces”, febrero del 2012. Toda la semana pasada fue de polémica oportunista, no porque fuera innecesaria la discusión, sino por el uso y abuso que se hizo para sacar raja política en pleno proceso electoral presidencial. Otra vez la “maestra” Elba Esther Gordillo encerrándose en hoteles de lujo con sus incondicionales, lejos de las disidencias, de los reflectores de los medios de comunicación, cerca de su residencia en San Diego. ¿Es necesario evaluar a los profesores de educación básica del país? Sí, igual que al conjunto del sistema educativo nacional incluyendo supervisores, directivos, funcionarios del ramo, secretarios de educación de los estados y de la federación. También las escuelas hay que evaluarlas, saber en qué condiciones están, su estructura, sus servicios, su equipamiento tecnológico. Considerar el número de estudiantes por docente, las condiciones salariales y de trabajo. Hasta ahora casi todo se ha cargado por el lado de desprestigiar a los profesores, como si lo demás no contara. Una reforma educativa en serio debería partir de evaluar todos los componentes, de manera integral, sin sesgos partidistas o de grupo, desde una instancia especializada con autonomía presupuestal, profesional y técnica, que tenga credibilidad de los diferentes sectores ?docentes, estudiantes, padres de familia, sindicato, autoridades?, quizás sería bueno partir de un proyecto claro de país. El testimonio del investigador Eduardo Andere es útil en este momento: “…los maestros en Finlandia perciben salarios que no son comparativamente altos para los estándares internacionales, pero sus condiciones de trabajo son excelentes: relativamente pocas horas por semana, alto profesionalismo y cooperación, autonomía pedagógica, aunque cada vez más limitada y recursos educacionales amplios”. Por eso, los resultados altos de ese país en las pruebas internacionales como PISA llaman la atención de todo mundo. Más cercanos, los españoles tampoco andan mal, pero las políticas neoliberales amenazan con desmantelar su sistema educativo. Según la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas son la novena potencia científica del planeta y eso se ha logrado con diferentes medidas que son ley, por ejemplo, en primaria, el número máximo de alumnos por aula es de 27 y de 30 en secundaria; también el número de horas máximas de un profesor frente a grupo está limitado, en primaria es de 25, en secundaria es de 21, eso repercute en una atención más cercana a cada estudiante, a la no saturación del trabajo docente, a la atención a la diversidad, pero con el pretexto de la crisis económica al sector educativo de ese país le toca un “recorte” de 3 mil millones de euros adicionales a los ya recortados en años anteriores, lo que lleva a una pérdida del 5 por ciento del salario magisterial y en la implementación de otras medidas, como el quitar el límite de alumnos por aula e incrementar las horas de clase frente a grupo, y todo por el mismo sueldo; también se incrementaría el costo de la educación universitaria en un 50 por ciento. Actualmente cada universitario español desembolsa entre 900 y mil euros anuales en matrícula, de imponerse la reforma aumentaría a 1,500 euros anuales (El País, nota de Pilar Álvarez “Educación planea aumentar hasta un 50% las matrículas universitarias” 19 de abril 2012). Volvamos al México de este siglo XXI, aquí el salario alcanza si se logran muchas horas frente a grupos frecuentemente muy numerosos, en la educación básica la moda es la “doble plaza”, en la media superior se considera exitoso quien acumula más de 30 horas de docencia a la semana, ni qué decir que esas prácticas atentan directamente contra la calidad del aprendizaje, contra la atención eficiente de las necesidades sociales de niños y adolescentes. Los profesores de primaria y secundaria se han dado cuenta de la trampa del sistema de estímulos académicos, de la carrera magisterial, por eso cada vez son menos los que se inscriben en la misma; los de educación media, supuestamente más preparados, están en la dinámica de la competencia por obtener puntitos que se reflejen en estímulos que se pueden perder cada año y que además no impactan en su jubilación. Tal sistema es perverso porque desalienta la cooperación y el desempeño en el aula, pero premia la acumulación de diplomas y certificados logrados en “ambientes de ignorancia” que no sirven para incrementar el aprendizaje de los alumnos. El chiste es fingir que se hace algo.

domingo, 22 de abril de 2012

LAS DIFERENCIAS EXISTEN

“…la clase media es como una categoría vacía que a veces opta por la derecha, a veces por la izquierda, como que le falta consolidarse ideológicamente. Y eso ocurre siempre: hoy está parada en un lugar, mañana puede estar en otro. Si vamos a los textos, remitiendo a Sebreli, quizás porque no está ligada en forma directa con la producción –no es el patrón ni el obrero–, como hace un trabajo más simbólico le cuesta más llegar a una conclusión de cuál es su papel dentro de la sociedad. Pero clases medias, como dice Maristella Svampa, hay muchas. Están las clases medias retrógradas, que apuntan a la derecha, y las clases medias progresistas, que apuntan a un bien común amplio e inclusivo. Esa tensión está todo el tiempo.” Juan Carlos Domínguez, cineasta, autor del documental Clase Media, entrevistado por Marcela Mazzei en Revista Ñ Digital, Abril del 2012. Nuestras campañas electorales presidenciales no terminan de cuajar, quizás parte de la responsabilidad sea de los medios de comunicación que se han limitado a informar el día a día, sin articular las propuestas, sin ponerlas a tiro para que sean profundizadas por los candidatos o los partidos que los apoyan. Estamos cayendo en lo meramente anecdótico, en los errores cotidianos, algunos de fondo pero muchos de simple forma, el problema es que no los diferenciamos ni los dimensionamos adecuadamente. Afortunadamente el proceso electoral ha transcurrido sin problemas de inseguridad, esa calma chicha debiera permitir un espacio para reflexionar en lo que se ha dicho, por ejemplo, en ese tema, dos de los candidatos siguen insistiendo en mantener la estrategia actual: el ejército y la armada en las calles casi por tiempo indefinido, el establecimiento de una fuerza policial nacional militarizada; del otro lado, el énfasis en ponerle límite preciso, seis meses, a la militarización del país; el atacar las causas y no sólo los síntomas reforzando y reformando el sistema educativo, promover empleos para evitar que el crimen organizado se alimente de jóvenes aprovechando el desempleo y falta de oportunidades educativas, el cultivo de un modelo de convivencia social basado en la solidaridad, en la expresión y manejo de las emociones, de los afectos. El “tratamiento financiero” recetado a los países europeos tendría que estarse relacionando con las deshilachadas propuestas económicas en el nuestro. Diferenciar a los candidatos que insisten en seguir aplicando las “reformas” que hundieron a ese continente en el caos financiero, donde unos pocos ganan muchísimo y muchísimos pierden lo poco que les va quedando, y el que propone rescatar lo que queda del modelo llamado “estado de bienestar”, modernizarlo sin perder esa esencia y ambición para combatir las desigualdades provocadas por un falso “mercado libre”. Aquí vale un apunte, resulta que el candidato de las izquierdas es el que se ve como conservador porque busca evitar las “reformas” que el consenso (de Washington), quiere vendernos como indispensables para “seguir progresando”, aunque de lo que se trata es de desmantelar las instituciones sociales que han costado años y esfuerzos construir y que comprobaron su pertinencia y eficacia, no es un regreso al pasado, es aprovecharlo para avanzar sobre él, no tirarlo a la basura como hacemos cada seis años siguiendo las modas impuestas desde otros intereses. Aprovechar la crisis en la relación España-Argentina, la nacionalización de la empresa YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) para contrastar públicamente las posiciones al respecto. Quiénes son capaces de delimitar los intereses públicos de los privados, quiénes no tienen empacho en utilizar a los gobiernos para defender capitales que operan sin más brújula que la máxima ganancia sin importar nacionalidad, ni ética, ni solidaridad alguna. Por eso la cita con la que comenzó este texto, porque se interroga sobre la falta de identidad de la clase media, que le queda a la de cualquier país latinoamericano, que muchas veces se muestra confundida para identificar sus intereses y la forma de articularlos con las otras. Saber dónde están las contradicciones, los engaños, las manipulaciones. Hay que recuperar nuestra historia y experiencia, un profundo conocedor de la industria petroquímica el Ing. Heberto Castillo ―que muriera en abril de 1997 a sus 68 años―, decía que el petróleo producía riqueza donde se consumía, no donde se producía; que la división en petroquímica básica y secundaria era un invento de nuestros políticos para saquear y entregar PEMEX a los amigos del presidente en turno. Poco o nada ha cambiado. En fin, esperemos que los dos debates obligatorios sirvan para establecer algunas diferencias importantes, que las hay, entre los candidatos presidenciales y sus propuestas, que se note que atienden a intereses opuestos, que sirvan para saber de qué lado estamos, que no nos pongamos la soga al cuello y le demos el jalón nosotros solitos.

viernes, 13 de abril de 2012

LA TROIKA EUROPEA


El circo de tres pistas con un payaso suelto en que está convertida la contienda electoral no debe quitarnos el tiempo, ni desviarnos la atención de lo que ocurre en otras latitudes, principalmente porque los desastres sociales tienen remedio, son relativamente fáciles de predecir y el empecinamiento por favorecer a unos cuantos fastidiando irremediablemente a muchos millones de seres humanos se nota mejor que en otras circunstancias.

Les llaman “la troika” porque son tres y muy poderosos, el término es ruso quizás como remembranza al autoritarismo en ese país durante buena parte del siglo veinte, bueno, lo que sea; en la Europa de hoy esa extraña alianza entre la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional está estrangulando financieramente a la población de casi todos los países de ese continente, mientras, deja “libres” a los grandes conglomerados comerciales e industriales para que se adueñen de lo poco que queda sin privatizar y sin exprimir hasta la última gota.

Con el pretexto de promover empleos, los precarizan, los abaratan, los hacen que pierdan esa parte compensatoria que implica el compromiso mutuo de desarrollo de los trabajadores con la empresa para la que trabajan. Ahora se exige que todo vaya de aquí para allá, que el trabajador esté disponible en cualquier momento, para cualquier turno, para cualquier tarea, para fines de semana o días festivos, sin pedir nada extra, sin gozar de descansos, sin aspirar a contratos de largo plazo indispensables para planear una vida, que no importe su pasado ni su futuro; de allá para acá nada, sólo la amenaza permanente de desaparecer en cualquier momento. De pronto, el discurso de la “competitividad” significa renunciar a derechos históricamente ganados y reconocidos, significa convertirse en simple mercancía cuyo precio y condiciones de venta los ponen los “patrones”. A los gobiernos, esos entes que supuestamente inventamos para velar por los intereses generales y que se alimentan con nuestros impuestos, apenas se les deja dar infraestructura gratis ―accesos, agua, electricidad, combustibles, etc.―, gestionar el no pago de impuestos, derechos o cualquier cosa; garantizar el control político y policiaco de los trabajadores, asegurar impunidad cuando se viole cualquier ley, reglamento o lo que sea, o cuando se envenene el ambiente.

En un texto anterior le dimos espacio a la crisis española, ahora le toca el turno a la griega.

La nota le dio la vuelta al mundo, en este caso es tomada de La Jornada ―viernes 6 de abril― que resume a 4 agencias informativas: “El farmacéutico jubilado Dimitris Christoulas, de 77 años, se disparó un tiro en la cabeza el miércoles en las afueras del Parlamento en Atenas, después de gritar consignas contra los recortes a salarios y pensiones y criticar el alza de impuestos. El hombre aseguró que los problemas financieros lo habían puesto en una situación extrema. En una nota de despedida, afirmó que prefería morir a tener que rebuscar comida en la basura”. Pero el señor Dimitris es uno de muchos desesperados que no ven salida a su situación: “El desempleo llega a un récord de 21 por ciento, supera el millón de personas, duplica el nivel promedio de la eurozona (de 10.2), y entre los jóvenes alcanza 50 por ciento […] Desde el comienzo de la aplicación de planes restrictivos en 2010, las pensiones se han recortado en alrededor de 15 por ciento; ahora los jubilados deben vivir con unos 500 euros. A eso se suma el aumento de los precios en un promedio de 10 por ciento, así como un incremento generalizado de impuestos [...] En Grecia, los suicidios han aumentado en casi 20 por ciento en los últimos dos años, presuntamente como resultado de los duros recortes que incrementaron el desempleo y la recesión económica. Los siquiatras calculan que desde el inicio de la crisis en 2009 se han quitado la vida unas mil 500 personas”.

Con todo y los criminales costos sociales las cosas parecen que no van a mejorar, y es que vivimos los coletazos de un dinosaurio que se niega a morir, ese neoliberalismo capitalista que comprueba cotidianamente su fracaso aún tiene férreos defensores, algunos por doctrinarios, otros por interesados, los vemos en nuestros países proponiendo reformas para desmantelar lo poco que queda de ese Estado de Bienestar que, todavía, tenía la fuerza necesaria para encausar las ambiciones de unos pocos e intentaba repartir la riqueza creada socialmente. Ahora, sin controles, muestra su verdadera cara e insiste en su comportamiento depredador y destructivo.

No es simple pesimismo, es lo que dicen sus propios voceros cuando se les caen los escrúpulos, el semanario español Diagonal del 14 de abril recoge el siguiente testimonio: Fue el pasado martes, 27 de marzo, durante la sesión ordinaria de las comisiones de Economía y Empleo del Parlamento Europeo. El eurodiputado del partido griego de izquierdas Syriza, Nikos Hountis, preguntó a Olli Rehn, Poul Thomsen y Joerg Asmussen si la intención de la troika es rebajar los salarios griegos al nivel de Bulgaria o Rumanía, a unos 120 ó 200 euros al mes. Los tres respondieron que Grecia necesita más devaluación interna. Lo que a efectos prácticos significa un "sí".